^ ■y ( : V «^^ VwJ?*v Í'V; ,,.■''/ vM SMlfHSuMAN LtfilAnr fiVT OF L L. BUClUiiAi I9S7 V APUNTES ENTOMOLÓJICÍIS P. GERMAIN (Publicado en los "Anales dk la Univeusiüau,,, df auril) AL' 5 i :' 1SS2 , SANTIAGO DE CHILE IMIPRENTA CI]KVA:NTKS banpeka, 73 X897 18,870. — Imp. Cervantes, Bandera, 73. e^^ ^s APUNTES ENTOMOLÓJICOS ■*- LOS LONJICORNIOS CHILENOS Al entomólogo que no ?e haya dado aun cuenta cabal de las dificultades insuperables que presenta el arreglo metódi- co de los insectos de ciertas familias, le bastará recorrer los tomos VIII i IX del Genera, de Lacordaire: quedará ilustrado. En ellos se trata de los Lonjicornios, i se espone el estado en que se encontraba el estudio de esta familia un cuarto de siglo atrás. Pero, desgraciadamente, cuando este sabio entomólogo legó por fin a esta parte de su prcjdijiosa obra, fué solo después de dieziocho años de una Iab(jr incesante; como si la familia, cuyo estudio, por ser nías (lificult(;so, requeiia fuerzas mas jó- venes i cerebro mas descansado, hubiese esperado, para pre- sentarse a él, justamente el momento en que había de sentir ya su vista debilitarse, i tal vez apagarse también el ardiente en- tusiasmo de los primeros dias. Sin embargo, si este gran jenio, que será la gloria de la rn- tomolojía contemporánea, acometió siempre con valor los pro- blemas mas arduos de esta ciencia, no fué muchas veces sin poder ocultar la desesperación que le causaba su impotencia para resolverlos. En varias partes, hai mas que esto aun; espe- cialmente en la nota 2 de la pajina 402 de aquel tomo VIII: P. GERMAIN " — Dan^ aucuue fainille de Cohcpteres on ne voit les formes les plus disparates jiixtíxposees comme elles le sont dans celle-ci, quoi qii on fasse 11 y a la un problcme que d'autres résou- dront peitt-ctre, niais qni, en ce qui me concerne, est au dessus de mes /orces. \< Al leer estas líneas el corazón se entristece; pues se parecen al grito de dolor del héroe exhausto i vencido que confiesa su derrota. ¡Pobre luchador, que todos los entomólogos del orbe ayuda- ban con la comunicación de sus insectos! Asimismo como Moisés murió sin pisar la tierra de promisión, él se despidió de todos ellos sin alcanzar la conclusión de su obra. Pero, si es evidente que tantas especies que afluían en sus manos habían de facilitar la buena ejecución de su tarea, es también manifiesto que eso no era para abreviarla. Pues, el examen que podia hacer por sí mismo de los caracteres de todas, le demostraba a cada momento, tanto las insuficiencias como las inexactitudes de los escritos de muchos autores. Para él, la consecuencia lójica d'í esto, fué, sin duda, la dismi- nución diaria de su confianza en todos en jeneral; pues, por mas que no lo diga, se comprende que, siempre que le fué po- sible, no dejó de comprobar la exactitud de sus dichos. Es admirable, en verdad, que su cerebro haya podido resistir a la tensión impuesta por un trabajo tan complicado i de tanta duración; por eso los errores, en los cuales ha fatalmente caído, deben considerarse como su consecuencia inevitable. La cantidad de Lonjicornios propios de Chile es pequeñísi- ma en comparación de la del mundo entero; i los dat(js si- guientes pondrán en evidencia esta escasez relativa. Según el catálogo de los Coleópteros chilenos publicado por el [)roresor F. Phílippi, las especies de esta familia halladas en Chile hasta 1887 alcanzan solamente a 154, i varias de ellas son dudosas; mientras que Mr. R. Obcrthür, a quien mandé las que recojí durante una esploracion de solo nueve meses en la provincia brasilera de Matto-Grosso, confiesa (An. Soc. Ent. Fr. 1887, p. CLXXXIII) que alcanzaron a 454. Ademas, en la parte del catálogo de Gemminger i Harold, APUNTES ENTOMOI.OÍICOS que corresponde a esta familia i lleva la fecha de 1872, vemos figurar 7,568 especies; i, por otro lado, la colección de Thom- son contenia unas 1 1,000 en 1888. En esta cantidad, numero- sas variedades figuraban, sin duda, como especies; sin embar- go, si se considera que, todavía en esta época, habia en las co- lecciones muchas especies que no eran descritas, i que, desde entonces, los naturalistas han traído i traen diariamente otras muchas de todos los puntos do la tierra, no será exajerado dar quince mil como la cantidad probable de especies de Lonjicor- nios esparcidos en el orbe. Pero, a pesar de su pequeño número, el principal interés que presenta el estudio de las especies chilenas de esta familia, pro- viene de que, como en otros muchos ramos del reino animal i aun del vejetal, ellas forman agrupaciones que son propias de esta rejion tan estrecha, o presentan un parentesco evidente con algunas de Australia. Al ocuparme de ellas, trataré, cuanto pueda, rectificar los errores u omisiones en que haj-an caido los autores de las des- cripciones de las especies ya conocidas; i, en cuanto a las nue- vas, me empeñaré en describirlas con toda claridad i exactitud. Pero, como no es posible estudiar los Lonjicornios chilenos sin consultar la obra de Gay, el Genera de Lacordaire, i "/a Révisio7t des coleoptcres du Chili^u que, de 1858 a 1863, escribí en colaboración con L. Fairmaire, indicaré especialmente las inexactitudes i omisiones que presentaren esos trabajos. Es preciso, ademas, tener presente, que, con escepcion de los lóbulos maxilares, los pelos, con frecuencia sumamente abun- dantes en ciertos órganos de estos insectos, no han sido indica- dos en las figuras, para no perjudicar a su claridad; i también que por "anchura basilar de los elitrosr entiendo la que se toma al nivel del á{)ice del escudo. l.« SUBFAMILIA Frionidos ACALODEGMA (Thoms.) Seriüllet (V>\. in Gay) Esta especie encabeza la lista de los Lonjicornios chilenos, i, bajo varios puntos de vista, merece fijar la atención. P. GERMAIN Ella fué descubierta por Cl. Gay en las cordilleras de Santa Rosa de Los Andes; pero este viajero hall(5, entre unas piedras amontonadas, solamente un ejemplar muerto i en mui mal es- tado de conservación. Este individuo único llegó a manos de E. Blanchard, quien lo colocó en el jénero Ancistrotus (Serv.), i lo hizo figurar en la obra de Gay (Zool. V, p. 452) bajo el nombre de A. Servillei. Pero, si la descripción quedó muda respecto al sexo de este único ejemplar, no deja de hablar del color de las antenas — 'lantenas de un rojo parduzco; antennis fusco-rufisw — por mas que la figura dada de él (Zool, lám. 27) indique claramente su ausencia, i, por consiguiente, la imposibilidad en que este sabio entomólogo estuvo de verlas: lo que sigue demostrando cuál es la dosis de veracidad que caracteriza esta triste obra. En 1864 remití a mi distinguido amigo L. Fairmaire un pe- queño Prionido, que recojí entre Uspallata i Villavicencio, es decir, en la parte oriental de las cordilleras inmediatas a Men- doza, en medio de un camino donde lo acababa de pisar una muía. Le faltaba la cabeza; sin embargo, L. Fairmaire creyó ver en él una segunda especie (A. inarginipennis\ An. Soc. Ent. Fr., 1 864, p. 270) del jénero Apterocaulus, que acababa de crear para un Prionido subterráneo de las pampas vecinas; pero, para el cual ya, tres años antes, Burmeister habia establecido el jé- nero Micropsalis. Después, en 1869. vino Lacordaire, diciendo que los pocos individuos conocidos del Ancistrotus Servillei (Bl.) eran todos hembras, i habían sido hallados, todos, muertos i mas o menos incompletos; pero que esta especie no pertenecía al jénero Ancistrotus (Serv.), sino al jénero Micropsalis (Burm.); i que el Apterocaulus niatginipennis (Fairm.) era idéntico con el Ancistrotus Servillei (Bl.) En fin, poco tiempo después (1872), apareció la parte del catálogo de Gemmínger i Harold que trata de él: parte en la cual estos entomólogos, manteniéndose prudentemente en el papel que corresponde a los autores de catálogos, es decir, rejis- trando los trabajos de los descriptores sin trastornarlos, co- mentarlos o modificarlos a su manera, dieron meramente una APUNTES ENTOMOIÓJICOS copia de lo que Lacordairc había dicho en su Genera sobre es- te insecto. Como se ve, el embrollo que resultabrí de las bases defectuo- sas, sobre las cuales descansaba todo k) que habia sido escrito hasta la fecha, respecto a este último, no era pequeño; i duró hasta (jue un intclijente c(jIector alemán — I'ederico Leybold — consiguiese por fin hallar en las partes bajas de la cordillera de Santiago varios ejemplares vivos de este insecto. Resultó entonces, del estudio de esta especie, (jue no tenia ninguna relación, no solamente con él J. Micropsalis, sino aun con la agrupación a la cual él pertenece; pero (jue, al contra- rio, se acercaba njucho al J. Ancistrotus, i, sobretodo, al J. Acanthinodera, que es pro[)io de Chile. A consecuencia de esto, sin duda, Thomson creó para él, en 1877, el J. Acalodegma; cuyos caracteres fueron publicados en la ^^Rev. i Mag. Zool.p. 261.U He sacado este último dato del catálogo de los coleópteros chilenos del profesor F. Philippi; sin que me haya sido jjosible tener a mi alcance los caracteres que Thomson da a este jénero, ni lo que dice de la especie. Pero puedo suplir ventajosamente a estas faltas; pues el estudio minucioso que acabo de hacer de ella sobre varios ejemplares en buen estado, me permite indi- car, no solamente los caracteres probables sobre los cuales tan- to el jénero como la especie han sido establecidos; sino aun de todos los cuales se podia echar mano para hacerlo. Sin embargo, lo primero que haré ncjtar es que si todos los ejemplares que vio Lacordaire fueron hembras, según él pre- tende, todos los que he visto fueron, al contrario, machos. No conozco a aquélla; i necesariamente esta falta, que tal vez no ha sufrido Thomson, va a dejar alguna duda sobre el lugar de- finitivo que, en mi opinión, corresponde a este jénero (i). La forma de este insecto es ancha, corta i deprimida; su co- lor es un castaño uniforme, con la cabeza, el protórax, el escudo i los tres segmentos esternales cubiertos de una pubescencia lanuda rubia, larga i abundante. (i) Véase Addenda. p. 481 P. GERMAIN CABEZA Barba trasversal, encojida hacia adelante, con su borde ante- rior escotado para abrazar a una parte membranosa que sirve de apoyo a la lengüeta. Anchura de la base de esta última igual a la tercera parte de la de aquélla; i, a la totalidad en su parte anterior, la cual está dividida en dos largos lóbulos, que están dirijidos oblicuamen- te hacia afuera i pasan levemente el medio del primer artículo de sus palpos. Estos son largos, con sus artículos obcónicos i casi de igual lonjitud; el último es levemente truncado en su ápice. Quijadas notablemente pequeñas, con sus 2 lóbulos totalmen- te membranosos, ambos largamente peludos en su ápice: el in- terno a modo de un corto diente triangular; el esterno en forma de ancho lóbulo con los costados subparalelos i el r'ípice redon- do. Este no alcanza a la mitad del 5 art. de los palpos. Estos son casi cinco veces mas largos que las quijadas i so- brepasan levemente la estremidad de las mandíbulas; la pieza basilar es grande i apartada del cuerpo de la quijada. El artí- culo I es el mas corto; el 2 es el mas largo; todos son obcóni- cos; el último termina como en los palpos labiales. Todas las piezas de la boca llevan pelos lanudos largos i muí finos. Mandíbulas horizontales, paralelas i bruscamente arqueadas en su ápice, formando así un conjunto cuadrado, cuya anchura iguala la distancia que, en la frente, separa las cavidades coti- loídeas de las antenas, disposición que las asemeja a las del J. Acanthinodera. Ademas, son mui rugosas i su borde interno lleva un grueso diente; el cual está situado un poco mas adelan- te en la mandíbula izquierda que en la derecha. El labro es mui corto i apenas visible, con la forma exacta de su borde anterior ocultada por una pubescencia larga i mui apretada. Epistomio escotado adelante. El hace parte de una concaví- dad anterior de la frente, sin que su línea sutural con esta últi- ma esté manifiesta. APUNTES ENTOMOLÓJICOS Ojos fuertemente granulados, separados igualmente encima i debajo de la cabeza: esto, casi tanto como los tubérculos ante- narios entre sí. Kl lóbulo inferior alcanza, adelante, solo a la mitad de la base de las antenas. Estas últimas son filiformes i pasan un poco la estremidadde los élitros. Son de once artículos todos perfectamente glabros, con escepcion de un mechón de lo a 12 corditas tiesas i pun- tiagudas que terminan el 11." El primero es subcilíndrico, ape- nas ensanchado adelante i, mas o menos, tres veces tan largo como ancho; el segundo es nodiforme, como es costumbre; am- bos son brillantes i llevan una gruesa puntuación irregular i poco apretada; 3-10 son cilindricos con su ápice truncado; este truncamiento puede ser levemente oblicuo, pero su borde forma un ángulo romo sin presentar nunca diente ni espina. El tercero es de 30% mas largo que los siguientes que son casi iguales hasta el 1 1.", que es arqueado, un poco deprimido i el mas lar- go de todos; 3- 1 1 .son opacos por estar cubiertos de una infini- dad de poros mui pequeños i mui apretados, con unos que otros puntitos mui ralos. PROTÓRAX, ESCUDO I ÉLITROS Protórax con la anchura de su base doble de la lonjitud. El borde lateral lleva de cada lado dos fuertes espinas arqueadas deprimidas, cortantes i agudas, la una en el ángulo ai)ical; la otra, mayor, poco después del medio; desde esta última hasta la base, una costilla angosta separa al dorso del epipleuro. El ángulo basilar, que a veces es recto, otras es saliente i denti- forme, o aun toma la figura de una pequeña espina. Escudo grande, levemente trasversal i anchamente arqueado en su ápice. Los élitros tienen su mayor anchura en el 4° basilar; ella re-" presenta los y¡ de la lonjitud, i pasa del 39 al 55% la del ápice, i del 75 al 78% la de la base del protórax. Los costados, casi rectos, son apenas converjentes hacia la base, i un poco mas hacia atrás. Los ángulos humerales .son rectos, pero mui redon- deados. El ápice es truncado, con el ángulo esterno- del trun- camiento anchamente redondeado, i el interno armado de una P. GERMAIN espina. El pliegue cpiplcural es completo, pero está brusca- mente dilatado i cóncavo frente al callo humeral; su borde su- perior es adelgazado i levantado, i envuelve a este último. El dorso no presenta puntuación; pero sí, leves rugosidades mas gruesas en la base i sembradas de tuberculillos poco apretados i bien visibles; ademas lleva de cada lado cuatro costas lonji- tudinales mui poco notables, sobretodo las dos laterales, i bo- rradas en ambas estremidadcs. La sutura está finamente ribe- teada. CUERPO La salida prostcrnal tiene poca anchura, es paralela i ribe- teada entre las ancas, levemente arqueada después de ellas, i redondeada en su ápice. El mesosternon, entre las ancas, es mas ancho i termina por una escotadura angular. El episternon metatorácico es ancho, oblongo, apenas ate- nuado hacia el ápice, el cual es casi redondeado. Las ancas posteriores están separadas por una salida inter- coxal del abdomen arqueada en su estremidad. Los segmentos abdominales son brillantes, i llevan una pun- tuación i una pubescencia finas i escasas. Van acortándose leve- mente del i.o al 4.0; el 5." es un poco mayor, i termina con una ancha escotadura casi semicircular. YX pygidiuní está anchamente bisinuado, con el lóbulo inter- mediario triangular i saliente. PATAS Las patas anteriores son las mas cortas, las posteriores las mas largas. Todas están cubiertas de una pubescencia rubia, algo corta, oblicua i medianamente abundante. Los muslos son delgados, casi paralelos i comprimidos. Su cara inferior está acanalada en toda su lonjitud, como si fuese destinada a alojar a las tibias. Estas son lisas, levemente arqueadas cerca de su base, com- primidas i un poco ensanchadas en su ápice; el ángulo interno lleva dos púas afiladas, el externo un diente triangular. APUNTES EN10M0LOJIC0S T.os tarsos son alargados i delgados, con sus tres primeros artículos casi de igual anchuri. El i.'^ es mas o menos tan largo como 2 i 3 juntos. El 3." tiene sus lóbulos cortos i triangulares, con el externo algo mas prolongado, quedando dudoso, si se ha de considerar como brevemente bilobulado, o como profun- damente escotado. El nudo basilar del 4.", mui notable, alcanza a la estremidad de dichcjs lóbulos, es triangular i aislado, i tf)ma a veces un desarrollo que podria hacer considerar al tarso como realmente pentámero. La pubescencia apretada i cortada a modo de cepillo, que los insectos de esta familia llevan casi siempre en la parte inferior de los tres primeros artículos tarsa- les; parece haber desaparecido por completo de las patas pos- teriores; pero los tres primcios artículos de todos los tarsos llevan en su parte inferior un profundo surco lonjitudinal, i otro mas ancho, pero menos notable, en la parte basilar de su cara superior. Lam. I; Fig. \.^: barba, lengüeta i palpo labial. — Aum. lo/diám. — Fig. i*^": quijada i palpo maxilar. — Aum. lo/diám. — Fig. I^• tarso interuiediario izquierdo. — Aum. 5 diám.— Fig. i"*: antena de ^. — Aum. 2.5 diám. ACANTUINODERA (Hope) Cuininingii { Hope) La % es el primer sexo que fué conocido, según parece. Pues, en 1833, Hope crea para ella el jénero Acanthinoderus, i la describe bajo el nombre de A. Cuinniingi (Trans. Zool. Soc. L p. 106). En 1833, también, pero algum^s meses mas tarde, Lequien establece, para la $ igualmente, el J. Amallopodes; i la describe bajo el nombre de A. Scabrosus (Mag. de Zool. de Guérin. Men.) Por fin, en 1S34, Erichson & Rurm. la describen aun bajo el nombre de Prionus Mercurius. En cuanto al |, es solamente en 1835 '1^'e Dupf)nt crea para él su J. Malloderes; i lo describe bajo el nombre de M. micro- cephalus (Magas, de Zool. de Guérin. Men.) P. GERMAIN Este insecto es, sin disputa, de todos los Coleópteros de Chile el que mas llama la atención, tanto por su tamaño, como por las diferencias estraordinarias que presentan los sexos. Relativamente a estas últimas, me parece conveniente repro- ducir aquí unas pocas hneas sueltas que publiqué en los ANALES DE LA Universidad de Chile del año 1894. El lugar de hoi, por ser el que mas les corresponde, es adonde será mas natu- ral venir a buscarlas, i, por consiguiente, donde prestarán mas utilidad. Hablando del Amallopodes Scabrosiis (Ley.) i del Mallo- deres microceplialus ( Dup.), digo que, aunque ambos sean Lon- jicornios de la sub-familia de los Prionidos, vivan en los mismos lugares, i aparezcan en el mismo momento, sus figuras respec- tivas no pueden presentar contrastes mayores. Pues, mientras que aquél, un jigante, es negro, completamente glabro, i hace aun escepcion al carácter constante de la familia, que consiste en llevar pelos esponjosos por debajo de los tres primeros ar- tículos de los tarsos; éste, mucho menor, es ájil, de formas casi elegantes, de color castaño claro, i vestido de pelos rubios lar- gos i tupidos, sobre todo en el protórax: el único punto de se- mejanza que existe entre ellos consistiendo en el gancho fuerte, arqueado i agudo que arma los ángulos anteriores del protórax I agrego lo siguiente: "En 1854, habiendo pasado el mes de Noviembre en los al- rededores del Tomé, encontré por primera vez a esos insectos con bastante frecuencia para poder estudiar su modo de vivir. Entonces noté que el primero era diurno; pero que, provisto de alas membranosas inadecuadas para el vuelo, debia contentarse con pasearse pesadamente por el suelo de las selvas; mientras que el segundo, de costumbres nocturnas, como lo indicaban sus ojos mui desarrollados, pasaba el dia escondido en los copos de hojas mas tupidos, i que, tomando su vuelo al anochecer, venia a menudo a dar locamente contra los vidrios de mi lin- terna o en el fuego de mi vivac. "Yo había recojido quince o veinte ejemplares de cada uno de esos insectos, cuando noté con admiración C|ue todos los Amallopodes eran % i que todos los Malloderes eran ^. De allí hasta creer que estos insectos, tan distintos en apariencia, eran APUNTES KNTOMOLÓJICOS 1 3 los dos scxr)s de una misma especie, no había mas que un paso: yo lo di. Entonce-;, aunque yo no hubiese visto la cópula, ella quedcS para mi tan fuera de duda que escribí a varios amigos mi opinión a este re-;pccto (i). "A fines del ano 1863, encontrándome en Paris, tuve el ho- nor de conversar con Lacordairc durante una sesión de la So- ciedad Entomolójica de Francia, i, trayendo la discusión sobre este asunto, le dije lo que j'o pensaba, avisándole que la cijpula no habia sido constatada aun, i que no era cosa fácil hacerlo, por ser, de los dos sexos, el uno diurno i el otro nocturno. Pues no fué poco mi asombro cuando, en el tomo del Genera de este sabio entomólogo, tratando de los Lonjicornios i publicado en 1869, leí que la tal cópula habia sido constatada. ¿Por quién? En esta época los entomólogos chilenos no existian, i los es- tranjeros, todos mui conocidos, no recorrían la zona habitada por estos insectos. Quedo convencido, pues, de que Lacordaire ha asegurado el hecho fundándose únicamente sobre mis ase- veraciones; i menos atino en adivinar a qué fuente fidedigna mi ex- colaborador ha pedido los datos que, a este rcs[)ccto, dio I Thomson (Arch. ent. I. p, 38) (2). "Hasta mi vuelta a Chile, hace cuatro años (1890), yo no ha- bia tenido lugar de ocuparme del hecho de que se trata para (1) Esta comunicación fué hecha primeramente a L. F'airmaire, por ser él mi colaborador en la «Revisión de los Coleópteros de Chile«, i apareció en los «Ann. Soc. Ent. de Fr. 1859, p. 484.» (2) Lo que dice Thomson es lo siguiente: uje tiens de M. Fairmaire le faitsuivant: Un des correspondants de cet entomologistc qui habite le Chili, iui a ecrit avoir trouvé derniérement accouplés les Malloderes microccplia- ¡iis et les Amallopodes ii7^;-()i7/,s-, qui des lors semblcnt ne Taire qu' une seuie et méme espéce. Comme on n'avait jamáis rec^u que séparéinent des ¿ du premier et des 9 ^^i' second, ce faiv n'a rien qui doive surprendre.j) En un pais tan reducido como Chile, i donde hai tan pocos entomólogos, los que hai se conocen todos entre si iioi dia; i cuanto mas hace treinta años, en que habia menos aun que hoi. Por mi cuenta, nunca he sabido que otro que mi amigo Fernando Paulsen estuviese en relación con L. Fairmaire, i él tampoco no ha conocido mas que yo. Pues ninguno de los dos ha escrito a Fairmaire la noticia que él reproduce. Por lo demás, nm'oír irouTis accouplisít estos insectos, parece difícil, si se tiene presente que la copulación ha de hacerse de noche i durar poco. 14 P. GERMAIN constatarlo, ni tampoco habia oiMo decir qiir álí^uicn lo hubiese hecho, o hubiese tratado de sabe r cuándo i cómo tenia lugar esta unión. Por esto me empeñé en hacerlo; pero no acerté nunca, hasta el año pasado (1893), durante mi esploracion de la hacienda de l^emehue, en que, ayudado jjor vaiias observa- ciones, llegué a comprender las costumbres de estos insectos, "Para hacer el espcrimento es preciso tomar una $, que no solamente tenga todavía sus huevos, sino una que, nacida en el dia mismo, llegue vírjen a la hora en que los ¡T se ponen en movimiento. "Varias $, amarradas con la esperanza de que atraerían al- gún ^ lo fueron sin resultado, por no estar en la condición que indico. Hasta que un dia, a las tres de la tarde, habiendo ha- llado una que salia de tierra, llena de huevos i todavía amari- llenta i blanda por ser recien trasformada, yo la amarré a un palo i esperé la noche. A las ocho llegué con un farol, i tuve la satisfacción de ver, a cinco o seis centímetros detras de ella, dos machos, que, agarrados como dos toros, luchaban ciega- mente para conquistarla. "Desgraciadamente esta luz repentina puso un brusco tér- mino al duelo; pues cada uno huycS en sentido contrario i luego hecho a volar con suma precipitación. "Ahora que sé cómo el esperimento se ha de hacer, lo repe- tiré, hasta presenciar la cópula; pero cjuedo convencido de que ésta ha de tener mui poca duración, i también de que ningún $ se acerca a una $ ya fecundada. Como era natural, este hermoso coleóptero habia de provo- car el l^piz de los dibujantes; i, efectivamente, Lacordaire ( Ge- nera T. VIII, p. 84 n. (!) ) nos dice que Hope i Erichson lo figuraron en su obra; pero agrega: ^^pour de belles figures des deux sexes, voyez aussi BlancJiard (in Gay, Hist. de Chile; zool. V col, pl. .?7 fig. I, 2)\\. Es de suponer que Lacordaire ni siquie- ra miró a la figura i, antes de reclamar para ella la admiración del público; sin eso habría visto que este Lonjicornio está re- presentado escandalosamente pentáinero. En cuanto a Blan- chard, quien fué el pintor de dicha figura, no ha visto nada. Yo hubiera preferido una figura menos bonita, pero mas exacta. La inexactitud de las figuras de los órganos bucales, tanto APUNTES ENTOMOLÓJICOS 1 5 del macho como de la hcmbia, publicadas en la obra de Ciay (Lám. 27, ü<^. I, 2) [iodr.'i apreciarse, com[)arándolas con lasque doi aquí, las cuales han sido ejecutadas con el mas escrupuloso cuidado. $ De un Iconadf) uniforme; con la cabc/,a, el protórax, el es- cudo, los esternones, i aun el abdomen i la base de los muslos cubiertos de una pubescencia lanuda de un leonado claro i su- mamente es[)esa; la cual se hace corta, echada i escasa S(ibre los élitros ¡ las patas. Las antenas son completaiiiente glabras. Las alas son propias al vuelo. Un ejemplar ordinario presenta una lonjitud de .41,00, por una anchura de 16,00; aquélla tomada de la base de las mandí- bulas al ápice de los élitros. Barba trape/.iformc i levemente trasversal. Lengüeta fuerte- mente encoiida en su base; su parte anterior es largamente pe- ínela i dividida en dos lóbulos angostos i divaricados. Los ar- tículos 2,3 de sus [)al[jos son de igual lonjitud; el último, cuya anchura da los 0,35 de su lonjitud es regularmente oblongo i levcinente truncado en su ápice; pero su forma, tanto aquí como en los maxilares no puede esplicar estas palabras de Lacordaire: »en triangle alio 11 ge <\. Lóbulos de las quijadas mui pequeños, córneos i largamente peludos; el esterno es algo n^is angosto i alargado que el inter- no; pero pasa apenas el apo\'o de los palpos. Este último es notablemente abultado. La lonjitud de los palpos es normal, i no admite de ninguna iTiancra la palabra "estremadamenten (in Gay); di artículo 3 es ma\or que i, i menor que 2.4, que son iguales; este último, cuya anchura da los 0,30 de su lonjitud, es menos regularmente oblongo i con el ápice mas ancho que en el de los labiales. Las mandíbulas son delgadas ¡ deprimidas, con un diente en su borde interno; son bruscamente arqueadas en el ápice; esta {)arte es lisa, la otra es rugosa, i tan larga como el espacio com- prendido entre el labro i el borde posterior de los ojos. Frente cóncava. Epistomio escotado. Labro pequeño, defor- ma dudosa, por ser ocultado bajo una abundante pubescencia sin embargo se alcanza a ver que es mui corto i trasversal. 1 6 P. GERMAIN Ojos grandes. La distancia que los separa es de i,io enci- ma i de 0,80 abajo; pero aquí nunca están "coatigiisw ( La- cord). El lóbulo inferior (]ueda atrás del borde anterior de la base de la antena. Éstas alcanzan al V^ apical de los élitros. Los artículos i, 2, i 3 en su mitad basilar son brillantes i marcados de gruesos pun- tos; la mitad apical de este último i los demás están cubiertos de surcos poríferos irregulares; el 3 es de 1/9 mas corto que i, i de j^ mas largo que 4. 3- 10 llevan adelante un truncamiento oblicuo, cuyo ¿íngulo esterno es levemente agudo i saliente, pero en ninguna manera ^^snbépinctixw (Lacord); el 1 1 es de 3/10 mas largo que ro, levemente arqueado i comprimido, pero también no es »lat?iel¿i/orme\\ (Lacord). Protórax con la anchura basilar doble de la lonjitud; dorso cubierto de una puntuación fina i apretada mezclada con algu- nas rugosidades. Su borde apical i el basilar son ribeteados. Los ángulos anteriores están armados de un grande gancho ar- queí)do dirijido lateralmente, rugoso i deprimido en su base, mui afilado en su estremidad; el borde anterior de este gancho pasa un poco el del protórax i lleva unos dientecitos agudos; el posterior parece nacer en los 73 anteriores de la lonjitud; i, posteriormente a este punto, el dorso no está separado de los epipleuros por ninguna quilla. El escudo, cuya anchura da los 0,23 de la de la base de los élitros, es casi semicircular i mui densa i finamente rugoso. Los élitros tienen su lonjitud doble de la mayor anchura, la cual está en el medio; la de la base da los 7/4 de la del protórax; sus costados son casi paralelos, pero un poco encojidos debajo ele los callos humerales; éstos son jibosos i dominan al pliegue epipleural, que está bruscamente dilatado en este punto i vi- sible casi hasta su estremidad; ápice con el ángulo sutural recto i armado de una pequeña espinilla, el marjinal está arqueado en forma de cuarto de círculo. El dorso está cubierto de finas rugosidades mucho mas gruesas cerca de la base; pero no lleva nunca asperezas^ lo que hace inexacto decir que son lijosas (in dayj; lleva, sí, unas tres costillitas lonjitudinalcs poco visibles, i borradas atrás i adelante. APUNTES ENIOMOLÓJICOS 17 Salida prosternal mediana, deprimida, levemente arqueada atrás de las ancas i redondeada en su ápice. Salida mcsosternal terminada por un truncamiento algo ahor- quillado. Segmentos abdominales fina i densamente punteados; se ven brillantes a pesar de la capa de pubescencia que los cubre, i que es mientras mas espesa que es mas basilar. La salida intercoxal es triangular. Los segmentos 1-4 van disminuyendo levemen- te de lonjitud; el 5 es un poco mas largo, con el borde api- cal truncado i una escotadura larga pero poco profunda en medio del truncamiento. Presentan de cada lado una ancha costa, que nace en el ángulo inferior i se dirije oblicuamente sobre la base sin alcanzarla. El pijidio está enteramente ocultado por los élitros i termina en tres lóbulos redondeados: el del medio saliente, los laterales oblicuos. Muslos delgados, comprimidos, disminuj-endo de la base al ápice; su cara inferior está ahuecada solamente cerca de las tibias. Estas son comi)rimidas, i se ensanchan gradualmente hacia el ápice, sobre todo las posteriores; las anteriores í las interme- diarias son casi de igual lonjitud, i representan los ^ de aqué- llas; las intermediarias i las posteriores llevan en su filo interno unas asperezas mui agudas a modo de dientes de sierra. El án- gulo interno del ápice o talón lleva en todas dos espinas finas i alargadas que nacen en el mismo truncamiento apical i detras de la inserción del tarso. K] ángulo estcrno está prolongado en un diente espiniforme, notable sobre todo en las anteriores. Tarsos de[)rimidos; art. i aj^énas tan largo como 2.3 juntos; éstos iguales entre sí, i juntos apenas tan largos como 4; 3 profundamente bilobulado i poco mas ancho que 2; nudo basilar del 4 mui pequeño i enterrado entre los lóbulos del 3. Por de- bajo, los tres primeros tienen un surco lonjitudinal en el medio, i llevan abundantes pelos esponjosos en cepillos; con cscepcion del art. i de los intermediarios, donde se ven solo en el ápice, i del mismo de los posteriores de donde han desaparecido por completo. Los art. 1,2 presentan [)or encima una leve depre- sión lonjitudinal, i sus ángulos apicales están armados de un 2 l8 P. GERMAIN diente agudo i divarlcado. La lotijitud del tarso posterior hace los 0,71 de la de su tibia. $ — Difiere por ser negra, glabra brillante i de un tamaño mayor, pero mucho mas variable que en el otro sexo; pues el mas pequeño ejemplar que tengo a la vista presenta una lonji- tud de 37,00 por una anchura de 17,00; mientras que, en el ma- yor, aquélla es de 64,00 i ésta de 28,00. La barba es mas tras- versal, la lengüeta mas ancha, los palpos labiales i maxilares mas robustos, con el último artículo mas hinchado; pues su an- chura da la mitad de su lonjitud. Los ojos están separados encima por 2,00; i debajo por 2,60: quedando pues exajerado lo que dice Lacordaire ^^yeiix forte- ment separes en dessous, beaucoup moins en dessus.u Las antenas, levemente deprimidas hacia la estremidad, al- canzan a lo mas al % de los élitros, i a veces solo al 1/7. El art. 4 da los 0,78 de 3, i éste los 0,64 de i; 1,2 en su totalidad, i los cuatro o cinco siguientes en su cara interna, son lisos i con al- gunos gruesos puntos irregulares. 2^,6 ó j, en su cara esterna i gradualmente, así como los siguientes en su totalidad, llevan unos surcos lonjitudinales poríferos; pero "j-ó ayant en dessous une grande fossetíe porifcreys (Lacord.) es el resultado de una ilusión de óptica inesplicablc. 4-10 disminuyen levemente de lonjitud, su ápice presenta un truncamiento gradualmente mas oblicuo, i su cara esterna es levemente aquillada. 1 1 es breve- mente oblongo i levemente arqueado, deprimido i mas largo que 10. Pero es verdaderamente de notar que, entre los caracteres in- dicados en la obra de Gay para el jénero Amallopodes, esta- blecido, como se sabe, para la % de esta especie, se le haya ocurrido a su autor decir que las antenas alcanzan al y^ de los élitros... ¡en los machos! Cabeza mas abultada, con su parte superior marcada de un surco angosto en medio de una depresión lonjitudinal. Protórax con una lonjitud que da los ^ de la anchura basi- lar. Gancho del ángulo anterior mas ancho i mas corto. Mitad posterior sin ninguna separación entre el dorso i los epipleuros. Aquél, casi liso en el medio, lleva de cada lado un ancho alvéolo, APUNTES ENTOMOLÓJICOS 1 9 redondo, mas profundo en la parte esterna. El borde basilar í el apical están ribeteados i llevan una franja de cortos pelos ru- bios. Los élitros son mas ensanchados en su mitad posterior; el pliegue epipleural no presenta una brusca dilatación debajo del callo humeral; en su ápice están redondeados separadamen- te, con el ángulo apical inerme; cubren alas membranosas cor- tas e inadecuadas para volar; su superficie lleva rugosidades confluyentes mucho mas gruesas que en el macho. El abdomen es fino i poco densamente puntuado, con la es- tremidad del ^.'^ segmento semicircular. El pijidio tiene la misma forma, está descubierto, ribeteado i lleva una puntuación algo apretada i mui irregular. Las tibias están dilatadas mas bruscamente en su ápice, con su filo interno aplanado. En las posteriores i las intermediarias, llevan de cada lado de esta parte aplanada una hilera de dien- tes espiniformes dirijidos hacia el ápice; i unas pocas, solo de un lado, en las tibias anteriores. Los tarsos son cortos, pues los posteriores hacen solamente los 0,53 de sus tibias; son completamente glabros, i los tres pri- meros artículos son de igual anchura con una escotadura api- cal, mas profunda en el 2.", i sobretodo en el 3.°, que en el i.", i cuyos lóbulos terminan por un diente agudo. El artículo i." es mas largo que 2,3 juntos; éste es mucho menor que aquél; 4.*» es tan largo como los tres primeros juntos, i su nudo basilar es mui visible, e iguala casi los dientes laterales del 3.0 Lám. I, fig. 2»: ¿>ar¿a. lengüeta '\ palpo labial de ^ — Aum. lodiám. fig. 2=1': M „ „ de %— „ „ fig. 2'': quijada i palpo maxilar de $ — 1. „ fig. 2"': „ „ de 9 — fig. 2": tarso intermediario izquierdo de un $ de ^0,00 de lonj. — Aum. 5 diám. fig. 2=' : tarso intermediario derecho de una 9 de SS'OO de lonj'.— Aum. 5 diám. P. GERMAIN CAU ASMV S~( T/ioms.) Limertical, concave, tronqué (Lacord.)\\. El epistomio está en forma de un corto triángulo, cuya base es saliente, levemente arqueada, i se estiende entre las partes anteriores de los tubérculos antenales; su ápice lleva una pe- queña quilla que se pierde en un surco lonjitudinal ancho i pro- fundo que parte toda la cabeza por encima; sus líneas suturales con la frente están perdidas en una confusión de gruesas arru- gas, que cubren a aquélla hasta el vértice. Los ojos presentan, frente al punto de inserción de las ante- nas, una escotadura apenas apreciable; son mui trasversales, i sus estremidades son algo angulosas. La distancia que los se- para, tanto encima como abajo, queda siempre igual i es en jeneral de 3,00: no son, por consiguiente, ^^fortement separes en dessns (Lacord.)\\. Las antenas pasan apenas el primer quinto de los élitros; son mui delgados i filiformes. El artículo i es mui poco mas largo que los demás, pero es deprimido i dilatado hacia afuera; es decir que tiene la figura de un paralelógramo injertado con el tubérculo antenario i el artículo 2 por el ángulo interno de sus estremidades. Los artículos 3-1 1 son cilindricos i de igual lonjitud;son lisos con unos gruesos puntos apartados que creo poríferos; los cuales, desde el 3, se juntan mas i mas en la parte apical inferior, de modo a formar surcos lonjitudinales que au- mentan gradualmente hasta llegar a cubrir enteramente los tres o cuatro últimos. Pero, en mi concepto, ** la fossette porifére du APUNTES ENTOMOLOJICOS 23 j (irticle convertie en sillón porifcrc sur .f-S ( Lacord).\\ es el re- sultado de una ilusión de ó[)tica. El protórax es mui trasversal, pues su lonjitud da los 0,54 de su anchura; sus ánj^ulos anteriores son poco salientes i re- dondeados; los posteriores llevan un diente enderezado, a me- nudo acorr»pañado de otro mas pequeño mui aproximado i situado en la parte basilar. Los costados son paralelos adelante del ángulo posterior, i levemente converjentes en su )^ o su ^ anterior. El dorso está separado de los epi[)leuros por una quilla finamente almenada; su superficie está cubierta con una pun- tuación rugosa inui fina i mui apretada, sembrada de tubercu- lillos lisos, i, ademas, está adornada con placas lisas marcadas de gruesos puntos i dispuestas como sigue: una línea lonjitu- dinal central, mui angosta en su mitad anterior, i surcada en toda la posterior; se ensancha bruscamente desde el medio, ¡ va dilatándose hasta juntarse con una faja basilar del mismo ancho que el pedúnculo mesotorácico; de cada lado, pero mas aproximado al borde lateral que al centro, hai otra placa lonji- tudinal i mediana, la cual, adelante, pasa levemente la mitad del protórax, i atrás se junta con la estremidad de la placa basilar o se borra antes de alcanzarla. Ademas, en el medio, se ven dos placas mayores i con forma de triángulo equilateral, dispuestas de tal manera que los ápices se juntan con la línea central en el punto en que ésta se ensancha i que las bases quedan paralelas con los costados; esta disposición da a estas placas la figura de una cruz de Malta perfectamente dibujada. El borde anterior i el posterior llevan una franja de mui cortos pelos rubios. El escudo está acorazonado, con la superficie cubierta de finas asperezas, i un surco lonjitudinal que no alcanza al ápice. Su anchura representa la ^/, parte de la base de los élitros. Estos tienen sus costados casi paralelos, pues su anchura ba- silar es solamente de los 0.12 inferior a la de la parte apical, al mismo tiem[)o que excede solamente de los 0,08 la de la base del protórax; en cuanto a la lonjitud es mas o menos doble de la mayor anchura. El ángulo apical es mui redondeado e iner- me; el callo humeral es corto i poco saledizo; el borde lateral i el sutural son finamente ribeteados; el pliegue epipleural es 24 P. GERMAIN convexo, no bruscamente dilatado en su base ¡ acaba en frente de las ancas posteriores. El dorso está cubierto de una puntua- ción inui apretada, un poco rugosa, i mezclada con algunas as- perezas en su base. Cada élitro lleva cuatro costillitas lonjitu- dínales mui finas i poco aparentes. La salida prosternal es ancha, plana, redondeada en su ápice, i no pasa las ancas. La del mesosternon es, como en el jénero anterior, paralela i escotada en su estremidad. Los segmentos abdominales son de igual lonjitud; 1-4 están cubiertos en sus ^ basilares, i 5 en su totalidad, de una pun- tuación fina mui apretada i mezclada con pequeñas arrugas; el ^3 apical de aquéllos es liso i brillante; salida intercoxal en triángulo mui agudo; borde del 5 anchamente escotado, con los ángulos de la escotadura redondeados i velludos. Pijidio en for- ma de paralelógramo un poco mas largo que ancho, cubierto de puntos finos mui irrcgularmente agrupados; el borde apical es an- chamente arqueado i lleva una franja de cerditas cortas i rubias. Las patas son fuertes i cortas, con los muslos, las tibias i los tarsos de todas notablemente iguales entre sí. Los muslos son gruesos i comprimidos, con su cara inferior ahuecada solamente cerca de la tibia. Esta es de una lonjitud igual con la del mus- lo, deprimida i ensanchada de la base al ápice, con el filo inter- no aplanado o aun levemente acanalado; en todas el talón lleva dos mui cortas espinillas. En las anteriores, el ángulo esterno presenta una escotadura pequeña pero profunda, en la cual puede alojarse la base del primer artículo tarsal, i cuyos ángu- los son dentiformes; en las intermediarias i las posteriores, esta escotadura está reemplazada por un truncamiento, cuyo ángulo interno forma un mui pequeño diente recto, i el esterno un diente algo mayor i divaricado. Los tarsos son anchos, i su lonjitud da los '/. de la de las tibias. El artículo i es mas corto que 2,3 juntos; 2 es el mas corto i triangular; 3 es mui anchamente bilobulado; 4 es mas corto que 1-3 juntos, con su nudo basilar mui pequeño, i como enterrado en el fondo de la escotadura del 3. Ganchos peque- ños. Pubescencia esponjosa mui abundante debajo de los tres primeros artículos de todos los tarsos; el i, solo, presenta por debajo un surco lonjitudinal. APUNTES ENTOMOLÓJICOS 25 ^ — Es mayor, i alcanza a veces hasta 40,00 de lonjitud por 16,00 de anchura. El protórax parece menos trasversal, aunque la proporción entre la lonjitud i la mayor anchura sea la misma; porque los costados, ora rectos, ora levemente arqueados, son mas conver- jentes, i eso desde la base; resultando que la anchura anterior da solamente de los 0,70 a los 0,75 de la basilar. El diente del ángulo posterior es mas marcado, como, asimismo, los de la quilla lateral. En cuanto a las placas del dorso, están mal limi- tadas i presentan un dibujo embrollado. Los segmentos abdominales son enteramente lisos i brillan- tes, con una puntuación mui fina i mui rala; el último está trun- cado en su ápice. El borde anterior del pijidio es levemente si- nuoso. Las patas son notablemente mas delgadas, con las posterio- res evidentemente mas alargadas que las otras. Las tibias están apenas dilatadas hacia el ái)icc, con su filo interno convexo; en su parte apical, están revestidas de una pubescencia rubia, cor- ta, echada i mui espesa, que imita un poco la de debajo de los tarsos. Este insecto no es escaso en Chile, ptro no parece aventurar- se mucho al sur del Maule. Su larva vive con preferencia en la ^^Qnillaja saponaria^. Lám. I, fig. 3 ^: barba, lengüeta i palpe labial — Aum. 10 diám. " fiS- 3''- quijada i palpo maxilar w '• fig- 3 ^ • tarso intermediario izquierdo de ^ — Aum. 5 diám. MICROPLOPHORÜS. (Blancli.) magellanicus { Blaneh.) El jénero Microplophorus ha sido establecido por Blanchard en 185 1 (in Gay, zool. T. V., p. 454) para una especie de Lon- jicornio, que describe bajo el nombre de magellanicus {\oc. cit.), i que está figurada, pero no descrita, en el " Voy au Folc sud; Entom.p. 260; pl. 16; fig. /, 2 t et ?.-. A esta especie, que pro- 20 P. GERMAIN viene de Magallanes, Blanchard agrega, bajo el nombre de "castane7íSí\, una segunda que describe sobre un ejemplar único i hembra (loe. cit. p. 457), i figura (loe. cit, lám. 27, fig. 6). Este sabio entomólogo previene que esta segunda especie es sumamente vecina de la primera; pero asienta, sin embargo, que es fácil distinguirla por su talla mas considerable, su matiz w/rt:j- cargado, los dentellones de sus antenas mas espresados i mas largos, el protórax mas rugoso, las espinas laterales mas largas, los élitros mas oscuros i menos ligados, etc. Lo que se saca en claro de tantos mas i menos es que el señor Blanchard se en- contraba con ganas de hacer una especie nueva; pues, como se verá mas adelante, el tamaño, el matiz jeneral, las antenas, el protórax i sus espinas, el color de los élitros i su puntuación, ofrecen variaciones tan graduales, que éstas no pueden servir de pretesto a especies nuevas. Este insecto, al cual dejaré el nombre de magellanicus , se ha- lla desde Chillan hasta Magallanes. Es paralelo i levemente convexo. Los dos tamaños estremos, en los machos que tengo a la vista, son: lonjitud 26,00 i 22,00; i anchura: 8,00 i 7,50. La mayor hembra que mido tiene una lonjitud de 28,00 por una anchura de 9,00. En cuanto al matiz jeneral, él se queda entre un castaño su- bido i un castaño aleonado; pero liega a ser testaceo en los éli- tros de algunos ejemplares, sin que esta diferencia — aunque no resulte de un estado inmaduro — me parezca suficiente, por sí sola, para hacer considerar como de una especie distinta los ejemplares que la ofrecen. El vello es fino i lanudo, poco abundante por debajo del cuer- po i casi nulo por encima. La barba está en trapecio mui trasversal. La lengüeta es casi cuadrada, con su mayor anchura en el borde anterior, que es pubescente i mui levemente sinuado. Las quijadas tienen su lóbulo interno mui corto, levemente velludo, córneo en la parte central, pero membranoso i glabro en su borde interno. El lóbulo esterno es ancho, redondeado i levemente arqueado en su ápice, el cual alcanza mas o menos a la base del 3.° artículo de sus palpos. Los palpos son todos cortos i pequeños, con los artículos casi APUNTES ENIOMOLÓJICOS 2J de íc^ual lonjitud; el último, oblongo, es alargado i angostado le- vemente en su base en los labiales, mas grueso i macizo en los maxilares; pero nunca son »c¿/¿/s d leur estremité {Lacord)\\. Mandíbulas pequeñas; la parte arqueada del ápice es corta i no pasa la anchura basilar; su borde interno es obtusamente an- gosto en el medio, i su estremidad es bífida con la punta infe- rior mas fina i mas corta que la otra; pero no son ''fortement arquees (Lacord)n, ni tami)oco únicamente "agudas en su es- tremidad (Blanch)it. Labro pequeño, en forma de segmento de circulo trasversal, con su borde inferior ocultado debajo de una espesa franja de pelos rubios. Su línea sutural con el cpistomio es levemente ar- queada, rebajada, ancha, lisa i bien visible. La cabeza es corta; pero no es ^^leríicale ( Lacord.)^, sino que sigue el leve declive del protórax hasta la base de las antenas inclusiva: lo que hai, sí, es que los tubérculos antenarios, sepa- rados solo por un angosto surco que principia entre los ojos, forman un rodete trasversal i saliente que hace parecer vertical i cóncava la parte anterior a la base de las antenas; mientras que, en realidad, el epistcmio, que ocupa todo el espacio entre el susodicho rodete i el labro, es aplanado. Ojos gruesos, normalmente escotados, i con el lóbulo inferior no sobrepasando adelante a la base de las antenas. En un $, su distancia es de 0,50 encima i de 1,00 abajo; mientras que en una $ de igual tamaño, estas cantidades son: 0,80 i 1,20. Su distancia del protórax es igual a la anchura de su lóbulo supe- rior, resultando un cuello levemente cónico i finamente rugoso, cuya anchura es inferior de 20 % a la de la cabeza en el punto mas saliente de los ojos. Las antenas alcanzan a la estremidad del cuerpo en los ^, i solo al medio del tercer segmento abdominal en las $. Llevan doce artículos: no dejando de ser notable que los Señores Ento- mólogos, que se ocuparon de estos insectos desde cincuenta años, les hayan dado todos once, por no haber, sin duda, tenido la idea o el tiempo de contarlos. Por esto se puede medir el gra- do de atención que, en su afán de describir mucho, nuestros ma- yores maestros dan a sus descripciones. Son poco robustas, con el artículo i en forma de corta maza apenas dos veces tan larga 28 P. GERMAIN como ancha, i el 2 es nodiforme como es costumbre; los siguien- tes son levemente arqueados, pero, por lo demás, mui diferentes según el sexo. En los ^, el artículo 3 es siempre de igual lonjitud que el 4 Cierto es que, cuando se quiere apreciar esta proporción sin me- dir los artículos, ¡Duede suceder que el observador sufra una ilusión de óptica: por llevar el 2 agregado en su base, el 3 parece mas largo. La anchura de este artículo 3 representa los 0,18 de su lonjitud; i, por debajo, lleva una carena lonjitudinal, que es la continuación de la que se nota en su ramal. 4-10 van acor- tándose gradualmente, hasta que 8-10 presenten mas o menos los 0,66 de 3. El II es de un 20 % mas largo que 10; i en cuanto al 12, es el mas largo de todos, pues es casi doble de 3 i casi triple de 10. Por el ángulo ínfero-estcrno de su ápice, los artículos 3-1 1, i no "3- 10 (Blanch.)ii, echan, en dirección oblicua hacia adelante, un ramal delgado, flajeliforme i levemente flc- xuoso. El primer ramal es, en jeneral, mas corto que su artículo, i el segundo un poco mas largo que el suyo; desde allí hasta el 1 1, estos ramales son un poco engrosados hacia el ápice, el cual es redondeado, i van alargándose hasta tener mas de dos veces la lonjitud de su artículo; pero el del 1 1 no alcanza a sobrepasar al 12. Los artículos 1,2 en totalidad i los otros en su parte su- perior o dorsal, son, sobre todo los primeros, glabros, brillantes i marcados de unos gruesos puntos irregulares. La cara inferior de 3-1 1, así como el 12 i los ramales en su totalidad, llevan po- ros mui apretados casi ocultados por una pubescencia erizada i mui igual. Lacordaire, al hablar de los artículos de las antenas en este sexo, dice: '>arí¿c/e i uiediocrenient gros et lo7ig, en cone renversé; j á peine plus longqne ^; celui-cict ¿-lo gradiiellement plus courts; tous inunis a leur somniet interne d'u?t ramean long et gréle; 11 plus long que lo.w En primer lugar, esta frase es confusa, porque no se comprende claramente á cuáles artículos se refiere la pa- labra ^'tousn. Ademas, presenta numerosas omisiones e inexac- titudes, que los caracteres indicados aquí ponen en evidencia. Diré también que no puedo, a imitación de este gran naturalis- ta, considerar como ^ñntcrncw la parte del ápice de los artículos donde nace el ramal. Pues se comprende de sobra que las par- APUNTES ENTOMOLÓJICOS 29 tes de estos órganos, provistas de poros i pubescencia, han de estar siempre dirijidas de manera a recojcr las ondas sonoras y las moléculas odorantes; i que citas les licitan de afuera, i no del cuerpo que los lleva. En las $, las antenas son glabras. 1'21 artículo 3 es mas largo i mas delgado; pues su anchura representa solamente el 10% de su lonjitud, i ésta es de una tercera parte mayor que la del 4 Las lonjitudes de 4-1 1 disminuyen gradualmente, llegando la de este último a representar solo la mitad de la de aquél. El 12 es mui corto, embutido en la extremidad del 1 1 i soldado con él, pero con su linca sutural bien marcada. Como en los ^, e] ángulo infero-externo del ápice se prolonga oblicuamente hacia adelante, pero en forma de diente triangular i agudo; el cual principia a notarse solamente en el artículo 5, i llega a su mayor desarrollo en los artículos 7-9. Allí, el diente presenta una lon- jitud que puede variar desde la totalidad hasta la mitad de la del artículo que lo lleva, quedando, así, inutilizado uno de los principales caracteres que Blanchard indica para reconocer su M. castaneíis. Como en los J", la totalidad de los artículos r, 2 i la parte dorsal de los siguientes es lisa, brillante i marcada de gruesos puntos apartados e irregulares, pero solo hasta el ar- tículo 7, haciéndose densamente rugosa después. La parte infe- ro-esterna, que lleva los poros, está dividida lonjitudinalmente por una fuerte quilla que se prolonga sobre el diente i forma su borde posterior. En el protórax, una lonjitud central de 3,40 corresponde con una mayor anchura de 4,80. El medio del borde apical i el del basilar están con forma de un gran lóbulo corto; que tiene la anchura del cuello en el primero, i la del pedúnculo mesotorá- cico en el segundo: siendo, pues, impropio decir de este último que es '^bisimié (Lacflrd.)^\ Los costados están armados de dos pe- queñas espinas casi horizontales i dirijidas hacia afuera: la una, dentiforme, en el ángulo anterior; la otra, un poco mas angosta, en el medio de la lonjitud. Esta armadura no presenta diferen- cia según los sexos, por mas que Blanchard diga lo contrario; i, aunque variando un poco de lo mas a lo menos, es constante. Sin embargo, tengo a la vista un ejemplar,?, en el cual la espina del medio ha desaparecido casi por completo; i otro del mismo 3° P. GERMAIN sexo en el cual el ángulo basilar, en jeneral simplemente recto, está dilatado lateralmente de modo a formar un diente alargado igual a los dos anteriores. Haciendo caso omiso de estas espi- nas, los costados varían entre paralelos i notablemente con- verjentes hacia adelante. El dorso es desigual i como abollado i su superficie está cubierta de una puntuación mediana apretada i rugosa. Fuera de las espinas que indican un poco donde está la separación de este último con los epipleuros, no hai nada que lo haga. El escudo es mediano, pubescente, cubierto de una puntua- ción rugosa i lonjitudinalmente cóncavo; es mas largo que an- cho, con sus costados algo paralelos i el ápice anchamente re- dondeado. Sin embargo, en algunos raros ejemplares, se aplana i adquiere la forma evidente de un triángulo agudo en su ápice. Los élitros son levemente convexos i paralelos casi hasta su estremidad; son truncados en la base, con el callo humeral grueso, redondeado i saliente; el ángulo apical esterno es an- chamente arqueado, i el interno es recto i lleva una espinilla. El pliegue epipleural es angosto i corto; pues, antes de llegar a las ancas posteriores, se trasfonna en un rodete que constituye el borde del élitro, pasa por su ápice, donde se engruesa, i remonta hasta el escudo haciéndose gradualmente mas delgado. El dorso lleva una puntuación apretada, mas gruesa hacía la base, i, so- bre cada élitro, cuatro costillitas lonjitudínales mas o menos borradas en sus dos estremidades, i de las cuales la esterna des- aparece a veces por completo; pero no lleva nunca asperezas por lo cual no se puede nunca decir que es "lijado (Blanch.)if En un ejemplar, cuyo protórax mide 4,80 de anchura, la de am- bos élitros; tomada frente al ápice del escudo, es de 8,20, i co- rresponde con una lonjitud de 20,50, medida de la base al ápice: la anchura del protórax representa, pues, los 0,58 de la de los élitros i ésta los 0,40 de la lonjitud. Resulta que Blanchard, al decir que los élitros son "notablemente mas anchos que el pro- tóraxii, es mas exacto que Lacordaire, cuando solo las dice "«« peu plus largesw. Salida prosternal muí arqueada atrás de las ancas i densa- mente pubescente en los ^\ es mas angosta que la mesosternal, la cual es lonjitudinalmente cóncava. APUNTES ENTOMOLÓJICOS 3 1 Metasternon cubierto de puntitos apretados, de cada uno de los cuales nace un pelo fino i alart^ado. ICn el incdic) lleva una profunda, pero angosta estría lonjitudin.il: la cual, en los ^, queda ocultada ¡jor una mancha formada de una pubescencia rubia, lanuda, tendida i inui espesa. Sus episternoncs son per- fectamente triangulares, con sus epímeros grandes i paralelos pero oblicuos. Segmentos abdominales casi de igual lonjitud, brillantes i sembrados de puntitos piliferos poco apretados. El 5 es ancho i bilobulado en los ^. En las ?, se hace gradualmente mas an- gosto i entero, quedando su forma bastante inconstante. El pi- jidío es rugoso, ancho, i arqueado en su borde apical; pero es preciso cuidar de no confundirlo con la [jlaca que cubre el pene, la cual es angos'a i bilobulada. Las ancas pcstcriores son contiguas. Las patas son medio- cres, i se alargan mui levemente de adelante hacia atrás. Los muslos son comprimidos, brillantes icón puntitos piliferos poco apretados. Las tibias son ásperas i opacas, levemente engrosa- das hacia el ápice, i con dos mui cortas espinillas en el talón. Los tarsos son tan anchos como la tibia en su ápice; sus tres primeros artículos son de igual anchura entre sí, i todos llevan por debajo pelos esponjosos en cepillo. El artículo 3 es siempre mui bilobulado; i el i es mas o menos tan largo como 2,3 jun- tos i como 4. El nudo basilar de este último es pequeño, pero bien visible. Lám. I, fig. 4^^: barba^ lengüeta i palpo labial. Aum. 10 diám. — fig. 4**: quijada i palpo maxilar. Aum. 10 diám. — fig. á^: antena de $. Aum. 5 diám.— fig. 4^: antena de $. Aum. 5 diám. M. Calverti (Fr. Philippi) Una segunda especie mui auténtica de este jénero ha sido descrita, bajo este nombre, por mi sabio amigo, el profesor don Federico Philippi; él acaba de remitirme esta descripción para incluirla en este trabajo. La doi a continuación. 32 P. GERMAIN " M . pubescens, testaceus; capite, prothorace, antennis, pedilmsque fus <" m, et in uiroque elyiro linea media obliqua, baswi et ápice m haud II attitigente casia fiea; spina aníica prothoracis parva, obtusa. " Long. 2/""''; /ai. bas. elytr. 7"i"', ad apicfim d^""". II Hallado al pié de la Cord. de Chillan por el señor Calvert II i cedido al Museo, II, 8i. II El animal tiene la superficie densa i finamente puntuada, i I' pubescente, con cscepcion de los élitros; es de color testáceo I' pálido, menos la cabeza, protórax, patas i antenas que son ¡' fuscas. El diente anterior de los lados del protorax, es mui II pequeño. Los élitros son lampiños i densamente puntuados i II muestran tres líneas elevadas, que no alcanzan ni a la base II ni al ápice, i sobre la línea del medio se halla una mancha " linear oblicua Je color castaño. El tórax es por debajo mas I' denso i largamente peludo que el resto del cuerpo. II Por su menor tamaño i su coloración notable es bien distintan. Esta descripción, mui exacta i completa aunque corta, deja ver que la línea oscura de los élitros es lo que no permite con- fundir esta especie con la anterior; pero como ha sido redacta- da sobre un solo ejemplar, es bueno preveer el caso de varia- ciones posibles; i, dada la frecuencia con que suceden entre nuestros Coleópteros, nada estraño fuera que, en algunos indi- viduos, esta línea disminuyese hasta borrarse completamente, o se ensanchase hasta invadir todo el élitro. Me permitiré, pues, indicar un carácter, que, según creo, ha de ser constante, i que, aunque leve, podria en este caso servir a reconocerla: quiero hablar de la diferencia de proporción que presentan ambas es- pecies entre la anchura de la base de los élitros i su lonjitud. En el Calverti, aquélla, frente al ápice del escudo es de 7.00 i la última de 15,50, lo que da una proporción de 45%; mientras que, en el viagellaniais, hemos visto que es solamente de 40/^. A esto se podria agregar la pubescencia de la parte inferior del cuerpo, que el profesor F. Phih'ppi señala con razón, i que es sobre todo en los muslos, algo mas larga i mas abundante que en esta última especie. Pero, lo repito, se habla aquí de lo que pasa en un ejemplar único: lo cual bien podria hallarse modifi- cado en otros. APUNTES ENTOMOLÓJICOS 33 ADDENDA A Última hora, ¡ demasiado tarde para que, a mi parecer, fuese conveniente colocarla mas atrás, recibí de Europa la copia de todo lo que Thomson escribió sobre el ACALODEGMA Servt- lleí, en "/íz Revue et Mag. de Zool.,p. 261, iSjy.w Es con el mayor asombro que he leido este trabajo; i es con- vencido de la gran utilidad que hai en hacer figurar aquí tanto su reproducción como las críticas que provoca, que lo doi todo a continuación. De esta lectura se podrán sacar algunos datos para apreciar las producciones de este gran naturalista; i ver los embrollos, en los cuales la fatalidad se complace en meter, a veces, a los entomólogos. REVUE ET MAGASIN DE ZOOLOGIE, p. 201, 1 877. Grotipe des ACALODEGMITES. Thoms. I' Capui parvum; mandibulcB parva; palpi débiles, breves; c? antennoe " nionilif armes ^ corpore longiores ; oculi subapproximati, subtenue granu- " lati^ Proilwrax lateribus 4-hatnatus. ¿ abdotnen breve, projedura in- " tercoxalis obiuse triangularis, ? lai'isswia rotunda ta. Pedes mediocres, " compre ssi, $, H Jemora postica corpotis extretnitatem haud atiingentia. " Obs. Cette formule différe de celle des Micropsalites (Lac. " gen. col. VIII. p. 42) en ce que les antennes des ^ sont mo- " niliformes et plus longues que le corps, les yeux assez rappro- " ches, les mandibules avancces, les palpes grcles et courts et " les cuisses postérieures bien plus courtes que l'extremité du " corps dans les deux sexes. Ce groupe nous parait devoir ¿tre " place auprés de celui des Micropsalites. "ACALODEGMA. Tlioms. "(nov. gen.: a/caAo? trauquille, úeyíxa niorsure.) i-Caput parvum; mandidula- patva, paulo porrectce; palpi débiles, " breves^ maxillares labialíbus longiores, haud dilatati: ¿ antetiiue cor- " pore longiores, i i-articulativ, moniliformes, scapo atticulis civteris si/i- 3 34 P, GERMAIN »> gulis (2.° excepto) bte^JÍo^e, J.° ca'ierts stngulis longiore, 4.-10 grada- " íim decrescenliluis, ultimo j." quasi xquale^ 9 iñx mo7iiliformes, siib- " cotnpressce, scapo articulo ^.'' vix breviore^ j.° cceteris singulis longiore, II Ciüteris dectescentibus. Piothorax transversus, lateribus 4-hamatus, • I hamulis curvatis, 2 anticis brevioribiis. Scutellum semicirculare. ¿ Ely- ti tra paulo elongata, ? breviora ampia, ¿ ápice bis pinosa, 9 inermia; II 9 pygiífium /nagnum, valde conspicuiim, porrectum. Prosterni et me- H sosterni apéndices laminiformes, illo augusto, hoc lato. ^ abdometi •t breve; ¿ projectura intercoxalis obtuse trian^ularis, $ latissima i'o- 11 tundata. Pedes mediocres, compressi, gradatim a anticis paulo cres' II ceníes, S ? femara postica corporis exíremitatem haud attingenlia; 11 tarsi articulo i." duobus sequentibus fere cequale. "Genre ambigú á raison de ce que l'espéce qui le compose tt semble emprunter des caracteres á plusieurs genres tres dif- " ferénts, par quoi nous avons dú en constituer un groupe á " part. Ainsi les Acalodegma ont pour caractére de rappeler, •' par la forme des mandibules et le rapprochement des yeux, I' les Poliarthron ct les Polyoza, et, par l'armature du protho- " rax, les Micropsalis, les Meroscelisus et les Acanthino- " dera ?. Les males se rapprochent de la forme genérale des " males des Meroscelisus, et, en vertu de la modalité (?) de la " livrée, des Prionus. Enfin les femelles rappellent assez bien " celles de Micropsalis. "A. SERVILLEI (Blanch.) In Gay. Hist. Chile, V,p. 45 ^{Ancistrotus) "Syn. marginipennis (Fairm.) Ann. Soc. Ent. de Fr., i86/f.,p. " 2^0. (Apterocaulus). "Patrie: Chili et Colombie. ^'Lofig. 2y-jg mili. Lat. ii^y-i^. mili. ^^Brunneo-nigricans; caput prothoraxque rugosa, apud ^ solum i* flavo-pilosa ; elytra ob solete pufutaia et lon^itudinaliter 6-costata. II ^ ápice spinosa, 9 lata ampliata, et ápice rottindata; pedes briainei. " Obs. M. Stcinheil (de Munich) a bien voulu nous envoyer " un paire ,? ? de cette interessante espéce, sous le nom de: APUNTES ENTOMOLüJICOS 35 " Acanthinodera hi/iainatn (Bates). Nous en possédons un " individu ^ enticrementc d'un brun tcstacé.n AI leer este trabajo, se nota primero la singular persistencia del autor en dar a este insecto unas antenas vionilifonnes. No sé lo que Thomson entendió por esta palabra; pero, en cuanto a mí, desde sesenta años que me ocupo de cntomolojía, he oído decir siempre que una antena moniliforme era esta, cuyos artículos redondeados, parecían ensartados como los gra- nos de un rosario; i todas las personas que he consultado a este respecto, aquí — el sabio naturalista doctor R. A. Philippi, su hijo el profesor don Federico Philippi, el distinguido lengüista don Fernando Paulsen, etc., etc. — me han dicho lo mismo. Si la palabra "moniliformen no tuviese en la pluma de Thomson otro sentido que el universalmente reconocido, esta antena, que cuenta solamente ii artículos; i que va desde la cabeza hasta mas allá de la estremidad del cuerpo, en un Lonjicornio de 27 a 39 mm. de lonjitud, presentaría por cada artículo una bolita de mas que 3 mm. de diámetro, lo que es absurdo. Es de notar también el modo estraño del autor para espre- sar la cantidad de los accidentes o adornos de los órganos. Así, cuando dice: ^^Prothorax lateribus ^-hamaíiisw, no en- tiende decir que son cuatro ganchos por cada lado, sino dos: dos en un lado i dos en el otro hacen cuatro. Los adornos son siempre simétricos, i por eso siempre se habla de los de un lado. En apoyo de lo que digo, vemos que Bates, que él, habla como todo el mundo, llama "Acanthinodera bihaniataw el in- secto que Thomson dice ^'^-/unnatics.u El mismo error se presenta cuando el autor dice, en la diag- nosis del jénero, ^^elytra ápice bispinosau. Todo el mundo en- tiende que aquí cada élitro tiene dos espinas, mientras que no tiene mas que una; pero, para Thomson, como son dos élitros, son dos espinas. Este modo de espresarse es sumamente inco- rrecto: se ha de decir ^^elytra unisphwsan\ porque es bien evi- dente que eso indica una espina para cada élitro, i no para los dos. Pues con aquella manera seria correcto decir: ^^tarsi postici 36 P. GERMAIN 8-articulati\u Lo mismo que cuando se dice: ^^elytra 6-costatan, es porque hai dos élitros, i que cada uno lleva tres costillas; pero nadie lo comprende así. Si este sabio entomólogo ha presentado esta innovación, como una mejora destinada a dar mas claridad a sus descripciones, me parece que se ha equivocado. En las observaciones que siguen a la diagnosis del jénero, cuando, al hablar de la armadura del protórax de los Acalo- degma, se indica su semejanza con lo que se ve en los Microp- salis, los Meroscelisus, i los Acanthinodera % ¿por qué elimi- nar el Acanthinodera ^ ya que la tal armadura es idéntica en ambos sexos? Es también de notar que el autor parece haber tenido poca disposición en desarticular las piezas de la boca, para conocer sus formas; porque habla solamente de lo que se ve de afuera i guarda, para todo lo interior, el mismo silencio que para cier- tos caracteres mui importantes de los tarsos. Pero dejaremos a un lado esas incorrecciones, inexactitudes i omisiones, que no pueden, sin duda, probar otra cosa, sino que este trabajo ha sido hecho con precipitación i después de un estudio demasiado superficial, i nos fijaremos en dos puntos importantes que su lectura pone en vista. i.° El Acalodegma Servillei (TJionis.) habitarla, según el autor, Colombia i Chile. 2.0 Los caracteres que le da no se aplican al Ancistrotus Servillei (Blandí.) El cuadro siguiente pondrá en evidencia estas diferencias. Acalodegma Servillei ( Tli.) Ancistrotus Servillei (Bl) Mandibules avancées, MandibulcB paulo porrectce. mandíbulas ¿Cuál de los dos? APUNTES ENTOMOLÓJICOS 37 PALPOS Palpi breves. — Palpes courts. Unos palpos no pueden lla- marse "cortosii, cuando los la- biales son 2^ veces tan largos como la lengüeta; i cuando los maxilares, cerca de 5 veces tan largos como las quijadas, so- brepasan a las mandíbulas. ANTENAS A ntenncs moniliformes. Articulis ^-10 gradatin descres- centibus\ultivio j qitasi ccqua- le. Antenas filiformes. Artículos 4-10 casi ¡guales; el último el mas largo de todos. OJOS Oculi subapproximati. Siibtenue granulati. Tan distantes encima como debajo; i esta distancia es gran- de, pues iguala a la de las ca- vidades cotiloídeasde las ante- nas entre sí. Fuertemente granulados. PROTÜRAX ProtJiorax lateribus ¿f.-hamatus\ hamulis 2 anticis brevioribus. Protórax con dos ganchos espiniformes de cada lado. El anterior es el mas corto. ÉLITROS ¿ elytra ápice bispinosa; obsolete punctata: longitudinaliter 6-costata. Con una sola espina en su ápice, situada en el ángulo su- tural. Sin puntuación ninguna; pero sí con rugosidades sem- bradas de pequeños tubcrculi- Uos, que las hacen ásperas. Cada una lleva cuatro costi- llitas lonjitudinales poco mani- fiestas. 38 P. GERMAIN ABDOMEN $ abdomen projectura interco- xalis triangiilaris. Salida intercoxal no trian- gular, sino en forma de un ló- bulo corto i redondeado. PATAS ^, % feniora postica corporis ex- tremitatem haud attingentia. $: los muslos posteriores al- canzan a la estremidad del ab- domen i aun la sobrepasan. De lo cual concluyo: I." Que estas dos especies son distintas. 2.0 Que es la de Colombia que Thomson ha tenido en manos para su descripción, 3.0 Que es a ella sola que pertenece el nombre de Acalodeg- ma servillei ( TJi). 4.0 Que para la nuestra que no es ni un Acalodegma ni un Ancistrotus, se habrá de crear un jénero nuevo, tan luego como se tengan los elementos necesarios para hacerlo de un modo conveniente: jénero, que tendrá probablemente su colocación en el grupo de los Acantinoderitos. Agregaré que sospecho mucho que, desde Blanchard hasta Lacordaire, los entomólogos se hayan equivocado respecto al sexo de los ejemplares que tenian en mano; i que Thomson ha- ya, tal vez, mirado dos especies diferentes como los dos sexos de una misma. No hai duda que estamos aquí con el resultado de una con- fusión; la cual puede mui bien haber ocurrido en las cajas mis- mas de Thomson. Ciertos datos que he podido conseguir lo indican claramente. Helos aquí: i.o El naturalista Federico Leybold mandó, de 1862 a 1864, a un señor Steinheil, óptico en Munich, unos veinticinco ejem- plares del Ancistrotus chileno; i esto, según supe, en pago de unos anteojos. 2.0 Mas tarde, otro señor Steinheil, de Munich — tal vez el hijo APUNTES KNTOMOLÓJICOS 39 del anterior — naturalista i entomólogo, recorrió Colombia, Nue- va Granada i el Ecuador. Lo primero que seria preciso saber es cuál de los dos Stein- heil mandó el par de Ancistrotus a Thomson. Pero, por poco que el segundo haya heredado del primero, los de Chile i los ha- ya reunido en su colección con los de Colombia, nunca se podrá saber exactamente cuál es la patria del par remitido a Thomson. I.dlll I P. Gfrmnin ^Publicado EN los "y^NALES de la jJniversidad") POR p. G^EI^M^Tls^ SANTIAGO DE CHILE BANDERA, NÚM. 46 1898 19,889. — Imp. Cervantes, Bandera 46 O ••^>*'5;-*-- ••^•>'^"->-0-'->'-^-'>'-^^-?'-^">.^-T ^rs-^ APUNTES ENTOMOLÓJICOS Los Lonjicornios chilenos 2.* Sub- familia: Los Cerambícidos ADVERTENCIAS: 1." Relativamente al trabajo que lleva por título: Revisión des co- léoptires dii Chili,par L. Faitmaite et P. Germain, i cuya mayor par- te fué publicada en los Annaks de la Société Entomologigne de France, en los años 1858- 1863; debo declarar que, fuera de Familias o Jéne- ros que indicaré a su tiempo en mis "Apuntes entomolójicosn, la par- te que he tomado en esta obra ha consistido en mandar sus elementos a mi distinguido colaborador, acompañándolos de algunos datos bio- lójicos e indicación de caracteres. Declaro, pues, no haber participado a lo que este sabio entomólogo ha publicado, en cuanto a las descripciones i al arreglo sistemático de los Insectos chilenos de la familia de los Lonjicornios. 2." La inexactitud, que, respecto a la procedencia de los ejempla- res, reina en las colecciones europeas, es cosa demasiado conocida; para que estrañe mucho el verme considerar solamente como insectos chilenos las especies que han sido halladas por mí o por Entomólogos P. GERMAIN series del pais. En este trabajo no hablaré, por consiguiente, de las que son indicadas como tales en las obras estranjeras; pues, con fre- cuencia, se ha visto llegar a Europa insectos procedentes de la Arjen- tina, de Bolivia, del Perú, etc., pero que pasaban por chilenos por resultar de compras o de obsequios (jue habian tenido lugar en Val- paraíso. Ejemplos al apoyo no faltarían, si quisiera citar algunos; pero me contentaré con recordar que la Paromia dorcoides ( ¡J'es/ic) pasó largo tiempo, en Europa, por ser orijinaria de Columbia: lo que no es exac- to; i que Lacordaire rectificó este dato erróneo, declarando bajo la autoridad de Reiche, (¡ue ¡irovcnia de Australia (Jenera T. 11^ páj. J2g): lo (juc no es cieno tampcjco; hasta que, en 1854, habiendo man- dado este insecto a Paris, di ;isí a conocer que su patria verdadera es Chile. Tan luego como se da principio al estudio de esta segunda sub-fiamilia, las dificultades que provocaron el grito de desa- liento que Lacordaire no pudo reprimir i del cual hablé en la primera pajina de este trabajo, aparecen a cada paso mas nu- merosas e insuperables. Pero digámoslo luego: si el arreglo sis- temático de estos insectos forma un laberinto al parecer sin sa- lida, se debe, no solamente a la cantidad de sus especies i a la estrema variabilidad de sus caracteres, sino también a los estu- dios incompletos de qne fueron a menudo objeto. Es verdaderamente deplorable que tantos sabios, persuadi- dos de que el rápido despacho de una obra es provechoso para su renombre, persigan su conclusión sin querer gastar la pacien- cia i el tiempo necesarios, para hacer las observaciones que de- ben servirle de base. Por esto, cuando, en busca de analojías, veré que solamente puedo valerme de estudios de esta clase, no edificaré sobre tales cimientos, sino después de haber hecho a sus autores responsables del resultado. En el trabajo presente me esforzaré, como siempre, en descubrir i denunciar las inexacti- tudes i omisiones en las cuales habrán incurrido: i, en cuanto a mis descripciones, por haber tenido en mis manos los insectos que las motivaron i visto lo que digo de ellos, espero que, no presentarán las mismas irregularidades. Las divisiones establecidas para agrupar las especies, siendo obra del cerebro humano i no de la Naturaleza, son siempre ar- APUNTIiS KN'JO.MOLOjirOS $ tificiales i aibitrari.is; i, ademas, su valor dc[)en(lc del estudio mas o menos completo que se ha hecho de los caracteres que se les ha dado por linderos. Por otra parte, éstos, pudiendo sa- carse de cualquier luíjar del cuerpo del insecto, i la elección que se hace de ellos variando según el jénio científico de cada sa- bio, resulta que los arre<^los sistemáticos, por no obedecer a nin- guna regla absoluta, pueden ser el preludio de la mayor confu- sión. Pero, peor es aun el desorden que resulta, cuando se introduce en una agrupación tipos que carecen de los caracte- res indicados en la diagnosis. Se ve, pues, cuan necesario es señalar estos errores, para evitar el caos al cual conducen. La subfamilia de los Cerambicidos puede caracterizarse así: I." Lengüeta en jeneral membranosa, pero algunas veces córnea. 2.0 Quijadas casi siempre con dos lóbulos. 3.0 Ultimo artículo de los palpos nunca alesnado. 4.° Labra casi nunca perpendicular al epistomio,' ni soldado con él. 5." Pronoto pocas veces provisto de quillas laterales que lo separen de sus epipleuros. 6.0 Tibias anteriores sin surco oblicuo interno. 7.0 Ancas anteriores raras veces mui trasversales. De lo cual resulta que, por no presentar nunca los caracteres indicados en los números 3 i 6, que son propios de la 3.» sub- familia, la 2.a se halla netamente separada de ella Pero, para establecer los puntos que la separan de la I.^ es mucho mas difícil; pues, es preciso consultar la presencia mas o menos frecuente de los demás caracteres. Así, se ve que, mientras unas quijadas con un solo lóbulo, un labro perpendicular al epis- tomio i soldado con él, una lengüeta córnea, un pronoto separa- do de sus epipleuros por una quilla lateral, i unas ancas ante- riores trasversales son caracteres casi siempre de regla en los Prionidos, ellos constituyen, al contrario, escepciones aisladas en los Cerambicidos, es decir, que 7to se encuentran nunca jnnlos^ sobre todo los últimos. (Lacord. T. Vil, pij. ij). P. GERMAIN Al hablar de los Cerambícidos, este sabio dice (T. VIlI,p. 1^2) que, ya en 1869, las colecciones no contenian menos de 4500 especies de estos insectos; i, lamentando la cantidad exa- jerada de jéneros que se han creado con ellas, agrega: uQuant anx genres dafis lesquels 07i les a réparties (las especies^ leur nombre est inviense et menace de s' accroitre indéfimment.w I, ya anteriormente (p. 5. n. (i ), levantaba la voz para quejarse de que, con la totalidad de la familia, se hubiera establecido mas de 1,200 jéneros de los cuales la tercera parte, a lo menos, compren- dian solamente una o dos especies'cada uno; i agrega estas pala- bras desconsoladoras: "// n y aurait rien d'éxagéré a diré que le caractere le plus essentiel des Longicornes est que, ni leur ensemble ni leurs groupes secondaires, ne peiivent itre caractérisés.w No hai duda que, si no el estudio, a lo menos el arreglo sis- temático de la familia ofrece dificultades escepcíonales; pero, lo que creo también, es que, con motivo del tamaño, de la elegan- cia, ¡ de los lindos colores de estos insectos, los coleccionistas han soltado demasiado la rienda a su conocido deseo de ilustrarse con la creación de jéneros nuevos. Pues, los caracteres para distinguir las especies no faltan, en jeneral; i si éstas hubieran sido distribuidas meramente en categorías, secciones, o subjé- neros, en lugar de servir a crear una infinidad de jéneros, se habría evitado el enredo de analojías, que ha traído la confu- sión en medio de estos últimos, en lugar de facilitar su arreglo Lacordaire reparte esta segunda subfamilia entre dos Le- j ion es. Una que está caracterizada por unas tibias comprimidas i dentelladas hacia afuera, o la cabeza cubierta por el protórax i apenas visible de arriba. Por no figurar ninguna especie chilena en esta Lejion, pasa- remos luego a la segunda, que se encuentra, al contrarío, ca- racterizada por unas tibias inermes; unos tarsos mas o menos esponjosos por debajo; i una cabeza descubierta ¡ enteramente visible de arriba. A su turno, esta segunda Lejion se reparte entre dos Co- hortes: APUNTES ENIOMOLÜJICOS La una, que no tiene tampoco representantes en Chile, está caracterizada por tener la salida intercoxal del abdomen mui ancha en las $, i por ser de costumbres hipójeas. La otra es de vida libre i silvícola, con aquella salida interco- xal en triángulo alargado i mas o menos puntiagudo. Esta última Cohorte comprende insectos que forman un todo compacto que se deja mui difícilmente subdividir; i es, sobretodo a él que Lacordaire se refiere, cuando habla de las dificultades insuperables que presenta el arreglo sistemático de los Lonji- cornios. El confiesa haber apurado todos los recursos de su esperiencia en busca de un carácter firme i lójico, que le permi- tiese seccionar a esta cohorte en otras dos agrupaciones; sin ha- llar otra cosa que la granulación de los ojos, que es gruesa en unas especies i fina en otras; resolviéndose, por fin, a estable- cer una Sección A para los primeros, i una Sección B para los segundos. Pero este tan distinguido entomólogo, después de disculparse humildemente por no haber sabido encontrar cosa mejor, trata luego de disminuir la imperfección del carácter del cual tuvo que valerse, haciendo notar (T. VIII^p. 201, n. (2) que es casi únicamente, entre las especies con ojos finamente granulados, que se encuentran las que presentan: unas quijadas con el ló- bulo esterno mui delgado; una cabeza angostada atrás i prolon- gada en rostro adelante; unas antenas cuya base está envuelta por los ojos; unos élitros en parte atrofiados; poros odoríferos; etc., concluyendo de esto, que la coexistencia de esos caracte- res con una fina granulación de los ojos, indicaría que esta últi- ma constituye un carácter de valor considerable. ¡Ya lo creo! I, si algo ha de asombrar es que un hombre co- mo Lacordaire, haya estado un solo rato sin ver la importancia de la granulación de los ojos para un arreglo lójico de las espe- cies, i la causa de esta importancia. Una granulación yf;7rt de los ojos es propia de las especies con costumbres diurnas, es decir que viven de día, a todo sol; que se recojen cuando éste se acerca al horizonte, i duermen durante la noche. Una granulación gruesa se encuentra en las especies que, P. GfeRMAlN durmiendo durante el dia, lo pasan escondidas i quietas en los follajes u otros abrigos; que se ponen en movimiento a la hora en la cual aquellos se recojen, i están en toda la actividad de la vida al crespúculo i aun en la noche. De todas las observaciones que he hecho a este respecto en los Lonjicornios de estas dos secciones, ninguna ha venido has- ta ahora a contradecir lo que acabo de asentar. Es evidente que, por ser indicativa de diferente modo de vi- vir, la diferencia que se nota en la granulación de los ojos, ha de venir acompañada de los caracteres que resultan de la mo- dificación de los órganos a consecuencia de esto. La Sección A, caracterizada sobretodo por unos ojos fuerte- mente granulosos, lo cual, así que lo acabo de decir, indica sus costumbres crepusculares o nocturnas, presenta también, para distinguirla de la Sección B, las particularidades siguientes se- gún Lacordaire ( T. VIH, p. 202): I. o Lengüeta membranosa, pero a veces córnea. 2.0 Lóbulo esterno de las quijadas nunca delgado, prolonga- do afuera de la boca i visible de arriba. 3.'' Cabeza mui raras veces contraída detras de los ojos. 4.0 Antenas siempre insertas sobre la frente. 5.0 Élitros nunca acortados, o reducidos a una tira angosta. Ademas, este sabio entomólogo se vale, para el arreglo me- tódico de las veinte i cinco agrupaciones entre las cuales repar- te esta primera sección, de la forma de las ancas anteriores, i de la de las cavidades cotiloídeas de éstas i de las ancas interme- diarias; de la salida prosternal i de la mesosternal; de la lonjitud de las antenas, i, sobretodo, de la de sus artículos 3, 4, 5; de la dilatación apical de los fémures o de su adelgazamiento basilar; de la forma del protórax; etc. Pero lo que asombra, es ver el uso arbitrario que este sabio naturalista hace de muchos de estos caracteres, i el papel in- constante al cual los condena. Así, después de dar algún carácter como distintivo de una agrupación, sale luego con que tal o cual especie, que lo presen- APUNTES KNTOMOI.ÓJICOS ta, no ha de someterse a la lei que acaba de dictar; ik)I50 '9)50 M del fcMTiur intermediario: 3,40 4,30 ProporcifMi de ésta con aquélla: 23^ 22°/ Anchura de éste en la base: 0,40 0,50 ir II II en la parte dilatada: 1,16 0,96 Proporción de aquélla con ésta: 34^ 52^ II ésta con la lonjitud: 34^ 22% En el (t, &\féniw- posterior llega a la 3.^ sutura abdominal; en la $, pasa apenas la 2,'\ En ámb js sexos, el tarso posterior da apenas los -/^ de su tibia; i el artículo i de este último igua- la apenas 2 i 3 juntos. Lám. II, fig. i'^: Barba, lengüeta i palpo labial — Aum. 20 diám. fig. i^ : Quijadas i palpo maxilar. — i' <• G. ACIIRVSON.-5^?'7\ La especie descrita a continuación, aunque me parezca per- tenecer con evidencia a este jénero, presenta, como se podrá verlo por su descripción, varios caracteres que no figuran en la diagnosis que Lacordaire da de él (T. VIII, p. 2J2), i que debo suponer conforme con la que publicó su creador, A. Scrville (aiijt. Soe. Ent. Fr, iSjj, p. ¿'/2}; [)ero no cstoi en estado de juz- gar si el silencio guardado sobre esos caracteres resulta de una omisión, o si son propios de nuestra especie. I<211a pertenece a la sección del j. Achryson con élitros mú- ticos en el ápice. P. GF.RMAIN A. Philippii. — ¡niJii. Fidvo-testaceus, pallide pubescen!;. Capite dense punctato-ri(goso\ nian- dibulis intiis denie rottindato ante opicein ornatis; oculis magnis., antemiis elyfris apud mares longioribiis, apud fíeminas brevioribus; artículo j ómnibus ¡ongiore; aríiculis quinqué primis nitidis, asperatís et grosse longcque pubesce níibus, alieris pube btevi va/de appressa dense vesiiiis. Ptothorace leviter transverso., antice angustiore, mutico; apud mares opaco., tenuissime alutaceo, granulisqiie piliferis parum dense ornato: apud fx. minas dense rugoso-punctato; tcrgo in dimidio antico angustissitne longi- trorsum carinato. Elytris pallidioribus, subconvexis, ad apicem vix at- tenuaiis; humeris roíundatiin inflatis; ter^o punctis grossis, ad basim profundioribus Je?ise impresso; utrinque cariiiulis tribus parum conspi- cuis et plus minusiie oblitratis^ bis vel ter interrupte casta neo pictis^ or- nato. Femoribus aa apiccín parum dilatalis; posticis apud mares levitcr longioríbus; tarsís postiiis articulo i." sequentibus duubus junctis leviter longiore. ^•. Long. i8's; Int. 4,6. — ? long. 22,0; lat. ¿,8. Esta especie fiíruraba entre los insectos traídos del desierto de Atacama p )r el profesor Federico Philijipi, cuando esploró esta rejion en 1885. Tengo el gusto de dedicársela; pero es de sentir que esté representada por solo dos ejemplares, felizmen- te Z i 'i. El color jeneral de este insecto es un leonado testacco, algo mas oscuro sobre la cabeza i el protórax, i un poco mas claro en los élitros. El cuerpo está cubierto de una pubescencia pálida, algo corta i de una sola clase; en los élitros cada hebra sale de un punto, i está mcdianairience tendida hacia atrás; la cabeza, i sobre todo el protórax, la llevan mui echada i dirijida en varios sentidos; es mui densa en el escudo; en la parte inferior es poco abun- dante i algo menos tendida. La cabeza lleva una puntuación rugosa apretada. Las mandíbulas tienen su parte arqueada corta i su estreniidad puntiaguda; el borde interno presenta después del medio un diente redondeado mui visible. Al'UNTKS ENIOMOI. Ojíeos 23 La barba tiene la forma de un tra[)cc¡o trasversal con los án- gulos basilares redondeados. La lengüeta es córnea, su borde anterior es anchamente esco- tado; sus lóbulos son cortos, con la estremidad redondeada, pu- bescente i haciéndose algo membranosa. La hjnjitud de sus palpos no alcanza a igualar la anchura basilar de la barba; el artículo 2 es algo mas largo i mas grueso que el i; el 3 iguala en lonjitud. los dos primeros juntos, es un poco arqueado en su base i medianamente ensanchado hacia el ápice, que es trunca- do; su anchura, en esta parte, da mas o menos los f de su lon- jitud. Las quijadas son cortas, i casi pasadas por el primer artículo de sns palpos. Estos son solamente de I mas largos que los la- biales; sus tres primeros artículos son de igual lonjitud, pero los 2 i 3 son mas gruesos; el 4 reproduce la forma i las proporcio- nes del último de los labiales, i su lonjitud igual también la de los dos precedentes juntos. Los OJOS son grandes i salietítes: siendo la anchura de la ca- beza, en ellos, de un 20 por ciento mayor que atrás. El lóbulo anterior es mui ensanchado, i, lateralmente, invade los carrillos hasta la base de las mandíbulas; la línea ocular atraviesa la ca- vidad cotiloídea, entre el medio i el borde interno. Distancia entre los bordes internos de las cavidades cotiloídeas antenarias 1,0 i,0 Distancia entre los ojos en el vértex 0,9 0,9 ir II II en la frente 1,6 1,2 II .1 II en la garganta 1,4 1.4 Con excepción del artículo i, las antenas son casi de igual grosor en toda su estension; aquel es levemente atenuado i ar- queado en su base, pero no deprimido, i subcilíndrico en lo de- mas; los 4 o 5 artículos primeros son brillantes, pero rugosos i ásperos, i llevan una gruesa pubescencia medianamente apreta- da, casi erizada, de una lonjitud algo mayor que la anchura de los artículos, i distribuida igUrdmente; ella desaparece gradual- 24 P. GERMAtN mente sobre los siguientes, i está remplazada por otra muí cor- ta, fina, tendida i apretada. 3 ? Lonjitud de los artículos de la antena i i,8 i,8 ir n 2 0,5 0,5 Lonjitud total de la antena. II del cuerpo 3 3,6 3,3 4 2,4 2,3 5 2.8 2,4 6 2,7 2,2 7 2,7 2,1 8 2,5 1,9 9 2,1 1,5 lO 1,7 1,2 1 1 1,9 1,2 24,7 20,4 i8,5 22,0 Los tubcrculos anteníferos son salientes i profundamente es- cotados, con el borde interno de esta escotadura levemente er- guido; están separados por una concavidad angulosa, en el fon- do de la cual corre un pequeño surco lonjitudinal. ^\ protúrax presenta las medidas siguientes en el macho: Lonjitud 3,2 Anchura apical 2,3 II del medio 3,8 II basilar 2,9 Es completamente mútico; solo se nota, en la mitad anterior una mui fina quilla lonjitudinal que no alcanza al borde apical. Su superficie varia notablemente según el sexo: en el c?, pre- senta una finísima granulación, solamente visible con el micros- copio, que lo hace opaco; i lleva, ademas, unos pequeños tubcr- culillos pilíferos poco apretados. En la %, está cubierto de una puntuación rugosa mui apretada i confluente. A PUNÍ ES KNTOMOLÓJICOS 25 Los élitros son mui levemente atenuados hacía el á{)ice. Su anchura basüar hace algo mas (jue la tercera parte de la lonji- tiid. Kl ángulo humeral es jiboso, i separado de la parte escu- telar por una cle[)rcsion basilar inuí notable. El borde marjinal en toda su estctision, i el sutural en su mitad apical, son leve- mente ribeteado; el ángulo sutural es visible, pero mas romeen la %. La superficie está cubierta de una gruesa puntuación apre- tada, i un poco mas profunda en la base; cada uno lleva tres quillas lonjitudinalcs mui indecisas, que son mas o menos bo- rradas en el ápice, sobretodo las laterales, i están, así como la sutura, teñidas de castaño por espacios mui irregulares, cuyo número varia de dos a tres. Proster.'on con su salida mui angosta, arqueada i enterrada entre las ancas, en cuyo medio alcanza apenas. Mesosternon lonjitudinalmente subcóncavo, tan ancho como la mitad o la tercera parte de las ancas; i gradualmente atenua- do hacia su ápice, que es redondeado. Ancas anteriores cónico-globulosas, un poco inclinadas hacia atrás, i con sus cavidades cotilo/deas brevemente angulosas. Las de las ancas intermediarias son completamente abiertas. Abdomen con los segmentos de igual lonjitud; el 5.° tiene su ápice arqueado en las ?; mientras que, en los cí, es mas corto que el 4.0 i truncado. Patas con una pubescencia casi erizada, sobre todo en las ti- bias. Los fémures son levemente comprimidos, con la dilata- ción de su mitad apical gradual i poco importante; los poste- riores alcanzan al ápice de 4.° segmento en los machos, i al del 3.° en las hembras. ^ 9 Lonjitud del cuerpo 18.50 22.00 II del fémur intemcdiario 5.20 5.80 Proporción de esta con aquella 28% 26/^ Anchura de este en la base O.fo 0.54 Anchura de este en la parte dilatada 1.06 0.90 Proporción de aquella con esta 57^ 60°/ n de esta con la lonjitud 20^ 16'^ 26 P. GERMAIN En los tarsos posteriores, el artículo i es proporcionalmente mas largo en el $ que en la ?; pues, pasa los dos siguientes juntos de un 25% en aquel, i solamente del 12% en la última. Lám. II, fig. 2'^: mandíbula izquierda aum. 20 diám. fig. 2^ : quijadas i palpo maxilar n n fig. 2*^ : barba, leíigüeía i palpo labial. n n G. HESPEROPHANES (Muís.) Lacordaire, en su Genera ( T. VIII, p. 2yj), parece algo per- plejo relativamente a los caracteres que han de distinguir, tan- to a la agrupación de los Hesperofanidos, como al mismo j. hes- perophanes. No será, pues, estraño que las tres especies cuyas descripciones siguen, presenten algunas notas discordantes. Ademas, el apuro, que parece acompañar a los entomólogos no les permite siempre ser exactos. Así, cuando Lacordaire habla (p. zjq. n. (2) del protórax cilindrico i de los élitros lar- gos i deprimidos del H. inspergatus (Fairm & G.), se equivoca. Este insecto no tiene el protórax cilindrico. La lonjitud proporcional de los élitros no tiene nada de anor- mal, siendo, a este respecto, una de las menos notables entre los insectos chilenos de la sección que nos ocupa. I, en cuanto a su depresión, ella proviene de que el ejemplar que tuvo a la vista, i que fué el mismo que yo había mandado a Fairmaire, era hembra. Es también por este m.otivo que este último da "unas ante- nas mui cortasn como carácter del inspergatus. El macho no es- tá deprimido, i sus antenas no son cortas. Pero para acabar de una vez con estas incertidumbres i vaci- laciones, daré con precisión los caracteres que pueden motivar dudas; de modo a que los que se empeñan tanto en hacer jé- neros nuevos, puedan contentarse. APUNTKS KNTOMOI.ÓJICOS 2^ H. INSI'ERCATUS f/'Ví/r/;/ & 6\, aun. Soc. en. Fr. rS^g, P-jOg)- Subrobnsiiis, castaneus, pube sublanosa, Julvo- tes lacea, brevi valdcque appressa, dense vestitus. Capite rugóse pundato; fronte transverse plana- ta, in medio longitrorsiim tenuiter sulcata; atitennis basi incrassatis ely trorutn apicein apiid mares kvitet superantibus, apiid fccminas haud atlins;eníilms; articulis j-y apirc intus breviter spinulosis. Prolhorace oblongo, vix transverso, punctis magnis pantm dense impresso; tergo lineis abreviatís tribus pube concolore densius tectis longitrorsum ornato. Elytris basi rectis, prothorace latiorihus; humeris callosis; dorso puncta ío, punctisque magtiis denudatis laxe subseriitis notato, et setis acutis, obscuris^ suberectis parum dense tecto: utrinque maculis duabus testaceis, antice posiiceque obscure mar^inatis, altera media oblique par alíela, altera apicati subovala, pido. Corpore subtus, pcdibus antennarunque biisi pun,/is magnis denudatis laxe tnaculatis. Femoribus subco mpressis, ápice parum infiatis. Tarsi posticis art. i.^ duobus sequeníibus jundis cequali . 6 long. 12.3 ; la¿. j.j. 9 " 20.0 ; M J.2. Esta especie, cuyos sexos presentan entre sí una tan notable clifereiicia de tamaño, 1 cu)-os varios ejemplares, que tengo a la vista, provienen del valle de Quüluta, de los alrededores de Santiago, de la rejion subandina situada al sur del ri(j Maipú, 1 aun de la que esta al frente de Chillan, fué desciita en 1859 por L. Fairmairc — lo hemos dicho ya — sobre un ejemplar úni- co i hembra, que mi amigo Fernando Paulsen habia hallado en el año anterior cerca de Santiago sobre una mata de Palqui ( Cestntuí Palqui), i (jue tuvo la jenerosidad de obseíjuianne. El inconveniente que hai en describir una especie sobre un solo individuo no está [)ara demostrarse; pues la descripción de una especie no liabiia de ser nunca la de un ejemplar aislado; sino indicar los caracteres propios a varios: esto, en previsión de las variaciones individuales, que son, a veces, mui numero- sas en ciertas especies, i aun en ciertas rejiones. Sin embargo, como uno no puede hallar a voluntad una cantidad de insectos suficiente para hacer un estudio colectivo, i que, en un trabajo como el que tengo emprendido, importa presentar cuantas es- 28 P. GKRMAIN pecies sea posible; es preciso, a lo menos, estudiar a fondo es- tos ejemplares únicos, i sobretodo dar a con'jcer su sexo: punto muí importante para caracterizar exactamente a las especies. Este insecto es algo macizo i sin elegancia; i se ve por los guarismos que espresan la lonjitud i la anchura de individuos de ambos sexos, que, a pesar de la diferencia de tamaño, la úl- tima da siempre el 26% de aquella. Es de un aspecto sucio, i su matiz jeneral es de un castaño barroso en algunas partes, i ahumado en otras. Presenta dos clases de vestidura: i.^ una [rubescencia lanosa, corta, apreta- da i mui tendida, que varía, a veces, del leonado al testáceo, i lo cubre por todas partes con escepcinn de los cinco o seis últi- mos artículos de las antenas. 2.° de unas finas cerditas poco adundantes i medio erizadas, que son cortas i oscuras en los élitros, pálidas en el abdomen i en las patas, i de este mismo matiz, pero algo mas largas, en la parte inferior de los cuatro o cinco primeros articúleos de las antenas. La cabeza presenta una puntuación rugosa i apretada, pero poco visible con motivo del vello que la cubre. Los tubérculos anteníferos son mui poco salientes, i truncados oblicuamente hacia afuera; de lo cual resulta que, entre ellos, la frente, aun- que mas alta que el vértex, es casi aplanada trasversalmente. i solamente lleva en su medio el pequeño surco lonjitudinal que separa sus bases. / Distancia entre los bordes internos de las cavi- P p I dades cotiloídeas antenarias 1.3 j \ Distancia entre los ojos en el vértex , 1.5 de 20.0 i \ c <. ^ . \ II II II en la trente 2.1 \ II II II en la garganta 2.0 Los í7/í7j son normalmente desarrollados: el lóbulo posterior es corto i sin dilatación a])ical; el anterior deja libre una mui corta parte de los carrillos, i se adelanta sobre la frente solo hasta llegar enfrente del borde esterno de las cavidades cotiloí- deas. La línea ocular es tanjente al borde esterno de esta úl- tima. Las antenas tienen sus artículos 3-5 o 6 levemente deprimi- dos: i mientras mas anchos que son mas basilares; de tal ma- APUN'IES ENTOMOI.OJICOS 29 ñera que. en un 6 la anchura del 1 1° da solamente el ^0°/ de la del 3. 0; la anchura de é.ste da el 20^ de su lonjitud. El i." es cilindrico, pero levemente deprimido i arqueado en su base. Los 3-5 o 6 llevan en el ángulo estcrno de su ápice un diente agudo dirijido adelante i bien visible. La pubescencia de los 5 o 6 últimos artículos deja gradualmente de parecer a la de los demás del cuerpo, para hacerse mui fina i aun [parecida a una pruinosidad en los dos o tres últimos. Lonjitud de los artículos de la antena I 1.6 1.8 2 0.4 0.4 3 2.2 2.1 4 1.6 1.4 5 17 1.6 6 1-7 1.6 7 1.8 1-7 8 1.8 1-5 9 1-7 1-5 10 1.6 1-3 II 1.9 1-3 ri total de la antena 18.0 15.0 16.2 iT del cuerpo ,. 20.0 En el macho, el artículo 11° es filiforme, i su anchura da el 12% de su lonjitud. En la $ , es deprimido, ensanchado en el medio, i su anchura da el 31/^ de su lonjitud. Los costados de la barba presentan cerca de su base una cor- ta dilatación redondeada. La lengüeta presenta una gran escotadura en ángulo recto con el ápice puntiagudo; los lóbulos, que resultan diverjentes, son membranosos, pubescentes, redondeados en el ápice, i con el borde interno recto; el borde anterior de la parte córnea lle- va una franja de finas cerditas dirijidas hacia adelante. El lóbulo esterno de las quijadas es corto, con la parte des- nuda de su base tan ancha como larga, la estremidad de la pai- te sólida escede de prco la del lóbulo interno; pero está cubier- 30 P. GERMAIN ta de pelillos largos mui finos i ondeados, de los cuales varios están dilatados i como vesiculosos en su ápice; sin duda para hacer mas perfecto el servicio que prestan como órganos del tacto o del gusto. Los palpos labiales i maxilares son cortos i retacos, i notable- mente iguales entre sí, respecto a la forma i a lalonjitud de sus artículos: pues, la de los maxilares escede la de los labiales so- lamente por la de su primer artículo; la lonjitud del artículo último iguala la de los dos anteriores juntos; i la de su borde interno iguala su mayor anchura. El /rí?/¿?Vrt',i: presenta las medidas siguientes: - En un ^ de 15.0 En una 5 de 20.0 Lonjitud 2.9 3.5 Anchura apical 2.2 2.9 ti mayor 3.1 3.8 it basilar 2.5 3.3 La mayor anchura está en el medio. Su superficie está cu- bierta de gruesos puntos bastante apretados; i lleva cerca déla base un corto surco lonjitudinal; carece de tubérculos i callosi- dades; pero la pubescencia se aglomera en el medio de modo a formar una línea lonjitudinal central mas o menos interrumpi- da, i, en cada lado, una figura algo parecida a un 6 que no alcan- za ni a la base ni al borde anterior; ambos con el ápice adelante i vuelto hacia adentro; sin embargo, la facilidad con la cual estos dibujos se borran no permite, según creo, darles un valor carac- terístico. Los élitros son paralelos, un poco deprimidos en las ?, con la base recta, el ángulo humeral en forma de callo redondeatio, i su ápice redondeado separadamente. La superficie lleva una gruesa puntuación bastante apretada i, ademas, unos puntos mayores, glabros, que figuran salpicaduras redondas, i están vagamente dispuestas en hileras. Cada élitro presenta dos manchas testáceas: la una, situada en el medio, alcanza sola- mente a la sutura i figura una ancha faja oblicua de la base hacia el ápice i de afuera hacia adentro; la otra es ovalada i cu- bre toda la estremidad; el espacio entre ellas, que es rojizo, se APUNTKS ENTOMOLüJICOS 3I hace negruzco al alcanzarlas; la parte basilar es de este último matiz: la pubescencia lanosa toma mas o menos el color de los tegumentos, i comunica a éstos adornos un aspecto nebuloso e incierto. La anchura de la salida prostenial es a lo menos igual a la mitad de la de los fémures anteriores en su base; es aplanada i se arquea en su ápice sin cscedcr a las ancas. Estas snn angulosas lateralmente. El mesosternon es subparalelo entre las ancas, con su ápice ahorquilladíj para recibir una salida angulosa del metasternon. Sus cavidades cotiloídeas están abiertas. Los segmentos del abdomen disminuyen gradualmente de lonjitud, de tal modo que la del 4 da, mas o menos, los § de la del I, midiendo este frente a la inserción de los muslos. En los c?, el 5 da los 73 de la lonjitud del 4, i es truncado en su ápice; en las 9, es igual con él i redondeado. Los fémures son medianamente comprimidos i pedunculados, i algo bruscamente dilatados en el medio de su mitad apical. En el macho, el posterior llega a la estremidad del abdomen; en la hembra, llega al medio del ^P segmento. c^ 9 Lonjitud del cuerpo 15.0 20.0 II II fémur intemediario 4.7 5.20 Proporción de esta con aquella 31^ 26/^ Anchura de este en la base O.44 0.46 I. 11 en la parte dilatada... i.io 1.14 Proporción de aquella con esta 40% 40^ II de esta con la lonjitud 23^ 22% Por las medidas aquí arriba espresadas, se ve que los cuatro fémures posteriores son pri^porcionalmentc mas largos en el ^ que en la $, i cual es esta proporción. El art. I de los tarsos posteriores iguala en lonjitud a 2, 3 juntos. Lám. II, fig. 3»: quijada i palpo maxilar aum. 20 diám fig. 3'' : barba^ lengiieía i palpo labial n n n 32 P. GERMAIN H. OBSCUROS, 111 ihi H. inspergato siinillimus; corpore, antennis pedibusque oinninó obs- ctire castaneis et griseo-pubescentihus difjert. i, lonj. 13.0 • lat. 3,4. Describo esta especie como distinta de la anterior sobre un ejemplar ^ i único, que existe en la colección Izquierdo; i no sé si, al hacerlo, no soi víctima de un error. La principal diferencia, que encuentro para justificar esta determiuacion, es que este insecto es completamente de un castaño oscuro, levemente mas claro solo sobre las antenas i los tarsos; i que la pubescencia que lo cubre es de un cenicien- to uniforme; mientras que no he encontrado, en ningún ejem- plar de la especie anterior, la menor tendencia a variar en este sentido. Es ademas de notar, que los costados de la barba son arquea- dos con regularidad. Hai otras pequeñas diferencias en las proporciones de los ar- tículos de las antenas, en las de los fémures intermediarios i pos- teriores, etc.; pero son tan leves que pueden mui bien ser indi- viduales. Solo la vista de un mayor número de ejemplares dirá, si te- nemos aquí a un H. inspergatiis atacado de melanismo o a una especie distinta. H. SULCICORNIS mihi Castaneus; corpore pube argénteo lanosa brevissima valdeqtu appressa dense vestito. Aniennis pedibusque ienuissime pubescentibus. Capite ; ugose piindato^ in medio iemiiter longilrorsjim sulcato; fronte transverse sub- planata. Antennis basi haud incrassatis, apud mares elytroruvi apicem superantibns; sed, apud faeminas vix attingentibus: articulis ^-6 cylindri- cis, ápice nodulosis et intus muticis; articulis y-io antice leviter depressis et ápice ex tus subangulatis; artiatlis j-i i sulcis duobus latis, apud ma- res ■brofundioribus, longitror sum impressis. Prothorace subcylitidrico, AIM'NTIS KNTDiMOl.ÓjICOS 33 longitudiiie laíitudinein a'quonie; tergo rucóse />uticfaío, in dimidio pos- tico linea oblonga, deprcssa, la'vigaía, basiiii haud attingente lougitror- sum iioiaio. Elytris selis brevihus aubereciis íedis, laxe punclaíis, eí punctis inau]iialibiis majoribus, deniidaiis, macuHs rotundatis simulan- tibus, siibseriatim orna lis; plaga postica lata cotnmtini rufo-tcstacea, macula apicali et utrinque macula lúnula intermedia testaceis, pictis. Anlennis, tibiis tarsisque pil/ide testaceis; ante nnarum articulo primo femortbusque ru/o/uhis. Abdomine maculis denudatis vUnutis nume- rosis parum distinctc orna lis. ^ : long. IJ.O ; lat. j. i . 9 : long. j8.¿ ; lat. j.o—long. 14.O ; lat. j.6. Var Elytris fere omnino, antennis pedibusque fumosis. Esta especie es inui vecina de la primera; sin embargo, no puede confundirse con ella. De los seis ¡ejemplares que tengo a la vista, dos pertenecen a la colección Oyarzun i provienen de Constitución; los otros pertenecen a la colección Izquierdo, i provienen de Lautaro i Araucanía; la variedad proviene de Ma- chalí, cerca de Rancagua. El cuerpo es también de un matiz castaño; pero los muslos i el art. i de las antenas son de un leonado rojizo, mientras que los damas artículos de estas últimas, las tibias i los tarsos son de un testáceo pálido. Ea pubescencia que cubre al cuerpo es, igual- mente, mui tendida i espesa, sobretodo en los élitros; pero es mas corta, mas fina, i lanosa con un reflejo plateado. En cuanto a la de las patas i de las antenas es toda blanquizca i suma- mente fina i corta, pero menos tupida en aquellas. La cabeza está cubierta de una puntuación rugosa i apretada, i lleva un fino surco lonjitudinal. La frente es casi aplanada, por estar los tubérculos antcnifcros mui poco salientes. Ade- mas, éstos están truncados oblicuamente hacia afuera i leve- mente escotadcis, pero el borde interno de la escotadura no está saliente. Los OJOS son un poco mas desarrollados; su lóbulo anterior invade casi comph tamente a los carrillos; i, por delante, alcan- za casi hasta el medio de la cavidad cotiloídca. La linca ocular atraviesa esta última mui cerca de su borde interno. 3 34 P- GERMAIN En una $ de 18,5 de lonjitiid. La distancia entre los bordes internos de las cavidades cotiloídeas es 1,4 Distancia entre los ojos, en el vértex i,l ri II , en la frente 1,6 II II , en la garganta 1,6 Con esccpcion del i, los artículos de la base de las antenas no son casi mas gruesos que los otros. Los 3-6 son cilindricos, con su ápice nudoso, pero sin es¡:)ina en el ángulo interno. La anchu- ra del 3 da el 10^ de su lonjitud. Los 7-10 son levemente depri- midos, con el ángulo apical esterno algo saliente i puntiagudo a modo de diente de sierra. Los cuatro o cinco últimos llevan dos anchos surcos lonjitudinales, menos aparentes en las hembras. Lonjitud de los artículos i 1.4 1.7 II 1 2 0.3 0.4 II H 3 2.0 2.4 II it 4 1.5 1.7 M M 5 1.8 1.9 II II 6 1.7 1.8 II II 7 1.7 1.8 II II 8 1.6 1.7 11 9 1.5 1.6 11 II 10 1.4 1.4 II I II 1.6 1.4 II de la antena , 16.5 17.8 II del cuerpo 13.3 18.5 La barba tiene su dilatación lateral mas aproximada a la ba- se que al ápice, i los ángulos de la escotadura de este último son anchamente redondeados. La lengüeta tiene sus lóbulos rectos afuera i anchamente di- latados adentro; de tal manera que están separados por un es- pacio en forma de triángulo, con el ángulo apical agudo, pero AI'UNTES ENTOMOLÓJICOS 35 algo redondeado en su estremídad. \í\ artículo 2 de sus palpos es de ^ mas largo que i; i los dos juntos de \ mas largo que 3. Este tiene la forma i las proporciones del último dejos palpos maxilares; i la ionjitud de los tres juntos da el 70% de la de estos últimos. El lóbulo esterno de las quijadas tiene su parte basilar i cór- nea dos veces tan larga como ancha; i la estremidad de su par- te membranosa escede al lóbulo interno de casi toda la Ionjitud de este último. Su pubescencia es aun mas fina, mas larga i mas ondeada que en la primera especie, [)ero no veo estremi- dades pustulosas. El último art. de sus palpos es un poco mas corto (i.o) que 2,3 juntos (1,25); el i (0.37) es profundamente sinuadoen medio del lado esterno. La anchura del 4 alcanza apenas a dar la mitad de su Ionjitud esterna; el truncamiento apical (0.6) es igual al borde interno, i hace los f del esterno: El /'rí?/'í^';Y/;i: presenta las medidas siguientes en una % de 18.5. Lonjitud 3.1 Anchura apical. 2-3 (I intermediaria 3.1 II basilar 2.9 Es, pues, tan largo como ancho, i casi cilindrico; está cubierto de puntos apretados i rugoso?, i lleva una línea lonjitudinal oblonga, deprimida i lisa que principia en el medio i no alcanza a la base. Carece de callos o tubérculos mui evidentes, lo mis- mo que de aglomeraciones de pubescencia. Los élitros presentan, como las especies anteriores, unas cer- ditas cortas i puntiagudas, [)ero son blanquizcas i mas tupidas en el ápice. Llevan una [juntuación poco ajjretada i, ademas, están salpicadas por otros puntos mayores i desiguales, que figuran unas manchitas redondas, glabras i un p(;co dispuestas en series. Cada uno tiene el ápice, i, en su medio, una mancha redonda aislada testácea, con toda la rejion situada entre ellas de un testáceo-rojizo. Estos matices están separados por vetas trasversales que, sin embargo, no alcanzan a delimitarlas clara- mente; i no les puede quitar el mismo aspecto confuso, que ofrecen las manchas de los élitros de la piiniera 1 spceie. 36 P. GERMAIM El 5.° segmento abdominal del ^ es red< ndo en su ápice como en la $, pero es un poco mas corto. ¿ 9 Lonjitud del cuerpo 13.31 18.50 11 fémur intermediario 4.50 5.40 Proporción de ésta con aquélla 34% 29% Anchura de éste en la base 0.30 0.32 II II " parte dilatada 0.86 0.90 Prop('rcion de aquélla con ésta 35% 36°/o II ésta con la lonjitud i9°/o i7°/o Y^O'-^ fémures posteriores alcanzan a la estreinidad dtl 5.° seg- mento abdominal en los J", i apenas a la del 4." en las %. Considero como una variedatl del sulcicornis un ejemplar que parece atacado de melanisnu^; pues ha sido enteramente inva- dido por un matiz ahumado, que ha borrado aun los dibujos de los élitros. Podria ser que el obsciirns fuese un ejemplar de tus- pergatus en un caso igual pero mas marcado. Lám. II. fig. ó^ : quijada i palpo maxilar Aum. 20 diám. fig. 4^ : barba, lengüeta i palpo labial . " " G. MARIPANUS (viihi) Corpus leviter elongaium, /ere depressum eí vix pubescens. Labiunt subcortieuffi, atigulatim etnargiuaiutu; lobuUs divergeniibus, intus anguste membranaceis. Pa/piouijies articulo ultimo sccuriforvii; maxillares fere Vi longiores. Oculi paruin diiaíati.fere tenuiter granulati. Antennae apud mares corpore lotigiores; articulis j.¿ lequalibus, 4 breviore. Prothorax vix transversus, supra callosus, lateribus ineruiibus. Elytra nítida, coíru- ¡eo violácea et albo-plagiata, parallela, ápice separatim rotundata. Coxae quatuor anticae extus angulatcc. Episternum metathoracicum latum, in dimidio apicali attenuatujii. Femora basi augusta, in dimidio antico sub- abrupte valde dilatata. Tarsorum posticorum articulus primus duobus seque ntibus junctis longior. Cuerpo levemente alargado i deprimido, cubierto de una pu- besceiicici corta, rala i algo erizada. APUN r¡S !:N i • .MOI.OJICfS Lenqiirta mas o menos c('>rnea, con solo un angosto ribete membranoso en la parte interna ele los lóbulos; los cuales son (liverjentes i separados pcir una escotadura en ángulo levemente obtuso. La lonjituil de sus palpos hace mas o menos los ^ de la de los maxilares; el artículo último de ambos es mas largo que cada uno de los precedentes, truncado i bli'cu imente adelante, i con una anchura intermediaria que dá la y, ^ los ;-! de su lon- jitud. Ojos pequeños, con una granulación intermediaria entre la de los Hesperophanes i la de los Chenoderus. Kl lóbulo anterior es poco dilatado, i no pasa lateralmente el borde anterior de la cavidad cotiloídea, dejando unos carrillos cuya lonjitud (0.3) iguala la anchura del cóndilo antenal. Linca ocular tanjente al borde esterno de la cavidad cotiloídea. Ajitenas mas largas que el cuerpo en los j'; con el art. 4 mas corto que 3 i 5, que son iguales; todos tienen su ápice perfecta- mente redondeado, sin rastro de espina ni diente. Protórax un poco mas ancho que largo, con los costados iner- mes, casi paralelos, arqueados en el m.ismo ápice, i bruscamente contraidos mui cerca de la base, dür.so con varios callos lisos. Escudo con una pubescencia densa i tendida. Élitros con su base truncada, I vez 7^ tan ancha como la del protórax; ángulos humerales rectos i redondeados; costados pa- ralelos; en el ápice e^tan redondeados separadamente; disco brillante, de un azul morado, con manchas blancas no salientes. A?tcas anteriores e intermediarias globulosas; aquéllas angu- losas en su parte esterna, así como sus cavidades cotiloídeas; las de las últimas abiertas. Salida prosternal mas corta que las ancas, angosta pero apla- nada i no lameliforme. Salida uiesosteriial aplanada, redondeada en el ápice i tan ancha como la mitad de sus ancas. Episternotí metatorácico cuatro veces tan largo como ancho con sus costados [)aralelos en la mitad basilar i converjentcs en la otra. Abdomen con sus segmentos mas o menos de igual lonjitud. Patas medianas. Fémures levemente pedunculados, mui angostos en sus ": ba- 38 P. GKkMAlN bilares, e hinchándose después brúscaniente i notablemente. Los posteriores alcanzan al 4.° segmento abdominal. El art. i de sus tarsos es \]4 vez tan largo como 2 i 3 juntos; i el tarso en- tero dá los 'i de la tibia. La Entomolojía chilena ofrece a menudo especies cuyas ana- lojías quedan dudosas i oscuras, en virtud de una reunión de caracteres en pugna con todas las anotadas anteriormente, i que hacen absolutamente necesaria la creación de jéneros nue- vos. Es lo que sucede con el Lonjicornio que describo, i para el cual establezco el jénero Maripanus, en recuerdo del célebre Ca- cique araucano Maripan. Sin embargo, con esta creación he vencido solamente una de las dificultades; pues la otra, mucho mayor, consiste en hallar la agrupación de la cual mas se acerca, para precisar el punto de la escala don le conviene colocarla. Pero me contentaré con enumerar las diversas analojías que este insecto me ha parecido presentar, sin atreverme a tomar a este respecto una determi- nación definitiva, que, lo teino, no seria acertada. Desde luego, numerosos caracteres me hicieron buscar, en las primeras agrupaciones de la Sección A, el puesto que convenia a este jénero: la naturaleza de su lengüeta i los ojos subfiiertC' mente granuladcxs me mostraban sus analojias con los Asemi- dos; la forma de sus ancas i de sus fémures medecian que tenia algunas con los Émidos, o aun con los Acrísonidos; la forma del protórax i de los élitros, i sobre todo las callosidades de aquél, indicaban que su lugar estaba entre los Esperofanidos* Pero luego sus carrillos, sus ojos subfinaniente granulados, i so- bre todo la forma tan típica de los episternones metatorácicos, me lo echaron entre estas agrupaciones anormales que Lacor- dairc pone al principio de la Sección B. Como lo tengo dicho, no he conseguido hacerme una opinión definitiva respecto a la colocación que conviene a este insecto; sin embargo, propongo dejarlo provisoriamente cerca del jé- nero Grammicosum, a pesar de su librea que, en medio de esta sección, es de lo mas disonante. APUNTKS ICNTOMOI.OJICOS 39 M. Decoratus (mihi) Corpore, capite, prothorace^pedibus, anlennatiimque basi castaneo piceis au( rufocastaiieis. Capí te dense riigose-piaictafo, pone ocnlos subinflato; fronte subplanata et leviter obliqua. A n tennis ad basim incrassatis, e» dense punctato-riigosis, pilisque rufescentihiis subhirsutis; apicem versus grada ti m tes tacéis, pubeque pallida brevi dense appressa tectis : ari. i .° brevi, obconico; 2° longiusailo. Prothorace rugóse punetato, dorso in di- midio postico callis j ornato : dnobus anticis niinoribus. Elytris niíidis, ca'ruleo-violaceis, puncli'i minutis- setas breves, suberectas nii'rasque fe- rentibus, parum dense ivtpressis; utroque maculis duabus albis subqua- dratis : antica ante médium, postica ante apicem sitis ornato; atque in medio /ineis longitudinalibus duabus abbteviatis angustissimis noiato. Prosterno transverse rugato. Mesosterno dense punctato. Metas terno ab- domineque nitidis et /ere Icevigatis. Long. 18 II ; lat. 4.^. El cuerpo, la cabeza, el protórax i las patas son de un casta- ño oscuro, que pasa a castaño claro, i hasta a rojo, en algunos individuos, i llevan una pubescencia cenicienta tendida i escasa. La cabeza lleva una puntuación rugosa i apretada. El pescue- zo es grueso; la frente, poco levantada éntrelas antenas, es casi aplanada i bruscamente oblicua hacia adelante. Distancia entre los bordes internos de las cavidades cotiloídeas 1.3 Distancia entre los ojos en el vértex 1.3 II II en la frente 2.1 II ti en la garganta 2.2 Las antenas de los S — único sexo que me sea conocido — tie- nen las medidas siguientes: Lonjitud de los artículos i 1.9 En su mitad basilar, mas o menos, las antenas son os- •1 II 2 0.6 curas i llevan una puntua- ción rugosa niui apretada, 40 I'. GKUM.MN Loiijitiicl (le los íirtíciilos 3 2.7 tíra'liialinentc engrosada i cubierta cíe una pubescen- M II 4 2.4 cia rojiza espesa ¡ casi eriza- da. En la otra mitad se vuel- ti II 5 2.7 ven trstáce.is, i la pubescen- cia se hace n ni fuia, corta ft II 6 2.5 i tendida. ]{1 artículo i es corto i obc(')nicc); i el 2 II II 7 2.6 ileja un poco de ser notlifor- nie |)ara tomar fsta última II I 8 2.4 forma. II M 9 2.2 La barbo, mui trasversal, tiene sus costados arqueados M II 10 1.9 con regularidad, desde el án- gulo basilar hasta el de la es- II I II i.S cotadura, (|Ui.' no es saliente. II de la antena... 23.7 II del cuer[)o 18.0 I''! protóm.i \\cv'i\ las nnulidas siguientes: Lonjit ud 3.1 Ani luna apical 2.7 II mayor 3.6 11 basilar 2.7 Lleva una pimtuacion bastante gruesa i apretada, i, encima, cinco cídlos; (h; los cuales los dos anteriores son pe(|uefios, re-" dolidos i colocados trasversalmente un ¡loco dchuitc del nu^dio: los otros tres están colocados atrás i Irasversalmente también, pero son \\u poco alargados con el del medio liso i brillante. Élitros biillantcs i iK- un a/.ul morado, con puntitos poco a[>rcta(.los: cada uno di; los cuales lleva una cerdita negra corta í algo parada. Cada élitro lleva dos manchas blancas casi cua- dradas: la una ánles del iiu-dio, la otia .'inlis drl ¡ípici', t|ue no alcanzan ni al borde lati'ial ni al íutuial; en v\ meilio se vi-n (fos fulísimas líneas lonjitudinali s nun' poco salientes, i visibles APUNIKS KNrOMOl DJICOS 4I casi solamente en la rejion ocuivida por la mancha ai,t. 280), fué colocado cotí razón en la agru- pación de los Ksperofánidos: i vemos que difiere riel j. Hes- perophanes [íriiici[)almente por carecer de la pubescencia apretada i lanosa, que cubre a estos últimos, i ()or tener un pro- tórax pluricalloso por encima. Pero vemos también que, como asimismo este sabio entomólogo no adinitió en el j. Hespero- phanes las especies un poco depiimidas, no adn)ite en el j. Grammicosum las especies un poc;o conve.vas. VA confiesa ha- ber tetiido (11 manos sojo el G. flavo -fasciat 11 in, i. tomándolo jK)r 42 p. gp:rmain tipo del jénero, dá, como de costumbre, a este último los carac- teres— no mili exactos aún — de la es[)ecie; de lo cual resulta que, por ser ésta un poco deprimida, las especies un poco con- vexas quedan afuera. Es preciso absoiutamcute sacudir estas cadenas, o nos vere- mos luego en la obligación de crear un jénero para cada espe- cie de Lonjicornio. Dejaré en el j. Grammicosum (Bl.), no solamente el fiavo- fasciadmi, sino también el signaticolle (BL), el niinuhivi ( BL): especie escasa de la cual encontré en la colección Delfin dos ejemplares % i el viacnlicome (inihi): especie nueva de la cual encontré tres ejemplares en la colección Izquierdo, todos % también, por desgracia. Pero daré razón a Lacordairc, rechazando \o^ flavonitidinn i semipolituin (Fainn, et G.) i el bifasciatuní (Phil). El primero í el último son sinónimos i pertenecen al j. Compsa ( Perty ); i, en cuanto al segundo, es una variedad albina bastante frecuen- te de una especie descrita mas tarde bajo el nombre de Compsa pallidicorne ( F. et G., Rev. Zool. 1864, jSy). En consecuencia voi a dar del j. Grammicosum una diagno- sis arreglada según las necesidades del caso, es decir, un poco menos inhospitalaria. Para llegar a este fin, a lo dicho anterior- mente agregaré lo siguiente: Ángulos de la escotadura de la barba no salientes. Lóbulos de la lengüeta membranosos, pubescentes i divcrjentes; sus pal- pos están insertos antes de llegar en frente del fondo de la es- cotadura. Los maxilares son a lo mas i-| veces tan largos como los labiales; el último artículo de todos es securiforme. El surco frofztal, del cual habla Lacordaire, no es de ment§r: en todas las especies chilenas de esta sección, él aparece en algunos individuos i está borrado en otros, según la puntuación es mas o menos gruesa i mezclada con arrugas. Antenas variables según las especies, tanto respecto a su lon- jitud como respecto a las proporciones de los artículos 3, 4, 5. £n cuanto a los ojos, no se puede decir de ellos que son "/^r- geinent separes en dessus ( Lacord)<\\ pues, la distancia, que hai entre ellos en el vértex, es siempre igual a la que hai entre los bordes internos de las cavidades cotiloídeas; pero hace mas o APUNTES ENTOMOLOJICOS 43 menos los ^ de !a que los separa en la frente i en la garganta. La linea ocular es tanjcnte al borde estenio de la cavidad coti- loídea, o aun lo corta levemente. ')¿.\ protórax tiene una lonjitud mas o menos igual con la an- chura apical i la basilar, pero la del medio es a veces un poro mayor. El disco lleva callos; i, a veces, u?io mui pequeño apa- rece también lateralmente. Los élitros están truncados en la base, con los ángulos hume- rales mas o menos callosos. Su anchura da mas o menos la tercera parte de su lonjitud. Su ápice termina de distintas ma- neras según las especies, pero no lleva nunca espinas. El dorso es desde levemente deprimido hasta levemente convexo. Patas mediocres. Sus nmstos, algo mas gruesos en los c? son dilatados hacia el ápice, o gradualmente desde la base o algo bruscamente. La lonjitud del fémur int-'rme.liario da entre el 25 i el 30 o\^ de la del cuerpo. El fémur posterior es un poco mas corto en las ?. En los cí el 5." segmento del abdomen di- fiere de el de las 9 por ser truncado i mas corto que 4. Primer artículo de los tarsos posteriores a lo menos tan largo como 2 i 3 juntos. Cavidades cotiloídeas anteriores e intermediarias abiertas ha- cia afuera. La salida prosternal presenta mas o menos la mi- tad de la anchura de la salida del mesosternon; ésta está apla- nada, i a lo menos tan ancha como la mitad de sus ancas. La clave analítica siguiente ayudará a reconocer las cuatro especies que describo. A. — Art. 3 de las antenas mas largo que cada uno de los dos siguientes: a — antenas de un solo matiz Flavofasciattnn aa — I. dos matices Maculicorne B — art. 5 de las antenas mas largo que cada uno de los dos precedentes. b — Protórax mútico lateralmente signaticolle bb — 1. calloso .1 viinutinn. 44 P- GKKMAIN G. FLAVüFASCIATUM (Bl.) Casta neo-picettm, parce breviterque puhcscens^ kviler depressum. Ca- pite dense puncíato rugoso. Anten?ii's corpore, apud mares víx longiori- bus, apitd ficjiíinas brevioribus. Prothorace pube grísea, brevissima et apptessa te do; dorso linea longitiidinali Icevi, po:.tice dilatata, sed ante basin iutetri/pta, et in dimidio antico tuberculis dnobus /a;vigatis, nótalo; laieribiís, in dimidio anlico levitet conver^entibus, i?i dimidio postico ro- tunda tim dilataíis, et propc basiin brevissime constrictis. Apud jnares, disco tenuiter rugóse punctato, in medio longitrorsum leviter excava to; latíribus in dimidio antico rccte obliquis. Apud /cerninas, disco fortitet rugóse punctato; lateribus in dimidio antico incequalibus, aut irregula- riter subsinuntis. Elytris dense grosseque punctaíis, longitrorsum vage bilineatis, ad apicem aliquando levitcr pallidioribus; fascia media dentata inaculaque apicali ovala testaceis, plus minusve liíuratis, pictis; ápice se- patatim subrotundatis. Abdomine pectoreque, apud mares subopacis, bre- viter denseque pubescentibus et densissime tenuitcrque punctulaiis; apud ñeminas niiidis, sai ionge laxeque pubescentibus et tenuiter laxeque pune- tulatis. c?; long. :!¿.0; lat. 6.¿ long. 16.0 ; lat. j.p. ?: .. 2S.S; „ 6.S M /40; « 3-5- Tanto en la descripción que Blanchard da de este insecto (in Gay, ZooL, T. V, p. 490.), como en los [jocos datos con que Lacordaire ac(jmpaña lo que dice del j. Grammicosum (loe. cit.), hai varias inexactitudes; pero lo que mas se hace notar son las omisiones i las insuficiencias; pues no se dice ni una pa- labra de las diferencias sexuales, que son tan numerosas i tan notables. Este insecto es de un matiz castaño bastante variable; pues, si llega a ser oscuro en partes, en otras es notablemente aleo- nado; i, por lo que se acaba de ver, su tamaño no es menos in- constante; ya que, tanto en el c^ como en la 9, puede variar casi del doble. En cuanto a la depresiíjn del cuerpo, si es bien no- table en las 9, es apenas visible en algunos 6. Cabeza glabra i cubierta de una pimtuacion rugosa gruesa i apretada. APUNTES ENTOMOI.ÓJICOS 45 Frente levemente convexa tiasvcrsn diverjcntes en ángulo recto, redondeados en su ápice, i casi dos veces tan largos como anchos. El art. i 40 P. GERMAIN de sus palpos alcanza mas o menos al ápice del lóbulo, i es de igual lonjitud i anchura que el 2; ambos juntos son levemente mas largos que el 3; la atichina de este último da solamente el 44// de su lonjitud; el truncamiento apical es redondeado. La lonjitud de los palpos maxilares pasa de un 25'^ la de los labiales. El i es pequeño; el 3 es mas corto que el 4, i éste es mas corto que el 2; la forma i las proporciones del 4 son igua- les a las del 3 de los labiales, pero su anchura es apenas mayor que la de los dos precedentes. En ambos sexos íA protórax ofrece las mismas proporciones, como lo demuestra el cuadro siguiente: rí 9 Lonjitud.... 4.2 3.6 anchura apical 4.2 3.5 M mayor 5.5 5.0 II basilar 4.2 3.8 i presenta también los caracteres siguientes: el disco está cu- bierto de una pubescencia cenicienta corta, fitm i tendida; lleva una quilla lonjitudinal deprimida i lisa, mui fina i casi borrada adelante, pero ensa:ichada hacia atrás sin alcanzar a la base; i, en la mitad anterior, hai dos callos lisos i deprimidos; en la mi- tad de adelante, los costados son converjentes hacia el ápice; i, antes del medio, son dilatados i redondeados, pero bruscamen- te contraidos mui cerca de la base. Ademas presenta las diferencias sexuales siguientes: En los ¿ , el disco está cubierto de una puntuación rugosa mui fina i apretada; la quilla está colocada en un hundimiento mui notable; ademas, en la mitad basilar, hai de cada lado dos surcos lonjitudinalcs angostos, vagos i a veces poco visibles, de los cuales el interno alcanza casi al callo; en su mitad anterior los costados son rectos. En las ?, la puntuación del disco es rugosa i notablemente mayor; i, en la mitad anterior, los costados son desiguales e irregularmente sinuosos. El escudo figura un triangule^ curvilíneo, i está cubierto de Al'UNlES ENTOMOLí'íJICOS 47 uim pubescencia amarillenta, laniula, espesa i tendida; pero, en ningiuio de los numerosos ejem[)lares que he tenido a la vista, me ha sido posible descubrir "Ai línea lonjitudinal alzaduix de que habla Blanchard. Los élitros son paralelos, i, en alj^unos ejcm[)lares, presentan un leve brillo; llevan una puntuación gruesa i apretada en la parte basilar, pero algo mas fina i rugosa en la apical; están cubiertos de una pubescencia rubia mui corta i casi erizada, la cual, casi nula en la base, va haciéndose gradualmente inas lar- ga i mas tupida en el á[)ice; este, como asimismo el boide sutu- ral i (1 marjiíial, e^tan ribeteados por un conkjncito alzado que desaparece en la mitad basilar; la estrcmidad varía levemente según los individuos: en algunos cada élitro está perfectamente redondeado; en otros el ángulo anal, aunque romo, es bien vi- sible; i por fin, en ciertos machos, se nota en medio de la parte redondeada un pequeño diente obtuso. Cada élitro lleva dos costillitas lonjitudinales algo vagas: la interna alcanza casi a la base, pero se borra en el medio; la esterna es la mas marcada í la mas larga, pero no alcanza ni a la base ni al ápice. Llevan, ademas, una mancha ovalada apical i una faja submediana tes- táceas; ésta es mui variable, i hasta espuesta a desaparecer; cuando está lo mas desarrollada, no alcanza al borde marjinal, pero sí al sutural, i lo sigue hasta la mitad de su lonjitud, al mismo tiempo que se desprende del medio un ramal oblongo que se dirije sobre la base, pero termina mucho antes de alcan- zarla; la parte entre la faja i el ápice es a menudo de un matiz mas claro. El epistcrnon mctatorácico es convexo, con la sutura delgada í hundida, i disminuye gradualmente de anchura desde la base; la de esta última da del 20 al 250/*^ de la lonjitud. En los c^, los tres segmentos pectorales i el abdomen son mas o menos opacos, con motivo de una puntuación mui fina i mui densa que los cubre, i llevan una pubescencia densa, corta i tendida. V.n las 9 todas estas partes son brillantes: el prosternon lleva unas arrugas trasversales, en su parte anterior; la posterior, así com(j el mesostenton llevan unos gruesos puntos; mientras que el inetdstei non i el abdomen presentan una puntuación pilífera 48 P. GERMAIN mui fina i miii rala, i que la pubescencia es mas larga i mas es- pesa, S(;bre todo en aquel. \^os> féuiures se ensanchan gradualmente desde la base, que, en jeneral, es un poco rojiza. cT ? Lonjitud del cuerpo 25.0 25.5 M fémur intermediari(^ 6.70 6.40 Proporción de esta con aquella 27/^ 25% Anchura basilar de este 0,70 0.60 II de su parte dilatada 1.86 1.20 Proporción de aqualla con esta 38^ 50/^ II de esta con la lonjitud -. 28% 19% Los posteriores alcanzan a la 4.^ sutura abdominal en los j", i solamente a la 3." en las ?, Tarsos posteriores con el artículo i de \ mas largo que 2,3 juntos. BJanchard ha sido, sin duda, víctima de una equivocación al dar a este insecto Coquimbo por patria; pues, es común en la parte austral de Chile, i creo que poco se aventura al norte del rio Maule. Lam. II fig. 6^ : barba, lengüeta i palpo labial.... Aum. 20 diám. ^g. 6"° : palpo maxilar. n n G. Maculicorne (;///7¿/j 9 . Leviter convexum. Capite obscuro^ putictato et pube grísea appressa vesiiio; labio brevi, lato, obtuse angtilatijn ematginato^ lobtdis btevibus ápice rotundatis. Aniennis corpore vix longiotibus; articulis duobus pri- mis obsatris; alteris tes tacéis, iiiroque ápice nigro; articulis ^-^ ápice intus spimdosis; articulo j quinto leviter longiore. Prothorace subcylindrico, longitudine latitudinem fere aequante, de?ise punctato-rugoso et pube grí- sea appressa vestito; disco linea postica longitudinali laevigata et tuberai- lis mimitis duobus pone médium sitis ornato. Scutello puhe alinda et lanosa dense tecto. Etytris nitidiusculis, testaceis; macula triangulan basali^fascia dentata postica, vittaque marginali ápice abbreviata obsai- ris, ornatis; funciis grossis ápice fere obiiteraíis, parum dense impressis; pube albida laxe tectis; et utrinque lineis duabus angustis et vix conspi- APUNTES ENTOMOLÓJICOS 49 cuis, longitrorsum notaíis; ápice leviter íruncaiis, ángulo anali retío. Pe. dibus gracilibus ohscuris^ aut plus minusTe rufulís; femorihus a d ápice m /ere gradalim dilatatis. Long. IJ.O; lat. j.o. Los ejemplares que veo de esta especie pertenecen a la co- lección Izquierdo, son todos hembras, i provienen de Quillota > de los valles subandinos al sur del rio Maipú. El cuerpo es paralelo i levemente convexo. La cabeza i el protórax son opacos, con una puntuación fina i rugosa, de un negro ahumado jo levemente castaño, i cubiertos de una pubescencia cenicienta algo espesa i tendida. Aquella es pe- queña. Lateralmente, el lóbulo anterior de los ojos pasa un poco la cavidad cotiloídea, quedando los carrillos sumamente cortos (o. i). La línea ocular es muí poco mas que tanjente al borde esterno de la cavidad cotiloídea. Di.stancia entre los bordes internos de las cavidades cotiloídeas 0.9 Distancia entre los ojos en el vértex 0.9 .1 n II la frente 1.3 n M it la garganta 1.2 Las antenas son testáceas, con los dos primeros artículos oscu- Lonjitud de los artículos i 1.3 ros i todos los otros negros 2 0.3 en su ápice; los 3-5 llevan 3 1.9 una fina espinita en su án- 4 1.6 guio apical interno; los ar- 5 1.8 tículos 1-5 o 6 llevan pun- 6 1.6 tos ásperos, que son gra- 7 1.6 dualmente reemplazados 8 1.4 por puntos mas finos i 9 1.3 mas ralos, en medio de fi- lo i.o nísimas arrugas trasversa- II I. o les, probablemente porífe- ras i solo visibles con el Lonjitud de la antena 14.8 microscopio, los artículos I. del cuerpo 13.0 llevan también una pubes- 4 50 P. GERMAIN cencía erizada, que se con- vierte gradualmente en una capa de finísimos pe- lillos, mui cortos i mui ten- didos, que ocultan los te- gumentos. Barba tres veces tan ancha como larga; costados levemente diverjentes; ángulos anteriores mui redondeados. Lengüeta mui corta, con su anchura anterior igual a los | de la de la barba; escotadura con forma de ángulo obtuso redondea- do en su ápice. El artículo i de sus palpos alcanza al ápice de los lóbulos; el 2 es tan largo como i; 3 es tan largo como 1.2 jun- tos (0.31), su ápice está truncado oblicuamente, i su mayor an- chura iguala los % de su lonjitud. Quijadas como en el G. signaticolle ; sus palpos robustos i i ^ vez tan largos como los labiales; el artículo 2 es mas largo i mas grueso que 3; la lonjitud del 4 (0.36) no alcanza a igualar la de 2,3 juntos, pero es doble de su anchura, está truncado oblicuamente en el ápice. El protórax presenta las medidas siguientes: Lonjitud 2.14 Anchura apical 2.14 II mayor 2.26 II basilar 2.0 El disco lleva en su mitad basilar una línea lonjitudinal, de- primida i lisa, que no alcanza a la base, i de cada lado de la cual se ve a veces otra línea mas pequeña; / lleva ademas, des- pués del medio, dos callos, pequeños pero bien visibles, dispues- tos trasversalmente. Escudo densamente cubierto de una pubescencia pálida corta mui tendida. Élitros testáceos con una mancha basilar, una faja posterior i una veta marjinal negras: aquella es triangular, con sus ángu- los apoyados sobre los callos humerales, sus costados dentella- dos, i su ápice mas o menos prolongados sobre la sutura; la APUNTES ENTOMOLÓJICOS 5 1 segunda está situada en la mitad apical, es dentellada en sus bordes, i, lateralmente, alcanza mas o menos a la faja marjinal; la cual termina poco mas allá. I'^l disco está cubierto de gruesos puntos medianamente apretados, que van disminuyendo desde el medio, i desaparecen casi por completo en el ápice; cada uno lleva, ademas, dos finas i vagas costillas lonjitudinales, que no alcanzan a la base ni al ápice. La estremidad anal de cada éli- tro está truncada, con el ángulo interno bien marcado i recto. La pubescencia del dorso es blanquizca, mui rala i tendida, pero mezclada con algunas hebras enderezadas. Parte inferior del cuerpo oscura, i con una pubescencia pare- cida a la de los élitros, pero mucho mas apretada i un poco mas corta. Lleva una puntuación rugosa sobre el prosternon i el me- sosternon, mas fina i mas rala sobre el metasternon i el abdo- men. Los segmentos de este último dan las lonjitudes si- guientes: 1,5 — 1,4 — 1,2 — o,9 — o,8: éste con el ápice redondeado. Salida prosternal angosta, pero aplanada i con su estremidad dilatada i arqueada después de las ancas. Salida mesosternal paralela i truncada. Episternon metatorácico paralelo; su an- chura (0.4) da el 17% de su lonjitud (2.4); i su sutura con el metasternon está marcada por una costilla saliente i lisa, que no alcanza al ápice. Patas delgadas, variando, según los individuos, del oscuro al testáceo rojizo. Su pubescencia es blanquizca, fina i mui tendi- da, con unas pocas hebras erizadas. Lonjitud del cuerpo 13.0 II fémur intermediario 3.6 Proporción de esta con aquella 280/0 Anchura de este en la base 0.3 M de este en la parte dilatada 0.7 Proporción de aquella con esta 43''/o II de esta con la lonjitud 190/0 El fémur posterior alcanza apenas a la 3.^ sutura abdominal; i el primer artículo de estos mismos tarsos es un poco mas lar- go que 2 i 3 juntos. 52 P. GEkMAlN G. SlGNATICOLLE (BlancJi.) Leviter cotivexuni, casta/ieo-piceum, vix pubescens. Capite pan mayor 3,4 II basilar 2,6 Los costados son casi paralelos en sus 2/3 anteriores; pero, mientras son mui rectos en los cí, son levemente sinuosos en las $, reproduciendo un poco aqui lo que pasa en e\ Jlavofascia- tum; en el tercio basilar están contraidos algo bruscamente. El disco está cubierto de una puntuación mui gruesa mezclada con fuertes arrugas; en la mitad posterior lleva un surco liso i poco profundo, que está borrado en el 1/4 basilar, i se trasforma en una quilla vaga i angosta en la mitad anterior; en la altura de esta trasformacion hai de cada lado un tubérculo liso i sa- liente; ademas, una pubescencia rubia i lanuda se aglomera para formar de cada lado unas dos líneas lonjitudinales bas- tantes irregulares; de las cuales, la interna, que es la mas larga, se estiende hacia adelante hasta envolver al tubérculo. Escudo como en las especies anteriores. Los élitros son algo brillantes, i llevan una gruesa puntua- ción que se hace gradualmente menor hacia el ápice: es, pues, completamente inexacto lo que dice Blanchard, (in Gay, T. V., p. 4gi) que son ^^uniformetnente cubiertos de una puntuación mui fuerte sumamente apretadan. En la base, estos puntos es- tan mui apretados, hasta confundirse en el sentido lonjitudinal i formar cortos surcos irregulares. Cada uno lleva dos impre- siones sulciformes lonjitudinales, anchas, poco profundas i leve- mente oblicuas; resultando entre ellas una ancha costa depri- mida, que nace casi en medio de la base, i que, dirijiéndose sobre la sutura, se borra al llegar en el 1/5 apical. La pubescen- APUNTES ENTOMOLÓJICOS 55 cia de los élitros es rubia, algo erizada i rala, sobre todo en la base. El ángulo anal es recto i puntiagudo. El prosternon i el mesosternon llevan una puntuación espesa, confluente i rugosa. El metastcrnon i el abdomen son algo brillantes; con una pun- tuación gruesa, pero separada, i una pubescencia blanquizca fina, rala i tendida. La salida prostcrnal i la mesosternal son como en la especie anterior. El epistcrnon metatorácico es casi paralelo, i solamente ate- nuado cerca del ápice: su anchura basilar (0,56) da el 14 °/o de la lonjitud (4,0). Los fémures son ensanchados gradualmente i algo brillantes, con una puntuación i unas arruguitas mui pequeñas, apenas visibles, i medio ocultadas por una pubescencia cenicienta fina ¡ tendida. ^ ? Lonjitud del cuerpo 15.5 17.0 II del fémur intermediario 4.6 4.2 Proporción de esta con aquella 30°/o ^S^\o Anchura de éste en la base 0.4 0.44 u II en la parte dilatada.. i.i i.o Proporción de aquella con ésta 36"/o 44"/o M de ésta con la lonjitud 24% 24''/o En el ^, el fc)nur posterior alcanza a la 4.a sutura abdominal i pasa apenas la 3.^ en la $. Las proporciones de los segmentos del abdomen es como en la especie anterior. La lonjitud del primer artículo de los tarsos 'posteriores iguala apenas la de los dos siguientes juntos. Lám. II, fig. 8.^ : barba, lengüeta i palpo labial. — A^um. 20d¡ám. fig. 8. ** : quijada i palpo maxilar. — m 56 P. GERMAIN G. MINUTUM. Blanch. %: Subdepressum, castaneopiceum, supra setis taris albis subhitstitum. Capite thoraceijue tenuissime rugosis et pube appressa brevi tedis. Ati' iennis corpore iongioribus, haud ciliatis; articulo 5 ¡ongiore, ómnibus ápice rufulis. Prothorace fere longiore qiiam lato; disco subinaequali; ¡a- teribus in medio tubérculo late cónico armatis. Elytris nitidiusculis, dense grosseque punctatis, ad apicem Icevioribus; utrinque supra basim inflatis, in medio prope suturam longitrorsum late excavatis et fascia testacea an- gulata pictis. Abdominis segmentibus ¿ongitudine gradatim decrescentibus. Coxis anticis globosis. Fetnoribus leviter clavatis. Long. 4.8; lat. 1.26. No he visto mas que dos ejemplares de esta especie: pertene- cen a la colección Delfín, provienen de Quilpué i ambos son $. Blanchard (in Gay, T. V,p. 4Q2) dice que, por el mal estado del individuo único sobre el cual describe esta especie, no está mui seguro que pertenezca al jénero Grammicosum. Difiere, es cierto, de las tres anteriores por algunas particularidades en las antenas, en el protórax, en las ancas anteriores e interme- diarias i en los fémures; pero, siendo poco partidario de multi- plicar tanto los jéneros, creo que conviene dejarla en el presente. Algo deprimido, sobretodo en los élitros, es de un matiz cas- taño-oscuro uniforme, i lleva sobre la cabeza, el protórax i los élitros unas pocas cerdas blancas, gruesas i medio erguidas, cuya lonjitud responde en jeneral a las 2/5 partes de la anchura de cada élitro; pero, mientras estas últimas son brillantes i car- gadas de una gruesa puntuación que se hace gradualmente menor hacia el ápice, los dos primeros presentan una puntua- ción rugosa mui fina i mui apretada algo disimulada por una pubescencia mui corta i tendida. Cabeza acortada adelante; frente convexa con una fina estría lonjitudinal. Barba arqueada por los lados, un poco menos de tres veces tan ancha como larga. Lengüeta membranosa, con una anchura anterior que da los 3/5 de la de la barba; escotadura en íorma de ángulo leve- mente obtuso, puntiagudo en el ápice; lóbulos poco diverjentes APUNTES ENTOMOLÓJICOS 57 redondeados en la estremídad; sus pa/pos son gruesos, i su lon- jitud (0.24) da el 71^0 de la de los maxilares (0.34); sus dos primeros artículos son casi iguales, i dan, juntos, el 65 9é de la lonjitud del 3; el i alcanza casi al ápice del lóbulo; el 3 es i^^ vez tan largo como ancho, i su truncamiento es mui oblicuo. Palpos maxilares con el artículo 2 mas grueso i mas largo que 3; ambos juntos son casi tan largos como 4; el cual es de la misma forma i de las mismas proporciones que el último de los labiales. Ojos pequeños, distantes del protórax; carrillos mui cortos: cavidad cotiloídea situada al lado interno del lóbulo anterior con la línea ocular tanjente a su borde esterno. Distancia entre los bordes internos de las cavidades co- tí loídeas 0.37 Distancia entre los ojos en el vértex 0.42 II II " en la frente 0.58 II II M en la garganta 0.62 Antenas completamente desprovistas de los pelillos erizados tan constantes en las otras especies de esta sección; pero, sí, cubiertos con la fina pubescencia que es propia de sus últimos artículos; artículo 2 leonado, así como la estremidad de todos los siguientes; los primeros artículos son cilindricos, los dos o tres últimos son algo| deprimidos i ensanchados. Lonjitud de los artículos i 0.60 2 0.16 3 0.40 4 0.50 5 0.70 6 0.70 7 0.76 8 0.64 9 0.54 10 0.44 11 0.44 " de la antena 5.88 M del cuerpo 4.80 5 58 P. GERMAIN El protórax presenta las medidas siguientes: Lon jitud I .o Anchura apical 0.9 .1 en el medio, con el callo incluso, i.o II basilar 0.7 El dorso es algo desigual, sin líneas ni callos; pero, en me- dio de cada costado, se nota un ancho tubérculo cónico. El escudo tiene la forma de un medio círculo, i es fina i den- samente pubescente. Élitros con una hinchazón basilar, situada entre el ángulo escutelarj' el callo humeral; ademas se ve, en la parte interme- diaria i a lo largo de la sutura, una ancha depresión cóncava, paralela i bruscamente terminada al llegar al ^ apical; en el medio presentan, cada uno, una línea testácea en forma de V, cuyo ápice está vuelto hacia la base, i cuyos ramales se juntan sobre la sutura, pero no alcanzan, o alcanzan escasamente, al borde marjinal. El ángulo anal es bien manifiesto, casi recto i apenas romo en un ejemplar, mientras que es enteramente borrado en el otro. Ancas anteriores e intermediarias globulosas i salientes, so- bre todo aquellas. Cavidades cotiloídeas de las anteriores leve- mente angulosas hacia afuera; las de las intermediarias cerra- das. Salida prosternal angosta, pero no lameliforme. Anchura de la salida mososternal igual a la mitad del diámetro trasver- sal de la anca. Los segmentos abdominales dan las lonjitudes siguientes: 0.46 — 0.42 — 0.35— 0.28 — 0.25; el último está anchamente ar- queado en su ápice. El oviducto i sus palpos son completa- mente membranosos. Los ffmures, en su primera mitad, crecen gradualmente, pero solo de manera a du[)licar la anchura basilar; i se dilatan algo bruscamente en la otra. Lonjitud del cuerpo 4.80 II del fétnur intermediario 1.37 Proporción de esta con aquella 29'yo 4 APUNTES ENTOMOLÓJICOS 59 Anchura basilar de éste o. lo II de su parte dilatada a.^^ Proporción de aquella con ésta 33"/.> II de ésta con la lonjitud 24*^/0 El fémur posterior alcanza casi a la 4.* sutura abdominal; la lonjitud del i/'' artículo de sus tarsos i^mala la de los dos si- guientes juntos. Lam. II. fig. 7.' : barba, lengüeta i palpo labial. — Aum. 40 diám fig. 7. ^ : palpo maxilar. .1 ^^6£ ?^, ^^ ,^^l l»,.7ESi!SHSBFH SíSZSZSSSZSí oasassís^saszirzsísa írn •! M5í-i||k-|l- ili|V.|l|li Hjl .ijl. 4 .«I. ■.>■ -o- -^^ ■-<>• 1 .|n;iKMniHi,,(fi.i||!?' ir •^'A.'^vir^ '"«/«i Lonjicornios chilenos 2.a Sub-familia: Los CERAMBÍCIDOS SECCIÓN A Jénero PlIYMATIODERUS Lacordaire nos dice {Genera T. VIII, p.28'j , nota 2) que, así como sucedió para el j. Grammicosum, el j. Phymatioderus fué indicado por Blanchard en la obra de D'Orbigny; i esto sin dar tampoco los caracteres que, según él, lo distinguían. Francamente no comprendo que se conceda el mas mínimo valor a nombres de agrupaciones o de especies, cuando se los echa a correr por el mundo científico en semejantes condiciones. Pues, hacerlo es favorecer a estos trabajos a destajo, en los cua- les se i)odria acusar a sus autores de haber buscado mas bien la satisfacción de una vanagloria que la utilidad de la ciencia- Por otra parte, cuando, algunos años después, se recoje el nombre de un jénero creado de esta manera, ¿quién puede jac- 6 P. GKKMAIN tarse de darle por base los caracteres soñados por su autor? Por esto, cuando Blanchard hace en la obra de Gay ( Zool. T. V, p. 4QS) lo que había de haber hecho anteriormente en la obra de D'Orbigny, no podemos estrañarnos al ver su diagnosis diferir de la que Lacordaire da por su parte en su Genera; i las nume- rosas inesactitudes que se encuentran en ambas no tienen tam- poco nada que nos deba sorprender. Voi a empeñarme en indicar las que se notan en estas dos obras, en cuanto a los caracteres del j. Phymatioderus, i en res- tablecer la verdad a este respecto. '^IJespéce typique (PJi. bizonatiis Bl.) dice Lacordaire, est ori- ginaire dii CJiíli, mais parait existet égaleinent dans quelqués parties du Brésil.w No hai duda que este insecto tenga Chile por patria, i que aun sea poco escaso en la rejion central; pero las palabras de Lacordaire dejan suponer que, en su opinión, habria emigrado hasta el Brasil. Yo desearia saber: i.*> Si la especie que "parece existir en el Brasil. i es bien la misma que la de Chile. 2." ¿Cómo sucede que no haya sido descubierta todavia tam- bién en la vasta rejion arjcntina que separa Chile del Brasil? 3.0 ¿Cuáles son los motivos que han hecho suponer esta mi- gración singular a Lacordaire, i ver su dirección de sur a norte» en lugar de norte a sur? Lacordaire da el Ph. bizonatits como tipo del jénero; pero parece que no hai otra especie. En cuanto a sus proporciones, mientras Lacordaire dice ^^cofps allong-é,\< Blanchard le da un "cuerpo mediocremente alongado;,! por lo cual el lector queda algo perplejo, al notar que este in- secto figura en el Catálogo de Dejean (Ed. j, p. j¿ 2) ha.]o el nombre de Stenopalpus fdiformis, i está con el temor de haberse estraviado en medio de estas contradicciones. La verdad es que las proporciones del cuerpo son iguales en ambos sexos; i que una anchura de 4,3 por una lonjitud de 16,5, que se nota en un ^, da una proporción de 26°;^, la cual parece poco variable. Cabeza pequeña i poco saliente. En cuanto a \os palpos, que APUNTES ENTOMOLÓJICOS I.acordaire dice '^subégaux,\\ la lonjitud de los labiales solo da Ujs f[ de la de los m.ixilarcs. lílanchard es mas esacto, cuando dice que los palpos son robustos, que su último artículo es securi- forme, i el 2 de los maxilares mayor que i ¡ 3; pero exajera un poco las proporciones de aquél cuando lo califica de "mui gran- dcii en los maxilares. El que termina los labiales es dos veces tan largo como ancho, i su lonjitud iguala la de los dos i)rime- ros juntos; i, en cuanto al último de los maxilares es mas grueso, i con el truncamiento mas oblicuo; pero su lonjitud, que es tam- bién doble de su anchura, re[)resenta apenas los % de la de los tres primeros juntos. Los lóbulos de las quijadas no ofrecen nada de anormal: el interno es triangular i menor que el esterno, que es redondeado. No se comprende claramente a cuál pieza lílanchard se refie- re cuando habla del labio inferior. Si por estas palabras entiende la lengüeta, no veo que sus proporciones sean mui distintas que en las otras especies de esta agrupación; pero lo que no dice es que, con escepcion de un armazón córneo central, es entera- mente membranosa, que su parte anterior presenta una gran escotadura en triángulo casi recto cuyo ápice es puntiagudo, i que los lóbulos son dos veces tan largos como anchos, con los costa- dos paralelos, el ápice truncado i la parte esterna pubescente. En cuanto a las antenas, que Blanchard da como un poco mas cortas que el cuerpo, con los artículos 3-1 1 subiguaies; mientras que Lacordaire las dice cscediendo la estremidad de los élitros, de la mitad de su lonjitud en los X i solamente un poco en las ?, con el artículo 4 corto, 3 i 5-10 iguales i 1 1 mas corto que 10, deprimido i obtuso: todo lo que dice Blanchard es inesacto; mientras que Lacordaire es esacto, con escepcion de un pequeño error relativamente al último artículo. El cuadro de las medidas de los artículos de las antenas que se da en la descripción de la especie, aclara esta cuestión. Blanchard no habla de los ojos; i, cuando Lacordaire dice ^^yenx asserj fortement separes en dessiis,\\ es o inesacto o incom- ¡)leto: pues, la distancia que los separa en la frente es casi doble de la que los separa en el vértex. Los tubérculos antenarios están profundamente sinuado-^dc modo a dejar el cóndilo a la vista. Los carrillos son cortos. P. G : R M M N Eli cuanto sX proíi.rax, que Biancliard dice '■ba->tante corto.n i Lacordairc ^'pliis long que large\\\ este último tiene razón: su anchura da mas o menos los i de su lonjitud, o le es casi igual; es casi cilindrico, un poco ensanchado en el medio, angostado gradualmente hacia la base i bruscamente mui cerca del borde anterior; los costados llevan en el medio de su lonjitud una gruesa espina recta o mui levemente encorvada hacia atrás; el dorso es desigual con varias callosidades. El escudo forma un triángulo curvilíneo. Los élitros son paralelos; pero Lacordaire es inesacto cuando dice su ápice redondeado; está como lo indica Blanchard: le- vemente truncado con el ángulo suturaf recto i puntiagudo. Las cavidades cotiloideas de las ancas son notablemente an- gulosas hacia afuera en las anteriores, i abiertas en las interme- diarias. La salida prosternal es mui angosta i arqueada tras de las ancas; la mesosternal es paralela i aplanada, un poco masaticha que la base de los fémures intermediarios i con su ápice leve- mente ahorquillado. El episternon metatordcico es largo i mui angosto; pues, su anchura {0.4) da el 1 1/^ de su lonjitud (3.8). Lacordaire dice de \díS patas, que son largas; i que los fému- res, atenuados en su base, se ensanchan después gradualmente. Estoes inesacto: las patas no tienen una lonjitud diferente aquí que en las especies anteriores; i, respecto a los fémures, son no- tablemente i algo bruscamente hinchados en su mitad apical. En cuanto a la diferencia de dilatación, que este entomólogo ve entre los fémures de los ^ i los de las $, ella existe; pero en un grado mucho menor que el que hace suponer cuando dice i'cuisses des $ beaucoup plus faibles que celles des X\\\ i es de es- trañar que lo haya visto aquí, i nó en el Grammicosuní flavo- fasciatum, donde es mas evidente. Los fémures posteriores al- canzan a la estremidad del 5.° segmento abdominal en los ^, i del 4.° en las %\ i el artículo i.** de sus tarsos escede levemente en lonjitud la de los 2P i 3.° juntos. Con escepcion de los élitros i del abdomen, que son brillan- tes i llevan solamente unas pocas cerdas oblicuas, todo lo de- APUNTES ENTOMOLÓJICOS 103 mas del insecto es opaco i cubierto de una pubescencia mu i corta, muí fina i mui tendida. Resulta de los caracteres espuestos aquí, que e-.te jénero Phymatioderus difiere del jénero Grammicosum solo por te- ner una espina lateral en el protóiax, i los fémures mas brus- camente dilatados; pero si, entre los otros que doi como jetié- ricos, figuran muchos que, sin duda, son meramente específicos, es preciso ver en ello uno de los primeros inconvenientes que resultan de la creación exajerada de jén^ios: la obligación de despojar la especio para caracterizarhjs. Ph. BIZONATUS {Blandí.) Tesíaceus; ore, antennariun basi pedibusqiie Julvis; capite pos- tice, prothorace pectoreque plus mimisve brunneo-fumosis. Protho- racis tergo incequali, posítce gtosse punctato-riigoso. Elytris niti- diicsa(lis,pnnctis grossis ad basim densioribiis, et apicem versiis gradatiin lituratis, cribratis; lineis duabus nigris, supra suturam sospe dilatatis, transverse pictis: antica angulata, postica ad viar- gineiii arcuata. Prosterno transverse rugato. Mesosterno Icevi, nietasterno piinctato. Abdoniine nitidiuscnlo fere loevigato. Long. 16. §; lat. ^.j. Klanchard dice de este insecto, que es de un pardo testáceo; i Lacordaire, que es >^d'un htun noiratre plus ou inoins varié de faiíve.u La verdad es que presenta una mezcolanza de estos ma- tices, algo inconstantes en la cabeza i lo debajo del cuerpo. Aquella es mas o menos rojiza delante de las antenas, i a veces en su totalidad. En nn $ óe 16.5 de lonjitud: Distancia entre los bordes internos de las cavi- dades cotiloídcas antenarias 1.3 Distancia entre los ojos en el vértex i.O " ti M en la frente 1.80 ■I M •! debajo do la cabeza. .. . 1.90 k04 P. GERMAIN La línea ocular es tanjente al borde esterno de la cavidad cotiloídca. El borde interno de esta última es algo engrosado a modo de rodete. Las antenas tienen su primer artículo con forma de una maza levemente arqueada; carecen por completo de espinas o dientes; todos sus artículos, con escepcion del primero, son delgados i filiformes, i son revestidos de una finísima pubescencia muí corta i mui tendida; los 7 u 8 primeros llevan ademas unas po- cas cerdas finas i oblicuas. r^ $ Lonjitud de los artículos I 1.9 1.8 2 0.5 0.4 3 2.1 1.8 4 1.6 1.4 5 2.9 2.4 6 2.9 2.3 7 2.9 2.3 8 2.8 2.1 9 2.6 2. 1 10 2.4 1.8 11 2.5 1.7 Lonjitud de la antena 25.1 20.1 II del cuerpo. 16.5 18.0 En un macho de 16.5 oX protórax mide: Lonjitud 3.1 Anchura apical 2.2 M mayor 3.1 K basilar , 2.5 Es de un bruno ahumado, con el dorso desigual, cubierto en su parte basilar de gruesos puntos [)oco abundantes i mezcla- dos con arruga-^; lleva de dos a cuatro tuberculiHos callosos dis- IHiestos trasversalinenU; en el primer tercio anterior; los latera- les están situados delante de la espina, pero i-staii borrados con APUNTES ENTüMüLÓJlCÜS 105 frecuencia; ademas hai en el medio una línea lonjitudinal callo- sa, brillante i mas o menos surcada, pero que no alcan/a ni a la base ni tampoco al ápice. En un $ de 16.5 la anchura basilar de los élitros es 4.3 i su lonjitud 12.5; su base es recta, con el callo humeral redondo i saliente; son brillantes i de un testáceo páli lo, con dos líneas trasversales negras: la primera, situada en el ]A, basilar, describe sobre la sutura un ángulo agudo que se dirije hacia el escudoj i, en medio de cada élitro, otro ángulo de la misma forma diri- jido hacia atrás, perr) sin alcan/.ar al medio. La segunda prin- cipia en el ángulo anal, sigue la sutura en su }^ apical, i, des- pués se arquea de cada lado hacia el borde marjinal. En algunos ejemplares estas líneas son poco marcadas; pero, en otros, se ensanchan i se dilatan sobre la sutura de modo a formar placas triangulares; el dorso está cubierto de una puntuación gruesa i den.sa en la base, pero que va obliterándose gradualmente hacia la estremidad, hasta quedar completamente borrada. YA pros te y non está cubierto de una gruesa puntuación apre- tada i mezclada con arrugas trasversales mas o menos apa- rentes. El inesosternon es liso. El metasternon presenta una puntuación irregular i poco apre- tada. El abdómeti es brillante con unos puntos mui escasos espar- cidos irregularmente. El segmento 5 es mas corto en el J que en la $, i subtruncado en su ápice: forma que se nota en los Hesperophanes i los Grammicosum descritos aquí. Los fémures intermediarios presentan las proporciones si- guientes en ambos sexos: i 9 Lonjitud del cuerpo 16.5 18.0 II del fémur intermediario. ... 5.7 5.1 Proporción de esta con aquella 35% 28/^ Anchura de este en la base 0.38 0.46 ., pi en la parte dilatada. 1.20 1.06 Proporción de aquella con esta 32% 43% n de esta con la lonjitud.. . . 21% 21% Io6 P. GEKMAIN Lám. II; 9.^: barba, lengüeta i palpo labial. Aum. 20 diám. ti 9.'': palpo maxilar n w Gen. ZOyí^Sh.—(Periy) Este jénero, establecido por Perty en 1830, comprendió lue- go tantas especies, que en 1834, Serville halló conveniente se- parar bajo el nombre de Ibidion estas cuyas tibias presentan una quilla lonjitudinal; i fué bajo este carácter, de tan poco va- lor como muchas veces de una apreciación difícil i de una cons- tatación dudosa, que vinieron a colocarse la mayor parte de las especies del jénero primitivo. De tal manera que, cuando, en su Genera, Lacordaire reparte entre 25 agrupaciones la sección A de la subfamilia de los Cerambícidos, es el jénero Ibidion que da su nombre a la que la corresponde: los Ibidionidos. Como, en el arreglo que Lacordaire hace de estas 25 agrupa- ciones, la de los Ibidionidos queda separada de la de los Hes- perofanidos por otras cuatro, que parecen no tener represen- tantes en Chile, no hablaremos de estas últimas; pero, sí, indi- caremos en qué aquéllas se distinguen una de otra. Por ello se verá la frajilidad de los caracteres evocados por este distingui- do sabio para la clasificación actual de esta parte de los Ceram- bícidos, i la confusión a la cual se llega con el sistema de las escepciones adoptado por él. Estos puntos difercncirtlcs son dos: Los Hespenjfanidos tienen sus ancas anteriores trasversal- mente ovaladas o siibglobtilosas, i mas o menos angulosas en su parte esterna; su;? cavidades cotihjídeas están abiertas atrás en las anteriores i afuera en las intermediarias. Los Ibidionidos tienen sus ancas anteriores globulosas i mas o menos gruesas i salientes; las cavidades cotiloídeas están ce- rradas atrás en las anteriores, i afuera en las intermediarias. Todas las otras particularidades indicadas por Lacordaire no son de ningún uso práctico; porque, si las formas que señala son aprecirtblcs cuando Ih gan a su menor o mayor desarrollo. no á(j ¿abe cjué p¿irtido tomar co.n ellas cuando se quedan en APUNTES ENTOMOLÓJICOS I07 los grados intermediarios; pero lo que lo echa a perder todo es el Uáo arbitrario que hace de las escepciones. Así vemos que, respecto a la forma de las ancas anteriores, hai a veces grandes diferencias entre las especies de un mismo jé-nero — por ejemplo Hesperophanus {Genera, T. VIII, páj. 3y4, nota i)—'\ que, en algunas Chiorida de pequeño tamaño, ellas llegan a ser completamente subglobulosas, sin ningún ras- tro de salida en el lado csterno. Por otra parto, en unas Compsa Icjítimas de Q\\\\& — pallidi- pennis, pallidicornis, etc. — !a cavidad cotiloídea anterior presenta en su parte antcro-esterna un sinus pequeño, [)'^ro bien eviden- te; el cual parece indicar que la abertura angulosa, propia de varias otras agrupaciones, no alcanzó a cerrarse ctjmpletamente aquí. Ademas, después de colocar a los Ibidionidos entre las agrupaciones caracterizadas por unas ^^hanches anterieures non angu/enses\\, Lacordaire dice (loe. cit. páj. 20^, nota .^f.): que lo son levemente en el jénero Heterolepis i en la agrupación de los Uracantidos; sin dar a conocer cuál es la razón perentoria que le hizo admitir entre los Ibidionidos insectos que no pre- sentan uno de los caracteres fundamentales de esta agrupación. También es de notar que, en las especies que describo a conti- nuación, la parte esterna de la base del prosternon dirije hacia la estremidad de la quilla central un ángulo mui agudo, perc? que no la alcanza nunca: por lo cual no se puede decir que estas cavidades cotiloídeas están cerradas atrás; pero vemos que este tan importante carácter tiene su escepcion en la agrupa- ción de los Uracantidos: es decir que estos insectos tienen las cavidades cotiloídeas anteriores abiertas posteriormente i las in- termediarias lateralmente. Es claro que, si las cuatro especies de Compsa descritas aquí no pueden gozar del mismo privile- jio, ellas no pueden tampoco, a pesar de sus ancas anteriores globulosas, quedar en el jénero Compsa, i ni siquiera en la agrupación de ios Ibidionidos. Dado, pues, el caos que resulta de leyes establecidas sobre caracteres variables al infinito i del enredo que las escepciones provocan, es evidente que, cuando se querrá indagar la coloca- ción jenérica de una especie, no se habrá de buscar los límites yu^átos a estas agrupaciones por la naturaleza, ya que no \q Io8 P. GERMAIN hizo; sino que, siendo ellos el resultado de una concepción hu- mana i arbitraria, será preciso tratar de penetrar la idea de su creador, para bien darse cuenta de los puntos sobre los cuales él ha entendido poner en equilibrio su frájil creación. Cuento con que la incertidumbre, que resulta para el ento- mólogo de los límites esactos entre los cuales pasa el camino que se ha de seguir para la colocación jenérica de muchas es- pecies, será suficiente para disculparme, si hago figurar entre las Compsa de Chile las cuatro especies siguientes — flavo- nítida ( F. i G.), lívida (viiJii), pallidicornis (F. i G.), Innata (iniJii) — para las cuales cuatro jéneros, tal vez, habrían sido creados por entomólogos menos enemigos que yo de ver su cantidad crecer sin necesidad absoluta. Como no hai duda que caracteres notables las separan, los voi a indicar prolijamente; para que otro mas osado pueda ha- cerlo, si le parece conveniente. Dejaré estas compsa encabezadas por la especie que mas se acerca al jénero Grammicosum; lo que llega a tal estremo que Farmaire la describió bajo el nombre de Gravunicosmn flavo- nitidmn (Aun. Ent. Fr. i8¿g, páj. ¿oy); i que el doctor Philippi, aconsejado por el modo de ver de Fairmaire, coloca también en el jénero Grammicosum la variedad austral de esta especie, considerada erróneamente como distinta (Grammicosum bifas- ciatmn. Stett. Zeit. iSóo^páJ. 2¿i ). Quitando de por medio la forma, evidentemente otra de las cavidades cotiloídeas anteriores i de las intermediarias, son tan- tos los puntos de semejanza que se notan entre estos dos jéne- ros, que engañaron a Fairmaire; hasta hacerle describir bajo el nombre de Grammicosum semipolitmn (Ann. Ent. Fr. i8¿g, páj. ¿08) la variedad pálida de la especie, que describe mas tardé (Rev. Zool. 186^, páj. ^(J/J bajo el nombre de Ibidion pallidi- corne. Las dos primeras especies llevan una pubescencia finísima, corta i muí tendida; las otras dos son glabras. Con escepcion de la i.-'^, el protórax es mas o menos visible- mente calloso en los lados, sobre todo en la 2.^. En todas, con escepcion de esta última, es oblongo; pero apretado en la base en la 3.* i en la 4.^. APUNTES ENTOMOLÓJICOS IO9 Los carrillos tienen una lonjitud mas o menos igual a la an- chura del artículo 3 de las antenas, en la i.'^ especie; son mucho mas cortos en la 2.^; i los ojos se hallan casi contiguos con la base de las mandíbulas en la 3.» i la 4.^. En la I.", la frente e-; lonjitudinalmentc hundida entre los ojos; casi trasversalmente aplanada en las otras tres. Los ojos son mas globulosos i salientes, sobre todo en la 3.^ i la 4.=^ especies, que en la i.-'. En la i.a especie, el artículo 3 de las antenas es mas largo que 5, i 5 mas largo que 4. En la 2.^ esta diferencia es apenas no- table. En la 3.% el artículo 3 es apenas mas largo que los si- guientes, que son iguales. Pero en la 4.", los artículos 3 i 4- son iguales entre sí, mas gruesos i mas cortos que 5; los demás, de 5 a II, van alargándose levemente. En las descripciones de las especies estas lonjitudes están todas escrupulosamente indi- cadas. En cuanto a la dilatación de la parte apical de los fémures i a la delgadez de su parte basilar, es en la 2.^ i la 3.» especies que es mas notable, i en la i.^ que lo es rnénos. Fairmaire indica la forma jeneral de los fémures de estas dos especies; i es, sobre lo que dice de ella, que Lacordaire (Loe. cit. páj. 280, nota 2) se basa para creer que no pertenecen al jénero Grammicosum, opinión en la cual lo acompaño. Pero, si lo que dice mi sabio colaborador a este respecto (Ann. Ení. Fr., i85g,paj. ¿o"] , 508) es esacto, está mui lejos de ser suficiente para dar una idea completa de la forma de los fémures en estas dos especies. Pues, dice para la i." ^>feiiiorihus clavatis, basi máxime gracilibusu — ^^cuisses claviformes, tres greles á la bascw ; i para la 3.^ ''fenioribus basi glaeilihusu — ^>euisses fortement claviformes, tres greles á la basew. Los dibujos que acompañan a las descripciones de estas dos especies, i que han sido ejecutados con toda esactitud, darán una idea de lo deficientes que son estas palabras. Respecto a esta dilatación, los fémures de la 4.=^ especie son intermediarios entre los de la i.^ i los de las dos siguientes. El carácter sacado de la dilatación de la parte a|)ical de los fémures, en cuanto a su iiriportancia i a la manera gradual o repentina con la cual ella se manifiesta, es con evidencia un buen carácter; pero lo que sucede aquí indica la moderación P. GERMAIN con que se ha de usar. Si los estremos, en lo mas i en lo menos no permiten vacilaciones; los intermediarios, por presentar entre ellos una cantidad infinita de grados, no pueden ser apreciados de una manera útil. Las ancas anteriores de la i.^ especie llevan en su parte pos- terior una quilla lonjitiidinal mui saliente, mui ant^osta i mui visible; mientras que esta parte es completamente lisa en las otras tres. Los episternones metatorácicos presentan también algunas diferencias: son siempre angostos; en la i.^, la 2.^ i la 4.*^ espe- cies tienen la forma de un triángulo alargado, pero notable- mente mas ancho en la 2.'*; en la 3.'' especie sus costados son paralelos. Las proporciones de estas piezas se dan en la descripción de cada especie. La clave analítica siguiente facilitará la clasificación de estas cuatro especies de Compsa. A Cuerpo pubescente. a protórax sin callos laterales flavo-nitidiitti aa II con n n lívida. B Cuerpo glabro. b artículos 3, 4 de las antenas a lo menos tan largos como los siguientes pallidicornis bb artículos 3, 4 de las antenas mas cortos que los siguientes Innata. C. FLAVO-NITIDA (Fairm. i Gerni.j Elongata, parallela, fusco-brunnea., opaca, breviter fidvo-rubes- cens. Capite temdter rugosulo, fronte leviter concava; antennis^ apud mares corpore longioribus, apud faeminas elytrorum apicem vix attingentibus, articido 4." brevi, articulis 6-1 1 fere abnipte gracilioribus. ProtJiorace oblongo, aliqíian'lo fere cylindrico; dor- so dense rugoso, linea longitiidinali brevi variabilt notato. Ely- tns intidis^testaceis^ basi leviter obsciirioriius'.^parmn dense ^uhQ' APUNTFS ENTOMOLÓJICOS III íulaits, ápice subopacis; utrinque costis duabtis loiis,itudinaHbns, arigustissimis et palhdioribns^ pnnctisque innjoribus ac distaiiti- bus longitrorswn íriseriatis, iiofatis, et Jasciis ¡ligiis diiabus plus ininusve dilaíatts, nliquniido omniíió liiiiratis, siituratn hnud attingentibus, in medio pictis. A ntemiis pedibusque obscure fulvis. Long. 77,0-/2,0; /at. 4,1-2,8. Esta especie se encuentra en casi todo Chile; pero los ejem- plares presentan bastante diferencia respecto a las manchas ne- gras del medio de los élitros, scgiin proceden del norteo del sur. Es alargada, paralela i poco deprimida. Con escepcion de los élitros es opaca. Su matiz es un castaño ahumado, algo mas rojizo sobre las antenas i las patas; i lleva una pubescencia pá- lida i tendida, notablemente mas larga, espesa i lanuda, sobre todo sobre la cabeza i el protórax en ciertos machos de los ejemplares del norte i del centro de Chile. La cabeza lleva rugosidades poco visibles con motivo de la pubescencia. En unos pocos ejemplares se nota una fina costi- lla lonjitudinal, que a veces se estiende en toda su lonjitud; pe- ro falta jeneralmente, i aun está reemplazada en la frente por un vestijio de surco. Esta última aparece cóncava, a causa del borde interno de las cavidades cotilóideas antenarías que está levantado a modo de rodete. Los OJOS son medianamente desarrollados i salientes. La línea ocular es tanjente al borde esterno de la cavidad cotiloídea. El lóbulo anterior llega en frente del fondo de la escotadura de la cavidad cotiloídea. En un ^ de 14.0: distancia entre los bordes internos de las cavidades cotilóideas i.O Distancia entre los ojos en el vértex 0.9 11 .1 II en la frente 1.6 M 11 en la garganta 1.6 Las antenas, gruesas en su base, son algo bruscamente adel- gazadas después del artículo 5; los primeros llevan por debajo pelillos oblicuos que van gradualmente desapareciendo hacia el 5 o el 6; el artículo i es un poco deprimido en su base, arquea- do i ensanchado gradualmente. El último, en los machos, es cilindrico i levemente arqueado, con una anchura que da mas P. GERMAIN O menos el 8^ de la lonjitud: en las hembras es oblongo i le- vemente deprimido, con una anchura que da del 20 al 22% de la lonjitud. Lonjitud de los artículos de la antena Var. del norte 6 9 Var. del sur ¿ 9 I 2 3 4 5 6 7 8 9 10 II 1.8 0.4 1.9 1-3 1.7 1-7 1-7 1-7 1.6 1-5 1-7 Lonjitud de la antena entera 17.0 13 M del cuerpo 14.0 13 7 1-7 2.0 3 0.4 0.4 7 1.6 1.8 3 1.2 1.4 5 1.6 1.8 4 1-7 1-9 3 1.8 1.8 2 1.8 1.6 I 1.8 1.6 1.6 1-7 .0 2.0 1.6 •5 17.2 17.6 •5 12.0 17.0 Es de notar que en la variedad austral (Gr. Üifa^ciatjan Ph.) las antenas del macho son proporcionalmente mas largas que en la variedad boreal. \^os, carrillos son desarrollados en proporción del poco tamaño de los ojos; pues, su lonjitud iguala mas o menos a la anchura del artículo i de las antenas en su parte inmediata al cóndilo. La barba es mui trasversal, levemente encojida en su base, i mui redondeada en su mitad anterior. La lengüeta es córnea en su parte central; anteriormente está dividida en dos lóbulos membranosos redondeados en el ápice, anchamente arqueados en su borde interno, cerca de tres veces tan largos como anchos, i sostenidos por una nervadura pubes- cente solo visible en la parte interna, i en la cual varios ento- mólogos distinguidos han visto los rudimentos de las paraglo- sas; estos lóbulos están separados por un espacio en ángulo mas o menos recto. El artículo 2 de los palpos presenta tina lonji- tud (0.225) ^'^'^ ^'^ '^'^ ^"i ^'^ ''^ ^^' ' (0.300), la cual da un poco APUNTES ENTOMOLÓJICOS II3 mas de los V.-, ^^ ''^ '-^^^ 3 (0-35o); '^^ anchura de este último hace mas o méncs los ^/, de su loiijitud. Lh lonjitud total del palpo da el 777o de la del maxilar. I.as quijadas tienen sus lóbulos bastante cortos: el de adentro tiene su borde interno con una franja espesa de cerdas arquea- das hacia atrás; el de afuera tiene su estremidad rodeada por pelos finos i ondeados que le dan una forma circular; los tres primeros artículos de sus palpos son de i<;ual lonjitud (0.250), i los 2, 3 de igual anchura; las proporciones del 4 son mas o me- nos ¡guales con las del último de los labiales, i su lonjitud da la mitad de la de los tres primeros juntos. El protórax no lleva ninguna callosidad, i se presenta desde oblongo hasta casi cilindrico, ofreciendo a este respecto las me- didas siguientes, en dos ejemplares de 14.0: Lonjitud 3,2 — 3,0 Anchura apical .... 2,2 — 2,2 M mayor 3,0 — 2,6 II basilar 2,2 — 2,35 Todas las otras formas pueden ser consideradas como inter- mediarias entre estas dos. Es recto en la base i en el ápice. La superficie del dorso es rugosa, i éste lleva en su mitad posterior una línea lonjitudinal, que no llega nunca completamente hasta la base. Esta línea consiste en un surco hundido en la casi to- talidad de los machos; mientras que, en las hembras, se trasfor- ma en una línea aplanada, disimulada debajo de unas pequeñas arrugas trasversales en la mayor parte ile los individuos; pero brillante en los demás: siendo meramente lisa en los unos, con forma de una fina costilla en los otros, i, en pocos, con esta cos- tilla colocada en un surco. Esta línea, de la cual tengo hablado en los preliminares de la Sección A (páj. i¿), varia demasiado aquí, para que se pueda sacar ningún carácter fijo de las diversas apariencias que toma. En unos 20 ejemplares que tengo a la vista, solamente un S i una 9 — por ser tal vez los dos tipos que el doctor Philippi tuvo en manos — presentan las particularidades indicadas por este sabio naturalista: ( Stett. Zeit. rS6o, páj. 25"/) íergo prothoracis 114 P» GERMAIN in medio in mari carina loevi notato, carina antice oblitetata et postice hngitrorsum snlcata - carina prothoracis infoeviinalatiore Jiaud snlcata. ' Los élitros presentan una anchura que da mui [)oco mas de la tercera parte de su lonjitud (35% en un ejemplar c? íle 14.0); son paralelos, rectos en su base, con el callo humeral redondea- do i saliente; en el ápice están redondeados en la parte esterna, pero, con mui pocas escepciones, el ángulo sutural está marca- do. Son testáceos con la base rojiza. Carecen de la clase de pubescencia que cubre lo demás del cuerpo, la cual está reem- plazada por unos pelillos delgados mui escasos con escepcion del ápice. Son brillantes; la base es rugosa, i lo demás está cu- bierto de una puntuación fina i medianamente apretada, pero mas tupida en la estremidad: por lo cual esta parte resulta fi- namente rugosa i algo opaca. Llevan cada uno dos costillitas lonjitudinales mui angostas i mas pálidas que no alcanzan al ápice, i tres series lonjitudinales de puntos apartados i algo ma- yores, situadas: la i."* contigua al borde sutural; la 2.* lo es al borde esterno de la primera costilla, i la 3.'' al borde interno de la segunda. Ademas, se ve en el medio dos series trasversales aproximadas de manchitas negras, que desaparecen por com- pleto en la mayor parte de los ejemplares del norte i del centro; i que en los del sur, sobre todo de la provincia de Valdivia, — Gr. bifasciatum ( Ph.) — se dilatan hasta juntarse i formar dos líneas: la anterior angulosa i la posterior oblicua del ápice hacia la base, pero sin alcanzar nunca a la sutura. La dilatación de estas manchas llega a veces a hacer casi completamente negra la mitad basilar de los élitros. El prosternon es rugoso, los otros segmentos pectorales i el abdomen son casi lisos i levemente brillantes. La salida del prosternon es aplanada i su anchura da el 75% de la del me- sosternon; la cual es ahorquillada en su estremidad para recibir el á[)ice del metasternon que está en ángulo agudo. El episternon metatorácico es triangular, i, en un ejemplar de 16.0, mide una anchura basilar de 0.6 por una lonjitud de 3.2: lo que da una proporción de 19%. Los segmentos del abdomen disminuyen gradualmente un poco de lonjitud; i, como en los Hesperofanidos, el 5 está trun. APUNTES ENTOMOLÓJICOS II5 cado en el áj)ice ¡ mas cnrto que 4 en los machos, mientras que, en las hembras, es de ip[ual lonjitud i redondeado en su ápice. Las ancas anteriores llevan en su parte posterior una carena lonjitudinal algo flexuosa, angosta, cortante i mui visible. El ///««r intermediario presenta las proporciones siguientes en un macho de 14.0: Lonjitud del cuerpo 14.0 1. del fémur intermediario.. . . 4.5 Proporción de ésta con aquella 32% Anchura basilar de este 0,25 II de su parte dilatada 0.9 Proporción de aquella con esta 28**/o I. de esta con la lonjitud. . 20"/,, En el macho, el fémur posterior alcanza a la 4.^ sutura abdo- minal, o la pasa levemente; en la hembra, alcanza a la 3.», o la pasa levemente. En los tarsos posteriores, el artículo i iguala en lonjitud 2,3 juntos — midiendo éstos desde la base del 2 bástala estremidad de los lóbulos del 3 — i también el 4.°, medido desde su nudo basilar hasta la base de los ganchos. Lámina II, 10.^: barba, lengüeta i palpo labial. — Aum. 20 diám. 10.^: lengüeta vista por su cara in- terna 11 •! lO.*^: palpo maxilar n n 10.^: fémur intermediario de un T de 14..0 n 10 diám. C. lívida. — (mihi) Paruní elongata, subdepressa, obscure testacea, brevissime et tenuissimc, pubescens. Capite opaco, tenuitet rugosulo et stria au- gusta longitrorsum impresso; fronte transverse elévala, in medio depressa. A n tennis corpore apud mares longioribus, apnd foemi- nas suhaequalibus: articulo tertio longiore. Prothoracc opaco, den- 7 1 iTi H. GERMAIN se rugóse pn nefato, lateribus in medio utrinque tubérculo depresso ornatis; dorso nntice leviter bicalloso, et in diimdio postico linea brevi longitrorsiun notato. Elytris subnitidis, piinctatis, ad api- cein ferc loevigatis, utrinque lineis angustis duabtis ad apicein abbreviatis vix conspic/ie ornatis; ápice separatiui perfecte rotun- datis, Metasterno abdomineque subnitidis et loevigatis. Feniori- bus in dimitió basali tenuissimis et in dimidio apicali abrupte clavatis. (T, Long. //.j; lat. 2, y. Esta especie, de la cual tenemos solamente un macho i una hembra, fué hallada por mí en las selvas de la Cordillera de Tolhuaca, sacudiendo unas ramas secas de Araucaria ini- bricata. Es de un testáceo oscuro, i como ahumado sobre la cabeza i el i)r()tc)rax; es medianamente alargada i algo deprimida, i sus tegumentos son notables por su poca consistencia; de lo cual resulta que la parte apical de los élitros, i sobre todo el abdo- men, se deforman al desecarse. Todo el insecto está cubierto de una pubescencia mui corta, mui fina i poco abundante; es levemente mas gruesa i oblicua en los élitros sin mezcla de otros pelos, i algo mas larga, pero tendida en el metasternon i el ab- domen. A pesar de esta pubescencia, presenta un leve brillo, con escepcion do la cabeza i del protórax. La cabeza es finamente rugosa, i lleva una pequeña estría en toda su loiijitud; la frente está hinchada de cada lado, lo que hace aparecer el medio algo cóncavo, resultando entre las bases de las antenas una parte elevada pero corta, la cual se halla separada del epistomio, que es deprimido, por un surco tras- versal. Los ojos son salientes, pero poco desarrollados; el lóbulo an- terior está truncado adelante, i pasa levemente la cavidad coti- loídea, la cual es profundamente escotada. Los carrillos son mui cortos, i la línea ocular pasa por el medio de la cavidad coti- loídea. Distancia entre las cavidades cotiloídeas. . . 0.8 ,1 n los ojos en el vértex 0.7 APUNTES ENTOMOLÓJICOS I i 7 Distancia entre los ojos lmi la frente i.i II II M la garganta 0.9 Aiiíeiias: lonjitud de los artículos i 1.2 1.1 2 0.3 0.3 3 2.0 1 .6 4 1.5 1.2 5 17 '4 6 1.5 1.3 7 1-6 1.3 8 1.2 I. o 9 1-3 i-o 10 1. 1 0.8 11 r.4 0.8 I. lonjitud total 14.8 1 1.8 n M del cuerpo 1 1.5 1 2.0 Barba mui redondeada lateralmente. Lengüeta profundamente bilobulada adelante, con su parte central i un ramal triangular que alcanza al medio de cada ló- bulo córneos; estos son membranosos, mui levemente pubescen- tes, dos veces tan largos como anchos, redondeados en el ápice, anchamente arqueados en su borde interno, i separados por un seno en ángulo agudo. Los artículos 1,2 de sus pa//>os son ¡gua- les de tamaño, i la lonjitud de ambos juntos iguala la del 3 (0.24); la anchura (o. 13) de este último da el 54"/ofle su lonjitud: el truncamiento apical es oblicuo. Los lóbulos de las quijadas son cortos; el esterno es de V3 mas angosto que el interno: ambos son peludos solamente en su ápice. El palpo maxilar es dos veces tan largo coino el labial; el artículo i lleva un profundo seno en su parte basilar-esterna, su mayor anchura es de \/^ menor que la de los dos siguientes, i su lonjitud hace un poco mas de la mitad de la del 3: la del 3 es mas o menos de ^/,, menor que la del 2, i la del 2 da poco mas de los ->< de la del 4; la anchura de éste hace la mitad de su lonjitud, el truncamiento es mui oblicuo. Il8 P. G' I! MAIN El prctórax no prcscntri variaciones sexuales. En el macho lleva las proporciones siguientes: Lonjitud 2. 1 5 Ancliura H] ic 1 1.6 II ninyor 2. i 5 II basilar 1.7 Lleva una puntuación gruesa i rugosa, i, en medio de los cos- tados, un callo redondo poco saliente; en el ^ anterior del dorso se n( tan otros drís callos pequeños i brillantes dispuestos tras- vi r-alm< nt , i, (.n la mitad posterior, aparece la pequeña línea lonjitu.iinal aplanada i lisa de la e-pecie ant^-iior. Los élitros ticne/yfrcs á cpanles bien inarquées.presq'te paraleles d la base, s'clargissaní un peu aprés la mdieu, plus convetes d rextremitéw... nece>ita algunas correccio- nes. I," El ángulo iiumcral, aunque recto, es menos saliente que 124 P- GRRMAIN en las especies vecinas, i bastante redondeado, para que, cuan- do tuve que fijar la anchura basilar, me haya sido preciso me- dirla a 0.8 de la ba.se en el ejemplar de ii.o. 2." Es cierto que, en la parte blanca, los élitros sufren un mui leve encojimiento, que se hace mas visible, con motivo de una mui leve dilatación situada frente a la segunda faja morena; pero se trata aquí de diferencias que quedan entre la 14.^ i la 15.a parte de la anchura, es decir, que pueden espresarse por un decimilímetro en menos en aquél, i en mas en esta última; i agregaré que, si la última es mas aparente, esto proviene de que, casi siempre desde la base, los élitros se apartan uno de otro en la sutura al secarse. En los ejemplares donde sus bor- des suturales quedan en contacto, la tal dilatación no se puede apreciar sin el socorro de un micrómetro. 3." La convexidad posterior no tiene nada de anormal, por ser meramente el resultado de la forma jeneral. Cada élitro está redondeado separadamente en su ápice. El prosternan i el inesosternon son opacos i marcados de grue- sos puntos dispersos. La salida del primero se angosta entre las ancas hasta casi perderse de vista en algunos individuos; pero, al nivel de su borde posterior, se dilata hasta formar una pe- queña parte triangular. La salida del segundo es mas o menos de la anchura de la base de los fémures. Las cavidades cotiloídeas de las ancas anteriores están abier- tas posteriormente; i las de las intermediarias lo son un poco esteriormente. El inetasternon i el abdomen son lisos i brillantes. El epister- non metatorácico es angosto i paralelo en toda su extensión; su anchura (0.25) da el \^\ de su lonjitud (1.60). Los segmentos abdoifiinales disminuyen levemente i gradual- mente de lonjitud del i.° al 4.". Las/rf/rt.f son delgadas i alargadas. Los /¿;7;/?/^í?j tienen su mi- tad basilar mui angosta i filiforme, i la apical ensanchada casi bruscamente en forma de maza ovalada. ?> 9 Lonjitud del cuerpo 1 1 .0 i O.O it del fémur intermediario 3.Ó 3.3 Proporción de ésta con aquélla.. .... 33'',o 33''/o APUNTES ENTOMOLÓJICOS "25 Anchura basilar de este 0.18 0.16 de la parte dilatada 0.76 0.64 Proporción de aquélla con ésta. , 24"'o 25**/„ II de ésta con la lonjitud 2r7o íp"o El fémur posterior alcanza casi a la estremidad del abdomen en los machos, i a la 4.» sutura en las hembras. El artículo i de los tarsos posteriores es apenas mas largo que 2, 3 juntos. Lám. II, fig. 12.'": barba Jcngneta i pa/po labial. —Amví. 2odiám. .r 1 2^ : palpo maxilar — " " M 12'^'. fémur intermediario — " 10 m C. LUNATA (mihi) Modice elongata ac depressa, glabra, subnitida, rufa. Capite dense rugoso-punctaío, antice abbreviato; fronte transverse convexa, in medio longitrorsiim angnste sulcata; oculis prominuUs; anten- nis apud mares corpore longioribus, basi siibtus vix ciliatis; arti- culis I, 2 punctatis, nitidiuscnlis, alteris tenuiter rugosulis, tennis- sime alutaceis et brevissime velutinis, artiadis j, 4 subaeqnalibus, seqnen/ibus brevioribus et latioribus. Prothorace fere quadrato postice vix conspicue angustiore, dorso inaequali, calloso et punctis grossis inordinate impresso; lateribus tubérculo parvo depresso or- natis. Scutello subrotundato pallide pubescente. Elytris subdepres- sis et fere parallelis; huineris rotnndatis; aptce separatim arcua- tis\ nitidissiuiis, nigris, ante médium plaga conununi rotundata pallide testacea pictis, in dimtdio basali punctis parvis fere seria- tis laxe impressis, in dimidío apical i loevissimis. Prosterno mesos- ternoque punctatis. Metasterno inflato, vix punctulato, in medio longitrorsum late silicato. Abdomine loevigato, segmentis vix aequalibus. Femar ibus laxe pilosis, basi angustis, ad apicem grada- íim parumquc dilataíis. Long. I o. y, lat. 2.^. Conozco de esta especie solo un ejemplar, que es macho i per- 126 P. GERMAIN tenece a la colección Oyarzun; fué capturado volando ai ano- checer en las Termas de Chillan. Este insecto es medianamente alargado, deprimido, glabro, brillante sobre todo en los élitros, ¡ de un rojo castaño mas leo- nado sobre las antenas i las patas. La cabeza es levemente opaca, cubierta de una espesa puntua- ción rugosa, i mui acortada por delante. La frente es algo le- vantada trasversalmente, pero un poco rebajada en el medio, el cual lleva un fino surco lonjitudinal; el surco trasversal, que sue- le separar adelante aquella parte levantada del epistomio, pone aquí meramente término a la frente, por ser é.ste sumamente corto i trasversal. Los ojos son bien desarrollados i salientes; el lóbulo anterior es redondeado por delante i pasa al cóndilo antenario, invadien- do casi completamente los carrillos. La línea ocular atraviesa la cavidad cotiloídea, la cual es anchamente pero poco profun- damente escotada. Distancia entre las cavidades cotiloídeas ,. . 0.8 II II los ojos en el vértex 0.8 II II II la frente i.o ?i ti II la garganta i.o Las antenas, con escepcion de los dos primeros artículos que son brillantes i punteados, son opacas, llevan finas rugosidades i una densa granulación mas fina aun i solamente visible al mi- croscopio, i están cubiertas de una espesa pubescencia atercio- pelada; en la parte apical están un poco deprimidas; i en la ba- silar, llevan por debajo solamtMite unos pocos pelillos; los artí- culos 3, 4 son casi iguales de lonjitud i de anchura: aquella es mui inferior a la de los artículos siguientes, i la última es casi igual con la del 1. mayor anchura Lonjitud de los artículos, i i.o 038 2 0.3 3 i-o 037 4 i.i 0.36 5 1.$ 0,28 APUNTl'S ENTOMOLÓJICOS 127 mayor 1-5 anchura Lonjitud de los artículos. 6 7 1.6 8 1-5 9 1.6 10 1.44 II 1.56 14.10 0.14 Lonjitud total de la antena .. del cuerpo 10. 5 Los costados de la barba son oblicuos en la mitad basilar i la mitad apical; pero aquélla es anchamente escotada i la últi- ma es recta: de lo cual resulta en el medio un ángulo obtuso brevemente redondeado. La lengüeta es mas o menos córnea en su parte posterior; pero su parre anterior está dividida en dos lóbulos enteramente membranosos p(^r un seno en ángulo agudo. Estos lóbulos son ovalados, con una anchura que hnce mas de la mitad de la lon- jitud, su áf)ice está redondearlo, i su parte interna es peluda. La lonjitud de 'arífa, lengüeta i palpo labial.— ÍKwvn. 20 diám. M fig. 1 2,}" palpo maxilar — " •• „ fig. 1 3.*^ mandíbula izquierda — n « G. DRASCALIA— r^^/'-wJ El insecto para el cual Fairmaíreha creado este jénero ( Rev. Zool. 1864., p. 387), no deja, como lo dice mui bien, descubrir fácilmente el lugar de la familia de los Lonjicornios, al cual sus afinidades le dan derecho. Diré, en primer lugar, que Gemminger i Harold, al colocar en su Catálogo el jénero Drascalia en la subfamilia de los La- miidos, han dado un paso que nada me parece justificar; este insecto pertenece, sin duda alguna, a la subfamilia de los Ce- rambícidos: tanto por no tener la frente vertical, cuanto por la f(jrma triangular del último artículo de sus palpos, i por care- cer de surco en el lado interno de las tibias anteriores. Esta opinión ha sido también la de Fairmaire; pero no creo, como él, que este insecto pcrtcne/.ca a la agrupación de los Ce- rambiciilos, i es de sentir que mi distinguido colaborador no haya dado los motivos de este modo de ver. La semejanza pal- I ^O P. OKKMAIN pable que tiene con las Ancylodonta iíio ha ht cho buscar su coUxacion cerca de ellas, Lu brevedad i casi ii^uaidad de sus paljx^s lo rechazan, es cierto, de la agrupación de U>s y^licteno- did(»s; jHN-o lo acercan de la }'vi;ruiíHcii>n. en parte australiana, de los Afanadiidos» i creo que puede considerarse como un in- terme<.liario entre estas dos aí^rupaciones. Fairmaire. a quien yo había mandado ci unuo cjcmpLir quo estuviese entonces en nu poder, no se atrevió a despedazar su Kx-a para coiux'er todas sus partes: lo he hecho; i delxi decir que la forma i sv^bre tvxlv> la naturaleza de la lengüeta no han venido en apoyo de este arreglo. Sin embargo, ya que esta- rnas en el camino de las escepciones, supongo que me serán toleradas como a cualquier otio; i que, si en la agrupación de los Flictenodidos. se admiten los jénervxs Bardistus i Tricheops ( /.7<>, MOta J ), que tienen una len- güeta "tvniífr ft M<^me /trs^M^ tvrwíVM, este carácter no será un obstáculo para que se dé al jénero Drascalia la colocación que propongo; ya que tiene la ventaja de ponerlo en el vecindario del jénero Ancylodonta. con el cual tiene tantas afinidades por todo lo demás. Pero dejaré esta cuestión en el estado en el cual la pone lo que antecede; estimando que lo de saber la agrupación que conviene mejor a este insecto, ademas de estar a la merced de la índole científica de cada entomólogo, no serviría de nada para darlo exactamente a concxx^r; i. como este fin es el que e.^toi buscando, me contentaré con completar i rectificar lo que mi sabio colaborador dice de él ( Loe. ni. ). Corpus n^ituM, pube adpressa vestitum, Lahium cürntum, bre-iy^ antice iaU erttari;;inaíum. vel ftrí trííftattuM. Pal/^i omnes brtivs, ítrítatA* u/tiwi' triitfi^t/íin apiív redi trumcato, Oatli íiitos- se graNiiLtti. AnUnuir corpere aputi martis let'iUr /on^ions, tipuJ pa-nttHiis fire hrtviores. Prothorax SHtcritHdricuSy /erg ion^or quaut latus. ¡aUribtiS té/riNífite spina tirmatts. SctiUllunt eion^a' tuw. Eirtta d^pressii, SHbptiraiiela, ángulo sutnraü deHtitto. Coxic anticte srptiratte. AtYtabté/a a»tica /tttertbtís aNgié/atiSy pt^stice kiatttia. Ptt/cs s, Carrillos muí cortos. Antenas de la lonjitud del cuerpo en la hembra, i un ík>oo mas largas que él en los machos; 1f>s artículos i, 3, 4, son casi de igual lonjitud. el 5 es el mas largo de todos, los siguientes dis- minuyen gradualmente. Prot/jrax algo cilindrico í casi tan ancho c^./mo largo; costa- dos crjn una fina espina arqueada hacia atrás, en su medio; dorso inerme. Escudo alargado. Élitros largos; base recta, mas ancha que la del prcAór^x; son muí levemente angostad'.»s de la base hacia el ápice; cm éste, están separadamente at^-nuados i el ángulo sutural es levemente dentiforme; el pliegue epipleural es muí angosto en la base i casi enteramente borrado en lo demás. Las cavidades cotíloídeas de las ancas anteriores están abier- tas lateralmente, i falta mucho ^2it2i<\\x^ sean casi completa- mente cerradas [Xjsteriormente. ( Fairm. Ice. cit. t. Las de las ancas intermediarias son también abiertas lateralmente. La salida jyrf/sternal i la raesf>sternal son aplanadas: aquélla e« casi tan ancha como la base de los fémures, la última lo es un poco mas. Eptsternon rnatatorácico rp"? ^n'/<,vt', í r,^ralf-lr, r:P(-í f»:,-*;, su ápice. Patas delgadas i alargadas, Vaj-^ fémures .se ensanchan gra- dualmente i levemente de la base hasta el medio de la mitad anterior. Tarsos dfA^aidos, los posteriores dan los | de sus tibias; el artículo último iguala á lo menos 2 3 juntos; ganchos tarsales dívarícados. 132 P. GERMAIN D. Prolonga {Fairm. i G.) Obscnre brujinea, piibe tomentosa adpressa vestita. Capite pro- thoraceque dense grosseque punctatis, fulvo pubescentibus; hoc linea nigra deniuiata, pnbe albida angnste viarginaía et in medio interriipta longitrorsinn ornato. Scutello elongato, íriangnlari et linea longitudinali albido-pubescente notato. Elytris pnnctis grossis ad apicem minoribus, tmpressis; pnbe albido-grisea fulvo varie- gata et snbfasciculata vestitis^ iitrinque costis duabns latis longi- trorsum ornatis. Pectore abdoniineque punctatis. Long. 14..0; lat. 3.10. Este insecto vive en la zona central de Chile, pero parece ser mui escaso. Es enteramente de un castaño oscuro, i cubierto de una pubescencia medio lanosa i tendida, que varía, de un modo irregular, del blanco ceniciento al leonado claro; sobre los éli- tros i las patas es mas o menos vagamente aglomerada en me- chones irregulares. La cabeza i el protórax son densamente puntuados. Aquélla es mui acortada por delante. Distancia entre los bordes internos de la cavidades cotiloídeas antenarias 0.9 Distancia entre los ojos en el vértex 0.7 II M II en la frente 0.9 II ti II en la garganta 0.8 La línea ocular atraviesa las cavidades cotiloídeas. Los tubér- culos antenaríos son grandes, oblicuos hacia afuera, i separados en su base por un fino surco lonjitudinal. Antenas: lonjitud de los artículos.. . $ ? I 1.4 1-5 2 0.3 0.2 3 1.6 1-3 4 1-5 1.2 5 2.2 2.0 APUNTES ENTOMOLÓJICOS I 33 Antenas: lonjitud de los artículos. de la antena entera, del cuerpo 6 ? 6 2 I 1-7 7 2.1 1-7 8 19 1-5 9 1.8 1.4 10 1.6 1.2 1 1 19 1. 1 18.4 14.8 14.0 14.5 En su base llevan unos pocos pelillos oblicuos en la parte inferior. La barba tiene sus costados casi circularmente arqueados, i su anchura es mas o menos doble de su lonjitud. La lonjitud de la lengüeta da la mitad de la de la barba, i su anchura da los ^ de la de la misma; su borde anterior es levemente peludo de cada lado. El lóbulo interno de las quijadas está truncado obli- cuamente; este truncamiento i la estrcmidad del lóbulo esterno son largamente peludos. La lonjitud de los /^/^íjj- labiales (0.45) da los y^^ de la de los maxilares (0.65). En los labiales el artí- cenlo 2 es un poco mas largo i mas ancho que el i, i ambos jun- tos sf)n apenas mas largos que el 3; la anchura de este último (0.125) da poco mas de la mitad de su lonjitud (0.240). En los maxilares, el artículo i es un poco mas corto i mas angosto que 2 i 3, los cuales son notablemente iguales, i cuyas lonjitudes juntas esceden apenas la del 4; la anchura de este último es algo mayor que la mitad de su lonjitud. Las mandíbulas son cortas, con un diente obtuso en el medio del borde interno. El protórax tiene las medidas siguientes: Lonjitud 2.3 Anchura apical 1.8 11 mayor 2.2 .1 basilar 1.9 El dorso lleva una línea longitudinal negra i lisa, interrumpida en el medio, i orillada por un angosto ribete de pubescencia blanca. r 34 P. GERMAIN El escudo tiene la forma de un triángulo alargado, i lleva una línea lonjitudinal de pubescencia blanca. \^o% élitros ^Q>n mas anchos que el protórax; pues la base de este último da solamente los ^ de la de aquéllos, i no la mitad. (Fair)naire, loe. cit.) Están cubiertos de una gruesa pun- tuación, un poco menor en el ápice; i llevan cada uno dos an" chas costas lonjitudinales, convexas i poco salientes, que nacen ambas en el ángulo humeral, pero no alcanzan al ápice; i, mien- tras la esterna sigue paralela con el borde marjinal, la interna se dirije oblicuamente sobre el ángulo apical. La anchura del episternon metatorácico (0.4) da el 13 por cien- to de su lonjitud (3.0). Lonjitud del cuerpo 14.0 .1 del fémur intermediario 4.2 Proporción de ésta con aquella 30% Anchura basilar de éste. 0.3 •1 de la parte dilatada 0.8 Proporción de aquella con ésta 35°/o .1 de ésta con la lonjitud 19% Parte inferior del cuerpo puntuada: esta puntuación mas grue- sa en el prosternon i el mesosternon. Févuires posteriores alcanzando entre la 3.^ i la 4.^ sutura abdominal. Lám. II. fig. 14*; barba, lengüeta i palpo labial. — Awm. 20 diám. fig. 14*^; quijada i palpo maxilar. . . . — 1- n n G. ANCILODONTA (Blanch) Los entomólogos están en desacuerdo sobre la cuestión de saber cuál es lo mejor para determinar un insecto ya descrito: o consultar la descripción que acompaña a su fé de bautismo^ o compararlo con el ejemplar— el tipo — que ha servido para redac- tar esta dcscripci(jn. Los que no tienen estos tipos a su alcance, dicen que la des- APUNTES ENTOMOLÓJICOS 1^5 cripcion sola ha de valer; pero los que redactan estas descrip- ciones sin hacerlas preceder jior un estudio suficiente del insecto, i saben mui bien que la filiación que dan de él no basta para hacerlo reconocer, pretenden que es preciso acudir a los tipos\ los cuales, naturalmente, figuran en su colección, i le dan de esta manera un valor comercial que estarla mui lejos de alcanzar sin esto. Siempre he sido de la opinión de aquéllos. El tipo, que un descriptor guarda de una especie que describe, lleva, por toda prueba que es bien él i no otro, un rotulito pasa- do al alfiler que lo tiene clavado. Pero este tipo puede des- truirse .... por la polilla, la humedad, un incendio, etc., etc., en los exámenes repetidos a los cuales está condenado, puli- da suceder que, una vez o la otra, el rotulito pase de un alfi- ler a otro; puede acontecer que, a la muerte del autor de una descripción o aun mientras vive, cXtipo&n cuestión sea vendido; i, como hai entomólogos compradores en Yokohama, Melbourne, San Francisco de California, Valparaiso, el Cabo, etc. ¿qué hace el entomólogo de Londres, Paris o Berlin que quiere consultar este tipo para determinar un insecto de su colección?. . Por otra parte, la admisión de este sistema tendría por resul- tado protejer las descripciones hechas sin el estudio suficiente» i con la intención evidente de llegar primero a dar un nombre a un insecto: trabajos perjudiciales en estremo a la entomolojía, porque es en gran parte a ellos que debe la plaga sinonímica que la invade. En nuestra colección, o en las que tengo a la vista, el j. Ancy- lodonta está rcfjresentado por dos especies; i lo que ha sucedido con ellas podrá arrojar una luz suficiente sobre esta cuestión, i demostrar cuanto tienen razón los entomólogos, quienes, para determinar un insecto, prefieren la lectura de su descripción, a la vista del ejemplar que ha servido para redactarla. Estas dos especies son mui homojéneas en cuanto a sus ca- racteres jenéricos, con escepcion de las proporciones de los artí- culos I, 3, 4, 5 de las antenas entre sí; i felizmente esta diferen- cia es lo que [)ermite distinguirlas fácilmente, i hace descubrir un error notable de que ha sido causa. En una de ellas, que llegó a mis manos solamente en estos 136 P. GERMAIN Últimos años, se podría ver talvez la A. trisíis descrita por Blan- chard en la obra de Ga.y(Zoo¿. T. V.p. 4g4), si no fuera de al- gunas diferencias demasiado importantes, para que se puedan considerar como el resultado de unas de estas inexactitudes o deficiencias tan frecuentes en los trabajos de este sabio entomó- logo. Así, dice del protórax que es ^*breviss¿inusx\, mientras que es a lo menos tan largo como ancho; da también este órgano como encojido adelante i atrás, mientras que su anchura basilar es igual a la del medio; da los élitros como redondeados en su ápice, mientras que su ángulo sutural es dentiforme o a lo me- nos en ángulo recto i puntiagudo; el artículo i de los tarsos — sin decir cuáles — que da como de una lonjitud igual a la de los dos siguientes juntos, lo pasa en realidad de una sesta parteen los posteriores, que son los que se miden siempre para indicar esta diferencia; no dice ni una palabra de la granulación tan particular que cubre los élitros; etc. En cuanto a la otra, la hallé en Quillota sobre las flores de una Myrtacea hace unos 40 años, i la mandé entonces a mi colaborador L. Fairmaire. Por esto, es, con evidencia, de esta i no de aquella, que este último entiende hablar, cuando trata de la A. tristis en w\XQ%\.'Cd, Revisión des Coleopteres du CJiili. (An soc. Ent. Fr. i8§g,p. 5io)\ i, por mas prueba de esto, tiene el cui- dado de modificar en este sentido ciertos puntos de la diagno- sis de este insecto, que figura en Gay. De lo cual resulta que la especie considerada coino la A. tristis (Blandí.) por Fairmai- re, no es la que está descrita bajo este nombre por Blanchard (loe. cit.) Ahora queda la cuestión de saber si Fairmaire ha descubierto en alguna parte el tipoque se imajina haber servido a Blanchard para su descripción, i si modifica la diagnosis por no haber en- contrado que ésta diese de un modo satisfactorio con aquel. Ya se ve (-1 enredo al cual se llega, cuando un entomólogo tiene la facultad de escojer entre la vista del tipo i la lectura de su descripción; sobre todo si se trata del trabajo de un natu- ralista, que a veces describe un insecto bajo un nombre, i, bajo el mismo, dibuja otro. Pero esta confusión tuvo una consecuencia mayor, que es la siguiente: cuando, diez años después (1869), Lacordaire trató la APUNTES tNT0MOL(JjICt).S I37 parte de su Genera en la cual figura el j. Ancylodonta, es pro- bable que Fairmairc le comunicó los ejemplares de la, especie de Quillota, que yo le habia mandado en 1858; i esta probabilidad reviste aspecto de certeza, al notar que los caracteres indicados para la única especie que crcia existir entonces, son ios de la especie de Quillota, i no los de la otra, que solo podria ser la A. tristis (Blandí, in Gay). Resulta de esto que, cuando Lacordai- re quiere caracterizar el j. Ancylodonta, en lugar de dar una copia de lo que dice su creador (¿n Gay), él le sostituye una diagnosis a su manera, es decir conforme con la especie que tiene en manos i que toma erróneamente [)or la A. írisíis; esta- bleciendo así un ]cueAQ hncyXoáontdii Lacord.) que no está con- forme con el jénero Ancylodonta ( Blanch). La diagnosis siguiente está arreglada de modo a comprender las dos especies. Corpus elongatum, subdepressum. Capnt protlioracts latitiidinem csqnans, ínter antennas concavuni. Mentuin breve. Labiuní antice angnste inevibranaceuui et rotnndatitn sinuatum. Palpí maxilla- res labialtbus duplo longiores\ articulo uitinio obligue truncato. Ante una' filiformes, corpore apud mares vix longioras, apud /cerni- nas breviores. Ociili exserti reniformes, fere transversi, paruní profunde sinuati. Prothorax longitudine latitudinem cequante; lateribus ntrinque in medio uncinatis; tergo antice bituberculato. Scníelliim trmngulare. Elytra basi truncata; ángulo humerali ca- lloso. Pedes gráciles, pariim elongati; femoribns gradatim leviter dilatatis\tibiis anlicis fiexuosis; tarsis posticis articulo /." duobus sequeniibus junctis longiore; unguibus divergentibus. Coxcc anti- coe extus angulata\ Episternum metathoracicum angustum. Cuerpo alargado, levemente deprimido, i conuiia pubescencia variable según la especie. Cabeza de la anchura del protórax, cóncava entre las antenas, por ser los tubérculos anteníferos grandes i oblicuos hacia afue- ra. Ojos salientes, casi trasversales; reniformes, es decir muí poco profundamente sinuados: el lóbulo anterior no pasa ade- lante del cóndilo antenario; la línea ocular es apenas tanjente al borde estcrno de la cavidad cotiloídea; ésta es profundamen- íjS P. GERMAIN te sínuada; los carrillos tienen su lonjitud igual a la anchura del artículo i de las antenas en su base. Antenas filiformes, con su parte basilar erizada de finos pelillos; son de la lonjitud de cuerpo en los machos, i mas cortas que él en las hembras; los artículos i, 3, 4, 5, son variables, según la especie. Barba pequeña i mui corta. Lengüeta mas larga que ella> membranosa solamente en su borde anterior i en los lóbulos que resultan de un seno circular mas o menos profundo según la especie. Palpos alargados; los maxilares dos veces tan largos como los labiales; el último artículo de aquéllos truncado mas oblicuamente que el de los labiales. Protórax apenas tan ancho como largo, angostado del medio hacia adelante; costados con un fuerte gancho arqueado hacia atrás, dorso con dos gruesos tubérculos cónicos dispuestos tras- versalmente en su tercio anterior. Escudo triangular. Élitros truncados en la base; ésta no alcanza completamente a ser doble de la del prótorax; el callo humeral es saliente; el pliegue epipleural es angosto, pero de igual anchura casi hasta el ápice; éste termina de distinta manera en cada especie. Las ancas anteriores son mas o menos trasversales, con sus cavidades cotiloídeas profundamente triangulares lateralmente i abiertas posteriormente; las de las ancas intermediarias lo son también esteriormente. La salida prosternal i la mesosternal son angostas; ésta es a lo menos dos veces tan ancha como aquélla. Episternon metatorácico mas o menos angosto, triangular o pa- ralelo. Patas delgadas, con los fémures dilatados poco i gradual- mente en su parte anterior. Las tibias anteriores son flexuosas. Tarsos posteriores con el artículo i mas largo que 2 i 3 juntos. Los ganchos tarsales son pequeños i diverjentes. A. GRANULATA. (luihi) A. tristis? (Blanch. in Gay, Zool. T. V, p. 494.) Fulvo-castanea, opaca, pube pallida breiñ adpressa vestita. Ca- Pite tenuiter rugosulo, tn medio longitrorsum parum conspicue APUNTES ENTOMOLÓJICOS 1^9 striato; fronte concava. Antennts artictilis j, .^, ^ ^radaítjn elon- gatis, hoe ómnibus longiure. Mentó lateribns postice rotundatis, antice recte obliqnis. Labio antice late emarginato, lobulis brevi- bus, parallelisy ápice tnincatis; palpis labialibns articulo ultimo angulativi subtruncato; palpis ¡naxillaribus articulo 2° et ^° iongitudÍNt: lequalibus; hoc ápice valde oblique trnncato. Protho- race valde rugoso. Elytris Jiolo ser icéis, tennis sime rugosis, granu- lis extus sinuatis, ad basim densioribus, ápice m vcrsus varis, tni- noribus subscríatisque, ornatis; ángulo suturali dentifonne. Cor- pore subtus tenuiter rugosulo. Abdomine subnitido. Long. 12. 5; lat. j.o. Este insecto, propio de la parte central de Chile, donde no parece común, presenta un matiz uniforme de un castaño aleo- nado, un poco mas pálido sobre las patas, las antenas i la parte apical de los élitros. Es opaco, con escepcion del abdomen, que es un poco brillante en los machos. Lleva una pubescencia pálida i tendida, mas corta, mas tupida i sedosa sobre los élitros, i mez- clada con unos finos pelillos mas largos i medio erizados, visi- bles sobre todo en las patas, la base de las antenas, el protórax i los élitros. Cabeza finamente rugosa. Distancia entre las cavidades cotiloídeas antenarias . . 1.6 " " los ojos en el vértex 1.2 " " 11 la frente 1.7 " ti' II la garganta 1.3 La línea ocular pasa levemente afuera del borde esterno de la cavidad cotiloídr:a. Esta es profundamente escotada, i su borde interno está ent^rosado a modo de rodete. Antenas: lonjitud de los artículos.. $ ? I 1.4 1-5 2 0.2 0.2 3 0.9 0.8 4 1. 1 1.2 5 1-5 1.4 140 P. GERMAIN ^ Antenas: loiijitud de los artículos 6 1.4 1.2 7 1.4 1. 1 8 1-3 0.9 9 1.2 0.9 lO 1. 1 0.8 II 1.4 I.O ir Lonjitud total ... 12.9 II.O " " del cuerpo 12.5 14.0 Barba con sus costados redondeados en la base, rectos ¡ obli- cuos en la mitad anterior. La lengüeta lleva adelante un ancho seno semicircular; el borde de este último i los dos lóbulos que resultan de él son solo membranosos; estos lóbulos son cortos, paralelos i truncados en su ápice. El artículo i de sus palpos alcanza casi a la estremidad de dichos lóbulos, es un poco mas angosto que 2, i su lonjitud (o. 17) da solamente el 80% de la de este últiíno, la de ambos juntos da el 90% de la del 3; éste tiene el truncamiento apical casi cuadrado en su mitad esterna i muí oblicuo en la interna: lo que lo hace ver anguloso en el medio; su anchura (0.18) da el 44^ de su lonjitud. La anchura del ló- bulo csterno de las quijadas es doble de la del lóbulo interno; el artículo I de sus palpos es mas angosto que los otros, sinuado en la parte esterna de su base; su lonjitud (0.21) da el 55^ de la del 3; i ésta da el 68% de la del 2 (0.54), que es de igual lonji- tud que el 4; la anchura de éste (0.22) da el 41% de su lonjitud; el truncamiento apical es mui oblicuo, quedando la lonjitud del costado iiiterno reducida al 54% de la del esterno. El protórax tiene las medidas siguientes: Lonjitud 2. 1 2 Anchura apical 1.8 n del medio 2. i M basilar 2.1 Es mas fuertemente rugoso que la cabeza; los costados llevan cerca del ángulo anterior un pequeño callo, de lo cual resulta APUNJliü ENIUMOI.ÓJICOS I4I una leve sinuosidad entre él ¡ la base del gancho; en el dorso, se nota entre ios dos tuliérculos un fino pliegue, o mas bien una costillita, que a veces desaparece por completo. La anchura de los élitros da el 32^/0 de su lonjitud; están cu- biertas de unas finísimas rugosidades, i, ademas, llevan una gra- nulación gruesa i tupida en la parte basilar, pero que se hace gradualmente pequeña, escasa i levemente en series lonjitudi- nales en la parte apical; estos granos llevan en su parte esterno- posterior un seno que les da la forma de una creciente; el ángulo sutural es dentiforme, o a lo menos en ángulo recto i puntiagudo. La anchura del episternon metatorácico (0.4) da el i 5"/o de su lonjitud (2.6). 'L.os fémures son poco adelgazados en su base. Lonjitud del cuerpo ... 1 2.5 M del fémur intermediario . . . 3.2 Proporción de ésta con aquella , . . . 260/0 Anchura basilar de éste . 0.4 -t de su parte dilatada . . , 0.6 Proporción de aquella con ésta 66"/o II de ésta con la lonjitud 19^/0 En los f el fémur posterior alcanza a la 3/'» sutura abdomi- nal; i, en las $, solamente entre la 2."^ i 3.^ Los segmentos abdominales son de igual lonjitud, i el 5." no parece ofrecer diferencias sexuales Lám. II. fig. lif^: Barba, lengüeta i palpo labial. — Aum. 2odiám. 'a'^^. \^': quijadas i palpo maxilar. — n m m A. NITIDIPENNIS ( wz/üz; A. tristis C Farmaire (f G. An. Soc. ent. Fr. i8s9 P- 5^o. — Lacordaire Genera T. VIII, p.jjó). Livide-castanea, pilis tenuissimis parum dense hirsuta. Capite opaco tenuiter rugosulo. Antennis pube brevi et adpressa dense vestitis, apiid mares corporis longitudinem aquantibus: articulo ^P brevi; articulo 5.° longiorc, pra'cedentibus duobus junctis cequante. Labio an tice pro f mide rotundatim s mu ato; lobulis ápice rotunda- tis, basi Icviter constrictis. Maxillcs lóbulo interno externo breviore 142 P. GERMAIN ac angustiare, palporum articulo 2° quarto I reviore. Prothorace opaco fortiter rugoso. Elytris micantibus.punctis piliferis minuíis subseriatií, ad apicent suhlituratis, irnpressis; utroque ápice valde rotiindatú, ángulo sutiirali nullo. Corpore subtus nilido. Long. 10.7; lat. 5,5. Esta especie, de la cual tengo a la vista solamente un ejem- plar, que es macho i pertenece a la colección Delfín, se encuen- tra en las provincias centrales, i parece escaso. Es un insecto de un castaño poco subido i algo lívido. Todo el cuerpo está cubierto de i)elillos erizados i mui finos, alarga- dos (0.5—0.6) sobretodo en las patas, la base de las antenas i los élitros; sin mezcla de otra pubescencia, con escepcion de las antenas que llevan, ademas, una mui corta, mui fina i mui ten- dida. Es opaco, con escepcion de la parte inferior del cuerpo, i sobretodo de los élitros. Cabeza finamente i densamente rugosa, con los tubérculos anteníferos separados por una mui fina estría lonjitudinal. Distancia entre las cavidades cotiloídeas 0.95 M 11 los ojos en el vértex 0.80 II II II en la frente i.io II M II en la garganta 0.90 Línea ocular apenas tanjcnte al borde esterno de la cavidad cotüoidea. Esta está truncada oblicuamente i poco escotada. * Antenas: lonjitud de los artículos i i.o 2 0.2 3 0.8 4 0.5 5 1.5 6 . 1.3 7 1-3 8 1.2 9 1.2 10 i.o 1 1 0.95 lonjitud total 10.95 II ti del cuerpo 10.7 APUNTES ENTOMOLÓJICOS T4? El artículo I está con forma de maza levemente arqueada. Barba con los costados oblicuos en ambas mitades i breve- mente redondeados en el medio. La lengüeta lleva adelante un profundo seno circular, con los lóbulos cortos, angostados rn la base, i dilatados adelante a modo de espátula redondeada. El artículo i de sns palpos da los '-/.j de la anchura i de la lon- jitud del 2; i la lonjitud de áinbos juntos (0.23) da los */. de la del 3 (0.28); éste está truncado poco oblicuamente adelante, pero con el ángulo interno del truncamiento mui redondeado; su anchura hace la mitad de su lonjitud. El lóbulo interno de las quijadas da la mitad de la anchura i de la lonjitud del es- terno; el artículo i de i\u^ palpos da la mitad de la anchura de los dos siguientes, i la mitad de la lonjitud del 3; éste da ape- nas los y^ de la lonjitud del 2, i el 2 da solo los ^/^ del 4; éste está truncado oblicuamente adelante, de modo que el borde in- terno da la mitad del esterno; su anchura fo.i8) hace apenas la mitad de su lonjitud (0.40) El protórax da las medidas siguientes: Lonjitud 1.50 Anchura apical 1.25 II del medio. 1.50 II basilar 1.50 í, como en la otra especie, el dorso lleva unas rugosidades ma- yores que las de la cabeza. Los élitros tienen la misma forma i las mismas proporciones que en la especie anterior; pero el ápice está separadamente mui redondeado, es decir sin vestijio alguno del ángulo sutural. El dorso es mui brillante, con un cierto viso aceitunado, i lleva unos puntitos pilíferos, dispuestos en cinco o seis hileras irre- gulares, algo borradas en el ápice. lí\ prosternon i^s levemente arrugado adelante; su salida es lamelifí)rmc i casi nula entre las aucas. Estas son angulosas la- teralmente; i sus cavidades c(>t¡loídcas están abiertas, pero no tanto como en la otra especie. Mesosternon i nietasternon pun- tuados. El episternon metatorácico está con forma de un trián- gulo alargado i angosto. El cuerpo, por debajo, es apenas pubescente. 144 P. GERMAIN El abdomen es liso, con los segmentos de igual lonjitud. Lonjitud del cuerpo .- 10.7 it del fémur intermediario 2.6 Proporción de ésta con aquella 240/0 Anchura basilar de éste 0.25 I- de su parte dilatada 0,50 Proporción de aquella con ésta 50°/o I, de ésta con la lonjitud i9°/o 'EX fémur posterior pasa apenas delante de la 2/'' sutura abdo- minal. Las tibias son levemente arqueadas. En los tarsos pos- teriores, los tres últimos artículos juntos dan poco mas de la lonjitud del i. Lám. II. fig. 16^ barba, lengüeta i palpo labial. — Aum. 20 diám. fig. \6^ palpo maxilar. — h Como se vé, los caracteres que Lacordaire indica para las antenas, la pubescencia, la puntuación, la forma de¡ ápice de los élitros, la salida prosternal, etc.- pero no las proporciones del artículo I de los tarsos posteriores — son esactamente los que presenta esta especie; [jero de ninguna manera los de la especie anterior: la cual, sola, podria tal vez ser la A. tristis (Bla?ich. in Gay), mal descrita por este entomólogo. Lo que pone en evi- dencia la confusión a la cual se llega con descripciones mal hechas, i a las cuales se prefiere la vista de un tipo, que es o no es lo que dice el rotulito clavado en su alfiler. G. SEMNUS (Lacord.) Lacordaire coloca en la agrupación de los Flictenodidos un jénero Semnus, establecido por él sobre una especie del Brasil (Phlyctenioides) ( Genera, T. VIII, p. 376); i, por mi parte, des- cribo (An. Univ. Chile, i8g^), como perteneciendo a este mis- mo jénero, otra especie ( regalis), de la cual he visto hasta ahora solamente cinco ejemplares, hallados todos por mí entre el rio Nuble i la parte setentrional de la Araucanía. Lacordaire dice lo siguiente de su j. Semnus (loe. cit. ): APUNTES ENTOMOLÓJICOS I45 '^ Mimes caracteres que les Ancylodonta, sauf les différ enees suivaníes: " — ¿?: Afitennes plus robustes, subfiliforvies , densévient et " finenient pubescentes, á peine villeuses, un peu plus longues que " le corps, ¿1 articles ,'../ égaux, plus courts que les suivants, ceux- " ci égaux oitreux. " — El}' tres longiienient et assez largevient canaltculées dans " ¿eur milieu, le long de la suture; celle-ci relevée dans cet endroit; " leur extreinitc légerenient échancrí'e. " — Corps vioins alongé. ^^Uespeci" sur laquelle ce genre noui^eau est établi nest évidem- " me nt pas congenere des Ancylodonta. Réu?iie a ees derniéres, " elle forme dans le groupe actuel une section particiüiére carac- "' térisée par la forme de la tete qui dt'borde fortement le prothorax, " et parait rctrécie en arriére des yeux.w Las inesactitudcs que figuran en lo (]ue antecede traen la ma- yor confusión en la cuestión que se trata aquí. El carácter sacado de la forma de la cabeza, que, según él, sobrepasa {déborde) fuertemente el protórax lateralmente, etc., i sirve, en su opinión, para establecer una sección que com- prende el j. Semnus i el j. Ancylodonta, es completamente inesacto respecto a este último. Pues, la anchura de la cabeza en las Ancylodonta — admitiendo que convenga tomarla en los ojos — escede solamente de Yz la de la base del protórax; lo que no autoriza a que se diga: "A^ tete déborde fortement le prothorax.<\ Pero, ademas, no me parece lójico que para conocer esta an- chura, se mida el punto en el cual los ojos son mas salientes; porque, tomada así, está medida indica la importancia de esta espansion lateral de los ojos, i no la anchura de la cabeza; i que también, si se mide la anchura de la cabeza en los ojos, la im- portancia del encojimiento posterior, de que habla para aquella, será proporcionada a lo Caliente que serán estos últimos; que- dando evidente que el tal encojimiento será una apariencia i no una realidad. Ks lo inismo como si, para conocer la anchura del protórax, .se la tomara entre los puntos mas salientes délos ganchos laterales. En cuanto a las antenas, lo que dicede la lonjitud proporcio- nal de los artículos 3, 4, 5 para el j. Semnus, es esactamcnte lo 146 P. GERMAIN que se nota en la ancylodonta tristis (Blandí, in Gay), que él parece no haber conocido; i solamente difiere de las antenas de la. Ancy/. nitidipennis (rnihi), que tonna erróneamente por aquella. He esplicado, al hablar del Semnus regalis (mihi.An. Univ. Chile, i8^j), que la mayor parte de los caracteres sobre los cua- les Lacordaire establece este jénero, son meramente específicos. Para mi, pues, las afinidades, que tanto el .V. Phlyctosnioides co- mo el S. regalis tienen con las Ancylodonta, son mucho mas evidentes que lo que él pretende; dejando aun dudoso que la crea- ción de este jénero nuevo haya sido necesaria. No conociendo el S. Phlyctcenioides, no hablaré de él; pero el vS. regalis, que me parece perfectamente conjenérico con él, re- produce completamente los caracteres del j. Ancylodonta, tales como los tengo indicados en las pajinas anteriores, con las es- cepciones siguientes. — El ápice de cada élitro está escotado; el ángulo sutural está armada de una espinita afilada, i el ángulo marjinal es denti- forme o a lo menos recto i puntiagudo. — Un gran seno en ángulo casi obtuso divide anteriormente la lengüeta en dos lóbulos de costados paralelos, i tres veces tan largos como anchos. — Los palpos labiales dan mas de la mitad de la lonjitud de los maxilares. — El último artículo de ambos es triangular, con el trunca- miento apical poco oblicuo. — Las ancas anteriores son notablemente trasversales, con .sus cavidades cotiloídeas largamente angulosas hacia afuera. — La salida prosternal es aplanada i ribeteada; arqueada i ensanchada después de las ancas, entre ellas está angostada, pero no lameliforme ni enterrada. — La salida mesosternal es solamente de ]/% menos ancha que las ancas intermediarias en el sentido trasversal. — En los $ , el 5." segmento abdominal es mas corto que el 4.° i truncado; en las % es tan largo como el 4.° i redondeado. Para que la descripción del .'>. regalis quede en armonía con las otras que figuran en este trabajo, voi a darla de nuevo mas completa i algo correjida. APUNTlíS ENTOMOLÓJICOS I47 S. REGALIS (mihi) Elongatus^ castanéus, Jiaud conspicuc puncíaíus, pube aurata, jatiKgitioso-sericea, iiwrdinate adpressa, deiisissime tectus. Cor po- ye, antennis pedibusque griseo-pruinosis. Capite sulco longitudina- li impresso, Ínter antennas snbconcavo. Ociilis brevibus, exsertis, late sinuatis. Antennis apud mares corpore vix longioribus, apua foeuiinas brevioribus; articiilis i, j, ^ longitiidine aeqiíalibus; ar- ticulo 5 ómnibus ¿ongiore. Labio antice tnejnbranaceo, profunde angulatim sinuato, utriuque longe lobato. Palpis ómnibus articu- lo ultimo triangularla ápice fere rede trúncalo; palpis labialibus viaxillarum diniidium superantibus. Prothoracc leviter longiore quam lato, antice angustiore, ante inargÍ7iem apicalem constricto; tuberculis magnis 4. i?i medio transversim dispositis ármalo, ex- ternis niajoribus acule arcuatis. Elytris base recle truncatis; an- guio humerali calloso et exscrto, utroqne ápice emarginato, ángulo suturali spinoso, marginali dentiformi; tergo utrinqne plicis ¿f. longitrorsum ornato: plica /.« supra basim breviter elévala, 2^ validiore, antice posticeque liturata; alteris duabus confusis et parum conspicuis. Prosterno margínalo inter coxas angustato. Mesosterno planato lato. Metasterno in medio longitrorsum sili- cato; episterno angusto, in tertio apicali attenuato. Abdomine seg- mentibus ad apicem gradatim brevioribus; 5." apud mares ¿f..° breviore, ápice trúncalo; apud foeminas 4° longitudinem aequan- te, ápice rotundato. Coxis anticis transversas, acetabulis extus lon- ge angulatis. Pcdibus robustis ; Jemoribus gradatim parum dilata- tis. Tarsis posticis articulo /.° duobus sequentibus junctis longio- re. Unguibus divergentibus. Long. 20.0; lat. ¿J..6. Alargado, castaño o de un pardo claro, este insecto es den- samente cubierto por encima con una gruesa pubescencia do- rada, medio lanuda, medio sedosa; la cual, por estar tendida en sentidos mas o menos contrariados, da un aspecto de muaré a los élitros, i cuya abundancia no permite ver si los tegumentos son lisos, puntuados o rugosos. El cuerpo por debajo, las ante- nas i las patas están cubiertos de una pubescencia sumamente 9 14$ P. GERMAIN corta ¡ fina, cenicienta o un poco dorada sobre el pecho, la cual simula el vello delicado que se nota sobre ciertas frutas. La cabeza, si se toma su anchura en los ojos (3,2),la tiene so- lamente de y% superior a la de la base del protórax (2,8); pero, si se toma antes i después, es decir en los carillos i en el pes- cuezo, será de ^/i,, menor. La anchura de estos dos puntos (2,2) es notablemente la inisma; por esto me parece que allí está el punto donde es lójico buscarla. Los tubérculos anteníferos es- tan mui inclinados hacia afuera, con su vértice medianamente es- cotado, i con sus bases separadas por una estría lonjitudinal que recorre toda la cabeza; quedando la frente cóncava entre ellos. Los ojos son pequeños pero mui salientes, i su escotadura es ancha pero poco profunda, con el lóbulo posterior no dilatado en suestremidad; adelante no pasa al cóndilo antenario. Los carillos tienen una lonjitud (0,6) casi ia[ual a la mayor anchura del artículo i de las antenas. Distancia entre las cavidades cotiloídeas antenarias 1.8 II los ojos en el vértex 1.5 II 11 la frente 2.3 11 II la garganta 1.8 La línea ocular es, como en las Ancylodonta, apenas tánjante al borde esterno de las cavidades cotiloídeas. $ ? AnUnas: lonjitud de los artículos i 1.9 1.8 2 0.3 0.3. 3 1-6 1.5 4 1.7 1.6 5 2.8 2.5 6 2.3 2.0 7 2.4 2.1 8 2.1 1.8 9 2.0 1.8 10 1.6 1.4 11 1,7 1.2 total de la antena... 20.4 18.0 del cuerpo , 20.0 20.0 APUNTES ENTOMOLÓJICOS I49 Artículos sin espinas ni carenas, los primeros con unas cor- tas cerditas en su parte inferior, el i." en forma de maza leve- mente arqueada. Barba mui corta, con sus costados redondeados en su tercio posterior, rectos i mui oblicuos en los otros dos. Lengüeta grande, casi tan ancha adelante como la barba en su base, i dividida en dos lóbulos por una grande escotadura en ángulo casi obtuso. Estos lóbulos son membranosos, tres veces tan largos como anchos; i las nervaduras pubescentes que los atraviesan lonjitudinalmente, i en las cuales varios entomólogos creen ver las paraglosas, son mui visibles en la parte interna. Los sostenes de los palpos alcanzan a la mitad de la lonjitud de los lóbulos, de manera que el artículo i alcanza casi en su ápice. La lonjitud del i da los i de la del 2; i la lonjitud del 3 (0.36) da el 867o de la de los dos primeros juntos (0.4 1), i su anchura hace el 58^ de su lonjitud. La lonjitud del palpo entero da el 58^ de la del maxilar. El lóbvilo interno de las quijadas es apenas tan ancho como el estcrno, i éste apenas dos veces tan largo como él. El ar- tículo I de sus palpos dá los f de la lonjitud del 2, i los f de su anchura; éste es de mui poco mas largo i mas ancho que 3; la anchura del 4 da el 54 7o de su lonjitud, i ésta hace el 690/0 de la lonjitud de 2 i 3 juntos. El último artículo de todos los p..l- pos es leveinente securiforme, con el truncamiento apical en ángulo recto en la parte esterna, i levemente oblicuo en la interna. ¥A proíórax Wevdi \diS medidas siguientes: Lonjitud 3.1 Anchura apical 2.4 II basilar 2.8 En sus f anteriores está angostado hacia el ápice; i, mui poco después del medio, lleva cuatro grandes tubérculos dispuestos trasversalmcnte, los laterales son mas grandes, mas agudos ¡ arqueados hacia atrás; ademas lleva un encojimiento ciicular antes del borde anterior, de lo cual resulta para los costados, 150 P. GERMAIN una salida tuberculiforme en el ángulo apical i un ancho seno entre este último i el gancho lateral; en el medio del dorso, se divisa una mui fina costillita lonjitudinal acortada atrás i ade- lante. El escudo es' triangular. Los élitros son deprimidos i van angostándose levemente de la base al ápice; su mayor anchura dá el 3070 de su lonjitud. La base está truncada, con el ángulo humeral calloso, depri- mido i saliente. El ápice está escotado, con el ángulo sutural armado de una espina afilada, i el marjinal dentiforme o a lo menos en ángulo recto i puntiagudo. El dorso lleva cuatro cos- tas lonjitudinales: la i.^ es mui saliente solamente mui cerca de la base; la 2.^ es la mas marcada, pero está borrada en la base i en el ápice; la 3.^ sale del ápice i termina anteriormente después del primer tercio; la 4.^ sale del callo humeral, i acaba posteriormente casi en el mismo punto que la 3.^; pero estas dos últimas son confusas, poco marcadas i de una constatación algo difícil. Pliegue epipleural completo. La scilida. prosterna/ está, ribeteada en su base, angostada en- tre las ancas, pero ni lameliforme, ni enterrada; i es arquea- da en su parte apical. La salida jnesos terna/ e^tá aplanada i so- lamente de ^ mas angosta que la anchura trasversal de sus an- cas. El mctasternon lleva un profundo surco lonjitudinal en el medio; i su episternon es angosto i solamente atenuado en su tercio apical. Las ancas anteriores son salientes i casi trasversales, con su cavidad cotiloídea largamente angulosa hacia afuera, i breve- mente abierta atrás; las de las ancas intermediarias lo son igual- mente hacia afuera. Los segmentos abdominales disminuyen gradualmente de lonjitud hasta el 4.°; el 5.° es mas corto que el precedente en los ¿ i truncado; pero es tan largo como éste en las ? i redon- deado. 'LdiS patas son medianas, con sms, fémures mui poco dilatados. Lonjitud del cuerpo 20.0 ri del fémur intermediario . . 6.0 Proporción de ésta con aquella 30% APUNTES ENTOMOLÓJICOS 151 Anchura basilar de éste 0.56 M de su parte dilatada O.90 Proporción de aquella con ésta 62"/,, ri de ésta con la lonjitud 1 5% El fémur posterior llega a la 3.^ sutura abdominal en los c^ , i solamente entre la 2.^ i la 3.^ en las $. Las tibias son casi cilindri- cas i del largo de sus fémures. Tarsos anchos, con el artículo i.'^ de los posteriores mas largo que los dos siguientes juntos. Los ganchos tarsaies son pequeños i diverjentes. Lam. II, páj. 17.^ : barba Jengüeta i palpo labial. — Aum. 2odiám. II fig. ijy -.palpo maxilar — h G. HOLOPTERUS (Blandí, in Gay, Zool. T. V. p.) Lacordaire ha tenido evidentemente razón, cuando creó una agrupación de los Holopteridos para el jénero Holopterus, es- tablecido por Blanchard (in Gay, Zool. T. P\, p. 775) sobre la única especie (chilensis) conocida entonces. Entomólogos, que merecen entera fé, declaran que estos insectos se asemejan mu- cho a los que Lacordaire comprende en su agru[)acion de los Uracantidos, los cuales son todos propios a la Australia : hecho notable, por lo que afirma aun mas el parentezco inesplicado que existe entre los coleópteros de dos rejiones tan distantes una de otra: Chile i la Australia. A esta especie se han agregado tres otras; pero una de ellas (Sublineatus, Fairm.) no figurara en este trabajo; pues, la hallé en la posada de Uspallata en 1861, i Burmeister, que la des- cribe también, la da como hallada igualmente en territorio ar- jentino, pero nunca en Chile hasta ahora. Es de sentir que tantos entomólogos de mérito.en lugar de fijar su atención sobre caracteres suministrados por la anatomía ester- na, los cuales son de mucho valor por ser poco sujetos a variacio- nes, no vean casi otra cosa que la coloración: fuente de caracté- IS2 P. GERMAIN res tan variables en jcneral, que su empleo tiene por resultado la descripción de una multitud de especies imajinarias i el fo- mento de la plaga sinonímica que es su consecuencia. I no es menos deplorable ver que los insectos de este jénero interesante hayan sido estudiados de un modo tan superficial, que se habló casi únicamente de los de sus caracteres que per- tenecen a toda la agrupación; empleando, ademas, para descri- bir estos, palabras que, por significar todo, no significan nada, i cuyo sentido vago les quita mucho de su valor: Valde elonga- tus., paites tres longues . . elytrrs fort longiies ( Fainn. & G.) — Corpus valde elongatuui . . atitennae longissimcB. . elytra elon- gatissima . pedes longisshni ( Blandí, in Gay ).— '^Elytres tres allongées . . paites extreéineuient longues... corps tres allongé... (Lacord. Genera.)^ — etc.; quedando imposible hacerse una opi- nión sobre estos diversos órganos, al ver, por otra parte, atro- pellado este gasto tan estremo de superlativos: pues, estas "««- tennce longisimcBw sen al mismo tiempo declaradas poco mas largas o aun mas cortas que el cuerpo — Los {évcwxxz?, posteriores de estas patas wsumauíente largas<\ sobre todo las posteriores resultan ser mucho mas cortos que los élitros — etc. Para que una descripción sea buena, es preciso que el insecto dibujado, según los datos es[)ucstos por aquella, se parezca al insecto descrito, i creo que el naturalista, encargado de dibujar un Holopterus con datos como los que acabo de citar, se veria en la imposibilidad de hacerlo. Trataré, por consiguiente, de dar medidas que indiquen las proporciones de los varios órga- nos de modo a poder apreciar las formas i proporciones escén- tricas de estos insectos, mejor que con calificativos de un signi- ficado ilimitado. Lo que mas atrae la atención en estos insectos, i les da un aspecto verdaderamente estraño, es la lonjitud desmedida de los élitros; la cual trae consigo la de las patas i de las antenas, pero no la del antecuerpo, es decir, de la cabeza i del protórax. Estos quedan relativamente cortos, siendo juntos de una lonji- tud en jeneral inferior a la anchura de los élitros. Si se agrega a esto la delgadez de las patas, cuyos fémures no tienen dila- tación apreciable en su parte apical, el desarrollo estremo de los ojos, que llega a veces a hacerlos casi contiguos en la gar- APUNTES ENTOMOLÓJICOS I 53 ganta; i la prolongación, en forma de rostro, de la parte de la cabeza que les está anterior; se tendrán los puntos principales que a primera vista hacen distinguir a estos Lonjiccjrnios de los demás. El jénero Holopterus jjuede quedar caracterizado de la ina- ncra siguiente: Corpus e/otigatum, subdepresiDn. Cnput antice rostratum. Ocu- liinagni^globosi, exserti, aliquando fere contigui. Antennce, articu- lis plus viinusve iininerosis qiiadran^ularibiis, apud mares corpiis ceguaiites aut leviter superantes, apud /asininas breviores. Mentuní brevissi¡)iui)i. Labium corneuvi, a?itice bilobatuní, lobis niagnis, }neinbra)iaceis, tutus pubescentibus, sinu acute augulato separa tis. Palpi omnes parvi, articulo ultimo eloiigaío, subcylindrico, ápice truncato; maxillaribus labialibus parum lou^ioribus. Prothorax conicus, ante apicem constrictus, ttiberculis ¿f. plus miuusve acutis in medio transversim ornatus. Scutcllum triangulare. Elytraplus minusve qtiadruplo longiora quam lata, ápice unispinosa. Pedes gráciles, fejnoribus cylindricis, unguibus divergentibus. Proster- num Ínter coxas angustissiiman. Mesosternum latum ápice fur- catum. Metasternum- inflaíum, sulco profundo postice margina- tum; episterno lanceolato. Abdomeii basi plus minusve depressum segmentis suboequalibus. Creo esta diagnosis suficiente para indicar las bases sobre las cuales ha de establecerse el jénero Holopterus. Lo que sigue trata de pormenores propios a las tres especies chilenas descri- tas aquí; sin pretender que, en su totalidad, puedan aplicarse a otras. Cuerpo largo, levemente deprimido, en jeneral de un matiz aleonado uniforme, i, con excepción a veces de los élitros, cubier- to de una pubescencia mui tendida. Midiendo la lonjitud del cuerpo desde el cóndilo antenario hasta el ápice de los élitros, la de la cabeza i la del protórax juntas dan a[)énas la anchura de estos últimos, i, mas o menos, la cuarta parte de .-u lonjitud. La cabeza está prolongada detras de los ojos en un cuello corto; i, delante, en un rostro deprimido, casi cuadrado, de í'3, mas o menos, mas corto que ancho. 154 P. OERMAIN Ojos muí grandes, globulosos i salientes. Son notablemente aproximados eti el vértex i sobre todo en la garganta, donde llegan a ser, a veces, casi contiguos; su seno es mediano i algo variable; resultando que la línea ocular es, a veces, apenas tan- jente al borde esterno de la cavidad cotiloídea, i que otras la atraviesa por el medio; el lóbulo anterior termina al nivel del borde anterior de la cavidad cotiloídea, o la exede de una lonjitud igual a su diámetro. La anchura del cuello i la del ros- tro son iguales; i la de la cabeza, medida en los ojos, no al- canza a ser doble de ellas. Los tubérculos antenarios están inclinados hacia afuera, con su ápice apenas escotado; sus bases son contiguas i separadas solamente por una estría lonjitudinal, lo que hace la frente cón- cava. Las antenas son mas ccjrtas que el cuerpo en las $, i de su lonjitud o levemente mas largas en los 6 . El artículo i, obcóni- co i levemente arqueado, varía de importancia en cuanto a su lonjitud, según las especies; pues, da desde el 63 ^ hasta el 97 "/o déla lonjitud total. Los siguientes — es decir 3-1 1 — o parte de ellos, presentan unos ángulos lonjitudinales mas o me- nos salientes i agudos, separados por depresiones mas o menos anchas i cóncavas, que recuerdan un poco lo que se ha visto anteriormente en las antenas del HosperopJianns sulcicornis (mihi). Tanto la cantidad de estos ángulos i de estas depresio- nes, como la cantidad de los artículos que las llevan, varía se- gún la especie i el sexo. Ellos se forman del modo siguiente: En un artículo, que sigue a otro perfectamente cilindrico, se di- bujan uno o dos surcos angostos mas o menos borrados en el medio, o aparece en su ápice una depresión corta i ancha. En el siguiente, ya se ven dos depresiones anchas i cóncavas, sepa- radas de un lado por una carena aguda, i del otro por una cara convexa; en este estado el artícuUj es triangular. Pero, en otro artículo mas apical, se forma una carena en medio de la parte convexa, i en el artículo siguiente, se estiende de cada lado de ella otra depresión cóncava; entonces el artículo lleva 4 ángu- los rectos separados por 4 caras cóncavas o a[)lanadas: es cua- drangular. Cuando el artículo es triangular, parece de regla que la carena separativa de las dos depresiones forme un ángulo agudo, que esté situada en el lado esterno de la antena, i que APUNTRf5 RNIOMOI.ÓJICOS I 55 SU ápice sea proloncííidf) en mi -liciite divrrjcnte; queda, pues, establecido que los artiVulns aiitíriHrir)S, por ser siempre cilin- dricos, o triangulares, o cuadrangularcs, no pueden nunca de- cirse deprimidos ni comprimidos. Las diversas piezas de la boca qurclan, mas o menos, de acuerdo con el tipo propio a los Lonjicornios de esta sección; solí) el último artículo de los palpos vé modificar esta figura securiforme tan frecuente en ella; pero llega cuanto mas a ser oblongo, o subcilíndrico, i truncado en ángulo recto en su ápice, Pf)r lo tiernas, la barba es siempre pequeña i mui corta. La len- güeta es grande, siendo membranosa solamente en los dos lóbu- los alargados i pubescentes, en ipie está partida adelante por un grande seno en triángulo agudo. Los sostenes de 9,^^ palpos alcanzan al medio de estos lóbulos, i el artículo i de aquellos mas o menos, al ápice. En todos los palpos el artículo úkimo es mas corto que los dos anteriores juntos — los cuales son, mas o menos, iguales entre sí — en una proporción que varía del 65 % al 93 °/o. En cuanto a la diferencia de lonjitud que hai entre los maxi- lares i los labiales, ella no justifica las ¡mlabras de Lacordaire: palpes viaxill aires notablenicnt plus longs que les labiaux. (Gene- ra, T. VIII, p. JQj); pues éstos dan del 71 "/o al 77"*!,. de aquellos: es decir que son solamente de % mas cortos. Pero, respecto a lo que dice Blanchard: palpos lar<^os (in Gay, Zool. T. V, p. 473), la inexactitud es escandalosa, i solamente se puede esplicar por la costumbre, que este entomólogo parece haber tenido, de hablar de lonjitudes i de anchuras, sin me- dirlas de otra manera que con una mirada rápida i superfi- cial. Pues, los palpos, en lugar de ser largos, son, a lo contrario, proporcionalmente los mas pequeños de todos los de los Lon- jicornios chilenos de esta sección. Por ejcm[)lo, una ancylodonta granúlala (mihi), de 14.0 de largo, tiene palpos maxilares de 1.7.; mientras que, en un Holopterus Uevigatus ríe 44.0, estos últimos alcanzan solamente a r.9 Si buscáramos las proporcio- nes que hai éntrela lonjitud del palpo maxilar de varios de estos insectos i la de su cuerpo— midiendo ésta, como lo hago siempre en esta sección, desde la base de la antena hasta el ápice de los élitros — el error de Blanchard será mas palpable: 10 156 P. GEkMAlN así, en lastres especies de Holopterus estudiadas aquí, aquella dá desde el 41 0/00 hasta el 45 "¡^^ de la última; mientras que en la Drascalia proelonga (Fairm. k G). — insecto notable por la brevedad de sus palpos — es de 48 °/oo, i, en la ancylodonta gra- yiidata (mi/ii), de 121 °joo. ¥A protórax es siempre cónico, pero sus proporciones no son constantes: a veces la lonjitud es superior a la anchura basilar, en otras es lo contrario. La anchura apical da délos ^^ a los ^ de la basilar. Antes del borde anterior, presenta un ancho en- cojimiento circular, i lleva cuatro gruesos tubérculos cónicos dispuestos en línea trasversal mui poco después del medio. El escudo tiene la forma de un triángulo curvilíneo, o recti- líneo i equilateral. Los élitros son truncados en la base i levemente atenuados hacia el ápice, el cual lleva una espina; pero cada élitro termi- na de distinta manera según las especies. Su lonjitud tiene mas o menos cuatro veces su anchura, el callo humeral está depri- midíí oblicuamente hacia afuera, saliente lateralmente, pero no levantado. Cada uno lleva encima algunas finísimas costillas, de las cuales las laterales son mas o menos obliteradas; sus in- tervalos son algo variables según las especies, i la 4.^ parece marcar el epi|)leuro; el pliegue epipleural es mui angosto, visi- ble casi en todo el márjen lateral de una especie; pero mui corto i reemplazado por una gruesa costilla redonda que alcanza al ápice, en las fjtras dos. El prosternon es lameliforme entre las ancas, pero arqueado i dilatado a modo de botoncito tras de ellas. El viesoster7ion es casi igual con la anchura trasversal de sus ancas, i ahorquillado en su ápice. El vietasteriion está hinchado, con un surco lonjitudinal en el medio, i otro mayor en la orilla de su borde posterior; sus epis- ternones son de forma lanceolada, i con una anchura que dá del 14 *•/„ al 28 0/0 de la lonjitud. Abdomen mas o menos deprimido en su base; i, como conse- cuencia de esto, con la salida del primer segmento a veces ver- tical para encontrarse con el metasternon. Los segmentos son mas o menos de igual lonjitud. Lacordaire tiene razón de decir (Genera, T. V,p. jg^, n. i ) que la válvula, que él cree destinada APUNTtS KNIOMOLÓJICOS I 57 a protejer el pene, lleva una profunda escotadura i podrin to- marse por los rudimentos de un 6.° segmento abdominal. Agre- garé quo los lados de esta escotadura son a veces espiniformcs; í que estoi mui dispuesto respecto a lo de la válvula, a tener la última de las dos opiniones espresadas aquí. Las ancas anteriores son cónicas i salientes en su parte ester- na. Sus cavidades cotiloídcas están abiertas atrás, i largamente angulosas lateralmente Las patas tienen una delgadez que hace mas a()arente su lon- jitud; sobretí^do a causa de la ausencia casi completa de dilata- ción en la parte anterior de los fémures. Pero, respecto a su lonjitud, Lacordaire exajera un poco al á^cw: pattes extrhnent longiies, surtout les quatre posterieures (loe. cit. p. 394.) En los Lonjicornios chilenos de esta sección, las cuatro patas pos- t;er¡ores son siempre, o casi siempre, mayores que las anteriores, i esto en una proporción mas o menos igual con las de los Holopterus: en los machos de las tres especies chilenas, la lonjitud de las tres clases de fémures es cerno sigue: 8, 12, 14 — 7, 12, 13—10, 15, 18. En ambos sexos, los fémures interme- diarios i posteriores llevan dos dientes mui agudos en la parte inferior de su ápice. En cuanto a las tibias, son todas, con mui poca diferencia, de la lonjitud de sus fémures; pero no alcanzati a ser dos veces tan largas como sus tarsos, con escepcior. de los posteriores en los machos de dos especies, i en los dos sexos de la otra. Parece, ademas, de regla que, en los tarsos posteriores, el artículo i sea mas o menos de igual lonjitud que 2-4 juntos. En cuanto a la diferencia sexual que, mui a menudo, se nota en la lonjitud de los fémures, aquí es completamente nula en una especie, pero alcanza a una diferencia de 20 ° o en menos en las ? de las otras dos. Hemos dicho que, de las tres especies de las cuales se habla en este trabajo, una fué descrita por Blanchard (in Gay). En cuanto a las otras dos, lo fueron por Fairmaire i Gcrmain en JOS Anales de la Sociedad Entomolójica de Francia de 1859; al mismo tiempo que lo eran también, la una, por el doctor don R. A. Phili[)()i i, la otra, por el profesor don F, Philippi, en los T58 P. GERMAIN Anales de la Universidad de Chile del mismo año. Gemminger i Harold, en su catálogo, han dado la prioridad a los primeros; i el profesor don F. Philippi, respetando, en su Catálogo de los Coleópteros de Chile, el modo de ver de estos autores, hace lo mismo. Sin embargo, la prioridad pertenece indudablemente a las descripciones de los señores Philippi: ellas fueron publicadas en Julio i las nuestras en Noviembre. Esto, a pesar de que las últimas figuren en un trabajo que principió a publicarse en el año anterior. Esas luchas paia el derecho de prioridad, aunque justas en sí mismas, no me han interesado nunca; porfjue estimo que sirven mas a satisfacer el amor propio de un autor, que a prestar un servicio de algún provecho para la ciencia. Pero, después de haber cumplido con el deber de justicia, que consistió en dar a los señores Philippi lo que les pertenece, no creo prudente afir- mar, como lo hacen Gemminger i Harold, que el H. Icevigatus ( Ph.) i el H. coiupress\cor)iis ( Fairin. & G.) son sinónimos. Cuan- do se tratará de aquella especie, indicaré los motivos que tengo para pensar de ot'a marii ra. H . A N N u LICO R N is f F. FliUippi) Syn. Araneipes (Fahm. i G.) Valde elongatus ; fiilvo'testaceiis, capiíe^protliorc'»., antcnnarum articulis ápice, femoribiis tarsisque obsairioribus; puhe brevi^ful- vescente, aliquando subvirescente, appressa, tn capite prothoraceque inordinate divaricata, in vietathorace stiblongiore, plus minusve dense vestitus. Cnpite in medio ioiigitrorstim anguste silicato; i'os- tro infra transversiin grosse ruó ato. Oculis snbtus fere contiguis Antennis, articulo iP prótlioracis tubérculos fere attingente; apud ^, elytrorum apiceni attingentibus, articulis 5 priuiis cylindricis, alteris triangularibus; apud% corpore brevioribus, attktitis cyliu- dricis, j vel /f. ultimis vix conspicue depressis, sulco lato m medio interrupto loiigitrorsuui impressis. Palporicm articulo iiitimo an- guste triangulari. Prothorace leviter longiore quaví lato; tubercu- APUNIES ENTOMOLÓJICOS I59 lis niaguís, aciUis, latcralibus vix lougioribus; dorso longitrorsiun angustc silicato. lilytris planatis; ad apicevi attenuatis; ad basitu, prothorace fere duplo latioribus; longitudine latitudineni qutn- qiiies cequaute; ápice breviter declivdyus, utrinque in angiiluní longe aciitiuii et spinosutn terminatis. Metastertii siilco viargi- nali extus a'ybreviato, ititus arcuato. Abdonitne cyltndrico, ad basiin, inetasíerno valde aiigiistíore. Pedibus in ittroque sexii cequalibus. ,t Lon. 33.5; lat. 6.0. Este insecto tiene una área de dispersión mui cstensa; pues, tensfo a la visUi ejemplares hallados en Chiloé, Valdivia, el va- lle del Renaico, Talcahuano, Valpaiaiso i Ouillota. Pero parece escaso en todos los puntos de esta cstensa patria. Es mui alargado: es decir, que su anchura mayor da, en je- neral, el 179^ de su lonjitud. Es de un testácco aleonado uniforme, que pasa mas o menos a oscuro sobre la cabeza, el protórax, el escudíj, los fémures, las dos estremidades de las tibias, los tarsos, las ancas i la parte apical de los diez primeros artículos de las antenas o solamente de alg^unos de ellos. Notaré aquí que el matiz oscuro del ápice de los artículos de las antenas, al cual este insecto debe su nombre, es mui incons- tante. Si está siempre mui evidente en los cuatro o cinco pri- meros artículos, los siguientes, sobre todo en los machos, se oscurecen gradualmente en totalidad i de tal manera que es im- posible distinguirlo. En las hembras sucede casi lo mismo; pues, sobre tros que tengo a la vista, solamente las antenas de una presentan este carácter en toda su estensiÓn, aunque débilmente. Este insecto está completamente cubierto de una pubescen- cia leonada, a veces con un viso verdoso, mui tendida, mas fina i mas escasa sobre las patas i las antenas, mas larga i mas gruesa sobre el meta.sternon, dispuesta con regularidad por todas par- tes, a escepcion del protórax i aun de la cabeza, en donde está arremolineada. Por encima, los tegumentos llevan una puntuacioii suma- mente fina i densa, apétias visible i completamente ocultada por la pubescencia. l6o P. GKKMAIN La cabeza está marcada en el medio, i en toda su estension, por un angosto surco lonjitudinal. La puntuación es algo mayor sobre el epistomio, i mas gruesa aun en los carrillos. El episto- mio tiene atrás la forma de un ángulo agudo, cuyo ápice llega casi en frente del borde anterior de los ojos, i se une con la frente por medio de una sutura angulosa i profunda. El rostro es casi glabro en los lados o carrillos i por debajo; en esta última parte lleva unas gruesas arrugas trasversales. Su anchura (2.0) da los f de la cabeza medida en los ojos (3.5). La mayor lonjitud de los carrillos (1.3) da el 65% de la anchura del rostro. En un ,T de 33.5: distancias entre las cavidades cotiloídeas antenarias 1.5 II M los ojos en el vértex.. . . 0.8 II II la frente. ... 1.7 II it la garganta. . 0.2 La línea ocular atraviesa la cavidad cotiloídea por el medio. Antenas: Lonjitud de los artículos. Lonjitud total de la antena.... M del cuerpo deí de 9 I 3-0 3-0 -y 0.4 0.4 3 3-1 3-1 4 31 30 5 44 4.2 6 3-7 3-3 7 3-3 3-2 8 3-2 2.8 9 3-0 2.6 10 2.9 2.4 1 1 3-5 2.9 33-6 30.9 33-5 35-5 El primer articulo es recto, levemente dilatado hacia el ápice, i proporcionalmente mas largo que en las otras especies; pues APUNTfcS ÜNTUMOLOJICOS Id I alcanza cerca de los tubérculos del protórax, i da el 89 ''¡^o de la lonjitud total en un macho de 33.5 i el 97 "/oo en una hembra de 35.5. Pero esta diferencia no prcn'ienc de una varia- ción en la lonjitud de este artículo; sino de la lonjitud de la antena, que es meuín- en las 9. En ifjs machos, ios artícul(\s 3, 4, 5 son cilindricos; pero el tercio apical de la paite esterna de este ultime lleva una ancha depresión lonjitudinal, preludio de lo cjue ha de pasar en los siguientes, los cuales son triangulares en la forma esplicada al hablar de los caracteres del jénero; la cara cóncava de encima está interrumpida en su medio por un pliegue trasversal, i los ángulos externo- apicales son dentiformes, pero poco salientes. En las hembras li:)s artículos 3-1 1 son cilindricos. Sin em- bargo, los tres o cuatro últimos llevan la apariencia de una leve depresión; con motivo, sin duda, de un surco interrum|Mcio en el medio que los recorre lonjitudinalnuínte. En esta especie, el último artículo de los pa//>os, aunque mui angosto, ha guardado una forma triangular mas evidente que en las otras: en ambos la anchura (0.2) da el 40% de la lonjitud (0.5). En los palpos labiales, la lonjitud del 3." (05) da el 81% del I." i el 2." juntos (0.29 + 0.33=0.62); i en los maxilares, la lonjitud del 4." (0.5) da el 76% de la del 2." i el 3." juntos (0.33-1-0,33=0.66). En los labiales, los dos últimos pasan ade- lante de los lóbulos de la lengüeta; en los maxilares, solamente el 4." sobrepasa al lóbulo e.xterno de las quijadas. En cuanto a la lonjitud total, la del palpo labial (1.12) da el jy/^ de la del palpo maxilar (1,45); i estada el 41 "/o o de la lonjitud del cuerpo. Kl protórax tiene las medidas siguientes en un ( de 33.5. LonjitUíJ 3.8 Anchura apical 2.5 II basilar 3.5 Los tubérculos son grandes i salientes, sobre todo los latera- les; los del medio están separados por una pequeña línea gla- bra lonjitudinal, que parece la continuación de la e>tría de la cabeza, i tiene casi la figura de un surco en su parte anterior i de una costilla en la pu.'ilerior. \b2 r. GKKMAIN Escudo eti triángulo curvilíneo. Élitros mui largos, con su base mas ancha que la del protó- rax, atenuados hacia el ápice i aplanados por encima. Para dar un valor a estas palabras, diré: que, en un ,t do 33.0 que proviene de Talcahuano i pertenece a la colección Delfín, la anchura de la base diíl protórax es de 3.2; que la loiijitud de los élitros es de 27.0; que su anchura, en la base es de 55; que los costados son perfectamente rectos; i que, a 5.0 del ápice, esta anchura es solamente de 3.9. De lo cual resulta que la base del protórax da el 58% de la de los élitros, que ésta da el 20% de la lonji- tud, i que, a 5.0 del ápice, queda disminuida del 29^. Encima, los élitros están aplanados en los .}^ basilares de su lonjitud; pero sus costados son verticales, formatido así unos epipleuros bien manifiestos. Llevan dos finísimas costillitas lon- jitudinales, a veces poco visiblos;c on el intervalo que las separa algo menor que el que está entre la primera i la sutura; la cual está mui finamente ribeteada. En los 4'-^ del ápice, los élitros sufren una declividad; a consecuencia de lo cual, cada uno pre- senta en este punto una convexidad ovalada; en cada élitro, estos WV guardan la forma de un triángulo agudo, cuyo ápice termina con una espina. Ei nietasternon tiene el surco marjinal acortado en su parte esterna, mientras que la interna se arquea, i se dirije un poco hacia la base. Sus episternones tienen una anchura (1.2) que da el 24°/ de su lonjitud (5.0). El abdomen es cilindrico; i, en su base, se ve much') mas an- gosto i rebajado que el metasternon; de lo cual resulta que la salida angulosa del [)rimer segmento se endereza oblicuamente, para alcanzar al metasternon por entre las ancas. Ademas es un poco mas grueso i de \ mas largo en las hembras. Las patas no ofrecen diferencias sexuales. En un ^ de 33,5 la lonjitud de \os fémures es: i en las tibias es: en los anteriores de 7.0 de 6.0 " intermediarios 12.0 ii.o " posteriores 13.0 12.5 Lonjitud del cuerpo 33.5 II del fémur intermediario. 12.0 APUNTES KNTOMOLÓJICOS IÓ3 Pr()porci(;n de ésta con aquélla. . . ^6 "/ Anchura basilar de éste 0.50 " apical 0.66 Proporción d<: aquélla con ésta. . . 76°l\ .1 de ésta con la lonjitud. 6"¡o En el c^, el fémur posterior alcanza en la mitad del 4/^ seg- mento abdominal; pero en la?, con inotivo de la mayor lonji- tud del abdomen, se queda en la mitad del 3." L.as /¿¿?¿as posteriores son del 12*^/0 mas largas que dos veces la lonjitud de sus tarsos. H. L/EVIGATUS.— /^//. Valde elongatus. Cervino-testaccus; capite, prothorace feniori- hiisqne leiit^r obsciirioribus; antennis, tihiis tarsisqne rufo fnscis. Opacus, leniiissime densissuncque pioictulatus; puhe brevi,fuives- cente, appressa, in capite prothoraceque divaricata, in metasterno siiblongiore, in pedibiis brevissima, in antemiis subnulla^ dense vestttus. Capite in medio longitrorsum anguste snlcato; rostro infra transversim grosse riigato, lateribns laxe pnnctnlatis. O culis i)i gulaatque in vértice valde approxiinatis. Antennis, articulo /.'^ robusto, brevi, prothoracis niarginem anticum vix superante; apud mares, validioribus, corpore longioribus, glabriuscutis, articulis j- II perfecte tetragonis ; apud forminas, gracilibus, corpore brevio- rihus, articulis j¡,¿f. cylindricis, scquentibus sulcis ^ gradatiin la- tioribus longitrorsum impressis, j vel ^ ultimis tetragonis. Pal- poriini articulo ultiino subcylindrico, ápice recte trúncalo. Protho- race ad oasini lattore qiiam longo; tuberculis diiobus uitervicdiis coniíis, lateralibus spiniforuiibus; dorso in medio antice longitror- sum anguste sulcato, foveisque diiabus latis, ohltquis, parte subc- levata triangulari separatzs, in dimidio postico impresso. Elytris tenuiter alutaceis, vix de/)ressis, ad apiceui vtx attenuatis, quadru- plo lougioribus quaní latís; ad basim prothorace fere duplo latio- ribus, latitudine capitis cum ñroíhoracis longitudinem superante; ápice, utroque ángulo marginali rotundato et ángulo suturali spina acuta armato; dorso utrinque costis angustis ./, lateralibus parce oblitcratis. notatis. Fcinoribus apud 9 brcvioribus, 6 Long. ¿f.^0; lat. 8.6. 104 »•• OI'KMAIN La descripción del H. compres süornis de Fairmaire i la del //. Icei'igatus del Dr. R. A. Philippi, a mas de unos pocos carac- teres — el tubérculo posterior del medio del protórax, la espina anal de los élitros, la lonjitud de las antenas, etc. — que el uno, o el otro, de estos autores ha desechado u olvidado, difieren entre sí por un carácter im[)ortante i notable, que en cada una está indicado de un modo mui diferente: quiero hablar de la forma de los artículos de las antenas. En aquella, hai: 'uinleiims corpore ¿oiigioribiis, couipressisn... 'Hintennes plus longues qtte le corps, coniprimécs, carences en des- StlSw. En la última: wanteniiis, articulo privw cylindrico excepto, per- feíte íelraqueírisn.. "las antenas son perfectamente tetragonas con los ángulos mui agudos, a escepcion del articulo basal, que es cilindrico w. Lue^o, esta última descripción de las antenas corresponde tan exactamente a las de la se^ijunda espr-cie de Holopterus, que estamos estudiando, que se puede, sin temor de equivocarse, no solamente ver c.\\ ella la que el Dr. Philippi describió bajo el nombre de Uevigatus, sino asej^urar, ademas, dos cosas, de las cuales él no habló: i.'^ que el ejemplar descrito por él era un macho; 2P que las antenas eran mas largas que el cuerpo. Mientras que la forma dada por Fairmaire a las antenas de •iw compre ssicornis \\o permite, de ninguna manera, suponer, como lo hacen Gemminger i Harold en su catálogo, que esta es sonónima de la otra. I el cuidado con el cual anota que las antenas son mas largas que el cuer[)0, al demostrar que el ejem- plar tenido en manos por él era también un X, le quita la posi- bilidad de un error debido a la diferencia sexual de las antenas. Ademas, cuando mi distinguido colaborador dice (jue "Les élytres dtmimient peu á peu de largeur depuis la base Jusquá fextréniité, qui est acuininée et se termine par une épincu, él habla aquí de im carácter jjropio a su H. arancipes, i no a la especie que estudiamos; en la cual él ápice de cada élitro tiene su án- gulo marjinal redondeado i el sutural con una espina. Mui bien puede ser, sin duda, que la descripción de Fairmaire sea inexacta: la cantidad de coleópteros descritos [)oreste fecun- do entomólogo es tan inmensa, que nada estrano seria que, en- APUNTES ENTÜMÜLÓJICOS 165 Ire tantísimas clescr¡[jcioiic.-, hI^uiihs hayan salido malas; sin embargo, no acimitirc la sinonimia prfjpuesta por Gcmmin^er i Harokl, por miedo de encontrarme, el dia menos pensado, frente a frente con una especie que se diga con la descripción en litijio, i sea intermediaria entre el H. annulicornis (F. V\\.) i el Icevigatus (Ph.) Agregaré, sin la mas remota intención de herir el amor j)ro- pio de nadie, que estas descripciones, que, por ser precipitadas, se presentan cuajadas de deficiencias i de itiexactitudes, no tienen mis simpatías; hasta que creo malo recompensar traba- jos de esta naturaleza, que son perjudiciales a la ciencia, conce- diéndoles un derecho de prioridad^ que es una gloria inmerecida para sus autores. Esta especie parece escasa i propia de la parte austral de Chile. Es mui alargada: es decir que es cinco veces tan larga como ancha. Su matiz es de un leonado amarillento uniforme, algo mas oscuro en la cabeza, el protórax i sobre todo los féinures, i algo rojizo en las tibias, los tarsos i las antenas. Está entera- mente cubierto de una pubescencia aleonada, corla i tendida; arremolincada en la cabeza i sobre tcjdo en el protórax; algo mas gruesa i mas larga en el metasternon; mui corta i mui fina en las patas i en las antenas, sobre todo en las de los .^, de las cuales parece haber desaparecido por comi)leto. Debajo de esta pubescencia, que lo oculta todo, los tegumen- tos son opacos, Llebido a una puntuación sumamente fina i apre- tada, que, en los élitros, se cambia en granulaciones como las de la piel de zapa. La cabeza lleva, en el medio i en toda su estension, un an- gosto surco lonjitudinal. El rostro es casi glabro en los lados i por debajo, en donde lleva unas gruesas arrugas trasversales. Por encima, el episto- mio presenta la misma disposición que en la especie anterior; su puntuación es igual a la del vértex: es decir que es suma- mente fina i apretada; la de los carrillos es también fina, pero mui rala. Su anchura ^2."^) da el 58 '^'/„ de la de la cabeza en los ojos (4.8;. La lonjitud de los carrillos (2.1) da los ->^ de la anchura del rostrfj. Los ojos soii mediocí emente í^iiiuados; su lóbulo anterioi [>asa l66 P. GKRMAIN levemente adelante de las cavidades cotiloídeas, i la línea ocular es algo mas que tánjante al borde estenio de estas últimas. Distancia entre las cavidades cotiloídeas 2.2 M los ojos en el vértex 0.8 II M en la frente 2.0 :; 11 en la garganta 0.45 Antenas de cj de ? Lonjitud de los artículos i 3.5 3.0 2 os 0.5 3 3-8 3-0 4 5-0 3-5 5 6.5 5.0 6 6.5 4.5 7 6.5 4.5 8 6.0 4.0 9 5-5 3-5 10 5.2 3.5 11 6.0 3.5 Lonjitud de la antena total 55.0 385 II del cuerpo. . . . , 44.0 44.5 El artículo i es grueso, levemente en mazri o casi cilindrico, pero es corto; pues, pasa apenas al borde anterior del protórax, su lonjitud da el '63°/oo de la antena total en un X, i el 77%o en una $. En el macho, las antenas son, no solamente mas largas, sino también mas gruesas; i, con escepcion de unas pocas cerditas muí cortas que se notan en el ápice de los primeros artículos, parecen glabras. Los artículos 3 — 1 1 son, como lo dice mui bien el Dr. R. A. PhiliDpi, '^ perfectamente tetragonasw con los ángu- los cortai''.es, como lo seria el tallo de una Labiada. En las hembras, las antenas son mucho mas delgadas; sus artículos 3 i 4 son cilindricos; i los siguientes llevan cuatro sur- cos lonjitudinales, que se ensanchan gradualmente, hasta dar a los 304 últimos casi la forma cuadrangular de las del macho- En esta especie, el último artículo de \oá palpos tiene la forma APUNTES ENTOMOLÓJICOS 167 de un cilindro levemente atenuado en su bnsc. ]ín los labiales la lonjitud del T, (o./ i) da. c\ g2%c\c. \ i 2 juntos (0.29 + 0.37 = 066); en los inaxilares, el 1 es el mas corto; i la lonjitud del 4 (0.75) da el 85% de 2 i 3 juntos >' o 44 + 0.42 =0.88). La lonjitud del pal¡)0 labial (1.37) da el 71 ^ de la del maxilar (1.92), i ésta da el 43%o de la del cuerp 1. Los artículos últimos de ac|ucl pasan a la estremidad del lóbulo labial; en el último, el artículo 4 ape- nas alcanza a pasar del todo el lóbulo esterno de las quijadas. K\ protórax tiene las medidas siguientes en un ¿•. Lonjitud 4.2 Anchura apical 3.3 I, basilar 4.8 Los dos tubérculos del medi(j son cónicos, i los laterales tie- nen su estremidad en forma de espina. El dorso lleva, en su mitad anterior, un.t angosta estría lonjitudinal; i, en la poste- rior, dos depresiones foveiformes, oblongas i diverjentes hacia la base, que están separadas por una parte elevada i triangular, cuyo ápice está situado adelante i es careniforme. El escudo forma un triángulo curvilíneo. Los élitros pueden apenas decirse de[)rimidos. Los ángulos humerales son notablen^ente redondeados, i es en medio de esta redondez que está la mayor anchura del élitro: la cual va dis- minuyendo hasta el ápice. Las proporciones de esta parte del cuerpo presentan pocas v.iriaciones, [jero las hai; i, como creo coiivcnie.He hacerlas apre- ciar, doi sus medidas detalladas en un ejemplar de cada sexej. La disminución de anchura de los élitros es mucho mas nota- ble en el primer sétimo de los élitros, que' en los cuatro sétimos siguientes; i, en los dos últimos, o apicales, los costados princi- pian a preparar la curva, que en cada élitro marca el ángulo marjinal; mientras que el sutural está armado de una espina afilada. é 9 Anchura del élitro en el ángu'o humeral 8.8 9.4 " tf a 5.0 de la base 8.2 8.6 II II 20.0 después 7.2 8.0 l68 P. r.EKMAIN Decremento de esta anchura a 5.0 de la base. 0.6 0.8 (1 .1 20.0 después... i.o 0.6 Lonjitud de los élitros 36.5 36.5 Proporción de la mayor anchura con esta úl- tima , 2410/00 257o/'>o Lonjitud déla cabeza i el protórax juntos 7.5 8.0 Proporción de ésta con la mayor anchura de los élitros 85% 85% Anchura basilar del protórax 3.8 5.3 Su proporción con la precedente 545°oo 574°oo Cada élitro lleva encima 4 finas costillitas lonjitudínales poco visibles; de las cuales, las dos primeras, que son las mas marca- das, quedan completamente borradas solamente en el ápice; la 3.^ i la 4.a están obliteradas en ambas estremidades; pero la úl- tima marca el epipleuro de una manera evidente; en el medio del élitro, sus intervalos son bastante iguales, i menores que el intervalo entre la i.^ i la sutura, la cual es finamente ribeteada. En cuanto al pliegue epipleural, su borde superior consiste en una gruesa costilla redonda que se continúa hasta el ápice; mientras que el borde inferior se pierde en ella frente al metas- ternon. Metasternon con el surco marjinal recto, ancho i entero. La anchura de su episternon (i.o) da el 14/^ de su lonjitud (7.0). Kl abdomen, sobre todo en la ?, es apenas mas angosto i mas rebajado que el metasternon; i la salida de su primer segmento está horizontal En la base, \o'~, fémures anteriores son rectos; los otros son arqueados, sobre todo los intermediarios. Su lonjitud, a todos, es como sigue en cada sexo, i en ejemplares de igual tamaño: $ 9 Fémur anterior lO.O 9.0 11 intermediario 15.0 13.0 ti posterior 18.5 15.5 Las proporciones del fémur interfncdiario son como sigue en cada sexo: APUNTES ENIOMOI.ÓJICOS I 69 6 ? I.oiijitiicl del cuerpo 44.0 44.5 del fémur intermediario. .. . 15.0 13.0 l*ro[)orcion de ésta con aquella 34^ 29% Anchura basilar de ésta 0.7 0.8 M anterior 1.04 1.14 Proporción de aquella con ésta ^7% 7^% M de ésta con la lonjitud.. . . 7^ 8% El fémur posterior alcanza al ápice del 3.^'' sc<^mento abdomi- nal, en el ,t; i solamente en el medio, en la $. La lonjitud de las tibias de estas mismas patas hace un poco menos cjue dos veces la de su tarso. I el artículo i de este úl- timo da los í; de los tres últimos junttjs. Lám. II. Fig. 18." -.barbíx, lengüeta i palpo labial— Aum. lodiám. M II 1 8.'' : quijada i palpo maxilar — n H. C HILEN SIS (Blandí.) ElongaíHSyferrugineo-t'ufescens, elytrorion parte pos tica gtada- tiin pallidiore. Pube testacea, appressa, in antennis atqne in pedi- bus brevissima, in elytris fere milla, parinn dense tectiis. Capite opaco, /ere laevigato, in medio longitrorsnm anguste snlcato; frojite Ínter antennas nngidatim concava; rostro infra transversim grosse rugato, lateribus vix punctuJatis\ epistomii ángulo basali ápice late trúncalo. Octdis parum profunde sinuatis; apud mares, in gula atqne in vértice magis approximatis. Ajitennis, articulo /° leviter obconico, brevi, rolmsto, prothoracis marginevi anticiim vix superante; apud mares, validioribus, corpore lougiotibus; arttcu- lis j-i r tetragonis et glabrinsculis; articulo jP ápice rotundato; articulis ¿f.-io carina externa magis acuta, ad angulum apicalem arcuata, hoc in dentevi acutum divaricatumque producto. Apua foeminas, graciliofibus, corpore brevioribus; articulis ^, ^f. cylin- dricis, ápice rotundatls; articulis j g cylindricis, sulcis longitudi- nalibus duobus latis, in medio soeptus interruptis, caricia obtusa in dentein acutum ápice producta separatis, extus imprcssis; articulis í o, I f irregulariter tetragonis. Palporum articulo ultimo cyliu- 170 p. r.rRMAiN drico, in dimidio postico gradothn attenuato, ápice rotundatim truncato. Prothorace nd bnsini partnn latiore qiiain longo, inordi- nate rugato; tuberculis diiobus intermediis com'cis et majoribus ; lateralibns leviter posticis ad basini obbquatis; dorso antice lon- gitrorsiim leviter silicato. Sen te lio trian guiar i, in medio depresso, lateribus fere rectis, ápice acnto. Elytris longitudine latitudinem fere quater aequante; ad apiceui leviter attenuatis ; hurneris valde rotundatis ; ápice angjtlo marginaíi late rotiindato, ángulo suturah acute dentato autfere spinoso; iergo utrinque costis angustis quin- qué loyigitrorsuní ornato, interna juxta-scutellari brevissima ; punc- tis irregjdaribus atquc inordinatis juxta costas subseriatis dense vnpresso, lineis interstitialibus convexis, reticidum efformantibus. Femoribus apud faeminas brevioribus. Abdomine segmento ¡^ ápice late bilobato; apud rí , basi metasterno angustiore, holosericeo, impunctato; apud $, puncíu 7ninutis laxissime adspersis impresso, pilis brevibus laxe tecto. Long. ^6. s — 4.8.0; lat. 8.0 — 1 1.5. Este insecto, como asimismo el loevigatus, parece escaso i pro- pio de las provincias australes. Pero no es sin muchas vacilacio- nes que me determiné a ver en él al H. cJiilensis ( Blanh., in Gay); pues, en la de'ícrif)ci()n de este insecto, este entomólogo dice: ^^ Elytris dense punctato-striatisw ^^toda la superficie de los elytros está guarnecida de estrias fuertemente pnntr.adas i inui apretadas; estas estrias son sobre todo a. as fuertes hacia la base, los intervalos están bjeramentc alzados-.w disposición totalmente diferente de la que la especie descrita aquí presenta en los éli- tros. Sin embargo, habiendo encontrado en la colcccif)n Medina un ^ de esta especie, en el cual, a lo largo de las costas, los puntos son mas gruesos, mas profundos i dispuestos en hileras no interrumpidas: el espacio comprendido entre ellas, en la parte basilar, quedando, por esto mismo, levantado a modo de costa; me convencí de que le había tocado a Blanchard un ejem- plar, en el cual esta disposición era mas exajerada aun; i que él lo habia descrito servilmente, sin notar la diferencia que hai aquí entre las costas que son de regia constante i las que se forman nccidentalmente en sus intervalos. Es menos alargada que las dos precedentes. Su matiz es un APUNTES ENTOMOLÓJICOS 171 ferrujinoso rojizo, que desde el tercio basilar de los élitros, mas o menos, hasta su ápice se hace gradualmente mas pálido. ha. puóescefida es mucho mas corta, i menos abundante que en las otras especies; sobre la cabeza ¡ el protórax, ha perdido en las 9, i aun un poco en los ¿, el aspecto arremolineado tan notable en las especies anteriores; es mui corta i mui fina en las patas, en las antenas i en el abdomen de los f^; en el pecho es mas larga i mas espesa; en las $, esta última parte i el abdomen llevan ademas unos pelitos dorados, mayores, ralos i menos ten- didos; en cuanto a los élitros, toda pubescencia ha desaparecido de ellas en las $, con escepcion de unos vestijios que quedan en el borde basilar i en el marjinal; pero, en el ¿ , aunque mui corta i escasa, se divisa en toda la superficie. Cabeza sin brillo, i casi sin puntuación ni arrugas; pero, como asimismo en las especies anteriores, con un angosto surco que la recorre en toda su lonjitud. La concavidad, que los tubér- culos anteníferos forman en la frente, es notablemente angulosa. El rostro es casi glabro i, como también en las especies prece- dentes, lleva por debajo unas gruesas arrugas trasversales; sus costados, o carillos, son casi impuntuados. Su anchura, en un ¿ de 36.5, (2.7) da el 637o de la anchura de la cabeza en los ojos (4.3). La lonjitud de los carrillos (1.5) da el 557o de la anchura del rostro. Estos guarismos sufren, en las hembras, unas peque- ñas modificaciones. — La anchura del rostro (5. o") da el 647o de la anchura de la cabeza en los ojos (4.7), en una $ de 41 o, i la lonjitud de los carrillos (2.o)da el 66'7„ de la anchura del rostro — las cuales traen solamente un cambio en las proporciones de los carrillos con el rostro. En cuanto al epistouiio,e\ ápice agudo del triángulo, con que se une con la frente en las especies ante- riores, está aquí mas o menos redondeado, o aun truncado. En esta especie, la disposición de los cjos es distinta según el sexo: carácter que no se presentó en las anteriores. En un ^ de 36.5 — En una $ de 41.0 Distanciaentre las cavidades cotiloídeas. 2.1 -- 2.5 II los ojos en el vértex . . 0.9 — 1.7 .. .. la frente ... 2.3 — 2.9 M II la garganta . 0.6 — 1.5 II 172 P. GERMAIN La distancia que los separa, tanto encima como debajo, está, pues, duplicada en las hembras. Su seno es poco profundo, délo cual resulta que la línea ocular está apenas tanjente al borde es- terno de la cavidad cotiloídea; su lóbulo anterior pasa levemente adelante de esta última. Para poder apreciar debidamente esta disposición, es preciso dirijir la mirada perpendicularmente al rostro. Las antenas tienen el artículo i levemente obcónico, macizo i corto; pues, pasa de muí poco adelante del borde anterior del protórax. Su lonjitud da el 66^/00 de la antena total en el ma- cho, i el 70°/oo en la hembra. Lonjitud de los artículos $ ? I 2.6 2.9 2 0.4 0.5 3 2.6 2.6 4 3.6 2.9 5 4-5 3-9 6 4.4 3-6 7 4-3 3-4 8 4.2 3-3 9 3-9 31 4.0 2.8 I 5.4 2.8 de la antena 39.9 31.8 del cuerpo 36.5 41.0 En el macho, las antenas son mas gruesas, i, con escepcion de las cortas cerditas que en ambos sexos coronan el ápice de los 4 o 5 primeros antículos, parecen completamente glabras. Los artículos 311 son cuadrangulares, pero con menos regula- ridad que en el loevigatus; el art. 3 tiene su ápice perfectamente redondeado; en los 4- 10, la carena esterna es mas aguda que las otras, i se arquea hacia el ápice donde termina formando un diente agudo i divaricado. En las hembras, difieren por sus artículos 3, 4, que ambos son APUNTES ENTOMOLÓJICOS 173 cilindricos con el ápice redondeado; i por los art. 5-9, los cua- les, aunque cilindricos también, llevan en su parte esterna dos anchos surcos lonjitudinalcs mas o menos interrumpidos en el medio, i separados por una carena obtusa que, en el ápice acaba por un diente agudo; los dos últimos son irregularmente tetrá- gonos. El artículo último de todos \os palpos es cilindrico en la parte apical, i termina por un truncamiento redondeado; en la basilar, son atenuados. En los labiales, la lonjitud del art. 3 (0.62; da el 88% de la de i, 2 juntos (0.71), que son casi iguales. En los ma- xilares, la lonjitud de 4 (0.62) da el 650/0 de la de 2, 3 juntos (0.96), de los cuales aquel es de mui poco mas grueso. La lon- jitud del palpo labial (1.4) da el 74"/.. de la del palpo maxilar (1.9), i éste da el 46"/oo de la lonjitud del cuerpo. Los arts. 2, 3 de los labiales i el 4 de los maxilares pasan solos, aquellos los lóbulos de la lengüeta i este último el lóbulo esterno de la.s qui- jadas. El protórax presenta las medidas siguientes: en un (^ de 36.5 —en una o de 41.0 Lonjitud 4.3 — 5.0 Anchura apical 3.1 — 3.9 M basilar 4.7 — 5.8 El dorso lleva fuertes arrugas irregulares. Los dos tubérculos del medio son los mayores i cónicos; los laterales están situados un poco antes de la mitad de la lonjitud; llevan la misma for- ma, pero su ápice está notablemente inclinado hacia la base. En la parte anterior se divisa un leve surco lonjitudinal. El escudo es triangular, deprimido en el medio, con sus costa- dos casi rectos engrosados a modo de rodete, i el ápice agudo. Los ^///r¿'j' son levemente deprimidos; en un macho de 36,51a anchura (8.o)es de 41"/,. mayor que la del protórax, i casi lo mismo en una hembra de 41.0 ( i.o); es del 6"/o mayor que la lonjitud de la cabeza i el protórax juntos en cl .í* (7.5), i del 15% en la 9 (S.5); ella da el 28% de la lonjitud de los élitros (29.0) en el T, i el 30"/o en la ?(32.5). Están levemente atenuados hacia el ápice; 174 P- GERMAIN pero esta atenuación, evidentemente mas marcada en el ^ basi- lar, es de una apreciación difícil de este punto al ] apical, por estar mas o menos apartados el uno del otro desde antes del medio. En el macho, la línea sutural es recta, i, si en él los élitros se apartan desde el escudo hasta el ángulo sutura!, esto es el re- sultado de una desicacion mal operada; mientras que, en las $, los élitros están separados a causa de un encojimiento gradual del borde sutural (dehiscentes), desde el \ basilar, mas o menos, hasta el ápice: disposición que no permite dar con seguridad el valor de esta atenuación. Pero en los machos no es lo mismo i se puede asentar que, mas o rnénos, la anchura de los élitros, desde !os ángulos humerales (8.0) hasta su primer \ (6.5), sufre una merma de 1.5, i solamente una de i.o después de los \ si- guientes (5.5): lo que da el 31/^ para la atenuación total. La base de los élitros es recta, los ángul9s humerales mui redon- deados, i el pliegue epipleural está como en el ¡oevigatus ; cada élitro, en el -|- apical, se encoje i deja marcado el ángulo marji- nal por una ancha curva, mientras que el apical lleva una espi- na, a veces acortada, que nace un poco afuera de la dirección del borde sutural i oblicua levemente hacia adentro. Cada élitro lleva cinco costillas lonjitudinales mui angostas: la i.^ i las dos siguientes nacen en la base; aquella sale casi del mismo punto que la 2^, pero es mui corta, pues alcanza a la sutura después de dos o tres veces la lonjitud del escudo; las otras se juntan de un modo embrollado e irregular antes de llegar completamente al ápice; la 4.^ i la 5.* nacen adelante del callo humeral, esta úl- tima forma el epipleuro. Ademas, todo el élitro está cubierto de una puntuación de tamaño irregular i dispuesta sin orden, con escepcion de la orilla de las costillas, donde forma series lonji- tudinales, mucho mas regulares, completas i marcadas en el ma- cho que en la hembra. Estos puntos son mas gruesos en la base, i, allí sobre todo, sus intervalos son angostos, convexos i alzados de modo a formar un enrejado bien visible. El proster?io?i, en la mitad apical de la distancia que separa a las ancas del borde anterior es glabro i arrugado trasversal- mente; i, en la otra mitad, la salida intercoxal forma una corta i gruesa costa lonjitudinal. El juetasternon es puntuado, sus surcos marjinales son rectos, APUNTES ENTOMOLÓJICOS 175 ¡ el lonjitudinal es profundo; sus epistcrnoncs tienen una an- chura (2.4) que da el 28 9¿ de la lonjitud (8.5). En ambos sexos, el último segiriento abdominal está ancha- mente bilobulado en su ápice. Kn los machos, el abdomen es mas angosto i mas rebajado que el metasternon; su pubescen- cia es fina i sedosa, i no presenta puntuación, pero la salida ba- silar es horizontal. En las hembras, el abdomen es casi de igual anchura i altura que el metasternon, i lleva unos puntos mui pequeños i mui apartados. La lonjitud de los//w//;ví varía según los sexos. En un c^ de 36.5--cn una $de 41.0 Lonjitud de los fémures anteriores.... 8.0 — 7.0 II II intermediarios 12.0 — i i.o II M posteriores — 14.0 — 12.5 Los de este último sexo resultan, pues, mas cortos de \, mas o menos. En un ^ de 36.5-- en una ^dc 41 .0 Lonjitud del cuerpo 36.5 — 41.0 .1 del fémur intermediario — 12.0 — ii.O Proporción de ésta con aquélla 33"/o — 27^/0 Anchura basilar de éste 0.8 — i.o II apical 0.9 — 1.26 Proporción de aquélla con ésta 89"/o — 79"/o II de ésta con la lonjitud.... 7°/o — 11% En las patas posteriores, el fémur del macho alcanza a la 3/* sutura abdominal; el de la hembra pasa de poco a la 2.^ Las tibias son del 22"/ mas cortas que dos veces la lonjitud de sus tarsos; i el art. i de éstos iguala a 2-4 juntos. Lffin ÍI P Cn>ritiaiti,dcl. ^jm, mi*, ^. i»il oji i»i»> i»tl 0J^ i4» ^» mjlH cj* i«|1 i»t1 C|» i»^9, ¡«jO i» |i c ¿i 1»^., imjm, fk^ fffffl^OTffiffffffnffffffifffffi Lonjicornlos cMlenos 2.* Sub-familía: CERAMBÍCIDOS SECCIÓN B Í-* ■ Al hablar de los caracteres que separan la S"A de la S'^B, heiDos visto que el mas notable de ellos consiste en la fuerte granulación de los ojos: disposición que, por resultar de una vida nocturna o a lo menos crepuscularia, tiene forzosamente que agrupar alrededor de ella insectos, paid los cuales cierta semejanza de organización ha de ser Inconsecuencia natural de tanta semejanza en el modo de vivir. Lacordaire, con su notable tinoentomolójico, vio el valor de este carácter, desgraciadamente sin comprender su causa; i es de lamentar que, sin duda por esta razón, haya admitido tan numerosas escepciones a la regla que él mismo acababa de asentar: dejando en la i.=^ sección insectos con ojos finamente granulados, i en la 2.* insectos con ojos fuertemente granulados; cuando habria quizas podido evitarlo valiéndose de caracteres talvez menos apcirentes, pero mas naturales que los de que se 13 178 P. GERMAIN valió. Esto nos interesa, porque justamente entre los jéneros que favorece esta última esce[)ci()n, hai uno entre cuyas espe- cies figura una de Chile. Entre los demás caracteres que este entomólogo indica para esta 2.^ secccion, se notan los siguientes: I." Lengüeta membranosa (con una escepcif)n): carácter que no puede espresarse de esta manera para ninguna especie chi- lena; pues la lengüeta es córnea, i la parte anterior al punto de inserción de los palpos puede solo decirse membranosa. 2.° Lóbulo esterna de las quijadas a mentido delgado i penicíleo en su estremidad: caso en el cual esta escede la de los palpos i es visible al descanso. Naturalmente este carácter pierde inucho de su valor por ser aplicable solo a una parte de las especies de esta sección. Lo mismo diré de los demás caractén.'s que indica, i que son los siguientes: 3.° Cabeza prolongada adelante a modo de rostro i atrás a mo- do de cuello, en la mayor parte de las especies. 4.° Modo de inserción de las antenas variable. 5.° Élitros varias veces ¡ñas o menos incompletos, es decir acor- tados o angostados de manera a dejar las alas a la vista: las cuales, en este caso, no están dobladas trasversalmente en su parte apical. Esta sección es mui rica; pues hace treinta años comprendía ya 370 jéneros, que Lacordaire reparte en tres Divisiones; de las cuales la primera sola nos interesa, por ser la única donde figu- ran insectos chilenos. I." DIVISIÓN Las especies colocadas en esta división son con mucho las mas numerosas i las mas hermosas tanto por sus matices como por sil elegancia; pero el mayor interés que presentan para nosotros consiste en que entre ellas figuran estas formas aisladas, que provienen de Australia, Polinesia i Chile: ofreciendo otra vez a APUNTES ENTOMOLÓJICOS I 79 nuestras metlitaciones un fenómeno inesplicado hasta hoi, ¡ contra la csplicacion del cual vendrá quizas eternamente a es- trellarse la sagacidad de los naturalistas. Pues si se tiene presente que, por no proceder a saltos, la Naturaleza ha de haber formado con los seres numerosas cade- nas (i) no interrumpidas, que se enlazan armoniosamente sin que se produzca nunca ni choques ni claros; parece evidente que los eslabones, a cuya falta estas formas deben su aisla- miento, han de haber sido destruidos, l'cro ¿cuándo i cómo? I el entomólogo, entregado a las olas de un mar de hipótesis, queda movido a una parte i a otra, sin poder descubrir en el polvo de los siglos trascurridos algo que lo conduzca a la cs- plicacion de este enigma. Según Lacordaire, esta primera división presenta los carac- teres siguientes: I.** Las antenas están siempre insertas sobre la frente a una distancia mas o menos notable de las mandíbulas. 2P La base de los élitros es mas elevada que la del protórax. 3.° La parte inferior de los segmentos torácicos no presenta una faz continua. 4." El niesosternon no cubre nunca la salida prosternal. Pero, aquí también los caracteres 2 i 3 sufren algunas escep- ciones. Después de estudiar a fondo los insectos de esta división, Lacordaire confiesa haber sido, en alguna manera, impelido a repartirlos en 48 agrupaciones secundarias; las cuales — lo con- fiesa también — no pueden, como asimismo la de la sección precedente, ser caracterizadas con precisión, i, menos aun, dis- tribuirse de manera a respetar siempre sus analoji'as; i, para disimular lo mas posible las defectuosidades de estos arreglf)S, él ha puesto, al princi[)io de esta Sección B, las especies que se (1) I no una sola cadena, como se porfían a verlo los naturalistas i los co- lecionistas : sistema sin duda mui cómodo para el arreglo de los restos de se- res que ellos amontonan en sus cajas i para la formación de las listas que figuran en sus catálogos; pero que, por la necesidad en que se ven de indi- car, para cada especie, solamente dos de sus analojías mas inmediatas, los pone en la obligación de despreciar, o a lo menos de dejar en la sombra i el silencio a una cantidad de otras de igual valor. tSo P. GERMAIN asemejan con mas evidencia a las formas australianas i chilenas que terminan la Sección A. En cuanto al cuadro sinópticf) que da de estas aujrupaciones, tiene por bases — i allí está el punto mas flaco de toda esta or- ganización — la conformación de las ancas anteriores i la de las cavidades cotiloídeas intermediarias. Homos dicho ya, respecto a la forma globulosa, angulosa o trasversal de aquéllas, que si los estremos son de constatación fácil, no se sabe muchas veces qué determinación tomar con los inti rmedio-. Se tropirza con las mismas dificultades relativa- mente a las últimas: la parte estcrno-basilar del meta'^ternon se adelanta tan gradualinente al encuentro de la parte esterno- apical del mesosteinon, para cortar el paso al epímero mesoto- rácico e iinp'dirle que contribuya a cerrar la cavidad cotiloidea; que, muchas veces, la opini(»n 'leí entomólrigo queda en suspen- so, sin que le sea posible decir si está cerrada o abierta; cuanto mas que, en las especies en las cuales este carácter queda du- doso, no lo es en igual grado en todos los ejemplares de una misma. Pero Lacordaire parece no haber visto la cuestión bajo la faz que indico aquí; pues si llega, como yo, a di cir que estos dos caracteres son impotentes para clasificar los Cerambícidos, no-entiende que esto provenga de la dificultad que bai en cons- tatarlos; sino que, en todo arreglo que los toma por base, otras analojías, apoyadas sobre caracteres tan respetables como ellos, se hallan tan violentamente atropelladas que la puerta se halla anchamente abierta a las escepcioncs; es decir, a la desorga- nización del [)lan que propone. Por este, no hai que estrañar sus palabras cuando dice de él: ^^Malgré le long travail que ce tablean nía coúte\ il est tres imparfait, et présente viéme une lacu- ne queje n'ai pJi parvenir á éviteru. Sea lo que fuere de su valor, tomaré, pues, estas agrupacio- nes tales como él las presenta; cuidando, por cierto, de no au- mentar la confusión en que las dejó, con la introducción de mejoras o lenitivos mas o menos acertados. APUNTES ENTOMOLÓJICOS l8l AGRUPACIÓN DE LOS PTEROSTENIDOS En 1860, hallé, por primera vez, en los valles andinos donde corre el Nuble i sobre el ciprés (Libocedrus c/iilensis), un pe- queño Lonjicornio cuyo facícs estraño llamó mi atención. Mu- chos años después, en 1892, lo encontré en el camino de las Termas de Chillan a las orillas del Rene^^ado sobre el Mañiu (Podocarpiis chiitna)\\, por ñn, eu 1893, lo encontré también en el norte de Araucanía, en el valle del Renaico; pero enton- ces fué sobre el Lleuque { Pruninopitys elegans). Este insecto aparece mas o menos en Diciembre i Enero; i es de notar que, si habia elejido cada vez por domicilio un ár- bol de especie distinta, ésta pertenecía siempre a la familia de las Coniferas. Bajo el nombre de Pterostenus pseiido-cupes^ Fairmaire des- cribió esta especie {Rev. ZooL, 186^, P- 393) sobre ejemplares de los hallados en el ciprés; i, con razón, la colocó en la agru- pación de los Pterostenidos, que hasta entonces habia compren- dido solamente insectos de Australia, i para lo cual Lacordaire (Genera, T. VIII,p. 4.10) indica los caracteres siguientes: i.° Palpes tres conrís,Jidfonnes, subégajix. 2." Mandibiiles courtes, aigües au bout. 3." Tete peu ápeu et forteinent rétrécie en arriere, prolongée en un itiuseau variable^ inais le plus souvent large, court et para- lléle. 4.** Antetines filiformes ou sétacées, au máximum un peu plus longues que les élytres; leur article i plus oii vioins allongé. 5." Yeux petiís, ovalaires, entiers, longitndinaiix, á granulation variable. 6." ProtJiorax allongJ, rétréci en avantrén general tuberculeux sur les cotes. 7." Elytres tres allongces., munies de fines cotes longitudinales tres rcgulieres; débordant en avant la base du prothorax. 8.° Pattes de longueur variable; hanches antériettres coniqucSy sainantes, contigües; leurs cavitcs cotyloides ouvertes en artiére; celles des hitermediaires ouvertes en dehcrs. 9." Episternums inetathoraciques, ctroits, aigus en arricrc. l82 P. ÜERMAIN 10. Saillie inesosternale inclinée, etroite. 1 1. Corps allongé. Pero, del jénero Pterostenus, donde mi sabio colaborador lo habia puesto, este insecto pasó luego en el j. Syllitus, creado por Pascoe, para unas especies que, según Lacordaire, se distinguen de aquél por los caracteres siguientes: i.° Ojos bastante fuertemente granulados, mas gruesos i mas salientes. 2." Antenas mas delgadas, setáceas. 3.° Protórax notablemente mas largo, subcili'ndrico, cncojido en su mitad anterior, con un surco circular adelante; su parte posterior es levemente hinchada i tuberculosa lateralmente. 4.° Ultimo segmento abdominal glabro en ambos sexos. 5.° Cuerpo sumamente angosto i esbelto. Ademas la librea i la escultura de los tegumentos son también distintas: aquélla es de un leonado lívido mas o menos denegri- do, i ésta consiste en unas dos o tres líneas salientes sobre cada élitro. De paso, me permitiré criticar toda manera comparativa de presentar los caracteres de un jénero. Pues, es evidente que la claridad de las diagnosis no se conseguirá nunca con el abuso, o aun con el uso, de los mas i de los menos; sino haciéndolas propias i completas para cada jénero. ¿Quién no ve que, por no tener a su alcance un jénero que se toma por tipo, el entomó- logo se hará difícilmente una idea exacta de otro jénero que se compara con él? El hecho de encontrarse en Chile otra forma esclusivamente australiana, es un ejemplo mas de la semejanza inesplicada que ofrecen las Faunas entomolójicas de estas dos rejiones; i, deli- mitar esta forma con exactitud, es lo primero que se debe hacer para llegar al descubrimiento de las causas de esta semejanza. Bien supongo que nadie se estrañará al ver la especie chilena, que estudiamos, estar en leve desacuerdo con las diagnosis que Lacordaire nos da (Genera, T. Vlfl,p. zf.22^ ^rj)de los jéneros Pterostenus i Syllitus; i, como no se puede asegurar que estas diferencias existen realmente i no resultan de errores cometi- dos por este sabio entomólogo, el temor de reeditar algunos de estos últimos me ha conducido a dar prolijamente los caracté- APUNTES ENTOMOLÓJICOS lS¡ res jenéricosdc dicha especie, inciicando las contradicciones que ofrecen con los del uno o tiel otro de estos dns jéncros. Luego diré que este insecto se a[)arta aun de la agrupación de los Pteíostenidos, tal como la caracteriza Lacordaire, por los puntos siguientes: i.° Los palpos no son ^>siibégaux\\\ pues la lonjitud de los labiales (0.26) da el 58 por ciento de la de los maxilares (0.45). 2.° La cabeza, en lugar de ser ^>rétrécie peu á peu et fortenient en arriereu, lleva detras de los ojos la misma anchura que delante; i, a una distancia de ellos mas o menos igual a su diámetro, se contrae bruscamente para formar un cuello de una lonjitud se- mejante, pero del 20 al 25 por ciento mas angcjsto. 3/' No se puede decir que las ancas anteriores son ^^contigüesw ; pues la salida prostcrnal es, sí, lameliforme i enterrada, pero no está suprimida. 4." Los ojos tienen de 0.30 a 0.35 de diámetro, lo que da aproximadamente los \ de la anchura vertical de la cabeza, i el \ de la horizontal; ademas son redondos: lo que no permite verlos ^'longttitdinauxw. En cuanto a la disconformidad jenérica que los Syllitus chi- lenos ofrecen con los Pterostenus i los Syllitus de Australia, ella se manifiesta sobre los puntos siguientes: i.° Los tubérculos arUeníferos no están aproximados hasta formar una parte levantada en medio de la frente (Pterostenus); sino que la distancia que los separa entre sí es doble de la que los separa de los ojos, i, entre ellos, la frente presenta una fuer- te concavidad angulosa. 2.0 Los ojos no son ^^írés éloignésw de las antenas (Pteroste- nus); la distancia que los separa de estas últimas siendo mas o menos igual a los | de su diámetro. 3." Los féíTiures no son '^graduellenient, en massuew (Pteroste- nus) sino que llevan una forma casi oblonga aunque alargada, siendo muí angostos casi solamente cerca de los trocánteres, los cuales están en el eje dejos fémures i los separan completa- mente de las ancas. 4." El 5.° segmento abdominal no está '^densément cilic {^t^- rostenus). 184 P- GERMAIN 5.° Este segmento no es ^^glabre dans les deux sexesxx (Sylli- tus) sino pubescente como los otros. 6P El cuerpo no es ^^glabre^ (Pterostenus), sino fina i ente- ramente pubescente con esccpcion de ios élitros. 7.° Estos últimos no llevan cada uno dos o tres costillas (Sy- llitus), sino cuatro (Pterostenus). En cuanto a la granulación de los ojos que, según Pascoe i Lacordaire, es gruesa en el j. Syllitus, i forma el principal ca- rácter que lo distingue del j. Pterostenus, ella consiste en series de doce a catorce ojitos en las hileras centrales, es decir, por una lonjitud de 0,3 a 0.35. Pero, antes de pasar mas adelante, confesaré que el estudio prolijo de los ejemplares de la especie rccojida sobre el mañiü i el lleuque, i que son los únicos a mi alcance, pone en evidencia tan numerosas i tan notables diferencias con la descripción del S. pseudo cupés redactada por Fairinaire sobre ejemplares en- contrados en el ciprés^ que me veo acometido por la sospecha de que estoi en frente de dos especies distintas, aunque mui ve- cinas. A consecuencia de esta convicción describo aquéllos como una especie nueva, bajo el nombre de 5. cylindricus, in- dicando estas diferencias en el lugar que corresponde a cada una. S. CILINDRICUS {mihi) Elongatus, cylindricus, haud, depressus, casta?ieo-fumosus, brevi- ter parceque pubescens. Capite elongato, antice in rostrum latum producto^ postice in collum crassum abrupte coarctato, lateribus in medio parallelis ; supra dense punctato, postice fortiter rugnto; fronte concava; epistoniio Imvi; gula transversiin tenuiter rugata; oculis niinutis, grosse granulatis, rotu)idatis et paruui exsertis; an- tennis gracilibus, glabritisculis, apud^ elytrormn apicem vix attin- gentibus, apiid ? leviter brevioribus, articulo iP longiorc, grada • tim clavato, prothoracis niarginem anticuní superante; mentó brevissiino; labio antice angulatim obtuse sinuato, lobulis ineni- branaceis ápice pubescentibus; palpis ómnibus articulo tiltinio cy- lindrico prcecedentibus duobus junctis leviter breviore; palpis maxi- APUNTES ENTOMOLÓJICOS 185 llarihus labialibiis fcre duplo longioribus. Rrotlwrace lofij^iore giuun lato, ápice capite angustiare; lateribiis ittrinque bicallosis, callo postico inajore, aciite obtuso; tergo dense punctato rugoso tu- bercittis parvis ^ ornato, duobns anticis inajoribus. Scutello ápice rotiindato. Elytris convexis; lotigitiidiiie latitudinem fere qiiin- quies aqiiante, capitis prothoracisqne longitiiditievi bis paulo su- perante; lateribus perfecte parallelis, ápice separattni rotundatis; margine suturali atque laterali anguste costulaíis; dorso glabrius- culo, obscure tes laceo, utrinque maculis irregularibus duabus brunneis ínter basiin et apicem (equidista ntibus, picto, et costis /j. pallidis angustis, usque ad apicem parallelis lougitrorsum ornato; intervallis planatis, punctis plus minusve con/use 2 vel j-seriatis detise ímpresis. Prosterno mesostenwque iiiter coxas valde angus- tatis. Abdominis seginentis ómnibus pubescentibus. Pedibus pa- rum elongatis; femoribus anguste oblongis; íibiis posticis elytro- rum apicem vix atíingentibus. Tarsorum articulo j." profunde bilobato. I.ong. Q, io—6.¿o; lat. i, 4.5 — 1,10. La grande analojía que los Holoptcridos i los Pterostcm'dos presentan en las proporciones del cuerpo, como asimismo en la forma de la cabeza i del protórax, es tan notable, que, al ha- cer terminar la Sección A por aquéllos, no hai vacilación posi- ble, en hacer principiar la sección B por los últimos. Cuanto mas que, si en los Syllitus, la gruesa granulación de los ojos — indicativa de costumbies crejjusculares — demuestra su paren- tesco evidente con los Holopteridos, la forma tan característica de esos órganos señala una no menor con los Pterostenidos: este jénero sirve así de eslabón intermediario entre estas dos agrupaciones; las cuale>, por su parte, desempeñan un papel idéntico entre las Secciones A i P). Pero debo advertir que, no conociendo los Silitos australianos sino por unos datos escasos, se entiende que las líneas prece- dentes se aiilican con exactitud solamente a la especie que describo aquí. I se tendrá también presente que, fuera de cs- cepcioncs indicadas en su lugar, las medidas que figuran en esta di'scripcion han sido tomadas todas sobre un ejemplar t de 7.90 de lonjitud. Cuerpo cilindrico, convexo, angosto i alargado, cuya anchura l86 P. GEKMAIN da el I 7 por ciento de la lonjitud. Es sin brillo, i cubierto de una fina pubescencia sedosa, corta, mui echada i poco abundante. Su matiz jeneral es un castaño mas o menos ahumado. ha. cabeza está densamente puntuada en su parte superior, con escepcion del vértex que es fuertemente arrugado, i lisa en el epistomio, el labro i la garganta; sin embargo, unas finas arrugas trasversales se dejan ver sobre esta última. Su parte posterior está angostada bruscamente a modo de cuello, mien- tras que la anterior se prolonga en forma de ancho rostro. En- cima es fuertemente convexa en el sentido lonjitudinal, por lo cual parece mas corta vista de lado que de arriba: los guarismos siguientes facilitarán la rectificación de toda ilusión de óptica a este respecto. Vista de lado, la parte situada entre la boca i el cuello es diforme: cónica en sus f anteriores, mas angosta i subcilíndrica en los I posteriores. Vista de arriba es alargada i con forma de paralelógramo en los f intermediarios: lo que no permite de ninguna manera decir que tiene la forma de un ^^ovoíde couríw. La lonjitud del cuello es de 0.30 i su anchura de 0.70. La lonjitud del vértex, entre el borde posterior de los ojos i el principio del cuello, es de 0.40 i su mayor anchura de i.oo. La mayor anchura del rostro es igualmente de i.oo; i su lonjitud, desde el borde anterior de los ojos, hasta la base de las mandíbulas, es de 0.50; en la altura del borde interno délos ojos, está separado de los carrillos por un profundo surco flcxuoso. Los OJOS son redondos, con un diámetro medio de 0.33. Son poco salientes; pues la anchura de la cabeza medida en ellos es de 1.20; lo que indica que sobresalen solamente de o.io en cada lado. La granulación es gruesa; es decir que. efi el medio, las hileras de ojillos constan solamente de doce a catorce. Su distancia entre sí, tanto arriba como abajo, es de 0.90. De las medidas precedentes, resulta que la lonjitud del rostro da los - de la de la cabeza propiamente dicha; es decir de la parte comprendida entre la boca i el cuello: lo que no permite decir de aquél que es ^^courtw. Las cavidades cotiloideas antenarias están situadas sobre la frente a la altura de la parte anterior de los ojos. Su distancia APUNTKS ENTOMOLÓJICOS 187 de estos últimos es de 0.14, i la que lf)s separa entre sí os de 0.42. Nf) están escotadas pero mui oblicuas hacia afuera, por hallarse su borde interno engrosado i saliente a modo de rode- te. De lo cual resulta que, entre ellos, la frente está angularmcn- te cóncava. En el fondo de esta concavidad se divisa un fino surco lonjitudinal, a veces prolongado, sobre el rostro, pero en jeneral casi completamente borrado; el cual se trasforma sobre el vértex en una finísiina costillita. Las antenas son glabras i filiformes, con una lonjitud que no alcanza completamente a la estremidad de los élitros en los X\ i ellas son aun mas cortas en las %. El artículo i es redr>nclea- do i con forma de una maza levemente arqueada en su ápice, i bastante largo para sobrepujar al borde anterior del protórax. La pequenez del artículo 2 es tan constante que no veo con- veniente hablar de él, sino en los casos mui raros en que hace escepcion a la regla; de los demás, el 5 es el mas largo i el 10 el mas corto. Doi escepcionalmente la lonjitud de los artículos en cuatro machos i en dos hembras; para poner de manifiesto la constan- cia de ciertas proporciones, como asimismo la de los límites entre las cuales otras quedan encerradas. ^ .^ ^ ^ ? ? Lonjitud de los ar- tículos I 1. 10 1.30 1. 10 1.20 1.00 i.oo 2 0.16 0.16 014 0.18 0.14 0.14 3 0.76 0.86 0.72 0.76 0.72 072 4 0.80 0.90 0.76 0.80 0.76 0.74 5 0.84 0.96 0.80 0.90 0.80 0.80 6 0.74 0.82 0.76 0.74 0.60 0.66 7 0.72 0.84 o.'/6 0.74 0.62 068 8 0.66 0.82 0.70 0.62 0.60 0.60 9 0.66 0.80 0.70 0.58 0.60 0.62 10 0.60 070 066 0.48 0.54 0.56 11 0.64 0.86 0.76 0.56 0.62 0.64 Lfjnjitud total de la antena 7.68 9.02 7.86 7.56 7.00 7. 16 Lonjitud del cuerpo.... 7.90 9. 1 7.92 7.80 7. 70 8.20 Diferencia de aquella eumenos ,... 0.22 0.08 0.06 0.24 0.70 1.04 l88 P. GERMAIN La barba es mui trasversal i mui corta, pues su lonjitud (0.075) ^^ solamente el 23 por ciento de su mayor anchura (3.25); el borde basilar es arqueado con la concavidad hacia atrás; los costados son rectos i levemente oblicuos hacia afuera hasta el tercio apical, donde forman un ángulo casi recto i se dirijen en línea recta i mui oblicua sobre el borde apical, que es recto también. La lengüeta es dos veces tan larga como la barba i da el 93 por ciento de su anchura; un seno en ángulo obtuso la divide anteriormente en dos lóbulos membranosos pubescentes i re- dondeados en el ápice, rectos en su borde interno, i de una lonjitud mas o menos doble de su anchura. La lonjitud de sus palpos da el 61 por ciento de la de los maxilares; sus artículos 1 i 2 son mas o menos de ignal anchura i lonjitud; el ápice del 2 da con el ápice de los lóbulos; el 3 es cilindrico, levemente angostado mui cerca de la base i redondeado en el ápice, su an- chura (0.058) da el 45 por ciento de su lonjitud (o. 13), i esta da el 88 por ciento de la de los dos primeros juntos. El lóbulo interno de las quijadas tiene la mitad de la anchura i de la lonjitud del esterno. La anchura de los artículos de los palpos I, 4, 3, 2 va aumentando sucesivamente de 0.08 mas o menos en cada uno; la lonjitud de i, 2, 3 aumenta gradualmen- te, pero mui levemente; el ápice del 3 da con el ápice del lóbu- lo esterno; en cuanto al 4, su forma es igual a la del último de los labiales, su anchura (0.058) da el 34 por ciento de su lonji- tud (0.17), i esta da el 80 por ciento de la de 2 i 3 juntos. Las mandíbulas son cortas, trígonas, sin diente en el borde interno, i su ápice está arqueado en forma de gancho corto, agudo i entero. YA protórax, está cubierto de una puntuación rugosa mui apretada. Sus proporciones son las siguientes: Lonjitud. 1.30 Anchura apical 0.80 II basilar 0. 94 Su anchura apical da, pues, el 80 por ciento de la anchura de la cabeza delante i detras de los ojos, i la basilaV da el 6^ APUNTES ENTOMOLÓJICOS 189 por ciento de la de los élitros a 0.5 de la base. Encima, la base es recta, i el borde apical presenta un leve seno anguloso en el medio. El dorso es mui desigual con motivo de ocho callos dispuestos como sigue: cada costado lleva dos, de los cuales el mayor, obtuso pero puntiagudo, está situado apenas en el medio desde la base; delante de él el protórax está contraido i, después, levemente dilatado para formar antes del ángulo apical otro callo mucho mas pequeño. Los otros cuatro son pequeños i redondeados, i están dispuestos en cuadro: los dos primeros en el primer tercio desde la base, los otros dos en el segundo. Estos son mas gruesos i mas juntos que aquéllos. El escudo es casi con forma de medio círculo. Los élitros son convexos, i de ninguna manera puede decirse de ellos que son ^^subdepressis (déprimées en dessusw). Su base es rect.i con los hombros brevemente redondeados; sus costa- dos son perfectamente paralelos desde 0.5 de la base hasta 0.5 del ápice, el cual está redondeado separadamente en cada éli- tro. Su anchura (i 40) da el 23 por ciento de su lonjitud (5.90). Pero si, con respecto a esta proporción, el insecto descrito aquí se asemeja a los Holopterus, no es lo mismo relativamente a la proporción de la lonjitud de la cabeza i del protórax juntos con la anchura i la lonjitud de los élitros. Pues, cuando en un Hol. chilensis S de 36.5, aquella lonjitud— medida desde el bor- de anterior de las cavidades cotiloídeas antenarias hasta la base del protórax — da el 94 por ciento de la anchura de estos últimos i el 26 por ciento de su lonjitud, vemos que, en un Syl. cilindriais, ella da el ^^j por ciento de la lonjitud, i que escede del '^¡(i por ciento a la anchura, en lugar de serle del 6 por ciento inferior. El borde sutural i el lateral están ribeteados por una fina línea saliente; i, ademas, cada élitro lleva cuatro costillitas lon- jitudinales finas i salientes: la i.^ i la 2." se juntan en la base; las cuatro siguen f)aralelas en toda su estension; pero, mientras la 2." i la 3.a aUanzan al borde apical, la i.' i la 4.» terminan bruscamente un m'm antes de alcanzarlo. Sin embargo, en uno de los dos ejemplares % que tengo a la vista, las costillas 2, 3, i 4 se juntan en una sola a 506 m/m. de la estremidad: lo que indica el poco valor de los caracteres proporcionados por ladis- 190 P. GERMAIN posición de las cstrias, de los svircos, o de las quillas i costillas en el ápice de los élitros. De los cinco intervalos debidos a estas seis líneas salientes o costillitas, los tres laterales son iguales entre sí i mas angosto que el 2.°, el cual es l<>veinente mas ancho que el i.". Ellos son todos aplanados i cubiertos de una puntuación mui apretada i relativamente gruesa, a veces confusa en la parte basilar, i dis- puesta en series mas o menos embrollada-, en lo demás. Estas series están en número de dos en cada uno de los tres interva- los estemos, i de tres en cada uno de los dos internos: doce por tod(\ Aquí diré que la naturaleza de esta puntuación ha de ser probablemente mui distinta de la que, para el S. pseiido-cnpes, mi sabio colaborador indica del modo siguiente: '^iuterstitiis tennissitne dense pmictaíis { iníervailes á ponctiuxtion tres fine, tres serrée et tin fien rngnense)u\ o él quizas, no habrá pesado de un modo suficiente el valor de las palabras que emplea para espre- sar su tamaño. Vo¡ a esplicarme. Cuando, para calificar una puntuación, se dice de ella que es fina o gruesa, no se ha de mirar únicainente el tamaño de los puntos, sino que se ha de considerar también el tamaño del in- secto que los lleva; [)orque aquél es forzosamente relativo con éste. De otra manera, seria prohibido a un insecto pequeño tener una puntuación gruesa, por el motivo — en apariencia lóji- co — de que su tamaño reducido lo condena a puntos de un diámetro reducido también: lo que. sea dicho de paso, haria inútil decir que su puntuación es fina. En el 5. cylhidricus, el élitro, que mide solamente 0.7 de an- chura, está repartido lonjitudinalmente en cinco intervalos por seis finas costillitas. Luego, cada una de éstas ocupando una anchura media de 0.04 — sea 0.24 para todas — queda así otra an- chura de 0.46 a repartir entre los cinco intervalos. Ahora, como se ha visto que la puntuación forma en ellos doce series lonji- tudinales mui apretadas, resulta que esta anchura de 0.46 está recorrida trasversalmentc por líneas de doce puntos ctmtiguos, cuvo diámetro es ~^— =0.038; los cuales, por esto, serán de- 12 clarados finísimos. Pero, si esta disposición se reproduciese en APUNTES ENJOMOLÓJICOS I91 un insecto de diez diámetros mayor, es decir con una anchura de 7.00 para cada élitro, tendríamos puntos de 0.38 de diáme- tro, loque les merecería el calificativo de mui grandes. Estimo que esta manera de apreciar el tamaño de una pun- tuación es defectuosa, por no consultar, al mismo tiempo que su valor meramente jeométrico, la importancia superficial del ór- gano que la lleva; calificando así de dos modos contrarios dos resultados iguales en cuanto a sus proporciones. De lo que se puede sacar esta conclusión: que la puntuación de los élitros del ^S". cylindi icus no ha de decirse finísima, por mas que sea coinpiie.-ta de puntos con solo 0.038 de diámetro; i que, para toda puntuación, es preferible reemplazar calificativos engañr)- sos por datos que indiquen claramente su impoi tancia relativa. La superficie de los élitros es casi completamente glabra, con las costillas en jeneral mas pálidas que sus intervalos. Cada uno lleva dos manchitas oscuras levemente alargadas, pero mal limitadas, que cubren casi completamente los intervalos 2 i 3 al concluir el i.° i el 2." tercio de su lonjitud. \^7i salida prosternal &?> lameliforme i enterrada, pero existe. X^di salida viesosternal q% mui angosta i casi lameliforme. Los segrruníos abdominales son de igual lonjitud, i todos igualmente pubescentes. Su salida intercoxal es corta i en án- gulo puntiagudo, pero casi recto. Las ancas anteriores e intermediarias son globulosas, pero aquellas presentan una salida angulosa en su parte esterna. Las cavidades cotiloideas anteric^res están abiertas posteric^r- mente, i presentan un seno anguloso lateralmente. Las inter- mediarias están abiertas en su parte esterna. 'Los fémures están completamente separados de las ancas por los trocánteres; pues estos últimos están situados en el eje de aquellos, los cuales pueden así decirse pedunculados. Su forma es oblf)nga, i su angostamiento basilar va desde la mitad de su lonjitud hasta el trocánter. En un T de 7.80 las proporciones de los fémures es como sigue: Anteriores lonj. 1.5... anch. 0.34... prop. 0.226 Intermediarios.. " 1.6... " 0.36... i' 0.225 Posteriores " 1.8... " 0.38... " 0.21 1 Ipa P. O^KMAIN l'iiis (li: lUKJS muslos, cuya loujilud (iiicdíi ciilrc cuatro o cin- co veces la iiiiiluiia, lioso puede decir (|ue sotí ^ut pfnw i'poissisn^ i que pertenecen a unas patas tivs i^yclesw. Las proporciones d(íl fémur inl(;rmediai io son las sigiiii;ntcs: Lonjitud del cueri)o 7.80 " del fémur intemcdiario 1.6 Proporción de CHta con aquella 20'7o Anchura de este en la base 0.16 " " " en el medio 0.36 Proporción ile acjuella con esta 447o " " esta con la lonjitud 225"/oo V\ fémur posterior alcanza apenas a la tercera sutura abdo- minal en el ^t, i es levemente mas corto en la % Las tibias son mas o inénos tan larcas cf)m() su fémur; pero el ápice de las posteriores no alcan/a a la estremidad de los élitros. La lonjitud tlel tarso da la mitad de la d(.' la libia; i la de su primer artículo if^uala la de los 2 i 3 juntos. Fairmaire dice que el 3." artículo de los tarsos es ^uHargi víais non échancré\\. Esta última palabra ha de ser una equivo- cion: es, sin duda '^bilobéu ([ue él habrá querido decir. Sea lo que fuera, el 3." artículo de los tarsos d(í nuestra especie es evi- dentemente bilobulado. Quedo indeciso s(,bre la ( u(;stion de sabt^r, si la descripción de la es|)ecie de; I'^airmaire ( Pscii<{ocuf>es) no se dice con la (juc ten^o en manos (cylindriais), pf)r(jue estas dos especies sf)n verdaderamente distintas, o porque aquélla está descrita de un modo defectuoso. En el primer caso, yo habria hecho bien en describir ésta como nueva; mientras que en el se^rinido, se daria razón a los (|ue pretenden que, para reconocer una especie, es preferible ver al tipo que consultar su descripción. La inutilidad de estas últimas, c|uedando así establecida, seria, me parece, mas senci- llo su])rim¡ilas para siem[)re; i los entomólogos, en lugar de acompañar con un;i descripción ( nigmática el nombre que dan a un insecto, podrían contentarse con decir: el tipo está clavado Al'UNTES LNTOMOLÓJICOS 193 en las cajas de tal o cual coleccionista con un rotulito csplicati- vo al alfiler. Evidente que los cntoínólo{^os, víctimas inconscientes de una pendiente resbaladi/íi, han llegado ya a formar dos campos: en el uno están Ujs coleccionistas para quienes la critf)moIojía es una reunión de insectos cada uno con su nombre legal, mientras que el otro comprende los naturalistas, para (|uienes esta ciencia descansa sobre una reunión de insectos, cada uno con su descrijjcion completa i exacta. Lám. III. fig i'^ cabeza vista de lado Aum. 15 diám. " " I " " de encima " " "1'- barba, lengüeta i palpo la- bial ' 60 " " " I'' quijada i palpo maxilar . .. << " " 1" tarso posterior " y) diám. '4 -$^vvvvvvvvvvAVvvvvvvvvvvv.-,.vvvvvv-.-v-v-.-vvvv%-vv í^ -?*•' ^lfJ%%%%l^J%lf^f^T¡J^l^^^ ^\ AGRUPACIÓN DE LOS AMETROCEFALÍDOS Lacordaíre ha establecido esta agrupación ( Genera: VIH, p. ^20) sobre el jénero Ametrocephala creado por Blanchard {in Gay Zool. V.p,^8o) para una especie chilena; a la cual se han agregado tres mas, que tienen la Australia por patria. I, en esta ocasión, Lacordaire hace notar con razón que, con el Syllitus que se acaba de describir, este insecto constituye el ejemplo mas patente de las relaciones que tienen entre sí las Faunas entomolójicas de estas dos rejiones. Estos insectos son unos Lonjicornios mui orijinales en cuanto a la forma; pues se parecen completamente a hormigas; i, por la estructura de la cabeza, así como por la disposición de los ojos i de las antenas, se apartan mucho de lo que jeneralmente se ve en esta familia. Al hablar de estos insectos, Lacordaire dice que, por no ha- ber conocido las es[)ecies de Australia, no está mui seguro que pertenezcan al j. Ametrocephala tal como fué creado por Blan- chard para la especie chilena; i como, por otra parte, los carac- teres jenériros que da no cuadran mui bien con los de esta última, vui a presentar aquí solo los que le corresponden exac- 15 196 P. GERMAIN tamente, sin ocuparme de las diferencias que pueden presentar con ios de las especies australianas. Gen. AMETROCEPHALA (Blandí.) Cabeza con forma de una bolita algo deprimida: depresión a la cual el mayor diámetro vertical debe de estar menor de una quinta parte que el mayor diámetro horizontal. Por delante es levemente atenuada de los ojos a la boca; mientras que por atrás, i a una distancia de los ojos que es casi doble del diáme- tro lonjitudinal de estos últimos, ella está contraída brusca- mente en un corto cuello, cuyo diámetro da los 0.44 de su ma- yor anchura horizontal. En el ejemplar % de 8.11 de lonjitud que nos sirve de tipo, esta anchura es de 1.70; mientras que es solo de 1.05 en ambas estremidades del protórax i de 1.44 en el medio; pero es de 1.80 en la base de los élitros, i de 2.11 en el medio de su mitad apical. Resulta, pues, de estos datos que Blanchard exajera grandemente cuando dice: wcaput grossissimuniw i ^^ cabeza enor- memente gruesa \ 1 . Por su posición en la estremidad de una cabeza globulosa, las piezas de la boca tienen naturalmente que parecer pequeñas; pero, en cuanto a los palpos, cuyos labiales son dichos cortos por Lacordaire i cuyos maxilares son dichos largos por Blan- chard, la verdad es que sus proporciones son perfectamente normales: la lonjitud de aquéllos (0.36) da el 55 por ciento de la de los últimos (0.65). Notaré aquí que no es mui exacto de- cir del último artículo que es triangular (Lacordaire). La barba es mas o menos dos veces tan ancha como larga; i es espesa, con la faz esterna saliente a modo de prismo tras- versal. La lengüeta es de igual lonjitud que la barba. Desde el punto de inserción de los palpos es membranosa, i dividida en dos anchos lóbulos oblongos, diverjentes, redondeados i pubescentes en su estremidad, i separados por un ancho seno redondo en su ápice. Los dos primeros artículos de sus palpos son de lon- jitud i de anchnra casi iguales; el 2 no alcanza a la estremidad del lóbulo membranoso; i, juntos, dan solo el 75 por ciento de APUNTES L.NTOMOLÓJICOS 1 97 la lonjitud del último; en su mitad anterior, este es poco menos de dos veces tan ancho como ellos, i tiene su ápice truncado. Las quijadas tienen sus lóbulos largamente pubescentes en el ápice; el esterno es a lo menos dos veces tan largo i tan an- cho como el interno. En cuanto a sus palpos: el artículo i tiene la mitad de la lonjitud de cada uno de los dos siguientes; es obcónico, arqueado, i, como en varias especies, tiene un seno en su parto esterna; los 2 i 3, levemente obcónicos, son iguales de lonjitud i de anchura; pero, juntos, alcanzan a dar algo mas que la lonjitud del 4; éste es grueso, oblongo, de una cuarta parte mas ancho que ellos i truncado en su ápice. Como se ve, esta descripción difiere bastante de la que da Blanchard (Gay, Zool.y V,p. 480), en la cual dice que los lóbulos de las quijadas son casi iguales, que el artículo i de sus palpos es cilindrico, i que el 3 es mui corto. Lacordaire no habla de estas piezas. Las mandíbulas son pequeñas, cortas, triangulares i con su estremidad aguda pero apenas encorvada hacia adentro. El epistomio i el labro son mui trasversales; éste aun mas corto que aquél; ambos con el borde anterior recto. Los ojos son lonjitud inales, pequeños i con forma de un óvalo algo irregular. Están colocados lateralmente, a 0.7 después del cuello i a 0.4 antes del epistomio; la distancia que los separa en la frente es de 1,2. Las cavidades cotiloideas de las antenas están situadas entre los ojos, ao. 12 de ellos, i a 0.7 una de otra; son pequeñas, con el borde interno levemente saliente a modo de rodete; entre ellas la frente es aplanada. Las antenas son filiformes; i su lonjitud, que es mas o menos la del cuerpo, varía mui poco según el sexo. Los artículos de la primera mitad presentan unos pelitos rectos i perpendiculares, mui finos, mui ralos i de 0.35 a 0.45 de lonjitud. El artículo i está con forma de una maza arqueada, i la lonjitud de cada uno es como sigue en una ? de S.ii: no siendo mui exacto lo que La- cordaire i sobre todo Blanchard dice a este respecto. 198 P. GERMAIN Artículo 1 1.40 2 0.20 3 0.70 4 0.64 5 1. 1. 6 0.80 7 0.80 8 0.70 9 0.60 10 0.50 II 0.56 Antena 7.90 Cuerpo 8.11 El /'?' ^uintcricnre- nientw que se ha de decir. He encontrado iste singular insecto al fin de Noviembre i 20i P. GERMAtN en las selvas andinas de Chillan, sobre las flores de la Loniatia obliqua. Lam III fig. 2'* Cabeza vista de encima. . . . Aum. lo diám. 2*' II de lado h h 2' Protórax de encima n n 2** II de lado n n 2^ Barba, lengüeta i palpo labial n 50 diám. 2' Quijada i palpo maxilar. . . n n AGRUPACIÓN DE LOS OXYPELTITOS Es Lacordaire, que ha creado a esta agrupación para los jéneros Cheloderus (Gray) i Oxypeltus (Blanch.), que contie- nen solamente una es[)ecie cada uno: insectos hermosos i no- tables que son propios de Chile. Estos jéneros tienen, sobre todo el primero, un aspecto de Prionidos, que ha conducido a los entomólogos que hablaron de ellos (Gray, Castenau, Blanchard, Fairmaire, etc.), a colocarlos en esta sección. Sin embargo Thomson i Lacordaire, mirando la calidad membranosa de la lengüeta como un carácter que resolvía la cuestión, los colocaron entre los Cerambícidos; en lo cual han sido apoyados por Gemminger i Harold (Catálogo pdj. 2878). Encuentro que han tenido razón, aunque su aspecto sea mui diferente del de las especies que les han dado por ve- cinas; porque, ya que no se puede contentar todas las analoji'as, es preciso respetar los linderos que se indican para seccionar a los insectos, so pena de hacer imposible toda clasificación metódica. Pero desde luego confesaré, que no he podido esplicarme el motivo que tuvo Lacordaire, para imponer a esta agrupación el nombre de "Oxi¡)eltidos.ii El jénero Cheloderus ha sido creado once años antes que el jénero Oxypeltus; es mas notable por su tamaño i aun por su hermosura, i, ademas, es él que presenta el facies anormal, que ha inducido a tantos entomólogos a colocar esta agrupación entre los Prionidos. A mi humilde juicio, era el nombre de nChelodcridosii que le correspondía, APUNTKS ENTOMOLÓJICOS 203 Ahora diié que, tanto en lo que Lacordaire escribe sobre es- tos insectos en su Genera (T. VIII, p. 4.61-4.64.), cuanto en las descripciones que Blanchard da de ellos en la obra de Gay (Zool. T. 5, p. 45J-461 ), las inexactitudes son tan frecuentes, que creo necesario rectificarlas detenidamente, para que la ver- dad a su respecto aparezca claramente. Para caracterizar a la agrupación de los Oxypeltidos, me veo en la imposibilidad de admitir lo que Lacordaire dice (1. cit.): pues, del estudio prolijo que acabo de hacer de los in- sectos que se colocan en ella, resulta evidente que éste tan dis- tinguido entomólogo formó su opinión después de observacio- nes muí insuficientes. Si los dos jéneros creados para ellos ofrecen semejanzas mui notables, que justifican su reunión en una misma agrupación, presentan también diferencias bastante importantes para opo- nerse talvcz a esta medida. Lacordaire, que, sin duda, no ha visto por no haber mirado, guardó el silencio tanto sobre las unas como sobre las otras; i, si, en la diagnosis que redactó para los Oxypeltidos, rectifica varios de los errores que Blanchard hace figurar tanto en el testo como en la lámina de la obra de Gay, él, por su parte, se contenta con enumerar algunos carac- teres jenerales de una exactitud dudosa, u otros que no perte- necen a los jéneros que comprende en esta agrupación. Aquí hago figurar solamente los que dicen con ambos. El cuerpo de estos insectos lleva un brillo metálico, i matices que varían del verde al cc-brizo, o al azul en las patas i las an- tenas. Es oblongo i macizo sobre todo en las hembras, las cua- les son también algo mayores que los machos; i está acribillado de puntos foveiformes mas grande por encima que por debajo, donde están acom[)añados de un vello tnas o menos notable. Los élitros de aquellas son paralelos en su mayor estension, mientras que las de los últimos son levemente atenuados de la base al ápice. Llevan con frecuencia clientes cspiniforn^es en su estremidad. El escudo es grande i triangular, con su ápice prolonga lo en- tre lc)s élitros en punta lar^a, fina i agutla. 1¿\ protórax es trasversal, i notablemente inclinado hacia ude- 204 P. GERMAIN lante; con una anchura basilar, que da mas o nnénos el 55 por ciento de la de los élitros tomada entre los ángulos humerales. El dorso no está separado de sus epipleuros. Sin embargo, en el jen. Cheloderus, hai adentro de la línea divisoria de estas partes, i en el medio de su lonjitud, una espansion angulosa, que imita uno de los caracteres mas notables de los Prionidos. La cabeza es deprimida i pequeña, es decir que su mayor anchura horizontal da mas o menos el 40 por ciento de la de los élitros. Detras de los ojos, pero a mui corta distancia de ellos, su base lleva un leve encojimiento a modo de pescuezo de apenas un 15 por ciento en los Oxypeltus, i mucho menor (4 por ciento) en los Cheloderus. El medio de la lonjitud de la cabeza, mirándola de encima, está entre los dos tubérculos an- tenarios; la mitad basilar, que es vertical tanto por el declive del protórax como por el suyo propio; i la mitad anterior, que se compone de la frente, del epistomio, del labro i de la parte saliente de las mandíbulas, forman en aquel punto un ángulo de mas o menos 45". A consecuencia de esto, esta última parte se halla paralela con el corte anterior del protórax, es decir inclinada hacia atrás. Por lo que precede, se ve cuan inexacto, es decir déla cabeza que es >^sai¿/ante\\{\^3LCorá. Jen Cheloderus); cuando, a lo contrario, es tan inclinada que apenas se alcanza a ver, si se mira de encima perpendicularmente a la sutura de los élitros. Al examinar las varias piezas de la boca, lo que mas des- pierta la atención es la semejanza de las del uno de estos jéne- ros con las del otro; salvo, talvez, algunas diferencias propor- cionales insignificantes que no alcanzan a minorar el parentes- co evidente que esta semejanza descubre. La barba es trasversal i mediocre, no pudiendo de ningún modo decirse ^>atichan (Blanchard). Sus costados son rectos i mui oblicuos hacia adentro; i su lonjitud iguala maso menos su anchura anterior, la cual hace casi la mitad de la basilar. Pero el .carácter mas notable, que encontramos por primera vez entre los Lonjicornios estudiados en estos apuntes, i del cual ni Blanchard, ni Lacordaire hablaron, es que su mitad anterior es membranosa, como así mismo la mitad anterior de la len- güeta de los Cerambícidos. APUNTES ENTOMOLOJICOS 205 La lengüeta es algo ina'^ larga que la barba i contraída en su base; la cual es mas angosta que ol ápice de la barba. Su parte anterior es un poco méno-^ ancha qnc la baso de esta última, membranosa, i terminada \mv dos lóbulos semicirculares i [ru- bescentes; pero nunca es ^^redoiuian (Blanchard, testo i figu- ras). Las quijadas tienen sus lóbulos cortos i anchos, casi en to- talidad membranosos i densamente pubescentes. El interno es cuadrado; el esterno es mui contraído en su base, dilatado i redondeado en su parte anterior; no presentan diferencia nota- ble en cuanto a la anchura, pero este último es levemente mas largo. 'L.os palpos son todos filiformes, pero notablemente cortos; pues, la lonjitud de los maxilares da constantemente solo el 5 por ciento de la lonjitud total del insecto. Kl artículo i." es pequeño i subcilíndiico; el último es cilindrico, sobre todo en los labiales, redondeado en su ápice i mas o menos tan largo como los dos precedentes juntos; los intermefliarios son obcó- nicos, cortados mui oblicuamente en su ápice i del mismo an- cho que el último. En cuanto a la lonjitud de los labiales com- parada con la de los maxilares, ella queda al rededor del 70 por ciento; no pudiendo esplicarse que, en una proporción tan perfectamente normal i constante, Lacordaire haya encontrado motivo para decir que los palpos de Cheloderus son ^^trcs itié- gauxu, i los de Oxypeltus »sud/ga?/x:i Los OJOS son de tamaño regular i profundamente escotados; con el lóbulo anterior dos veces tan ancho como el posterior, i tan inmediato a la base de las mandíbulas, que los carrillos parecen casi suprimidos. Su oblicuidad con la mitad posterior de la cabeza es igual a la de la parte anterior; no siendo mui correcto decir que son »vert¿cuax\i (Lacordaire), ya que su po- sición resulta únicamente de la de la parte que los lleva, i con la cual son mas o menos paralelos. La línea ocular pasa un poco adentro del medio de la cavidad cotiloídea antenaria, que- dando en la misma dirección que el epistomio i la parte superior de las mandíbulas. Los tubérculos antenarios son enteros, pero truncados mui oblicuamente hacia afuera; tienen, pues, su borde interno sa- 2o6 P. GERMAIN líente, i la distancia entre ambos queda poco mayor que la en- tre los lóbulos posteriores de los ojos. El epistoniio es grande i levemente trasversal. Su línea sutu- ral, que es mui visible, está arqueada con la convexidad hacia atrás: quedando el centro de esta parte en la altura del borde anterior de los tubérculos antenarios. Resulta de esto que la frente es sumamente corta. El labro es pubescente, i lleva la forma de un segmento de círculo, cuya flecha — (0.7) Cheloderus ? —da mas o menos la tercera parte de la cuerda — (2.1) d.°— . Pero no es de nitiguna manera ^^fere triangular ew (Blanchard). Las mandíbulas son mediocres. Su parte interna lleva una escotadura basilar densamente pubescente; su parte anterior está arqueada esteriormente, con su ápice notablemente bífido: no pudiendo pues decirse de ellas ^^uiandibulas ápice acutcsn. ''Mandíbulas terminadas en punta agudaw (Blanchard. Chelode- rus i Oxypeltus, testo i figuras). En cuanto a lo que dice Lacordaire: ^^mandibides plus ou moins saillantes^^ (oxypeitides); ^^mandibules asses saillantesw (jen. Cheloderus); mandibides courtes (jen. Oxypeltus); esto necesita mas claridad. Siempre las mandíbulas están salientes por delante del labro apenas lo suficiente para dejar descubierta la tercera parte de su lonjitud. Se ve, pues, que este sabio entomólogo tiene razón, cuando llama ^^un court museauw al rostro compuesto del epis- tomiü, del labro, i de esta tercera parte de las mandíbulas que sobresale; i, respecto a este rostro, tiene también razón de decir con Bates que, en lugar de deberse, como de costumbre, a la cstension de los carrillos, él resulta aquí de la lonjitud del epis- tomio: hecho raro i excepcional entre los Lonjiccjrnios. Pero, cuando da las mandíbulas por verticales, repetiré lo que he dicho relativamente a los ojos: estos órganos están en el eje de la mitad anterior de la cabeza ¡ hacen parte de ella, de tal modo que son: verticales; oblicuas hacia adelante; oblicuas hacia atrás; etc., según las posiciones en las cuales esta parte se halla colocada con los movimientos de la cabeza. Las antenas llevan once artículos, completamente glabros, con escepcion de la estremidad del último, donde se divisan APUNTES ENTOMOLÓJICOS 207 unas pocas cerditas sumamente cortas; los tres o cuatro i)rim(i- ros artículos en las 9, i los 203 en los ¿, s(jn lisos con gruesos puntos desparramados; mientras que los demás están cubicrtf>s de una finísima puntuación muí apretada, que los hace opacos i que creo sean pfjros. El artículo i.^^ es obcónico e hinchado, pero mui delgado i encorvado después del cóndilo; el 2." es raoniliforme i mui trasversal; el 3.° es mas corto que los siguien- tes; el 1 1" siempre levemente mas largo que el precedente, es cilindrico con su tercio apical cónico. En el cí, no alcanzan a la estremidad de los élitros, pero los artículos 506 hasta 10 tie- ^ nen su ángulo apical esterno dilatado a modo de diente romo, presentando así en esta parte una anchura que iguala a veces la mitad de su lonjitud; en las 9, exceden de mui poco a la mitad del cuerpo. . ^\ prosternon presenta caracteres mui diferentes según el jéne- ro; i, por ser lo que dice Lacordaire de esta agrupación conforme con lo que existe en el jénero Cheloderus, es detotla evidencia que no miró al prosternon de los Oxypeltus; pues, si lo hubiese hecho ¿quién sabe si habría dejado a estos dos jéncros en una misma agrupación? Las cavidades cotiloídeas forman lateralmente un lari^o án- gulo agudo que alcanza al borde del epipleuro; i son, atrás, o mui abiertas, o completa i anchamente cerradas según el jénero. La forma í la lonjitud dj la salida intercoxal varían mucho también; pero es siempre mas o menos a[)lanada trasversal- mentc, e igual con la mayor anchura de la parte basilar del fémur anterior. El mesosternon es vertical al llegar en frente del borde pos- terior de las cavidades cotiloídeas; la salida que dirije entre éstas es de la misma anchura que la salida prosternal, pero tubcrculifíjrme. Las cavidades cotiloídeas son, hacia afuera, mas o menos angulosas i mui abiertas, por estar el epímero tan grande que no deja ningún episternon figurar en la cerradura. El nutasternon está con una salida basilar angulosa que vie- ne a apoyarse sobre la del mesosternon, i lo alcanza a lo menos frente al medio de las cavidrides; está acanalado lonjitudinal- mente en la línea mediana; de lo cual resultan, en e! ápice, dos 2o8 P. GERMAIN lóbulos entre ios cuales viene a alojarse la salida del primer seg- mento abdominal. Sus episternones son mui grandes, algo angostados en el ápice, pero con una anchura basilar del 50 por ciento al 70 por ciento de la lonjitud. El alhiómen tiene los segmentos 2-4 cortos i casi de igual lonjitud; la salida intercoxal del IP está en triángulo agudo; i el 5 ", que varía según el sexo, es siempre mas largu i mas an- gosto en el ¿ que en la ?. Lacordaire se equivoca pues com- pletamente cuaiuio dice de los Oxypeltus: *^Les exeviplaires gue jai víts étaicnt toiis srinhlah/es, i>iais, d'apres la longueur dii dcrnier Sígiüt'jit abdoininal, etaient probablenient des 9.» Eran todos ¿ ! Las ancas anteriores son mui trasversales; pero, según el jénero, cónicas, salientes i de nivel con la salida prosternal, o no. Las intermediarias también son angulosas lateralmente, pero mucho menos. Si, respecto a las paías de estos insectos, se consulta lo que dicen Lacordaire en su Genera, i IManchard en la obra de Gay, se lee lo siguiente: Lacordaire: '>Paííes de lo7igueur variabUw (Oxypeltides). — ^^ Paites longiies, subégales, tarses courtsw. (Cheloderus ¿^ ^^ Fa- ltes moins lo)igues\\ (Cheloderus 9) — ^^ Paites couries, tarses mediocres w (Oxypeltus). Blanchard: '' Pedes gráciles, tarsis sat elongatis^^ ; ^^ Patas bas- tantes delgadas; Tarsos bastante largosw (Cheloderus) — ^^Pedes brevesw; ^^Patas bastante cortasw (Oxypeltus). I, si, para verificar la exactitud de todo esto, se mide los fé- mures, las tibias, i los tarsos anteriores, intermediarios i poste- riores de los Cheloderus i de los Oxypeltus S i ?, se llega al resultado siguiente: APUNTES ENTOMOLÓJICOS 209 hdt-*> ^ 3 =!• V ■f' f" oi 4»- -f' U> C^ C^ tn tn <-n : 00 00 ^1 •"j 00 O ^ « o C O* 02.- <-» fe n- :: í :2. 3 X- o o S - D. p' ■t^ OJ OJ :: t-n +<. Ca> OJ OJ (.n M >-i O vO ^ Ln -^ t/i OOvO VO tn OJ On o ¿ n ?r rf 5 i 3. S' o O* 2. o* D. fD •-t c (A hT3 HH ;> O :i D - <^ rt n> :^ 5 2.3 5- o a 5 t>i C-n tji oi oi t.n OJ Oj Ca> Ln t^ t/i S" ■f' "^ : (-a = Pata Fémur Tibia Tarso Pata entera Proporción del tars(j con su tibia Lonjitud del fémur posterior con su tibia Distancia entre la base del fémur posterior i el ápice de los élitros aro P. GRRMAIN l'or este cuadro se nota a piiinera vista que, en cada uno de estos insectos, cualquiera (jue sea su jéncro o su sexo, las lon- jitiides de los fémures no presentan casi ninguna diferencia en- tre si i con la de sus tibias; solo, las de aquellos dejan notar un aumento insignificante del anterior al posterior. \ín cuanto a otras diferencias mas pequeñas, bien pueden rcsultai de varia- ciones individuales o de lijeros errores en la medición. Pero la constancia de las lonjitudes de los tarsos atrae la atención, pues, como sus tibias respectivas no la imitan siempre, resulta que su proporción con ellas, siempre mayor en los Oxypeltus, puede variar de un 30 por ciento. Ademas de la mui notable semejanza de lonjitud de los fé- mures i de las tibias, que este cuadro pone en evidencia, él indica tainbieti lo corto (]ue son las patas; ya que nunca el ápi- ce de la tibia j)osterior puede alcanzar al ájjico de los élitros. A lo cual se ha de agregar, que el á[)ice del fémur intermetliario siempre alcanza solamente, i apenas, a la base del i)osterior. No siento el trabajo que me ha costado dicho cuadro; pues, con él, quedan a la vista las inexactitudes, las insuficiencias, las contradicciones i, por consiguiente, el poco valor de lo que dijeron sobre este punto los dos entomólogos citados mas arriba. Parece que, dominados por la necesidad de hablar so- bre el particular, no pudieron, o no quisieron, hacer las avcri- guacion(?s necesarias |)aríi s(;r exactos; i se contentarí)n con anotar datos debidos a una mirada rápida i superficial. Los fémures son levemente comi)riniidos, lineares o apenas dilatados en su mitad apical, cíjinpletamente separados de la anca por el trocánter; el cual está en su eje, con la línea sutu- ral casi trasversal en las patas anteriores i gradualmente mas oblicua en las otras. Las tibias son cilindricas i apenas dilatadas en su estremidad apical. Púas del ángulo interno, o talón, mui pcqueña.s. I>os tarsos tienen los artículos 1-3 algo anchos i depriinidos, i piovistos por debajo de cepillos de pelos esponjosos mui cor- tos i inui apretados. (>)n poca diferencia, el artículo i." iguala en lonjitud a 2 i 3 juntos; el artículo 4.0 is delgado i levemente mas largo que el i." APUNTES ENTOMOLÓJICOS 211 Gen. CHELODERUS ((iray) Cabeza con su mitad basilar acanalada lonjitudinalmcnte [)or encima. Antenas con el artículo i." levemente mas largo que 2 i 3 juntos; este último es turbinado i truncado mui oblicuamente en su ápice, su lonjitud da la mitad de la del 4."; pero esta jjro- porcion es variable en algunos individuos: tenemos, pues, una ^ en la cual esta variación es tan exajcrada, que el artículo 3 tiene una lonjitud de 1.6 como asimismo el i.", i la misma for- ma que el 4." cuya lonjitud es 1.9. Como lo dije al hablar de los caracteres de la presente agru- pación, q\ proíórax Q'~> trasversal; pero aquí lo es con las propor- ciones siguientes en una % de 38.11: Lonjitud 7.1. Anchura apical 7.11 II basilar 9.1, Su borde anterior es recto i el posterior anchamente lobado; el dorso es aplanado, i su unión con el epiplcuro no está mar- cada, sino en el borde basilar i en el apical, donde queda indi- cada por un diente levantado de desarrollo variable, que corres- ponde a los ángulos apicales i a los basilares del pronoto. Sin embargo, de cada lado, pero adentro de la línea que corresponde a esta unión, el dorso lleva en el medio de su lonjitud una es- pansion triangular, aplanada, algo levantada, cuyo ápice queda inclinado hacia atrás, cuyos lados son engrosados i lisos, i cu- ya base se tuerce oblicuamente hacia adentro en su parte an- terior. YA escudo es aplanado i densamente rugoso en su mitad basi- lar; cóncavo i mui liso, o, por esccpcion, con gruesos puntos esparcidos, en la apical. La base de los élitros está dirijida oblicuamente del callo hu- meral al ángulo basilar del protórax, i forma después, en cada lado de la base del escudo, un rodete mas o menos saliente. El 16 P. GERMAIN pliegue epipleural es apenas visible, o aun completamente in- distinto. El ángulo apical es redondeado en cada élitro; sin embargo, en los machos está armado de un pequeño diente espiniforme, que otro acompaña a poca distancia hacia afuera; i el borde del élitro, entre estos dientes, es mas o menos sinuo- so. Pero el uno o el otro de estos dientecitos aparece con fre- cuencia también en las hembras, i la sinuosidad de la parte intermediaria es pocas veces enteramente borrada. El prosíernon es mui corto; pues su ionjitud no alcanza a dar la mitad de la del pronoto; lo que favorece con evidencia los movimientos hacia abajo del protórax i de la cabeza tan nota- bles en estos insectos. La salida prosternal es cóncava en el sentido trasversal; mientras que, en el lonjitudinal, describe, del borde anterior al posterior, una curva mui regular i mui alta, pero que, sin embargo, alcanza apenas al nivel de las ancas, por ser éstas mui gruesas i salientes. Las cavidades cotiloídeas están abiertas sobre una distancia mas o menos igual con la mayor anchura de la salida prosternal. El mesosternoíi tiene su parte horizontal tan larga como an- cha, i lleva adelante una pequeña escotadura para recibir la estremidad de la salida del metasternon, unión que tiene lu- gar entre los puntos de inserción de los trocánteres con las ancas. El metasternon tiene los lobulillos de su ápice, que resultan del surco lonjitudinal, pequeños i redondeados. Sus episíernones son mui grandes; pues, su anchura basilar no da nunca menos de los I de su Ionjitud. El abdomen tiene el segmento ^P de igual Ionjitud que el I. o. En los machos, el segmento i.° i sobre todo los tres siguien- tes tienen de cada lado una ancha depresión foveiforme; el 5." tiene una anchura basilar que es del 20 por ciento menor que la apical del 4."; i sigue angostándose gradualmente hasta lle- gar al ápice, donde se ensancha un poco. Este lleva una ancha escotadura en el medio, con otra pequeña i un poco oblicua de cada lado: las cuales provocan la formación de cuatro dienteci- tos triangulares i puntiagudos. El ápice del pijidio es arqueado i ribeteado por una serie de pequeñas endentaduras puntiagu- APUNTES ENTOMOLÓJICOS 213 das i niui irrcí^ularcs. Los huevos cuelgan del placenta por me- dio de un pedículo que tiene la mitad de su lonjitud. En las hembras, este segmento 5." tiene su anchura basilar igual con la apical del 4°, i se hace gradualmente mas angosto, pero mas convexo i aun medio tubular, en el ápice, el cual está casi truncado, i lleva una franja de pubescencia leonada. l^os féj/iures son lineares, con una dilatación apenas aparen- te de su parte apical. Las tibias son gradualmente ensanchadas de la base hasta el ápice, el cual no termina nunca por una brusca dilatación. Ch. CHILDRENI (Gray) Viridi auratus, metallicus ^ nittd?is, suhUis parce breviterque pubescens et teniiiter denseque piinctiilatus. Capite piinctis irregu- laribus inordinaU inipresso; anteimis obscure violaceis. Protho- racis tergo dense rugoso, snbopaco. Elytris purpureo-ciipreis, coe- ruleo-viridi anguste liinbaiis, oinninó punctis grossis viridíbus profunde denseque inipressis. Abdomine in medio loevigato. Pedí- bus laxe punctatis; tibiis tarsisque coeruleis. ,t, lo7ig. 2S.u; lat. io.\\ — %, long. jS.w; lat. i^.\x El color jeneral de este magnífico insecto es un verde bri- llante i metálico que se tifie de dorado en varias partes. Con escepcion del abdomen que es liso i glabro en el medio, lo de- bajo del cuerpo lleva una puntuación rugosa, fina i mui apreta- da, cubierta por una pubescencia leonada corta i parada; pero jeneralmente poco abundante. La cabeza lleva unos puntos de tamaños mui variados, i agrupados con mucha irregularidad, lo que la hace algo desi- gual; i ademas una corta pubescencia leonada, parada, rala e irregular, pero tendida i mas visible en el borde anterior del epistomio i en el labro. Las antenas son de un morado oscuro. Doi a continuación las lonjitudes casi constantes de los artículos en las antenas de cada sexo, i también en la de una otra hembra, para indicar la 214 P- GERMAIN mayor variación a la cual parece alcanzar el artículo 3.", i aún los demás. Lonjitud de los artículos. I 1.8 2.1. 1.6 2 0.5 0.5 0.4 3 1.2 1.2 1.6 4 2.3 2.5 1-9 5 2.4 2.5 1.8 6 2.6 2.4 1.8 7 2.6 2.2 17 8 2.4 2.2 1-7 9 2.3 2.1 1.5 10 2.2 2.ti 1.4 II 2.6 2.4 1-7 22.9 22.11 17.1 28... 38.M 33-" Lonjitud total de la antena. , . it ir del insecto .... Proporción de aquélla con ésta 8296 5896 52% El dorso del protórax está cubierto de finas i densas rugosi- dades que lo hacen opaco. Es jeneral mente glabro; pero, a ve- ces, lleva una pubescencia leonada parada, mas o menos rala, i sumamente corta. Los élitros son completamente glabros, i de un espléndido cobrizo purpúreo, con un ribete lateral de un verde azulejo mas o menos marcado. Están cubiertas de gruesos puntos re- dondos verdes en el fondo, apretados i profundos; pero dismi- nuyendo leve i gradualmente de tamaño hacia el ápice. Las patas llevan unos pocos puntos gruesos i dispersos. Sus tarsos, sus tibias i a veces la parte apical de los fémures son azules. Las proporciones del fémur intermediario son las siguientes en una ?. APUNTES ENTOMOLÓJICOS 215 Lonjitud del cuerpo desde la base de las ante- nas hasta el ápice de los élitros 38.11 Lonjitud del fémur intermediario 9.11 Proporción de ésta con aquélla 2396 Anchura basilar de éste 1.2 I. mayor de su parte apical 1.8 Proporción de aquélla con ésta 66% I, de ésta con su lonjitud 200/0 Desgraciadamente tengo mui pocos datos respecto a la bio- lojia del Ch. childreni. Su área de dispersión parece mui esten- sa; pues, lo he encontrado, él ó sus restos, desde Puerto Montt hasta el valle andino donde corre el Ancoa. Sin embargo, a pe- sar de la vasta rejion en la cual se estiende svithabitat, es esca- so, i sus ejemplares nunca se hallan mas numerosos en puntos preferidos, sino dispersos i uno por uno. Por mi parte, durante mis numerosas esploraciones en distintas partes de su patria, solo dos veces he encontrado a este insecto vivo: la una en la parte andina de la hoya del Renaico, bajo un abrigo donde se aserraba los robles del vecindario; la otra, a las tres de la tarde, pegado i quieto contra el tronco de un roble; esto, tres leguas antes de llegar a las Termas de Chillan; i eran hembras. En la provincia de Valdivia, parece que, en un principio, se halló en troncos de luma (Myrtus Luma); pero después, siendo buscado con mas empeño, se encontró mas a menudo, i entonces tam- bién en los troncos de roble; pero siempre las hembras se ha- llaron con mas frecuencia que los machos. Me han dicho varias personas que este insecto vuela de no- che, es decir que seria nocturno o a lo menos crepusculario. Me es mui difícil creer esto: la granulación de sus ojos es mui fina, es decir que es la de un insecto diurno, como lo es también la de su compañero el Oxypeltus quadrispinosus^ que es diurno por escelencia. Este último, tanto en el estado de larva como adulto, vive esclusivamente sobre el Ñirre (Fagus puinilto), en los puntos frios donde este árbol no pasa de cuatro o cinco metros de al- tura. Sus hembras son macisas i pesadas, como lo son también las de los Ckdoderus Ckildreni\ i no recuerdo haberlas visto 2l6 P. GERMAIN volar, sino haberlas siempre encontrado quietas i de dos a tres paradas sobre las ramas inferiores o mas bien sobre las matas bajas, esperando a sus machos; mientras que éstos, que pare- cen constituir el sexo ájil, andaban en su busca, i rejistraban de un vuelo rápido i loco aún las ramas superiores. Si puedo proporcionar estos datos, es porque, hace 48 años, me tocó por suerte hallar una rinconada de las selvas andinas de Chillan, donde estos insectos no eran escasos; por haber, sin duda, hallado en ella condiciones muí propicias para su desa- rrollo i favorables a su existencia. ¿Quién sabe si, para hallar los Ch. Childreni con abundancia, no es también esto lo que falta descubrir a su respecto? ¿I si sus hembras no se encaminan hacia las altas ramas de los robles, trepando pesadamente por los troncos, para encontrar a los machos; mientras que, como para el Ox. qtiadrispinosíis, estos vuelan de dia afanados, buscándolas en los sitios elevados que saben necesarios para la copulación, i quedando asi fuera del alcance de nuestras miradas i de nuestras manos? Asi quedarla esplicado porqué estos insectos son tan escasos, aunque desparramados en una tan estensa rejion; i porqué estamos viendo mas hembras que machos. Lam. III, fig. 3^: Barba, lengüeta i palpo labial . . aum. lodiám. I, 3*": Quijada i palpo maxilar n m II 3"= : Prosternon 5 diám. Gen. OXYPELTUS (Blanch.) La cabeza lleva entre los tuliérculos antenarios una profunda depresión angular. Las antenas, cuya lonjitud excede de poco la mitad del cuer- po en las hembras, alcanzan casi a la estremidad de los élitros en los machos. Su artículo 3 es siempre obcónico como el si- guiente, i no es nunca tan corto proporcionalmente, como en los Cheloderus. Las medidas del pvotórax son las siguientes: APUNTES ENTOMOLÓJICOS 217 en un i de 17.M en una $ de 231. Lonjitud 3.3 4.2 Anchura basilar 3.7 5-5 n apical 2.6 3.5 Los costados son paralelos en sus dos tercios posteriores i converjentes en el anterior; los ángulos basilares son salientes i dentiformes; el borde apical es recto; el basilar anchamente lo- bado; el dorso lleva en el medio una depresión recorrida por una costa lonjitudinal irregular i angosta, i separada de los la- dos por otra costa gruesa chata, desigual i levemente arqueada. El escudo tiene su parte apical rugosa, desigual i apenas cón- cava. Los élitros tienen su base apenas oblicua de cada lado del escudo; i su anchura es igual a una vez i | la del protórax. El ángulo humeral es casi cuadrado, pero calloso, saliente i mui redondeado. Cada uno lleva en su ápice un truncamiento recto i levemente oblicuo, con un diente agudo de cada lado: el in- terno colocado sobre el ángulo sutural mismo. No quedando justificado que Blanchard (in Gay), después de dar, en el testo, la estremidad de los élitros con cuatro espinas, la represente con seis en la lámina. El prosternon es aquí completamente diferente del de los Cheloderus. Su lonjitud da casi los % de la del pronoto; la sa- lida es algo convexa en el sentido trasversal, pero, desde el borde anterior hasta llegar al nivel del borde posterior de las ancas, sigue una dirección mui oblicua, sí, pero recta; en este punto último, termina bruscamente en forma de tubérculo con motivo de un truncamiento cuya cara, perpendicular al eje del cuerpo, es lisa i cóncava. En su parte basilar, las cavidades co- tiloídeas están completamente cerradas por una larga pieza córnea, que me parece ser el epímero prosterna!, i cuya anchura no baja de 0.2 a 0.3. El viesosternon es mui corto, mas ancho que largo en su parte horizontal, tuberculiforme i pegado a la salida metasternal casi en frente de la parte basilar de la inserción de los trocánteres con las ancas. El inetastcrnon tiene los lobulillos apicales, que resultan del 21 8 P. GKkMAIN surco loiijitiulinal, dentiformes i piint¡af;iu1os. Sus episternones, aunque mui grandes, lo son mucho menos que en el jénero an- terior, pues su anchura da apenas la ^ de su lonjitud. El abdomen tiene sus segmentos 2-4 disminuyendo gradual- mente, pero mui levemente, de lonjitud; juntos, son siempre un poco mas largos que el i." En cuanto al 5.", en los ^, su lonji- tud da el 75 por ciento de la de 2-4 juntos; sus costados son rectos, i su ápice es redondeado con una anchura de \ menor que la basilar. Mientras que, en las $, su lonjitud da el 50 por ciento de 2-4 juntos, i su ápice es ancho, levemente sinuado en el medio, i mui redondeado en cada lado. Los huevos son grandes, mui poco numerosos en cada hem- bra i mui brevemente pedicelados. Las ancas anteriores son apenas salientes, de modo que falta bastante para que lleguen a la altura de la salida prosternal en su base. Los fémures son levemente dilatados hacia el ápice; los an- teriores son levemente sinuosos. Las tibias llevan una pequeña dilatación en su estremidad apical. Ox. QUADRISPINOSUS (Blanch.) Meíallicus, piibe grísea plus minusve dense hirsutus. Capite viridi, in medio cupreo; antice dense rugosulo, postice punctis irre- gidaribus inordinate aggloineratis fortiter inipresso. Antennis atrocyaneis. ProtJiorace cupreo-virescente imequaliter rugoso. Ely- tris glabris, (Bneis cupreo-purpureo late circumcinctis ; areolis irre- gularibus haud seriatis cupreis, in tergo viridibus aut violáceo- coeruleis dense clathratis, lineis interstitialibus angustis reticu- liun efformantibus ; utroque costa loevigata recta, crassa ac elévala, prope basim abrupte trúncala ei apicem versus gradatint attenua- ta longitrosum armato. Corpore viridi-cyanescetite; pecíore dense punctulato ; abdoviine laxe puncíato, in medio loevi. Pedibus vi- rescentibus; genubus, tibiarum ápice tarsisque plus minusve cya- tieis. ,t long. ly.u; lat. 6.u — ? long. 2t,.u; lat. 8.5. Este insecto está cubierto de una pubescencia cenicienta fina APUNTES ENTOMOLÓJICOS 219 f ; i erizada, mas abundante por debajo; pero completamente su- primida en el medio del abdomen i en los élitros. La cabeza es verde, con su parte central cobriza; su mitad anterior es fina i densamente rugosa; la posterior lleva puntos profundos de tamaños variados i agrupados mui irregularmente, Las antenas son de un hermoso azul; su lonjitud varía sexual- mente como sigue: ^ Lonjitud de los artículos. I I 4 1.2 2 3 0.3 3 I I. II 4 5 í-3 5 7 1-3 6 7 1-3 7 7 1.2 8 7 1.2 9 7 1. 1 10 4 1. 1 II I 8 1-5 16 II II 12.5 17 23.11 9^ a 549^ Lonjitud total de la antena II del insecto Proporción de aquélla con ésta. El protórax es de un cobrizo verdoso, i lleva rugosidades mui irregulares, que lo hacen parecer corroído, i a veces cubren en gran parte las costas laterales. Los élitros son de un bronce morado o verdoso, con una an- cha faja de un cobrizo purpúreo que cubre la base, el borde la- teral i el ápice; llevan grandes alvéolos irregulares, dispuestos sin orden, i mui apretados, cuyos intervalos son mui angostos i forman una especie de enrejado. El color del fondo de estos alvéolos es cobrizo en las partes purpúreas; i, en lo demás, pasa del verde al azul oscuro o al morado. Sobre cada élitro hai una costa lonjitudinal lisa i recta, que está truncada bruscamente al tocar a la base, cerca del escudo, donde termina a manera 17 220 P. GERMAIN ^ de tubérculo mui saliente; í, de allí, va disminuyendo gradual- mente hasta el ápice, borrándose a igual distancia de los dos dientes apicales, i antes de llegar al borde. El pecho está cubierto de densas rugosidades o de una fina puntuación mas o menos confluente, pero mas rala en los cos- tados del abdomen. Toda la parte inferior es brillante, ¡ de un verde que pasa con frecuencia al azul, sobre todo en las patas; donde el ápice de los fémures, el de las tibias i los tarsos son jeneralmente de este último color. El fémur intermediario tiene las medidas i proporciones si- guientes en un $: Lonjitud del cuerpo desde la base de las antenas hasta el ápice de los élitros 17.11 Lonjitud del fémur intermediario 3.60 Proporción de ésta con aquélla 21% Anchura basilar de éste 0.46 ,1 mayor de su parte apical 0.80 Proporción de aquélla con ésta 57% II de ésta con su lonjitud 22% A lo que he dicho, sobre la biolojía de este insecto, al hablar de la del C/¿. Childreni, agregaré que su área de dispersión pa- rece bastante estensa, pues lo tenemos de Magallanes, de Val- divia, de Raneo, de Lonquimai i de las cordilleras de Chillan. Respecto a este último punto, esplicaré que está a unas tres leguas antes de llegar a las Termas; que su aparición tiene lugar allí solamente del 20 de Noviembre al 10 de Diciembre, i que dura apenas 506 días, durante los cuales es preciso campearlo sobre los Ñirres bajos, cuando quema el sol, i desde las ocho o las nueve de la mañana hasta la una o las dos del día, cuanto mas. Lám. III; fig. 4.^: Prosternan, aum. 10 diám. P. GERMAIN. xmujiuiiiiiiuMiuuiiiuiji ^lii3iiiip|i|iiii)¡iiijpiii TilTílTíTf'lTtTi ilTíTl tTtTíTnTr iiU,i.l.LK Lonjicornios chilonos 2.^ Subfamilia: CpRAMl'.rrinos SECCIÓN 1! íCon/tnnarioii) Colocare aquí un-i atiotacioii, que siento iio híibcr publicado antes. He reparado que, cuando al hablar de las particularidades que ofrecen las diversas piezas del cuerpo de \iv\ insecto, se em- plean las palabras atrás i adela^ite^ el espíritu queda muchas veces indeciso sobre el significado verdadero que ha entendido darles el descriptor: por esto, i en consideración de la importan- cia que hai en que un entomólogo quite todo equívoco de sus escritos, dejaré lo siguiente e>;tablecido para los mios: Un insecto ha de considerarse compuesto de dos mitades, las cuales están en contacto por sus bases respectivas: la del protórax i la de los élitros. Este punto de contigüidad es el medio, o mas bien el centm del insecto; i, siendo el único donde dos bases están contiguas, siempre, fuera de él, se ha de consi- derar como la base de una pieza la parte en contacto con el ápice de la que precede. Por consigm'ente, en mi concepto, ^//r(?j P. GERMAIN habría de significar siempre el lado de la base, i adelante el del ápice. Pero, cuando el insecto en mano del observador está en una posición normal — es decir con la cabeza clirijida adelante — , si esta interpretación no sufre dificultad respecto a la mitad an- terior, puede no suceder lo mismo con la posterior; i no faltar quien, al hablar del ápice de los élitros diga atrás, i adelante al hablar de la base; dando así a estas palabras el sentido que ten- drían sí se hablara del insecto entero, en lugar de hablar espe- cialmente de su mitad posterior. Esto no me parece convenien- te. Pero, como puede haber opiniones que difieren de la mía, creo que, para evitar todo equívoco, será mejor desterrar lo mas que se pueda las palabras atrás í adelante^ i emplear las de base o basilaty í ápice o apical. AGRUPACIÓN DE LOS BIMIIDOS Lacordaire ha establecido esta agrupación (Genera, T. VIII, p. 46^) para seis jéneros de Coleópteros: tres chilenos í tres australianos; pero confiesa lealmente que los reúne aquí, por no haber encontrado donde colocarlos mejor; i trata de conformar- se con esta necesidad — en apariencia poco de su gusto — espü- cando que estos jéneros, al mismo tiempo que cada uno tiene una figura propia que los separa entre sí, tienen todos otra figu- ra, que llama de familia, que los reúne. No he conseguido des- cubrir los elementos que constituyen a esta última, i me he contentado con admitir lo que habia asentado este sabio ento- mólogo. Bases tan poco claras no podían, pues, dar lugar a un arre- glo mui satisfactorio; í es evidente también que este resultado es uno de los que se deben esperar, cuando el hombre, empeña- do en establecer secciones que la naturaleza no ha hecho, índi- ca con una mano los linderos que da a una clasificación metó- dica; al mismo tiempo que, con la otra, hace intervenir las influencias de un facies que lo desbarata todo. No me ocuparé de los jéneros australianos; no los conozco, í su estudio no pertenece al cuadro de estos apjintcs. En cuanto a los chilenos, son los j. Sibylla, Adalbus i APUNTES ENTOMOLÓJICOS 223 Phantazoderus, a los cuales he agregado uno nuevo TLau- tarus) (}ue es mui afin del [^rimero. Al hablar del j. Sibylla, Lacordaire dice con razón que liga los l^imiidos con los Oxypeltidos; lo cual puede decirse tam- bién del j. Lautarus. Ambos tienen, como los Oxypeltidos, sus machos mas pequeños que las hembras ¡ notablemente cune- iformes, mientras que estas últimas tienen los ^ o los ^ ba- silares de sus élitros con los costados paralelos; ademas, la forma de sus ancas anteriores, el desarrollo de sus episternones metatorácicos, las formas i proporciones de las patas i también de los palpos presentan una semejanza evidente. Pero, si se ve un parentczco entre los j. Sibylla i Lautarus i la agrupación de los Oxypeltidos, no es tan fácil descubrir que tengan alguno con el j. Adalbus i menos aun con el j. Phantazoderus; con el fin de justificar su presencia a todos ellos en una misma agrupación. Respecto a este último, Lacordaire critica con razón que se haya creído ver (Reviie Zool. i86^,p. jg2) alguna afinidad en- tre el i el j. Pteroplatus (Buqtiet): cuando lo único que pre- senta es cierto aspecto de Lampyrido, o mas bien de Lycido; el cual, como todo mimetismo en jeneral, sirve aquí para estraviar la opinión respecto a sus analojías verdaderas, en vez de hacer- las resaltar. Pero, si este lugar no es el que corresponde a este insecto, me parece que lo es menos aun el que se le dio entre los HÍMu'idos; de los cuales se aparta por varios caracteres, i so- bre todo por uno que nadie indicó todavía: la granulación de los ojos, que, si no es tan gruesa como en los Lonjicornios de la sección anterior, lo es mas, sin embargo, que en los de la presente; haciendo necesario crear para él un asiento escepcio- nal, como ha sido hecho para el j. Sillytus. Por haber reunido en esta agrupación jéneros tan poco ho- mojéneos, va a resultar que los caractares, que se le asignaran para distinguirla de sus vecinas, serán pocos i de escasa impor- tancia; porque creo que, antes de todo, es preciso hacer compa- recer solamente los que no provocan escepciones. Con este mo- tivf), algunas palabras relativamente a la lengüeta son necesa- rias aquí. Se comprende de sobra que la constatación de la naturaleza 224 P- GERMAIN córnea o membr.rnosa de csíe órgano puede dar lugar :i aprecia- ciones tan diversas, que, nuichas veces, él ha de verse espuesto a perder su importancia característica. Sin duda, nohui equívoco posible cuando esta naturaleza es, con toda evidencia, el uno o el otro; o aun, si, por ser de una constitución intermediaria, se salva la dificultad diciendo que es coriácea; pero sucede a menudo que el Jiiicroscopio da a conocer en esta escala otros grados, que no se sabe como espresar. A esta dificultad se agrega ademas, en la agrupación polimorfa que estudiamos, el caso de que la na- turaleza de los tegumciitos varíe, no soiamente según los jéne- ro.s i las cspc^cie.-í, sino también sf^^un los sexos; viéndose, en- tonces, el abdomen, las piezas bucales, etc., inclinarse a mem- branosos en las $ i a córneos on Ííjs ¿. Por consiguiente, con el fin de constatar los diversos estados en que la lengüeta se presenta en esta agrupación, solamente haré figurar jencraüdades en si¡ diagnóstico; reservándome ha- blar mas detenidamente cuando trate de cada jénero o de ca- da especie. Barba pequeña i trasversal, casi siciíipre córnea o levemente coriácea hacia el ápice; costados mas o menos paralelos en la parte basilar i mui convcrjentes en la apical, Lengüeta vaiiaiuJo en parte o en totalidad ác coriáce;'. a mcm- braiKJsa, i dividida por un seno anguloso en dos lóbulos diver- jeritcs i de costados paralelos, cuya lonjitud es mas o menos doble de la anchura, i que llevan mui a la vista la nervadu.ra lonjitudina! i pubescente en ia cual varios entomólogos han vis- to las paraglosas. En su estremidad apical estos lóbulos abar- can juntos una anchura que en jeneral es casi igual con la de la baíba. La inserci'>p. de sus palpos tiene lugar en el medio de la lon- jitud de estos lóbulos; cuyo ápice excede mui poco la estremi- dad del primer artículo. Las quijadas son pequeñas, con su parte anterior membra- nosa i densam^ente pubescente; el lóbulo estenio está dilatado i subtruncado en su ápice, el interno es mas corto, mas angosto i termina en ángulo agudo. Sus palpos son poco mas largos que los labiales, i salen poco M' U M t-b Lí< 1 UMU LUJ IU>: adelante di:l lóbulo interno. Sus tres primeros .irtículo.s son ca- si de igual lonjitud. Las itiandibulas .son cortáis, con el ápice poco arqueado, [jun- tiagudo i entero. Los ojos son mui escotados; con cscopcion de ii^s I-'hantaz.o- derus, en los cuales lo son poco. Los carrillos son bastante desarrollados. 'K\ protórax es trasversal —salvo en los Phantazoderus -, casi siempre desigual o tuberculoso. Los élitros tienen su base truncada i mas ancha Cjue la del protórax. Ya\ su parte apical están con frecuencia dehiscentes i sin alcanzar a cubrir el pyjidium en las hembras. Las ancas anteriores son mas órnenos trasversales i salientes. Las cavidades cotiloideas anteriores son angulosas lateralmen- te i abiertas posteriormente; las intermediarias lo son en su parte esterna. \^os fémures son, o lineares, o mui levemente dilatados en su parte anterior. Los posteriores alcanzan cuanto mas entre los segmentos abdominales 2 i 3; o, por excepción, pasan adelante de este último. La lonjitud del artículo i de los tarsos igual.i mas o menos la de 2 i 3 juritos. Gen. LAUTARUSf/'. G.) Hace unos cuarenta años, la colección entoniolójica del Mu- sco Nacional recibió de la i)rovincia de Valdivia dos o tres Lonjicornios, que, a pesar de su notable tamaño — 25 a 35 ■"/'" — hablan escapado hasta entonces a las investigaciones de los naturalistas. Los señores Philippi, en manos de quienes estos insectos llegaron, vieron en ellos dos especies distintas; de las cuales, una fué descrita por el señor don Federico Philippi en los Anales de la Universidad (i 859, p. 670) i en la Stettin- Zeitt. (1860, p. 249), bajo el nombre de CaUichronia coiicinna; i la otra por el doctor R. A. Philippi en la StettinZeitt. (1S64, p. 376) bajo el de Callichrona Icevigata, Cuando, hace unos diez años, vi [)or [iriinera vez a estos in- 226 P. GERMAIN scctos, ya no estaban tan solos; pues, del sur de Chile, les ha- bían llegado algunos compañeros. Entonces, si, después de una primera inspección, me pareció evidente que no pertenecían de ninguna manera al jénero Callichroma, i ni siquiera a la agrupación da los Callichromitas, no alcanzé, sin embargo, a formarme una opinión sobre sus analojías verdaderas; pero, por otra parte, no solamente quedé persuadidf), con los señores Philippi, que pertencian a dos especies distintas, sino conven- cido ademas de que presentaban motivos suficientes para jus- tificar la creación de dos jéneros nuevos. En eso estaba, cuando, hacen pocos dias, siéndome necesario dilucidar esta cuestión, i, para esto, teniendo que estudiar formal i detenidamente a aquellos insertos, fui a visitar las coleccio- nes Medina, Oyarzun e Izquierdo con el deseo de conseguir la comunicación de los elementos que me parecían necesarios para este fin. En esta visita pude constatar que, si el Museo Nacional ha- bía sido bastante feliz para recibir del Injeniero de la Comi- sión de Límites señor don E. Frick, seis ejemplares de estos insectos, las colecciones arriba espresadas habían aprovechado aun mas la amabilidad de los empleados subalternos. Pues, gracias a esto i a la hidalguía de sus dueños, tuve a la vista i8 a 20 ejemplares de cada una de estas especies; faltándome solo examinar los ejemplares de la colección Paulsen, para estar seguro de poder hablar de ellas sin temer la influencia de las variaciones individuales o las aberraciones. De un primer examen resultó para mí la evidencia de que estos insectos se acercaban mucho al jénero Sibylla; pero mi asombro fué grande al descubrir que, de estos 35 o 40 ejempla- res, todas las C. ¡c€vi(iata eran unos ¡riricho^. mientras qne todas la C. concirma eran unas heiubras. Es decir, que estas dos es- pecies, para las cuales yo había proyectado hacer dos jéneros, eran meramente los dos sexos de una misma: esto, a pesar de una notable desemejanza en el tamaño, la forma, la coloración, el grabado de los élitros, i sobre todo los caracteres de las an- tenas. Esto demuestra que, cuando se estudia un insecto, la consta- tación de los sexos es de primera necesidad. APUNTES ENTOMOLÓJICOS 22 7 Llamaré Lautarus, en recuerdo del conocido héroe arauca- no Lautaro, este jéncro, cuya creación se ha hecho precisa; i cuya colocación está al lado del j. Sibylla; p mo encabezando la agrupación de los Bimiidos, por tener, aun mas que esté último, afinidades con el j. Oxypeltus. Creo que será carac- terizado de un modo suficiente con los datos siguientes: Principiaré por indicar los caracteres del macho, i después las diferencias que presenta la hembra. Macho: Cuerpo levemente aplanado i medianamente alar- gado: un ejemplar de 25,5 de lonjitud presenta una anchura de 8.ir, siendo ésta los 0.31 de aquella; está cubierto, con excep- ción de los élitros, las antenas i las patas, menos el borde in- ferior de los fémures, de una larga pubescencia cenicienta mas abundante en el pecho. Barba con una anchura anterior que da los 0.75 de la de la base, i una lonjitud que da también los 0.75 de la de la len- güeta. Lengüeta tan ancha en su ápice como la barba en su base; el se- no que aparta a los lóbulos forma un ángulo recto i mas o menos puntiagudo; estos lóbulos son coriáceos, i un poco mas de dos veces tan largos como anchos, midiendo la lonjitud desde el fondo del seno hasta la estreinidad apical. Palpos labiales con los artículos 1,2 de igual lonjitud; el i cilindrico en su base i levemente ensanchado en su ápice, con sus sostenes casi dos veces tan largos como él; el 2 mas ancho i obcónico, con su medio correspondiendo al ápice de los lóbu- los; el 3 oblongo cilindrico, redondeado i papiloso en su ápice, tan ancho como el 2, i tan largos como 1,2 juntos. La lonjitud total de este palpo da los 0.80 de la de l(xs palpos maxilares. Quijadas con su lóbulo estorno angostado en su mitad basi- lar, i cuyo ápice está dilatado i cortado oblicuamente hacia adentro. Palpos maxilares con los artículos i i 3 de igual lonjitud; aquel subcilíndrico i sinuado en el medio de su parte esterna; el 2 mayor, obcónico, tan aticho como el 4; éste con la misma forma que el 3 de los 1 ibiales, i tan largo como los dos prece- dentes juntos. i: UhKMAíN Labro trasveiv^aí, con el borde anterior subcinarjinado de una manera confusa en ííu medio. Epistomio poco inclina'.lo, recto adelanto, su sutura con la frente borrada. Cabeza con un surco lonjitudinal profundo ¡ recto, que corre desde su base hasta cerca del epistomio. Frente rnui inclinada, casi vertical. Los ojos son coitos i en el eje de la frente. Su escotadura es angosta; semi-circular i situada niui atrás: la anchura de la parte posterior (0.56) da ss.'lo los ü.41 de la de la parte anterior (1.35); el borde csterno es r:cto. Sus distancias en un ejemplar de 2/7 "'• '" son de 2,7 en la frente, 1.8 en el vértex, i 3.1 en la garganta. Los tiibératlos antenarios son mui oblicuos hacia afuera, i ocupan casi completamente la escotadura de los ojos. Su trun- camiento apical es entero i subvertical; está atravesado en su medio por la línea ocular. Los carrillos tienen una lonjitud media que iguala apenas la mitad de la anchura del lóbulo anterior de los ojos. Las antenas tienen doce artículos. Son gruesas; es decir que un artículo de 4.2 de lonjitud tiene una anchura de 0.7. Son largas; es decir que exceden de los 0.40 a los 0.65 la lonjitud del cuerpo. No llevan pubescencia; pero, fuera de los tres prime- ros i de una pequeña parte del 4°, que son glabros, están todos cubiertos de una densa capa de pelillos parados, mui cortos i mui iguales imitando terciopelo. El artículo i, que es el mas grue- so, es obcónico; el 2 es trasversal; el 3 es apenas tan largo como el primero, subcilíndrico en su parte basilar i nudoso en su ápi- ce; de los siguientes, los 5-10 son los mas largos, i son cilindri- cos con una leve dilatación redondeada en el ángulo inferior de su ápice, el 12 es de \ "a^ ^ mas corto que el penúltimo, pero es libre i bien separado de él, i su cóndilo es bien visible. Protórax trasversal i cilindrico, con el borde anterior leve- mente adelantado i saliente; dorso atravesado en su medio por una hilera de cuatro gruesos tubérculos: los laterales puntiagu- dos, los del medio romos. El escudo ocupa el 15 por ciento de la anchura basilar de los Al'UNTLb LNiuMULÓJICOS ZSy élitros; su ápice es puntiagiidü, i sus bordes laterales levanta- dos a modo de ribete; entre éstos, es puntuado i pubescente. Los élitros glabros, brillantes i lisos, son cuneiformes, es de- cir que, por una lonjitud de 20, la anchura tomada 2m/m an- tes del ápice (3.6) da los 0.45 de la basilar (S.n). Esta última es casi doble de la de la base del protórax. Los costados i la base son rectos, con el [)liegue epipleural entero, ¡ sin dilatación no- table ni brusca por bajo del callo humeral. Este es grueso, nu- doso, redondeado i sulicute, separado de la parte escutelar por una depresión mui notable. La sutura es finamente ribeteada; el ángulo sutural no es nunca borrado, sino recto i puntiagudo, a veces, aun armado de un dientecito oblicuo hacia adentro. El />rí7í/É?r/w« tiene su salida mui angosta, casi lameliforme, i bastante enterrada entre las ancas para no alcanzar a su ni- vel; su arichura (0.2), aun no da los /\, de la de la salida me- sosternal. Sus cavidades cotíloídeas son fuertemente angulares en su parte esterna, i abiertas en la basilar. El niesosternon tiene su salida aplanada, inferior al nivel de sus ancas, i con una pequeña escotadura en su ápice para reci- bir la salida basilar del mctasternon. El meíasternoH tiene sus episternones grandes; en un ejem- plar $, llevan una anchura basilar de 2.3 por una lonjitud de 6"\ sus costados, casi paralelos en el tercio basilar, converjen des- pués gradualmente hasta juntarse en el ápice, que es angular. El abdomen es sólido i cuneiforme, con el segmento i mas largo que los siguientes que son iguales de lonjitud; el 5 es an- chamente escotado. Las ancas anteriores son cónicas i salientes en su parte in- terna, pero mui dilatadas lateralmente en su base. Los fémures son sub-lincares, levemente comprimidos i apenas ensanchados en su mitad apical: \cr. anteriores son los mas cortos; el ápice de los intermediarios solo alcanza a la ba- se de los posteriores, los cuales alcanzan mas o menos a la 3." sutura abdominal. Las tibias son casi rectas, o levemente arqueadas en las pa- tas intermediarias i las posteriores; su lonjitud es casi igual con la de sus fémures. 230 P. GERMAIN En los tarsos anteriores, la anchura de los artículos 2.3 (0.8) es igual a los 0.57 de su lonjitud (1.4) juntos. La lonjitud del artículo I da los 086 de la de los artículos 2, 3 juntos, en los tarsos anteriores; los 0.93 en los intermediarios; i los 1.22 en los posteriores. El pene es corto i triangular. La parte superior de la vaina que lo encierra se termina por dos espigas córneas i cilindricas, cuyo ápice es adelantado i cerdoso; disposición que puede en- gañar a primera vista, por darle las apariencias de la estremidad de un oviducto. Hembra: cuerpo aplanado i alargado; un ejemplar de 33" de lonjitud presenta una anchura de 8.5 siendo ésta los 0.25 de aquella. Pubescencia menos abundante. Barba i lengüeta casi uniformemente coriáceas. Antenas con once artículos. Son mas delgadas i mas cortas; es decir que la anchura de los artículos centrales es de una tercera parte menor, i que les falta 15 por ciento mas o menos, para que lleguen a la estremidad de los élitros. Los cuatro pri- meros artículos i parte del 5 son brillantes i glabros, con escep- cion de unos que otros finos peliüos erizados sobre su ápice, que es nudoso; los demás son casi cilindricos i opacos, pero sin capa aterciopelada; el ii es algo mas largo que el 10, i sin ras- tro de falso-artículo. El escudo es glabro, liso i mas o menos cóncavo lonjitudinal- mente; el ápice es redondeado, i los costados no están levanta- dos a modo de ribete. Los élitros tienen sus costados paralelos casi en sus 4 basila- res; su ápice está redondeado en cada uno separadamente, que- dando completamente borrado el ángulo sutural. La superficie es opaca por encontrarse cubierta de unas densas rugosidades vermiformes. El abdomen con frecuencia es blando i se estiende, dejando el pijidio descubierto; el segmento 5 es mas largo que cada uno de los tres precedentes, i atenuado hacia su ápice, que lleva una pequeña sinuosidad borrada con frecuencia. Yjos féinxiires posteriores no alcanzan, o alcanzan apenas, a la segunda sutura de K)s segmentos abdominales. APUNTES ENTOMOLÓJICOS 23 1 En los tarsos la anchura de los artículos 2 ¡ 3 do los anterio- res (0.7) da los 0.50 de la lonjitud de estos mismos artículos juntos. El artículo i da los 0.93 de la lonjitud de los artículos 2.3 juntos en los anteriores, el 1.17 en hxs intermediarios, i el 1.40 en los posteriores. El oviducto lleva en su estremidad, i en la parte esterna de cada lado, un pequeño palpo articulado i cerdoso doblado ha- cia afuera. L. CONCINNUS (Ph.j.) P. G. Syn. ^ Callichrovia laevigata (Ph. Stettin-Zeitt. 1864) II ¿ II concinna (Ph. j. Stettin-Zeitt, 1860, An. Univ. 1859). ^ capite prothoraceque. nigris, suhopacis, pjtnctis irregularibus inordinate wipressis. Antennariivi articulo iP laxe punctato^ ar- ticulis tribus priniis nigris, nitidis; reliquis opacis plus viinusve obscure rubrocasíaneis. Elyttis Icevigatis, nitidis, olivaceis; u tro- que in medio longitrorsuin plus iniíiusvc late fulvesccnte, lineis- que duabus pallidis atqne angustissiuiis picto; callo huiuerali nigro. Pedtbus nigro-fuliginosis, sparsiui punctatis. Pectore obs- curo, pubc sublaiiuginosa appressa dense vestí to. Abdoinine obscu- re fulvescente, glabriusculo et laxissime punctulato. Long. 2¡.\\; lat. 8.\<. $ Antennaruui articulis quatuor priinis nitidis. Prothorace ni- tidiusculo, piinctis grossis sparsim inipresso. Elytris opacis rugis veriniculatis dense tectis; in dimidio basali olivaceis, margine laterali, et siiiurali in dimidio apicali gradativi virescentibus; ut roque in medio longitrorsum late fulvo-tcstaceo, et lineis longitn- dinalíbus ^ angustissimis, elevatis, paruní conspicue ornato. Pec- tore tenuissime rugoso-punctiilato, parce pubescente. Abdomine viridi-olivaceo. Long. jj.u; lat. S.j; . Al redactar el diagnóstico del Jen. Lautarus, he hecho figu- rar caracteres que son propiamente específicos; por creer con- 232 1'. GKKMAIN veniente incluir en él la !i.')ta completa de las piincipales dife- rencias sexuales. Naturalmente no se hablará de ellas al tratar de la especie, quedando para caracterizarla solaiTiente lo que se refiere al grabado de los tegumentos i a su coloración, i las medidas relativas a las proporciones de los artículos de las an- tenas, del protórax, de los élitros i del fémur intermediario. J La cabeza i el protórax son negros i levemente opacos: esto, sin duda, con motivo de la finísima puntuación que llevan; en medio de esta otros puntos mucho mayores se hallan des- parramados; unos i otros son algo irregulares i distribuidos sin orden. Las antenas son siempre mas largas que el cuerpo, pero de una cantidad variable. Aquí está la lonjitud de los artículos en dos casos estreñios: i de los ar ticu os... I 2.4 2.!l 2 0.5 0.3 3 2-3 2.11 4 34 2.8 5 4-5 3-5 6 4-5 3-8 7 4-5 3.S 8 4-5 3.6 9 4-5 3.6 lO 4-5 3-6 1 1 4.M 3-« 12 2.7 2.5 total de cuei la po antena,. 42.3 34-5 del 25-5 25." Proporción de aquella con ésta 1.66 1.38 Los tres primeros artículos i parte del 4° son negros i bri- llantes; el 1° con unos puntos dispersos; parte del 4.*' i los de- más son opacos i de un castaño mas o menos rojizo. APUNTES ENT0MOL(^JICOS 233 El prolórax lleva las medidas siguientes en un ejemplar de 25.5 de lonjitud: Lonjitud en el medio 4.11 Anchura basilar 4.8 II apical 4.5 En este mismo ejemplar, los élitros tienen una anchura basi- lar (8.11) que da los 0.40 de su lonjitud (20.:i); son lisos, brillan- tes i de un matiz aceitunado, mas negro sobre el callo humeral; pero cada uno lleva en su medio una veta lonjitud ¡nal, mas o menos anchaj ó<'. un tnatiz tesláceo-leonado, gradualmente de- gradado en su unión con el primero; i ademas dos mui finas líneas lonjitudinales mas pálidas. Las patas s(jn de un negro de pez, algo aceitunado en los fémures, i llevan unos pocos puntos dispersos. El fójnnr inter- mediario presenta las proporciones siguientes: Lonjitud del cuerpo 25.5 II del fémur intermedia- rio 6.5 Proporción de ésta con aquella. 25"/o Anchura de éste en la base 0.90 n en la parte anterior... 1.20 Proporción de aquella con ésta. 75°/o II de ésta con la lonji- tud , 18 II El pecho es oscuro, i su pubescencia, algo lanosa, es mas abundante que en otra parte. El abdomen es de un leonado irregularmcntc olivado; es brillante, casi completamente glabro, i solo lleva algunos peque- ños puntitos dispersos. ^ Los artículos de las antenas son como sigue en un ejemplar de 33.,, 234 P. GERMAIN Lonjitiid de los art ículos... I 2.7 II II II 2 0.4 II II II . .« 3 2.4 1! II II . . • 4 2.7 II II II ... 5 3-3 n M II ... 6 3-2 II II II ... 7 3-1 II II M ... 8 2.7 II II U • . 9 2.7 II II II . . lO 2.3 M II M total del II de la cuerpo II . . antena. 11 2.4 27.9 33-« Propoi rcion de aquella con ésta • (,••. 0.84 El artículo I —que siempre se mide después del cóndilo — tiene una ajTchura apical (1. 10) que dá los 0.42 delalonjitud (2. 6j. En un ejem¡)lar de 35.11, que pertenece a la colección del Museo, se presenta una aberración igual en ambas antenas: el artículo 3 es mas corto i dilatado desde el primer cuarto basilar, dando su anchura (0.96J los 0.43 de su lonjitud (2.2); mientras que, en todos los otros ejemplares que tengo a la vista, este mismo artículo está dilatado solamente en su ápice, i una anchura (0.76) que dá los 0.31 de la lonjitud (2.4) son sus proporciones constantes. El protórax presenta las medidas siguientes en un ejemplar de 33..,: Lonjitud en el medio 4.3 Anchura basilar 4.9 II apical 4.7 En este mismo ejemplar la anchura de los élitros (8.5) dá los 0.32 de su lonjitud (261). El matiz de estos es un aceitunado que pasa a lo verde en el márjen lateral, i, mas o menos, en la APUNTES ENTOMOLÓJICOS 235 mitad apical del márj(;n sutural; ¡)cro cada élitro está invadido poruña ancha faja lonjitudinal de un testáceo aleonado; i lleva, ademas, cuatro finas costillas lonjitudinales, tanto mas acerca- das unas a otras cuanto mas laterales están; las dos esternas son a veces algo confusas. El matiz de la parte inferior del cuerpo i de las patas es un aceitunado, mas verdoso sobre el abdomen ¡ a veces los muslos. La pubescencia del pecho es poco abundante i no oculta los tegumentos, los cuales son mui finamente rugosos i puntuados. Las proporciones del fémur intermediario son las siguientes: Lonjitud del cuerpo 33 ,, M del fémur intermediario S.n Proporción de ésta con aquella 24^ Anchura de éste en la base 0.90 II ti en la parte anterior 1.40 Proporción de aquella con ésta 64^ II de ésta con la lonjitud 17^ Lám. III; fig. ^.^ barbajengiieta i palpo labial. — Auni. 15 diám, fig. 5.*^ Estremidad del pene n 10 n fig. 5-° " del oviducto K 10 II Gen. SIBYLLA (Ihoms.) Respecto al jénero Sibylla, cuyo estudio ahora se presenta, lo primero que tal vez se habria de hacer seria de indicar las inexactitudes en las cuales han incurrido, tanto Lacordaire en su Genera, como Fairmaire & Germ. al hablar de este s insectos en los ^'Annales de la Soc. ent. de France, i8¿g, p. ^Sju; aunque supongo bien que aquí solamente se habrá reproducido lo pu- blicado por Thomson en una obra (ArcJiiv. Entoui. /, p. ^06) que no está a mi alcance. Pero hablar dos veces de unos mismos órganos traería quizas alguna confusión ; ¡, para evitarlo, mejor será que redacte un diagnóstico, en el cual haré figurar los ca- racteres que presentan las especies de este jénero, indicando en su lugar las inexactitudes a las cuales me refiero, 236 P. CEKMAIN Las especies que tcPí^o a la vista son tres: Cannetcri (Thoins.), fiavosignata (Fairm. & Gerin.), i lívida (P. G.)\ pero desgracia- damente el único macho que conozco es el de la primera; lo que diré de este sexo ser^, pues, propio de ella. En cuanto a las formas i a las proporciones, los órganos bu- cales son mui parecidos con los del jénero Lautarus; pues, di- fieren H(3lamente por tener quijadas levemente mas cortas, i cu- yo artículo 2 de los palpos es de un tamaño menor, comparado con el de los artículos i i 3; i también por los lóbulos de la len- güeta, que son manifiestamente membranosos, cuya lonjitud dá menos de dos veces la anchura, i porque el seno anguloso que los separa es evidentemente mas cerrado i a veces redondeado en su ápice. El tpistoniio con su labro siguen con evidencia el mismo de- clive que la frente; mientras que, en el j. Lautarus, esta es mas vertical. Pero es de advertir que la declividad de estas par- tes, ademas de la dificultad que hai en fijar bien sus límites, se vé espuesta a modificaciones, de las cuales la mas leve hace mucho mas difícil describir exactamente esta paite de la cabe- za. La sutura del epistomio con la frente, aunque angosta, se vé en algunas especies En los (í^, las antenas — por mas que se digan ^^presquaiissi longnes que le corpsw (F. k G. ), i "¿-/é* la longiieur du corps ou peii sen faiitw (Lacord.) — son siempre mas largas que el cuerpo: di- ferencia que varía, pero que veo encerrada entre el i.io i el r.40. En cuanto a lo que se dice, que ^des anten^ics sont cojtiprimcesw i, luego después, que ^des avticles ¿-10 sont coviprimcsw (F. & G.), es completamente inexacto: las antenas son filiformes i sus ar- tículos son cilindricos. Es también inexacto que tengan "?/« douzicine article sup^létnentairen (F. & G.); en el caso presente, el artículo i r lleva en sus -| apicales una brusca contracción la- teral, que una mui leve diferencia de nivel permite apreciar en la parte esterna del artículo, estando la antena dirijida hacia atrás. Pero una esplicacion es necesaria aquí. Para que un artículo sea suplementario o adicional, es, ante todo, preciso que exista; i, para que exista, es necesario que sea libre del precedente, es decir, articulado con él por medio de APUNTES ENTOMOLOJICOS 237 una coyuntura compuesta de un cóndilo i de una cavidad co- tiloídea. Pero, cuando, en cualquiera parte de iu lonjitud, el úl- timo artículo de unas antenas sufre una contracción lateral brus- ca, i que este trozo c(;ntraido, por estaren perfecta cohesión con el trozo basilar, forma con él parte integrante del artículo, esto se llama ww falso -articulo, por mas que una huella o un pliegue trasversal mas o monos visible deje sospechar una sutura. De lo cual resulta que una antena no puede decirse de 12 artículos, cuando el último está en estas condiciones. Esta disjjotiicion es frecuente en ciertas familias (Elateridai, etc.) Los artículos 1-4 i la mitad basilar del 5 son brillantes, pero con una pequeña puntuación algo apretada, mezclada con unos que otros puntos mayores sobre el artículo i; llevan una muí fina, mui corta, mui tendida i mui rala pubescencia blanquizca, que parece ser mui caediza. ^^Article i atissi long que j,j-¿ égaux (Lacord.) i ^^articles j,^ presgue égaux (F. & G.)i\ son asevera- ciones poco exactas: el i aumenta gradualmente de anchura de la base (0.5) al ápice (0.74); i su lonjitud —que se mide siempre después del cóndilo -es levemente superior a la del 3; éste es mas corto que 4, i ambos son cilindricos i delgados; pues, su anchura (0.4) da solamente los f de la del ápice (0.68) que es nudoso; el artículo 5 es el mas largo, es delgado en su mitad basilar i se ensancha gradualmente en la apical; esta parte i los artículos siguientes son cilindricos, mui levemente arqueados, cerca de un 50 por ciento mas anchos que 3 i 4 i, escepto el úl- timo, con el ángulo apical estcrno levemente dentiforme; ade- mas, están cubiertos de desigualdades i asperezas irregulares, i son opacos a causa de una densa capa de cortos pelillos para- dos que figuran terciopelo. El 1 1 no es nunca ^^égal á 10 et ohtus rt/í ¿í'/^/ rZí^íTcrí/.,)!!, sino siempre mas largo, aun en las %\ esta diferencia alcanza del 18 al 27 por ciento en los ^, i su ápice termina en punta. En las $, las antenas son mas cortas, pues su lonjitud da mas o menos los f de la del cuer'po; los artículos 5-1 1 son menos grue- sos, con el ángulo apical redondeado i apenas saliente. Pero lo que las distingue a primera vista de las de los machos, es la ca- rencia de desigualdades i asperezas; por otia parte, la pubes- cencia que figura terciopelo es mas densa i bien manifiestamrn- i9 238 P. GERMAIN te inclinada hacia adelante. El artículo 1 1 es apenas mas largo que el 10, el falso-artículo es poco marcado, i su ápice menos atenuado. Todo lo que se refiere a los ojos, los carrillos i los tubérculos antenarios presenta poca diferencia con lo que se indica para el jénero precedente; pero la escotadura de los ojos envuelve a estos últimos de un modo tan notable a veces, que la línea ocu- lar llega a ser tanjente a su borde interno. '^\ protórax es siempre mediocremente trasversal; pues su lonjitud da en término medio los 0.83 de la anchura basilar; es- ta es mayor que la apical; los costados son a veces paralelos, i otras converjentes en su mitad anterior, pero casi siempre pre- sentan en su medio una dilatación ancha i poco saliente, que lleva un grueso tubérculo puntiagudo, el cual se llama ^nine courte épinel (F. & G.)u en el diagnóstico del jen. Sibylla, i ^^une forte dent! (F. & G.)\\ en la descripción de la Sibylla Ccemeterii. La anchura basilar del protórax da, en término medio, los 0.63 de la anchura basilar de los élitros; siendo inexacto decir ^^Ely- tres deux fois aiissi larges que la base du corselet (F. & G.)\\ El dorso es mas o menos desigual, puntuado, opaco i pubescente. El escudo varía según las especies, i aun en una misma; pero su anchura basilar da siempre mas o menos, los 0.20 de la de los élitros; lo que, según me parece, no permite decir de él i^Ecusson petit (F. & G).u Los élitros son lisos i brillantes, notablemente cuneiformes en los ^, i dehiscentes en su mitad apical; la base es truncada i recta; el callo humeral es grueso, redondo i saliente, i está se- parado de la rejion escutelar por una depresión lonjitudinal mas o menos alargada; el pliegue epipleural es angosto, pero com- pleto; la estría marjinal principia en el ángulo humeral; cada élitro, por estar el borde lateral i el sutural rectos en su parte apical, presenta allí la forma de un angosto triángulo; cuyo ápice tiene una anchura que da solamente los 0.21 de la de la base, i que varía desde bi-espinoso hasta brevemente redondo, pasando a veces por escotaduras de grados mui inconstantes, no solamente en una misma especie, sino aun en un mismo ejemplar. APUNTES ENTOMOiy)JICOS 239 El cuerpo, con escepcíon de los élitros i de las antenas, lleva una pubescencia cenicienta, fina, larga i erizada, mucho mas escasa en las hembras. El carácter, al cual Lacordaire hace desempeñar un papel de primera importancia en ladiagósticadel jen. Sibylla, i que con- siste en que la í^alida prosternal está en el mismo nivel que las ancas, presenta — ademas de una constatación algo incierta — el gran defecto de estar espuesto a lo mas i a lo menos: a lo mas, si las patas están dirijidas adelante, porque entonces las ancas se hallan perpendiculares al eje del cuerpo, i, por esto, mui er- guidas; a lo menos, si las patas están dirijidas hacia atrás, por- que entonces las ancas están en una posición oblicua, i son, por consiguiente, menos salientes. Sin embargo, descartando este leve motivo de error, este carácter tiene un valor notable. Pero, en cuanto a ^^plagite prostertiale moins grande chez le ^ti i también ^'plaque mesosternale moins apparente chez le S ( F.81 G.)u] estos son datos que nacieron de una ilusión, i que fueron admitidos sin consultar el compás o el micrómetro; ha- ciéndonos ver una vez mas, que es un error figurarse que el ojo puede medir con precisión las anchuras i las lonjitudes sin la ayuda de un instrumento. El cuadro siguiente, que ha sido formado con mucho cuida- do, será suficiente para demostrar, que, no solamente la tal di- ferencia sexual no existe, sino, también, que la Naturaleza pa- rece no saber con fijeza cuáles son las proporciones, que, en ca- da sexo, la anchura de la salida prosternal i la de la mesosternal deben guardar con la lonjitud del cuerpo. I, ademas, estas va- cilaciones nos dicen con mucha elocuencia, que no hemos de mirar estas infinitas modificaciones esternas de los insectos, como una mina donde podemos sacar ciegamente i a manos llenas elementos para su clasificación; sino que, para esto, es preciso, ante todas cosas, someterlas a una selección escrupulosa i razonada. 240 P. GERMAIN Especies de SibyllaC,;^;?!^- Coeme- terii Coeme- terü Coeme- terii Coeme- terii Coeme- terii flavo- signata Coeme- terii Coeme- terii lívida Cceme- terii ijitegra var: Sexos. . . . ¿ ¿ ¿ ¿ í ? 9 9 ? 9 9 9 Loiyitud del cuerpo 15- '< 16. M I7-S 18 19.5 21. II 21.5 22.11 22.5 23-5 24.11 27. „ Anchura de la sa- lida prosternal 0.30 0.30 0.50 0.35 0.60 0.4S 0.50 0.50 0.50 0.4S 0.40 0.90 Anchura de la sali- da mesosternal 0.70 0.70 0.82 0.85 0.90 1. 00 0.90 0-9S 1. 00 0.60 0.95 1. 10 Mirando la cuestión bajo un punto de vista mas jeneral, no hai duda que la naturaleza tiene por misión producir hijos pa- recidos a sus padres; pero, al mismo tiempo, goza de cierta li- bertad de movimientos en la angosta senda por donde tiene que caminar. Por esto, al lado delfacies especifico que llevan todos los seres salidos de sus manos, hai siempre otro — el facies indi- vidual — que, con motivo de las atrevidas correrías que esta buena madre suele permitirse en las herencias colaterales, pue- de muchas veces hacer pasar a una especie por distinta. En es- tos casos, le toca al naturalista ser bastante perspicaz para no dejar dominar su criterio por leves modificaciones. ... de una estria, de un punto, de un pelo, de un matiz, etc., o de las pro- porciones tan variables de las anchuras i de las lonjitudes de tal o cual órgano. Pocos serán los entomólogos, que habrán visto sin asombro estos jéneros tan henchidos de especies ima- jinarias, superabundancia que hace imposible distinguirlas unas de otras. En jeneral, estas leves modificaciones han de inspirar mucha desconfianza cuando están aisladas; i solo llamar seriamente la atención cuando varias de ellas se presentan siempre juntas en repetidos ejemplares. En este caso, aun es preciso no olvidar que, en manos de la naturaleza, los seres se modifican según el medio, que el medio varía según el clima, i el clima según la rejion; i que puede presentarse entonces el peligro de conside- rar, como especies ya establecidas, unas meras variedades jeo- gráficas; es decir, colonias, que sin duda anhelan separarse del AHUNTKS ENTOMÜLÓJICOS 24 1 tronco del cual derivaron, pero que andan todavía en busca de su unificación i autonomía. Volviendo a la salida prostcrnal, que esta pequeña digresión me había hecho dejar momentáneamente a un lado, a.í^regaré: que es fuerte i densamente puntuada; convexa trasversalmente en los 6; a. menudo aplanada i ribeteada por una fina estria en las ?; casi paralela entre las ancas, arqueada algo brusca- mente después de ellas, i vertical en su estremidad. Su anchura, cuando se da, es la que tiene entre los cóndilos femorales. Las cavidades cotíloideas anteriores son largamente angulosas lateralmente, i mui abiertas en la base. La salida mesostertial lleva una escotadura angulosa en su ápice; i tiene mas o menos dos veces la anchura de la proster- nal. Pero, si las proporciones de esta anchura con la lonjitud del cuerpo parecen rehuir toda regla constante, su forma es mas irregular aun; pues, sus costados laterales son a veces rectos i a veces arqueados en su parte apical. En el primer caso son pa* ralelos, o converjentes adelante; i, en el último, la curva se diri- je hacia adentro o hacia fuera, sin que se pueda sacar el menor partido de estas modificaciones. Las cavidades cotiloideas intermediarias son mui abiertas la- teralmente, por ser el epímero mesotorácico grande hasta no dejar ningún episternon entrar en contacto con las ancas. El metasternon lleva dos clases de puntuación de una densi- dad variable, pero mayor en los ¿ : la una consiste en puntitos mui finos, la otra en puntos pilíferos mayores i mui ralos. Lleva en su medio una depresión acanalada lonjitudinal. Los epister- nones son grandes, i mui parecidos a los del jénero precedente: en uno encuentro que la anchura da los 0.27 de la lonjitud. El abdomen es muchas veces ablandado i dilatado en las ^ hasta dejar el pygidium descubierto; es brillante por estar su puntuación mucho mas escasa que en los esternones, aunque de misma clase. La lonjitud de sus segmentos disminuye gradual- mente del I al 4; la del 5 es mas o menos igua! con la del 2\ pero, tanto respecto a esto como respecto a la forma de su bor- de apical, es mui variable según las especies, los sexos, i aun los individuos; poniendo en evidencia la inexactitud de lo que dice 242 P. GERMAIN Lacordaire: ^^detnier segment abdominal des viales assez long^ légerement arrondi au boiitn i ^^dernier segment abdominal des fe- melles plus long, subtronqué auboutw. En todas las hembras que tengo a la vista, este 5.** segmento varía a veces de lonjitud se- gún las especies, pero su borde apical es siempre evidentemente curvo; mientras que, en los machos, es jener>2'o/epeu>\. (F. & G.) No me esplico quién ha podido proporcionar tal dato; cuando el vuelo de este insecto es, por lo contrario, mui rápido; i se pa- rece al del Oxypeltus, con el cual podría competir. Respecto a la .S'. in(e,<^ra ( F. & G.) no puedo ver en ella sino apenas una variedad de la S. Ocineíerii. Pues, las dos diferen- cias claramente dellnidas que sirven de protesto a su separa- ción, son i.o "/rt coloration entünment noiren. 2° el ápice de los élitros ^nion pas bidente, mais tronqué et tres faiblement sinuéu. I, con esto, varias difcrenci.is que, por lo visto, no pueden espre- sarse de otra manera que por "iin poco mas., t) "un poco mé- nobii. 248 P. GEUMAIN i.° El matiz enteramente negro no puede presentarse como un carácter que la distinga de la Ccemeíeriv, ya que, en esta, los ejemplares enteramente negros son también numerosos. 2.0 En cuanto a la forma del ápice de los élitros, las diferen- cias que hai, en esta parte cuando es truncada, i cuando es mui levemente sinuada; cuando la sinuosidad es mui leve, i cuando es un poco mas marcada; cuando es así, i cuando los ángulos producidos alcanzan a verse, presentan tanta dificultad para ser espresadas de una manera que no dé lugar a equívocos, i los límites de las formas que indican me parecen tan inciertas, que no creo cuerdo fundar una especie sobre bases tan frájiles. 3." Lo mismo diré del valor que se quiere dar a \os poco más i a \os poco viénos^ con los cuales suele espresarse la diferencia dudosa de dos formas vecinas. En la colección Izquierdo, hai un ejemplar hembra i negro de 27.11 de lonjitud; cuyos ápices de los élitros están: el uno clara- mente truncado, i el otro con una mui leve sinuosidad; i, no obstante, no me atrevo a ver en él otra cosa que una variedad de la S. Cívuieterii, por mas que presente unos caracteres dis- tintivos de mucho mas valor según mi opinión: I." La salida prosternal que, en lugar de ser aplanada i ri- beteada como en todas las hembras, es mui convexa trasver- salmente i sin ribete. 2.° Su anchura que, proporcionalmente a la lonjitud del cuerpo, es doble de las otras. Sin embargo, un solo ejemplar es mui poco; i creo que, sola- mente encontrándose otros iguales, habrían motivos suficientes para ver en ellos una especie distinta de la Cceineterii. Pero, lo esplico bien, esto se deberá entonces a los caracteres propor- cionados por la salida prosternal, i de ninguna manera a dife- rencias problemáticas como las que sirvieron para establecer la ►S". integra ( F. & G). Lám. III fig. 6.a Barba, lengüeta i palpo labial. Aum. 20 diám. " 6.'' Escudo II 10 " APUNTES ENTOMÜLÓJICOS 249 S. Flavosignata (Fainn. ¡k G.) Nigra, oblongo-elongatn, piibc grísea snbappressa parce vestita. Capite subopaco de)ise punctuato, pimctis inajoribus postice irre- gulariter iinpresso, verdee loigitrorsnin angusíe su/cato. Protho- race lateribiis in diviidio antieo eonvergentibus ; tergo incequali 7iitidiusado, varioloso. Sciitello, parte antica ¡ata, ápice seviicirai- lari. Elytris tenuissinie punctiilatis et vage rugosu/is; utroqiie vitta longitiidinali fidva, aliquando pone mediuui hiterruptapicto, et punctis rarissiinis longitrorsuin biseriatis, pariini conspicue impresso; ápice rotundato, in medio arcnatim eiiiarginato. Long. 21.5; Lat 6.8. Fuera del ejemplar hembra, que hace 45 años mandé al sabio entomólogo L. Fairmaire i que le sirvió para la descripción de esta especie (An. So-c. Ent. Fr. 1859, p. 489), no conozco mas que el otro ejemplar, hembra también, que pertenece al Museo Na- cional i me sirve hoi dia para su estudio. Pero desgraciadamen- te, por un lado, este ejemplar está mutilado, faltándole los palpos labiales, el último artículo de las antenas i la casi totali- dad de los tarsos; i por el otro, con escepcion de ^^vitta basali abbreviata flava, ., la descripción del año 1859 se contenta casi únicamente con dar una repetición de los caracteres, que poco antes se hacen figurar en la diagnóstica del jen. Sibylla. Por consiguiente, convendrá examinar de nuevo a esta especie, cuando se tenga individuos completos i sobre todo el sexo que falta. El cuerpo, en esta especie, es proporcionalmente mas alargado que en la anterior; pues, en el ejemplar que tengo entre manos — el cual es hembra, es decir del sexo que presenta mas anchura — la de los élitros (6.8) da solamente los 0.41 de su lonjitud (16.5); mientras que en dos 5. Ca:nieierii hembra de igual tamaño, esta proporción es 43 i 44%. El matiz jeneral es un negro de pez; i sus tegumentos llevan una pubescencia cenicienta, fina larguita i tendida, mas abundante en la parte inferior del cuerpo, con escepcion del medio del abdomen; es mas escasa, mas larga i mas erizada en la cabeza i en el protc'irax; se ve también en 250 P. GERMAIN la parte inferior de U>s fcmures, i aun los élitros del ejemplar que tengo entre manes presentan algunas hebras vagabundas. Si se tiene presente que el nial estado de este ejemplar indica que ha de haber sufrido mucha frotación, es pernu'tido suponer que la pubescencia de estas últimas es mas abundante en los ejemplares frescos. La ííifitsa tiene poco brillo, por llevar una puntuación fina i apretada, pero invadida sobre todo en el vértex por unos grue- sos puntos irregularmente repartidos. Lleva entre los ojos un surco lonjitudinal profundo, que se borra en la frente. El epistonio es trasversalinente hundido en el medio; i su línea sutural con la frente, fina pero bien visible, es arqueada: la convexidad hacia atrás. La barba tiene mas o menos las mismas proporciones que en la especie anterior, pero los costados son anchamente redon- deados en la mitad basilar i converjentes en la apical. Los lóbulos de la lengüeta son anchos, con sus costados casi paralelos en la parte libre, i su ápice mui levemente arqueado; el seno que los separa figura un ángulo levemente agudo con el ápice apenas romo. El artículo 4 de \ospalfos maxilares es oblongo, de la misma anchura que el 3 i truncado en su ápice. Las antenas son delgadas i filiformes como en la >S". Caineten'i, pero un poco mas largas proporcionahnente a la lonjitud del cuerpo, pues, los diez primeros artículos, que son Kis únicos que tengo a la vista, dan los 0.S3 de ésta; mientras que, en la .S. Cixmeterii que me ha servido de tipo, estos mismos artículos dan solamente los 0.69. Las lonjitudes de cada uno de estos diez artículos en la especie presente son como sigue: Lonjitud de los artículos. I 1.9 2 0.3 3 1.9 4 1.8 5 2.3 6 2.2 7 2.1 S 2." APUNTES ENTOMOLÓJICOS 25 I Lonjitud de los artículos 9 1.9 10 1.6 I I M " total de los 10 artículos 18. n " del cuerpo 21.5 Los ojos distan uno de otro de 2.»i en el vértex, 2.2 en la frente i 2.5 en la garganta. La línea ocular es tanjcnte al borde interno de la cavidad cotil(;ídea. El protórax presenta las medidas siguientes: Lonjitud 3.7 Anchura a[)ical 3.5 " basilar 4.5 En su mitad anterior, los costados se arquean del tubérculo al borde apical, quedando su anchura en esta parte casi igual con la de la cabeza (3.3); la de su base da los 0.66 de la de los élitros. El dorso lleva unas desigualdades algo tuberculiformes, i es brillante a pesar de una gruesa puntuación confluente, que lo hace parecer coroido, i lo cubre, con escepcion de unos pe- queños espacios mui irregulares i poco notables, que correspon- den a la parte mas saliente de las desigualdades. El escudo es liso; su anchura basilar (145) da los 0.21 de la de los élitros (6.8); su mitad apical es ancha i de forma semi- circular. Los élitros llevan una mui fina puntuación poco apretada, i confusamente mezclada con unas pequeñas arrugas mui vagas e irregulares. La depresión acanalada, que separa la rejion hu- meral de la escutelar, presenta de cada lado una serie poco aparente de pequeños puntos mui distantes entre sí, i desapa- rece poco después del medio. Cada élitro tiene su ápice redon- deado, pero con una corta escotadura arqueada en su estremidad, i lleva en el dorso una veta ancha i mal definida de un testáceo aleonado, que principia en el lado interno del callo humeral i se dirije oblicuamente hacia la parte sutural del .-ípicc. Esta 252 P. GERMAIN veta es entera en el ejemplar que tengo en manos, pero con una leve angostura después del medio; la cual puede llegar a interrumpirla completamente en esta parte, como parece haber sucedido en el ejemplar que sirvió de tipo a L. Fairmaire; por lo cual este entomólogo dice: »E/yíres d'un noir brillant, avec une bayide Jaime partant d' auprcs T épaule et n'atteignant pas le indÜH, et une petite tache de viénie coiileiir avant rextrémitéu. La salida prostcrnal lleva una puntuación fina i densa, mez- clada con otra mucho mayor; es convexa trasversal mente, i la fina estria, que la ribetea en la especie precedente, es apenas visible. \jaiS, patas son mas delgadas que en ella; el cuadro siguiente, que da las proporciones del fémur intermediario, indica de un modo suficiente el valor de esta diferencia. Lonjitud del cuerpo 21.5 II del fémur intermediario. ...... 511 Proporción de ésta con aquélla 23 % Anchura basilar 0.7 II apical i.i' Proporción de aquélla con ésta 63 ^ II de ésta con la lonjitud 22 ^ Con mui poca diferencia la lonjitud de las tibias es igual con la de sus fémures respectivos. Los segvientos abdominales disminuyen gradualmente de lon- jitud, del I al 4; la del 5 es igual con la del 3; aquél tiene su borde apical anchamente arqueado, i su anchura en este punto da los 0.57 de la de su base. Esta especie se encuentra con la anterior, pero parece ser mucho mas escasa. Lám. III, Fig. 7"* Barba i lengüeta . . Aum. 17 díám. II f' Escudo ... II 10 II S. lívida. (P. G.) Nigro-picea, oblongo-elongata, nitidiuscula et parce griseo-pu- bescens, Capite subopaco; supra stria longitudinali angusta tenni- APUNTES ENTOMOLÓJICOS 253 ter itnpresso: fronte punctiilata; vettice punctis mnjoribus haud confluentihus laxe tmpresso. Protliorace nítido, lateribus in dimi- dio antico convergentibus; callo laterali paruui exserío; dorso valde hucguali, punctis grossis, haud coufluent'bns et inordi'naíe agglonicraiis tmpresso; dvnidio basali tuberculis tribus íransver- sim dtspositis, intermedio parum conspicuo, ornato. Scuiello friati- gulari, brevi, IcFvigafo, ápice integro atque acuto. Elytris Iceviga- tis, fulvo-testaceis, iitroque ápice anguste rotundato. Long. 2:^.5; lat. j.u Tenemos esta especie representada por un solo ejemplar que es hembra i proviene de las selvas de Valdivia. No ocultaré mi opinión de que la fastidiosa variabilidad de las partes del cuerpo de estos insectos, a las cuales se piden sus diferencias específicas, i la escasez de estas últimas, hacen poco prudente establecer sus especies scbre ejemplares únicos. S>\, a pesar de esto, lo he hecho aquí, ha sido impelido por un cierto aspecto, difícil de analizar, que me ha parecido superior a los que jeneralmente caracterizan a unas meras variedades. En todo caso, he tratado de dar una descripción completa i exacta, para que mi error --si error ha habido— se descubra luego que se hallen otros ejemplares, o sea posible el estudio de cuantos insectos duermen todavía inutilizados en las cajas de varios co- leccionistas. Esta especie aparenta con \^ flavosigtiata una semejanza mui notable; pero un estudio atento descubre diferencias numero- sas, que, aunque leves, son suficientes a mi parecer para hacerla considerar como distinta. La forma del cuerpo es un poco mas alargada; pues, la an- chura de los élitros que da los 0.44 de su lonjitud en la C^me- /m/ hembra, i los 0.41 en \^ JJavosignata^'Ac^Mi da solamente los 0.37 (0.7, 18.5). El matiz jeneral. el brillo i la pubescencia siguen casi iguales. La cabeza es levemente mas angosta, aunque la lonjitud i la anchura del cuerpo sean mayores; es también levemente opaca, pero el surco lonjitudinal del medio queda reducido a una estría fina i suprrfirial; la puntuación de la p^ite posterior es toda bastante gruesa, pero apartada i nunca confluente: la de la fren- 254 P- GERMAIN te es toda sumamente fina. El epistomio es aplanado, su línea sutural con la frente es también fina, arqueada i bien visible, i su puntuación es toda un poco mayor que la de la frente. Los órganos bucales no presentan diferencia; escepto la len- güeta, cuyos lóbulos están visiblemente apretados en su parte libre. El último artículo de ?,ns palpos es anchamente truncado en su ápice. Los OJOS son también cortos i profundamente escotados; las distancias que los separan es de 1.7 en el vértex, 2.1 en la frente i 2.5 en la garganta; la línea ocular es tanjente al borde interno de las cavidades cotiloídeas. Las antenas son también filiformes, pero son proporcional- mente mas largas que en la Ccemeterti i mas cortas que en la fiavosignata; pues la lonjitud de los diez primeros artículos da los 0.74 de la del cuerpo, mientras que da los 0.69 en aquella i los 0.83 en la última. Lonjitud de los artículos. I 1.8 2 0.3 3 1.8 4 2,11 5 2.2 6 2.1 7 2.11 8 1.8 9 1-7 10 1.6 II 1.8 19. \ 23.S II de la antena total II del cuerpo Proporción de aquella con ésta 0.81 El protórax tiene las medidas siguientes: Lonjitud 3.1 Anchura apical 3.11 II basilar 4.2 APUNTES ENTOMOLÓJICOS «55 las cuales indican, como para la cabeza, que es menor a pesar de ser el cuerpo mas largo i mas ancho; pues, su anchura basi- lar da los 0.60 de la de los élitros; mientras que, en \di flavos ig- nata, aquella da los 0.66 de la última. El tubérculo lateral es me- nor, pero los costados son también converjentes en la parte an- terior. El dorso es brillante, con una puntuación gruesa, igual, irregularmente amontonada i nunca confluente; es mui desigual con motivo de unos tres tubérculos achatados colocados tras- versalmente en la parte basilar: el del medio es pequeño, ova- lado, i aproximado a la base; los otros son alargados, mas sa- lientes, i situados un poco mas adelante entre los laterales. El escudo es triangular, pero de los 0.43 mas corto que an- cho; su ápice es entero i puntiagudo, i su superficie es comple- tamente lisa. Los élitros son mui brillantes i mui lisos, sin apariencia de puntuación ni arrugas; la depresión canaliculada de la base está aun obliterada. Su matiz es un leonado, testáceo algo lívido, i un poco oscurecido en la base i también en la parte sutural i la la- teral de la mitad basilar. Su ápice, en cada uno, forma una punta angosta i mui redonda situada casi en el eje de la sutura, i ribe- teada por una costillita encorvada que queda separada del borde. La salida prosternal i la mesosternal, a fuera de ser un poco mas angostas, sobre todo la última, presentan poca diferencia con las de la flavosignata. El 5.0 segmento abdominal es menos encojido en su ápice, i de la lonjitud del 4. Las proporciones del fémur intermediario son las siguientes: Lonjitud del cuerpo 23.5 ti del fémur intermediario 5.3 Proporción de ésta con aquella 22 % Anchura basilar de éste 0.7 II anterior 1.2 Proporción de aquella con ésta 58% it de ésta con la lonjitud 22 % Lám. III, fig. 8^ Barba, lengüeta i palpo labial. Aum. 20 diám. 11 S*" Escudo tt 10 II 25ÍÍ P. GERMAIN Gen. ADALBUS Faitm. & G. En 1859, mandé de Chile al mui conocido entomólogo L. Fairmaire tres Lonjicornios, que luego describió como tres es- pecies distintas: crassicornis, flavipennis i dhnidiatipennis ; i para los cuales creó entóneos el jénero Adalbus. I, en 1869, al hablar de este jénero (Genera T. VIH\p. 466) Lacordaire, que según toda probabilidad tenia entre manos los mismos ejemplares, que, diez años antes, habían servido para su creación, dio de él una diagnóstica mas completa i algo di- ferente. Estos dos trabajos son, creo, los únicos en que los entomólo- gos se ocuparon de estos insectos. Por mi parte, lo que diré de ellos hoi día va desgraciada- mente a ser poco; í el silencio que tendré que guardar sobre varios puntos importantes de su diagnóstica, tendrá por causa, tanto la rareza de las tres especies descritas (Fairm. %l G, An. Soc. Ent. Fr. i8¿g)^ como la insuficiencia de sus descripciones i la imposibilidad en que estoi de ver, con el fin de sacar alguna luz de su estudio, los tipos que sirvieron para la creación de este jénero Adalbus. Ahora tengo a la vista siete ejemplares que le pertenecen: uno de la colección del Museo Nacional, tres de la colección Izquierdo i tres de la colección Paulsen; sin que me haya sido posible descubrir otro en parte alguna; i me induce a suponer que son, talvez, los únicos que se han hallado desde 41 años! Pero luego diré que, sí estos siete ejemplares me permiten hacer una crítica comparada de los caracteres jenéricos indica- dos por estos dos entomólogos, no me encuentro en el mismo caso en cuanto a los caracteres específicos de las tres especies descritas por P'airmaire. Pues tanto las modificaciones que La- cordaire introdujo a título correctivo en la diagnosis del jénero, sin duda por haber encontrado inexactitudes o insuficiencias en las descripciones de las especies, como la abundancia de da- tos vagos o inútiles que caracterizan a aquellas, rodean a este trabajo de una atmósfera de desconfianza, la cual, si bien no me es suficiente para invalidar las tres especies que figuran en AfUNTlíS ENTOMOLÓJICOS 257 él, lo es para hacerme dudar de su valor efectivo e impedir que también las haga figurar aquí. Para redactar la diagnosis de este jénero, Lacordaire parece haber tomado por base la que publica Fairmaire, suprimiendo lo inexacto i agregando lo omitido; i debo confesar que, con estas enmiendas, cuadra mucho mejor, pero no lo suficiente, con los ejemplares que tengo a la vista. Por esto haré lo mis- mo; es decir, tomando la diagnosis de Lacordaire por base, la arreglaré de manera que corresponda completamente a mis ejemplares; sin tomar en cuenta las especies de Fairmaire, por los motivos indicados mas arriba. Lo primero que diré, es que la disección de estos siete ejem- plares me ha demostrado que todos eran hembras; mientras que Lacordaire principia la diagnosis que da de este jénero por la palabra "Mdlesu i la concluye por éstas ^^Fenielles inconniies.w En cuanto a Fairmaire, parece que no se preocupó de la cues- tión sexual. Por mi parte, declaro que, salvo en el caso de una contracción anal que en articulo inortis proyecte los órganos sexuales, no es posible conocer el sexo de un Adalbus, sin averiguar, por medio de una operación bastante delicada, si lo que se oculta entre el pygidium i el último segmento abdomi- nal es un pene o un oviducto. Por mi parte, hablo después de haber procedido de esta manera; por esto, si tuviera que dar mi opinión sobre lo que dice Lacordaire, diria que, por no ha- ber hecho lo mismo, este sabio no estuvo muí seguro del sexo de sus ^^Máles.u El cuerpo es levemente alargado, paralelo i aplanado. El in- secto es, en jeneral, opaco, con una pubescencia cenicienta, pa- rada i poco abundante, en su parte anterior. El matiz es un negro profundo, variado con un testácco amarillento o rojizo, que, ademas del protórax, figura a veces i con mucha incons- tancia en los élitros, i aun en el prostcrnon i en el ápice del ab- domen. Notaré de paso que, mientras tres ejemplares han ser- vido a Fairmaire para hacer tres especies, distintas unas de otras casi únicamente por el matiz, Lacordaire, que no había visto a ninguna otra, dice sin embargo «.le ellas: »[eur ¿tvrée na rieti de constant.n Su instinto entomolójico le habia sin duda hecho sospechar un error. 258 P. GERMAIN La cabeza es poco saliente, i se angosta leve i gradualmente de los ojos hacia la base. La frente, el epistomio, el labio i las mandíbulas están sobre un mismo plano, cuyo declive forma con el vértex un ángulo de 45° mas o menos, i que en el estado normal es vertical. La barba es mui trasversal: su lonjitud da los o 29 de su an- chura. La lengüeta tiene en su ápice una anchura que da los 5 de la de la barba. Sus lóbulos están angostados bruscamente en la parte interna de su mitad apical; el seno que los separa tiene su ápice levemente obtuso pero puntiagudo. SiWs palpos dan en lonjitud los 0.73 délos maxilares. Sus dos primeros artículos son de anchura i lonjitud iguales; el l.° al- canza á la estremidad de los lóbulos; el 3, mas corto que los anteriores juntos, es levemente triangular i truncado en su ápi- ce; los sostenes son largos, es decir que alcanzan casi a la mi- tad de los lóbulos. El lóbulo esterno de las quijadas está angostado en su base, i es cerca de tres veces tan ancho como el interno, el cual tiene su ápice puntiagudo. En cuanto a lonjitud i a anchura, el artículo i de los palpos iguala al 3, i el 2 ¡guala casi al 4; este es oblongo i truncado en su ápice; el ápice del 3 alcanza apenas al ápice del lóbulo esterno. Labro trasversal, truncado adelante en línea recta o apenas arqueada. Los dos entomólogos que cito aquí no hablaron de los órga- nos bucales. La sutura del epistomio con la frente está borrada. 'L.os carrillos son de lonjitud normal. Los tubérculos antenarios están dirijidos casi horizontalmente hacia afuera; su estremidad llena la escotadura de los ojos; i su truncamiento apical es casi perpendicular a una línea recta tras- versal, que pasarla por el borde interno de ambas cavidades cotiloídeas. La línea ocular es tanjente a este último. La frente queda casi completamente aplanada entre los ojos. En cuanto a las antenas^ las diferencias que presentan con las APUNTES ENTOMOLÜJICOS 259 diagnosis de Fairmaire son notables; sin que nada se pueda de- cir respecto a su exactitud, mientras no se cono7xa las de ma- chos auténticos. Pues, a pesar de lo que dice Lacordaire, todo me induce a creer que los tres (?) ejemplares que tuvo en sus manos eran hembras, lo mismo que los siete que tengo en las mias. Lo primero que noto es relativo a los 12 artículos que ambos entomólogos les atribuyen. Pues, lo que pasa en mis siete ejem- plares, respecto a esto, es lo siguiente: en cuatro de ellos, el ar- tículo 1 1 tiene su tercio apical con una leve contracción, que está separada de la parte basilar por una brusca angostura, poco visible, o aun enteramente borrada en la faz superior de la antena: lo cual indica un falso artículo manifiesto; en dos otros, esta separación es mui marcada, pero la parte contraida sigue unida con la que precede por medio de una sutura, es decir de manera a constituir siempre un falso artículo; por fin, en un solo ejemplar, este tercio apical queda separado comple- tamente del artículo 11, i forma un artículo 12 evidente, unido con él por medio de un cóndilo i de una cavidad cotiloídea. Luego creí estar aquí en presencia de un carácter sexual, pero este ejemplar salió hembra como los demás; i, como el cambio gradual de esta disposición no permite ver caracteres específi- cos en sus diversos estados sucesivos, resulta que el punto, don- de yo esperaba encontrar motivos terminantes para ver di- versas especies en estos insectos, presenta, a lo contrario variaciones que van a aumentar las dificultades de su clasifica- ción. Pasemos ahora a lo que dicen de los demás caracteres de las antenas: Fairmaire dice en la diagnosis del jénero: ^^Antennes de forme assez variable — s'épaississant vers /' ex- tremité —ordinairevient inoins longues que le cotps — de 12 arti- cles — j et ^ presque égaux et minees — les autres épais — 12 plus court que iiu. I en las de las especies: — "CrassICORNIS, antennes un plus longues que la mo>tié dii eorps — á artkles presque rgaux — s^élat- gissant et s aplatissant vers l'extremité — 11 suivi d*un 12^ artiele asses pétit tr¿s (?«/ vertical^ muni de deux bourrelets lon'jitu- dinanx paralleles partant des ttibercules antemiiferes. Estos dos rodetes son el resultado de una ilusión óptica: cada mitad de la frente, comprendida entre el surco lonjitudinal por un lado, i el ojo seguido del carrillo por el otro, es de un matiz negruzco orillado en cada lado por un angosto ribete blanquizco. La parte oscura, figura una ancha faja lonjitudinal, que principia, no en el borde anterior de los tubérculos anteníferos, sino al nivel del borde posterior de las cavidades cotiloídeas, orilla el borde in- terno de estas últimas i sigue adelante hasta la base del episto- mio; resultando del contraste de estos matices que parece saliente, cuando en realidad es aplanada. Los ¿y'ípj están en el eje de la frente i alargados, es decir que su mayor anchura (0.54) dá la mitad do su lonjitud (i.oo); su a68 V. GERMAIN borde estenio es levemente cóncavo; mientras (]ue su escotadura, que es poco profunda, ocupa la mitad posterior de ^u borde interno, quedando esta parte de anchura igual hasta la cstremi- dad del lóbulo posterior que no lleva ililatacion propia. La gra- nulación es notablemente mas fuerte que en el jéncro Adalbus; he tratatlo de dar un valor definido a esta diferencia, i he llega- do al resultado ^iguionte: «^n un Adalbus f de 14.5 de lonjitud, los ocelos tienen o.OJs de diámetro, es decir que hai 40 por m/m; si esta proporción fuera la misma en un Phantazoderus í de 13.5, el ocelo de éste tendría 0.02327 de diiimetro, es decir que habria 43 por m m; mientras que es de 0.03125, lo que dá solamente ^2 por m m, es decir que es de la cuarta parte mayor. Las distancias que separan los ojos son las siguientes en un ejemplar | de 13.5: En el \ertcx 0.9 En la frente 1.5 En la garganta 1.4 . Los Uibérciilos aiitem'feros son mui oblicuos, pero dejan sin embargo, entre ellos una depresión angulosa mui notable. Las cavidades cotiloídeas son casi verticales i completamente afuera de la escotadura de los ojos, de lo cual resulta que la línea ocu- lar queda casi afuera de su borde csterno, o le es cuando mas tanjente. Fairmaire: j'í'/cr/í'/'/t'Wí'///' écJiaucrt's et resserrés cu dessus, asses rapprochés en dessous. — Lacordaire:. ... no habla de los ojos. Las antenas \\c\\Q,\\ una lonjitud que da los 0.85 de la del cuer- peen un cí de II, .1, i los 0.72 en una ? de 16. ... El artículo i es oblongo; los 3-7 son levemente deprimidos; son dilatados en los $ ap modo a igualar casi la anchura del 1; los 3,4 son siempre mas cortos que 5-7, pero casi iguales, aunque la pequenez del 2 haga parecer al 3 mas largo que el 4; el 11, siempre mas largo que 10, presenta en su 5.'' apical una contracción que figura un falso-artículo, pero que es tan sumamente Lve que, con fre- cuencia, cuesta descubrirla. APUNTES ENTOMOLÓJICOS «69 — Fairmaíre: artic